September 25, 2021
De parte de Nodo50
404 puntos de vista


Con mucho retraso, por el que pido disculpas, quisiera comentar el art铆culo de Amador Fern谩ndez-Savater, 鈥淟a lengua b铆fida de la Transici贸n鈥 (9/9/2021), en el que reaccionaba a un art铆culo anterior m铆o que sali贸 publicado en El Pa铆s y que ha despertado alguna reacci贸n furiosa, de un enfurru帽amiento pueril que confirmaba torpemente las tesis que defend铆. No es el caso de Fern谩ndez-Savater, quien ha escrito un texto generoso e inteligente que permite continuar la conversaci贸n, algo que merece por mi parte profundo agradecimiento. 

El art铆culo original se llamaba 鈥淟as 茅lites enfurru帽adas de la Transici贸n鈥. Trat茅 de argumentar en 茅l que una buena parte de las 茅lites pol铆ticas, econ贸micas, period铆sticas e intelectuales que protagonizaron la Transici贸n no s贸lo se han ido moviendo hacia posiciones crecientemente conservadoras, sino que, adem谩s, han adoptado unas actitudes cada vez m谩s intransigentes y excluyentes, en muchas ocasiones encarnadas en un nacionalismo espa帽ol dogm谩tico y rancio. No son, desde luego, los 煤nicos que lo han hecho, pero la deriva de esas 茅lites resulta especialmente llamativa por dos motivos: el primero, porque se trata de un movimiento transversal, pues afecta tanto a aquellos que se situaban en el centro y la derecha como a aquellos que eran de izquierdas; y el segundo, m谩s importante, porque esa deriva resulta especialmente llamativa entre quienes, en su d铆a, muerto Franco, apostaron por el consenso, el acuerdo y la integraci贸n y hoy est谩n en las ant铆podas de todo aquello.

Amador Fern谩ndez-Savater, en su respuesta, no cuestiona el diagn贸stico, hasta ah铆 creo que estamos de acuerdo: 茅l tambi茅n percibe lo que llam茅, gen茅ricamente y por simplificar, el 鈥渆nfurru帽amiento鈥 de aquellas 茅lites. Sin embargo, le parece dudoso que hubiera en alg煤n momento un 鈥渆sp铆ritu de la Transici贸n鈥 que pueda servir de modelo con el que juzgar las actitudes de hoy. Desde su punto de vista, la Transici贸n, por el modo en que se realiz贸, fue incluyente solo hasta cierto punto, estableciendo unos l铆mites infranqueables al disenso en ciertas cuestiones. 

Me gustar铆a indicar que todo sistema pol铆tico constituido tiene siempre un adentro y un afuera. Siempre habr谩 cosas que no quepan y queden extramuros. La 煤nica excepci贸n es el momento constituyente, en el que todo parece estar sobre la mesa, si bien tiendo a pensar que dicho momento constituyente ha sido idealizado por la teor铆a pol铆tica, pues en la pr谩ctica los constituyentes no tienen la capacidad para pensar m谩s all谩 de ciertos l铆mites (los de su 茅poca e ideolog铆a) y han de tener en cuenta resistencias y contrapoderes. 

Lo importante, para m铆, es cu谩nto queda fuera y cu谩nto dentro. Toda transici贸n pol铆tica tiene una 鈥渃ara b鈥, por utilizar la expresi贸n de Fern谩ndez-Savater, eso no es exclusivo de la espa帽ola. En nuestra Transici贸n, se dejaron cosas decisivas fuera (la rep煤blica, la memoria hist贸rica, el laicismo). Ahora bien, 驴qu茅 consecuencias ha tenido todo ello a largo plazo?

Se abre aqu铆 una cuesti贸n que es pol铆ticamente interesante para entender la crisis econ贸mica y pol铆tica que atraviesa Espa帽a desde 2008. Resumiendo mucho, caben dos interpretaciones de la Transici贸n y lo que vino despu茅s. De acuerdo con la primera, que creo que es la que defiende Fern谩ndez-Savater, los resultados menguantes de nuestro sistema pol铆tico ser铆an consecuencia de las carencias o insuficiencias de nuestra Transici贸n. Puesto que la Transici贸n fue dirigida desde arriba y se llev贸 a cabo mediante la f贸rmula del continuismo legal (鈥渄e la ley a la ley鈥), hubo unos vicios de partida que se han acabado manifestando con toda su crudeza d茅cadas despu茅s. De acuerdo con la segunda, que es m谩s bien la que yo defiendo, el problema es que la pol铆tica ha ido alej谩ndose de los valores fundacionales de la Transici贸n. En lugar de cansar al lector con explicaciones, me valdr茅 de una imagen: el Alfonso Guerra cascarrabias que declara que los indultos a los l铆deres independentistas son ilegales, que rechaza la actual coalici贸n de gobierno, que defiende la tesis de que el sistema educativo y medi谩tico catal谩n envenena a la gente y que minimiza la corrupci贸n de Juan Carlos I, poco tiene que ver con el Alfonso Guerra que negociaba el texto constitucional con Fernando Abril Martorell en 1978. 

