November 25, 2021
De parte de A Las Barricadas
130 puntos de vista


Traducido por Jorge Joya

La bandera roja “Tierra y Libertad” ondea sobre la oficina de correos en Tijuana.

Dentro del movimiento obrero franc茅s, s贸lo la corriente libertaria se encendi贸 con la Revoluci贸n Mexicana. El papel del Partido Liberal y el contenido social de la revoluci贸n provocaron una viva pol茅mica que, en cierto modo, prefiguraba la que iba a estallar unos a帽os m谩s tarde en relaci贸n con Rusia.

驴Qu茅 se puede colectivizar en esta pobre ciudad, cuya poblaci贸n ha huido? 驴Y qu茅 recursos se pueden extraer de ella para financiar la lucha? A falta de algo mejor, el Bazar Mexicano vende postales revolucionarias a los turistas.

Lea tambi茅n los dem谩s art铆culos del dossier: 

www.unioncommunistelibertaire.org/?Les-anarchistes-dans-la-Revolution-

www.unioncommunistelibertaire.org/?Dossier-Mexique-Decembre-1910-Une-p

www.unioncommunistelibertaire.org/?Dossier-Mexique-Chronologie-et-cart

www.unioncommunistelibertaire.org/?Dossier-Revolution-mexicaine-le-man

www.unioncommunistelibertaire.org/?Dossier-Mexique-le-magonisme-aujour

www.unioncommunistelibertaire.org/?Dossier-Mexique-Magon-s-adresse-aux

La Revoluci贸n Mexicana tuvo una importante repercusi贸n en el movimiento obrero estadounidense y, en particular, en los sindicalistas revolucionarios de la IWW. Al otro lado del Atl谩ntico, tambi茅n tuvo eco en Francia, un eco sin embargo limitado al 谩mbito anarquista. Durante varios meses, la prensa libertaria se vio agitada por una pol茅mica sobre los acontecimientos: 驴fue la Revoluci贸n Mexicana anticapitalista o no?

Fue Aristide Pratelle, periodista libertario, pol铆glota y apasionado de la pol铆tica internacional, uno de los primeros en destacar los aspectos sociales de la Revoluci贸n Mexicana. Desde 1907, hab铆a seguido con atenci贸n la situaci贸n en M茅xico y hab铆a publicado varios art铆culos en el semanario anarquista Les Temps nouveaux. Fue 茅l quien introdujo en Francia al Partido Liberal Mexicano (PLM) y a Ricardo Flores Mag贸n [1].

El 26 de noviembre de 1910, cuando el conflicto acababa de empezar, Pratelle escribi贸: “Los que luchan con tanto valor contra la tiran铆a porfirista tienen todas nuestras simpat铆as. S贸lo esperemos que la Revoluci贸n Mexicana, que fue pol铆tica en sus inicios, adquiera pronto un car谩cter claramente econ贸mico y social” [2].

Pero M茅xico est谩 muy lejos, y es dif铆cil saber lo que realmente ocurre all铆. La prensa dominante, especialmente Le Temps, que recibi贸 despachos telegr谩ficos 48 horas despu茅s de los acontecimientos, present贸 el conflicto como una lucha entre el r茅gimen de D铆az y los partidarios del dem贸crata Madero. La acci贸n del PLM pas贸 por alto en silencio. La extrema izquierda s贸lo escuch贸 con distracci贸n esta guerra lejana en un pa铆s considerado atrasado.

No fue hasta abril de 1911, cinco meses despu茅s del inicio del levantamiento, cuando un art铆culo de Pratelle en la revista Les Hommes du Jour despert贸 el inter茅s de los revolucionarios franceses. En realidad los antiporfiristas no estaban unidos, revel贸, y Madero fue contestado por “cierto n煤mero de revolucionarios liberales”. Seg煤n 茅l, “estamos asistiendo por primera vez a un despertar general del proletariado mexicano que lucha y muere por sus intereses de clase” [3].

