September 28, 2022
De parte de Nodo50
201 puntos de vista

El escenario actual nos muestra una crisis estructural de un sistema que definitivamente no funciona para la inmensa mayor铆a de la humanidad, poniendo en riesgo toda posibilidad de vida sobre el planeta. La concentraci贸n del poder econ贸mico, la reacci贸n organizada del patriarcado en expresiones pol铆ticas conservadoras y altamente reaccionarias, las guerras, las pol铆ticas extractivistas devastadoras hacia el sur global, los efectos objetivos y subjetivos de las pandemias, el crecimiento de la pobreza, de la violencia de g茅nero y del racismo,  especialmente afecta a las mujeres y a las disidencias en fuga del sistema heterosexual. Todo esto nos cruza, nos atraviesa, nos preocupa, nos interpela.  Nunca ha sido f谩cil para nosotres  y tampoco lo es ahora, en pleno nudo de tormenta que desata el capitalismo y el patriarcado para poder seguir teniendo los privilegios de clase a puro saqueo de bienes comunes y de nuestras vidas comunes. 

No se trata de universales abstractos, se encarnan en expresiones y acciones, en pol铆ticas concretas y en la construcci贸n de subjetividades que intentan contrarrestar  el impulso arrollador de los movimientos feministas populares y diversos, anclados en los territorios, en las barriadas, en los sindicatos. Porque no nos resignamos al lugar pudoroso y encorsetado que el poder ofrece para estar a tono con la 茅poca, porque aunque no nos vieron durante el tiempo de pandemia en masivas manifestaciones en las calles, estuvimos en las primeras l铆neas, en las ollas populares de las barriadas, en los equipos de salud y educaci贸n, recuperando saberes ancestrales de cuidado. Nuestras voces no se callaron durante el aislamiento obligatorio, seguimos cuestionando y denunciando las estructuras opresivas y a quienes ejecutan las pol铆ticas que las sostienen; las violencias sistem谩ticas sobre nuestros cuerpos, femicidios, transfemicidios, trata y explotaci贸n sexual, la precarizaci贸n laboral, el trabajo no pago, la doble y triple jornada de trabajo, las reformas laborales de hecho, la vulneraci贸n de derechos hacia las poblaciones ind铆genas, campesinas, afrodescendientes, migrantes y LGBTIQ+. No nos callamos y no nos callaremos, volvemos a recuperar las plazas, las calles, los espacios de encuentro, acuerpamiento y construcci贸n colectiva.

Porque de nuestras vidas y de la vida planetaria se trata,  una vez m谩s es necesario levantar la cabeza colectivamente, mirar en 360 grados y avanzar no s贸lo con los diagn贸sticos sino tambi茅n con las nuevas formas que iremos generando para las nuevas respuestas que necesitamos a casi los mismos viejos problemas. Por eso es necesario reencontrarnos pr贸ximamente en San Luis, o en las calles, o en las asambleas, sin falso optimismo pero con las preguntas intactas y la necesidad de sabernos en movimiento, m谩s all谩 de la abrumadora batalla cotidiana. 

Por supuesto las tensiones nos cruzan tambi茅n, son parte de las construcciones colectivas que hacemos a diario, que sin embargo no nos ha impedido tejer alianzas, redes feministas y transfeministas, m谩s all谩 de los l铆mites que imponen los estados para encorsetar las diversas formas de  resistencias y revoluciones que vamos tramando. De all铆 por ejemplo que la Campa帽a por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito lograra una legislaci贸n que no penalice un derecho tan b谩sico como el de la decisi贸n sobre el propio cuerpo y el de la salud sexual y reproductiva de mujeres y cuerpos gestantes y que devenga en una inmensa marea verde que se extiende por todo el continente y m谩s. Que el Ni una Menos que surgi贸 de la rabia por los cr铆menes de odio que comete el patriarcado, no sin historia previa, fuera un parteaguas y se transformara en protesta masiva, en paro nacional e internacional de mujeres, en conciencia pol铆tica trasnacional. Nuestras alianzas y articulaciones no nos impiden ver que somos un movimiento plural y diverso o que somos muchos movimientos con v铆nculos estrat茅gicos para enfrentar los pactos patriarcales. Tampoco desconocemos que hay sectores que prefieren moderar su participaci贸n transformadora conform谩ndose con los lugares c贸modos, muchas veces individuales, que da el estado, intentando institucionalizar a una parte de los feminismos que por l贸gica pierden parte de su potencia insumisa para ser c贸mplices directos e indirectos de las pol铆ticas del mal gobierno.  