Intentar茅 ser un poco m谩s preciso. La Transici贸n tuvo dos periodos muy diferenciados. El primero, que va de la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975 a las elecciones del 15 de junio de 1977, es muy distinto al posterior, el de elaboraci贸n de la Constituci贸n. En la primera parte de la Transici贸n, la oposici贸n, que permaneci贸 en la clandestinidad hasta unos pocos meses antes de las elecciones, no tuvo apenas protagonismo. Fue un proceso dirigido desde arriba, desde el Estado, tratando de lidiar con la presi贸n que ven铆a de la calle y la f谩brica. Las 茅lites franquistas quer铆an tener el control de la democratizaci贸n del pa铆s. Para ello era preciso evitar la ruptura jur铆dica, de manera que las elecciones de 1977 se convocaron mediante la octava Ley Fundamental del franquismo, la Ley para la reforma pol铆tica. Dise帽aron en consecuencia unas reglas electorales que beneficiaban claramente a la UCD. 

Los resultados de las primeras elecciones generales en junio de 1977 contuvieron m煤ltiples sorpresas. La de mayor importancia fue que, a pesar de que todo estaba preparado para una mayor铆a absoluta de UCD, el electorado se dividi贸 en dos bloques ideol贸gicos de igual peso. Las izquierdas y las derechas obtuvieron cada una el 43 por ciento del voto. En aquellas condiciones, no hubo m谩s remedio que establecer unos consensos que no estaban previstos y que hab铆an brillado por su ausencia en la fase previa. El gobierno de Adolfo Su谩rez se qued贸 sin opciones, era demasiado d茅bil para seguir adelante sin contar con los dem谩s. As铆, hubo de buscar pactos incluyentes con las izquierdas. Fruto de todo aquello fue, por orden cronol贸gico, (i) la Ley de amnist铆a, (ii) los Pactos de la Moncloa, (iii) la Constituci贸n de 1978 y (iv) la descentralizaci贸n del poder pol铆tico a trav茅s del nuevo sistema auton贸mico. Esas son las bases de nuestro sistema democr谩tico, junto con el ingreso de Espa帽a en la Comunidad Econ贸mica Europea en 1986. 

No digo que aquellos pactos fueran perfectos, pero sirvieron al menos para establecer unas reglas de juego que no son tan diferentes de las que hay en otras democracias europeas. El problema no estuvo en las reglas, sino en c贸mo se actu贸 posteriormente. Quince a帽os despu茅s de aprobada la Constituci贸n, empezaron a percibirse problemas: los primeros esc谩ndalos de corrupci贸n, la politizaci贸n de la vida p煤blica (cada vez m谩s instituciones del Estado y organizaciones de la sociedad civil depend铆an del Gobierno), el anquilosamiento de la Constituci贸n, etc. La situaci贸n se volvi贸 insostenible tras la crisis de 2008. El modelo econ贸mico basado en el encarecimiento indefinido de los activos inmobiliarios salt贸 por los aires, dejando a amplias capas de la poblaci贸n a la intemperie (parados de larga duraci贸n, desahuciados, j贸venes sin expectativas). El bipartidismo PP-PSOE pas贸 de sumar el 84 por ciento en 2008 a solamente el 46 por ciento en las elecciones de abril de 2019. 

Nada de eso estaba escrito en la Constituci贸n ni en la Transici贸n. Las cosas no ten铆an por qu茅 haber evolucionado as铆. No niego, por descontado, que la Transici贸n tuvo limitaciones importantes y dej贸 sin tocar el n煤cleo del Estado (justicia y fuerzas de seguridad, el ej茅rcito s铆 fue reformado profundamente en los 1980s para evitar la amenaza golpista). Con todas sus limitaciones, la Transici贸n abri贸 un espacio amplio que luego no se utiliz贸 de la mejor manera posible. Partidos, medios e intelectuales se encargaron de ir vaciando dicho espacio. De ah铆 que tenga un punto divertidamente subversivo reclamar a las 茅lites que recuperen los valores fundacionales de la Transici贸n. Creo que es m谩s justo, y tambi茅n m谩s eficaz, que impugnar un modelo de transici贸n que, por lo dem谩s, goza de una visi贸n positiva en la sociedad. 

De nuevo, agradezco a Amador Fern谩ndez-Savater que se tomara la molestia de expresar su desacuerdo y espero que la conversaci贸n pueda continuar, si es con m煤ltiples voces, mejor.




Fuente: Ctxt.es