Le Libertaire se hizo eco del art铆culo de Pratelle [4] y Les Temps nouveaux public贸 varios art铆culos breves sobre el tema. Finalmente, el 20 de mayo, los dos semanarios publicaron cada uno un manifiesto del PLM extra铆do de su peri贸dico, Regeneraci贸n, y dirigido a los “trabajadores de todo el mundo” [5]. Esto provoc贸 una gran emoci贸n. Los revolucionarios mexicanos, afirma, “saben que la emancipaci贸n de los trabajadores debe ser obra de los propios trabajadores, y s贸lo cuentan con la eficacia de la acci贸n directa”. No han “tomado las armas para levantar a ning煤n amo, sino para romper las cadenas del trabajo asalariado” y tienen “el firme prop贸sito de expropiar la tierra y los instrumentos de trabajo y entregarlos al pueblo, es decir a todos y cada uno de los habitantes de M茅xico, sin distinci贸n de sexo”.

Le Libertaire coment贸 con admiraci贸n: “su causa es la nuestra, es la de todos los desheredados, la de todos los explotados. […] 隆Qu茅 formidable contribuci贸n a nuestra propia liberaci贸n ser铆a que todo el pueblo se emancipase […]! 隆Qu茅 ejemplo para los dem谩s, qu茅 espl茅ndido preludio de la emancipaci贸n general! [6]. Al mismo tiempo, La Bataille syndicaliste, el 贸rgano no oficial de la CGT, elogi贸 a los revolucionarios en armas.

Las hojas de suscripci贸n se distribuyen

A partir del 22 de mayo, en la asamblea de la Federaci贸n Comunista Revolucionaria (FRC), la organizaci贸n anarco-comunista de la 茅poca, circularon hojas de suscripci贸n al PLM. El FRC tambi茅n hizo imprimir 2.000 carteles a doble columna [7], que proclamaban alto y claro: “La Revoluci贸n Mexicana es comunista”, no s贸lo democr谩tica y burguesa. Esto demuestra que “la revoluci贸n no es un imposible, y que el comunismo no es una utop铆a”, y esto debe dar confianza al proletariado franc茅s. Con feroz regocijo, incluso se burla de los “peque帽os rentistas” que tienen bonos del gobierno mexicano a punto de esfumarse. Y el FRC incluso promete, en letras grandes: “donde regresan nuestros amigos mexicanos, se queman los bancos; se demuelen las c谩rceles; se ejecuta a los ricos”. Es dif铆cil imaginar la reacci贸n de los espectadores al leer esta violencia desenfrenada…

Un cartel del FRC

A finales de mayo de 1911, los anarquistas de la Federaci贸n Comunista Revolucionaria imprimieron 2.000 ejemplares de un cartel tan violento como entusiasta.

Se estableci贸 un servicio de correspondencia e intercambio entre Le Libertaire y Regeneraci贸n, lo que permiti贸 reducir el retraso en la informaci贸n. A partir de entonces, casi todas las semanas, Le Libertaire dedic贸 varias columnas a la Revoluci贸n Mexicana. Su entusiasmo era grande, hasta el punto de que el peri贸dico ve铆a colectivizaciones y comunismo donde a menudo s贸lo hab铆a habido, en definitiva, operaciones militares. Los ecos de la campa帽a de Baja California, en particular, encendieron la imaginaci贸n de los militantes. Algunos quer铆an unirse al ej茅rcito liberal. Se envi贸 una carta a Los 脕ngeles, preguntando si el PLM pagar铆a el viaje. La respuesta fue obviamente negativa [8].