Hemos dicho que nos quer铆amos desendeudades y que no queremos pagar las deudas ajenas y fraudulentas, sin embargo estamos atravesando un ajuste brutal para pagar a los organismos internacionales. Sin disimulo el FMI dictamina qu茅 pol铆ticas llevar adelante y gobiernos nacionales y provinciales las ejecutan, aplicando las recetas de siempre, que afectan directamente a la alimentaci贸n, la vivienda, la salud, la educaci贸n y la calidad de vida de la inmensa mayor铆a de la poblaci贸n. Un peque帽o sector concentrado del poder econ贸mico y de las burgues铆as nacionales y trasnacionales  se lleva enormes ganancias a costa de la precarizaci贸n, expropiaci贸n permanente de nuestro trabajo y de nuestros territorios: sea por el extractivismo  minero, petrolero,  inmobiliario, o de las financieras multinacionales del agro. Para ellos las ventajas, para nosotres el 鈥渆sfuerzo鈥. Las comunidades originarias son perseguidas, estigmatizadas y/o asesinadas en el intento de expulsarlas de sus territorios ancestrales para la apropiaci贸n del capital, que genera riqueza individual de unos pocos con la consecuente destrucci贸n de nuestras monta帽as, r铆os, bosques y llanuras. Tambi茅n les luchadores sociales en distintos lugares de nuestro continente son perseguides, asesinades por sicarios a sueldo de la trasnacionales o de los poderes de turno. 

El avance de la ultraderecha supone un avance de sectores fascistas, que buscan la necropol铆tica, pueden actuar a la luz de las c谩maras de televisi贸n o ante una multitud en marcha, cada d铆a m谩s visibles, cada d铆a con mayor impunidad para desplegar su odio contra mujeres, lesbianas, travestis, trans, disidencias, negrxs, migrantes, originarixs, campesinxs, j贸venes y pueblo trabajador. Son los recursos que emplea el sistema capitalista en su mayor expresi贸n de descomposici贸n, apelando principalmente a los fundamentalismos religiosos, fascismos, nacionalismos xenof贸bicos, por eso denunciar y detener su avanzada se hace imprescindible. 

Caminamos con nuestras ancestras y con la memoria de quienes sembraron lucha, ellas, ellos elles nos acompa帽an. Sabemos que nos encontramos ante contextos complejos,  y contradictorios. Es as铆 que llegamos al 35  Encuentro plurinacional de mujeres, lesbianas, travestis, trans, intersexuales, bisexuales y no binaries de San Luis, 鈥減orque lo que no se nombra no existe鈥. 

No nos define la biolog铆a, somos diversas identidades, memorias y deseos. El  car谩cter plurinacional de los Encuentros es parte tambi茅n del proyecto revolucionario de cambiarlo todo, de cuestionar los l铆mites que nos impone el pensamiento euroc茅ntrico, biologicista, blanco,  racista y androc茅ntrico, a favor de objetar el colonialismo tan arraigado en nuestra Abya Yala, pero no como mero enunciado, ni con la intenci贸n de solidificar identidades y colectivos para que nada cambie, sino como parte de un horizonte pol铆tico de transformaci贸n de todas las estructuras de dominaci贸n y la emancipaci贸n humana.

Nos reconocemos en las m煤ltiples voces y corporalidades rebeldes y disidentes de les que habitamos este Abya Yala, pero tambi茅n de quienes desde otros territorios transoce谩nicos, entrelazan sus saberes y pr谩cticas contrahegem贸nicas con las nuestras, para hacer de 茅ste un mundo sin fronteras, un mundo que rompa los cercos que crea el capitalismo racista, clasista, heteronormado y patriarcal.

Es por eso que nos pareci贸 una necesidad invitarnos a reflexionar juntes desde distintas voces y territorios sobre distintos ejes que nos ocupan y preocupan: luchas desde los territorios, los desaf铆os actuales de la campa帽a del aborto, las distintas formas de violencias, los feminismos comunitarios del Abya Yala, el extractivismo y el ecofeminismo, los transfeminismos, las crianzas trans, el racismo, las  relaciones con la tierra y las guardianas de la naturaleza, el Movimiento de mujeres ind铆genas y diversidades por el buen vivir, la campa帽a por la suspensi贸n de la deuda, el mundo del trabajo y la precarizaci贸n laboral, el artivismo gordo, las luchas zapatistas, la campa帽a del aborto en Colombia, y las luchas en Ecuador,  reflexiones sobre arte mural y m煤sica, poes铆as y fotos, las voces desde Kurdist谩n y desde Brasil, as铆 variades y en tensiones como somos nos seguimos moviendo, sabiendo que como nos dice nuestra querida Norita Corti帽as 鈥渏untas, aunque no revueltas鈥, en transformaci贸n pero sin dogmas sagrados, en cuestionamiento radicalizado y a la vez con el brazo extendido porque de los laberintos salimos por abajo, sin ingenuidad pero alimentando la potencia del conjunto. 

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Fuente: Contrahegemoniaweb.com.ar