En realidad, en el momento en que el FRC se comprometi贸 decididamente con el PLM, no ten铆a ni idea de que sus esperanzas de victoria se hab铆an visto ya muy frustradas. La noticia de la ca铆da de Mexicali y Tijuana fue recibida con angustia [9]. Entonces, el optimismo se impuso. Tijuana fue descrita como una “derrota parcial” [10]. El aplastamiento de la revuelta en Baja California no debe hacernos olvidar que -el FRC est谩 convencido- en el resto del pa铆s prevalecer谩 un levantamiento proletario: “Se trata, en efecto, de una revoluci贸n social, econ贸mica y en absoluto pol铆tica, que ahora va sola. […] Ha llegado una gran hora hist贸rica en el mundo: se trata de saber si la sociedad comunista, en el poder en M茅xico, ver谩 definitivamente la luz.” [11]

Le Libertaire fue el 煤nico t铆tulo franc茅s que sigui贸 con tanta pasi贸n los acontecimientos mexicanos. Les Temps nouveaux transmiten informaci贸n de vez en cuando, pero expresan sus reservas. La Bataille syndicaliste, que sigui贸 los acontecimientos con m谩s asiduidad, fue m谩s entusiasta. L’Anarchie, el semanario de los individualistas que se enter贸 de la revoluci贸n mexicana leyendo Le Libertaire, dudaba de la posibilidad de establecer “la ciudad an谩rquica con armas” [12]. En el lado socialista, L’Humanit茅 sigui贸 con inter茅s el movimiento revolucionario, pero pr谩cticamente guard贸 silencio al respecto en cuanto se firm贸 el acuerdo de paz entre D铆az y Madero. Alineado con las posiciones del Partido Socialista Americano, el diario de Jean Jaur猫s denigr贸 la acci贸n de los magonistas a trav茅s de la pluma de Antonio Fabra Rivas, que los calific贸 de “idealistas” e “iluminados” [13]. En cuanto a La Guerre sociale, que es con mucho el semanario m谩s importante de la extrema izquierda, s贸lo menciona muy poco a M茅xico.

Para el FRC, que considera que “desde el movimiento comunista de 1871, el movimiento m谩s importante para la clase obrera […] es la insurrecci贸n proletaria mexicana” [14], la ceguera de la prensa de izquierda y de extrema izquierda es indicativa de una inconsistencia culpable. 驴De qu茅 sirven todas las proclamas anticapitalistas si, cuando estalla una revoluci贸n social, todo el mundo mira para otro lado?

Pol茅mica internacional

Sin embargo, a nivel internacional, varios peri贸dicos anarquistas tambi茅n cuestionaron la actividad del PLM y pusieron en duda el car谩cter comunista de la Revoluci贸n Mexicana. Fue La Cronaca sovversiva, un peri贸dico libertario de habla italiana de Estados Unidos, el que desencaden贸 la pol茅mica al publicar, en julio, un informe desfavorable a los magonistas. Algunos activistas italianos, que visitaron la Tijuana ocupada por las fuerzas liberales, concluyeron que all铆 no hab铆a ninguna revoluci贸n econ贸mica y social, sino un pu帽ado de aventureros y vaqueros con motivos dudosos.

Le Libertaire se enter贸 del art铆culo y se indign贸. Tal vez, ironiz贸, estos se帽ores imaginaron que en Tijuana encontrar铆an “una gran ciudad y un ej茅rcito de anarquistas que los recibir铆an con himnos anarquistas, y convencidos de que s贸lo se necesitar铆an una o dos semanas para establecer la anarqu铆a en todo M茅xico” [15].

Poco despu茅s, La Cronaca public贸 una declaraci贸n de su director, Luigi Galleani, quien afirm贸 su solidaridad con el PLM pero reiter贸 sus dudas sobre la posibilidad de una revoluci贸n comunista en un pa铆s atrasado como M茅xico. Se trata, en efecto, de “una concepci贸n intelectual”, replic贸 Le Libertaire, “creemos que la mejor educaci贸n revolucionaria tiene lugar en y a trav茅s de la acci贸n cotidiana” [16].

La pol茅mica no termin贸 ah铆. Mientras que otros dos peri贸dicos individualistas -Il Novatore, en Estados Unidos, y El 脷nico, en Panam谩- atacaron al PLM, en la propia Francia fue Les Temps nouveaux, que se distanci贸. En septiembre, este semanario un tanto pontificador, dirigido por un envejecido Jean Grave, public贸 una carta de un corresponsal en Estados Unidos en la que afirmaba que era ingenuo considerar “como compa帽eros a unos cuantos aventureros que act煤an, unos con un objetivo pol铆tico, otros con un inter茅s totalmente personal”. La carta iba acompa帽ada de un 谩cido comentario de Jean Grave contra los “camaradas de Los 脕ngeles que, sin duda, toman sus deseos por realidades” [17].

La semana siguiente, Le Libertaire contraatac贸: “Recordemos a Grave que todos los peri贸dicos anarquistas del mundo entero -excepto dos, tres con el suyo- son de la opini贸n contraria. Todos los 贸rganos principales de los siguientes pa铆ses: Estados Unidos, Brasil, Argentina, Cuba, Portugal, Italia, publican largos informes […] similares a los que venimos publicando desde hace cuatro meses”. Y citando a la Madre Tierra, L’Era nuova y Cultura proletaria [18].

El “General” Jack Mosby (izquierda) y su teniente Bert Laflin.

Mosby es un antiguo militar y activista de la IWW. Tras la rendici贸n de los insurgentes, fue condenado a prisi贸n. Le dispararon mientras intentaba escapar durante su traslado.

En las semanas siguientes, la pol茅mica se acrecent贸 con la publicaci贸n por parte de Les Temps nouveaux de dos textos que cuestionaban seriamente el car谩cter comunista del conflicto. Seg煤n su autor, la configuraci贸n de Baja California no dejaba ninguna esperanza de victoria. Y el entusiasmo por el “movimiento agrario” de los indios merece una seria advertencia. Desde su punto de vista, no ten铆a nada que ver con el “verdadero elemento revolucionario”, que incluso se ver铆a “bastante avergonzado por esta adici贸n india que parece, a primera vista, engrosar sus filas”. No es de los indios, escribe, de donde “surgir谩 la idea del progreso humano. No saben nada del mundo moderno y no pueden ser los pioneros de una revoluci贸n social. [19] Le Libertaire admite que la situaci贸n en Baja California era “insostenible”, pero refuta el juicio hecho sobre los indios [20].

Aristide Pratelle intervino entonces. 脡l, que habitualmente colaboraba con Les Temps nouveaux, envi贸 una carta al Libertario de William C. Owen, editor de la p谩gina inglesa de Regeneraci贸n, que criticaba la “indiferencia” mostrada por ciertos anarquistas hacia el PLM [21]. Ricardo Flores Mag贸n escribi贸 entonces directamente al Libertario para agradecerle su apoyo cuando “algunos, que se llaman anarquistas […] buscan todas las oportunidades para ridiculizar nuestros esfuerzos, para sembrar la duda y la desconfianza entre los compa帽eros” [22].

Jean Grave no se rindi贸. Public贸 la carta de un colaborador de La Cronaca sovversiva, A. Cavalazzi, quien asegur贸 que “el Partido Liberal Mexicano nunca ha sido un partido libertario”, citando como prueba su programa de… 1906. Y el militante considera que hay pa铆ses demasiado atrasados para el socialismo, poniendo como ejemplo a Rusia, donde la revoluci贸n de 1905 fracas贸 [23].

El libertario replic贸 inmediatamente afirmando que “sabe tanto” de M茅xico como el “camarada italiano fijado en Estados Unidos”. Y para apoyarlo, cita el largo estudio de Aristide Pratelle aparecido en Le R茅veil socialiste anarchiste de Gen猫ve [24], pero tambi茅n el diario Le Petit Marseillais que dedic贸 un largo art铆culo al movimiento de expropiaci贸n y concedi贸 un papel importante al PLM.

Otros peri贸dicos, como La Bataille syndicaliste y el semanario comunista libertario Germinal, de Amiens, compart铆an la misma opini贸n [25]. “Esperamos que despu茅s de esto, el camarada Grave ya no se niegue a afrontar los hechos”, concluy贸 Le Libertaire [26].

Este parece ser el caso. Tras un periodo de silencio sobre la cuesti贸n, Les Temps nouveaux cambi贸 de marcha y public贸, en febrero de 1912, una carta llena de sentido com煤n de Fernando T谩rrida del M谩rmol, otro “observador” anarquista internacional. En 茅l, rinde homenaje al “movimiento socialista, expropiatorio, netamente libertario, del que el general Emiliano Zapata es el brazo […] y del que el agitador anarquista Ricardo Flores Mag贸n fue el inspirador y sigue siendo el cerebro”. Aunque confirma que, a pesar de la derrota en Baja California, el movimiento expropiatorio se est谩 extendiendo en M茅xico, pide cautela con respecto a la informaci贸n extra铆da de la prensa mexicana. En efecto, las haza帽as revolucionarias fueron sistem谩ticamente exageradas por la prensa reaccionaria, que quiso meter a Madero en problemas dando a “una lucha las proporciones de un levantamiento popular […]. Algunas de estas exageraciones son invariablemente reproducidas y comentadas con gusto por Mag贸n en su valioso 贸rgano Regeneraci贸n. Sin duda se le puede reprochar esto, pero no con demasiada amargura, pues es necesario tener una visi贸n equilibrada de la situaci贸n, sin olvidar que Mag贸n tiene que sostener pol茅micas muy vivas con peri贸dicos cuya t谩ctica consiste en enfriar el entusiasmo de los emigrantes o de los americanos favorables a la revoluci贸n, dici茅ndoles que ya no existe. T谩rrida del M谩rmol concluye que, para denigrar hasta tal punto al PLM, el corresponsal de Les Temps nouveaux en Estados Unidos debe haber sido enga帽ado [27].

Los Temps nouveaux parecen as铆 haber rectificado su juicio. Pero este no es el caso. Dos semanas m谩s tarde, Grave public贸 la carta de otro corresponsal en Estados Unidos, R. Froment, que insist铆a en denigrar al PLM y acusaba a Ricardo Flores Mag贸n de hacer creer que Zapata era un libertario.

El Manifiesto anarco-comunista del PLM, publicado en Le Libertaire el 30 de marzo de 1912, podr铆a haber puesto fin a la pol茅mica. Pero Jean Grave era decididamente un mal jugador. Aunque reconoc铆a su “car谩cter enteramente anarquista, de un extremo a otro”, se empe帽aba en considerar este manifiesto como “una pieza contradictoria m谩s” a a帽adir al expediente. Una vez m谩s”, escribi贸, “no lo sabemos. No nos pronunciamos”. [29]

Sin embargo, la pol茅mica estaba llegando a su fin. William C. Owen, Ricardo y Enrique Flores Mag贸n, exasperados por la conducta de Grave, le enviaron una carta sangrienta. Denunciaron las “pu帽aladas”, las “insinuaciones cobardes”, las “sospechas lanzadas” por su semanario. Los tres militantes repitieron lo que ya hab铆an “explicado hace tiempo y hasta la saciedad”: s铆, el PLM hab铆a evolucionado hacia el anarquismo desde 1908; s铆, reivindicaba la simpat铆a por Emiliano Zapata, que era un “camarada m谩s cercano que los revolucionarios parlanchines de los salones”. Jean Grave public贸 el texto pero no se movi贸 de su posici贸n. Y remata la carta de los militantes mexicanos con una mala indirecta: “Si, realmente, M茅xico est谩 en plena lucha revolucionaria, 驴c贸mo es que los se帽ores Mag贸n est谩n a no s茅 cu谩ntos cientos de kil贸metros del teatro de la lucha?” [30]

Kropotkin interviene

Fue finalmente la gran voz de Kropotkin, un te贸rico universalmente respetado en el movimiento anarquista, quien puso fin al debate. Desde Londres, el viejo ruso explic贸 que la Revoluci贸n Mexicana fue malinterpretada por los revolucionarios porque era una revoluci贸n agraria, con sus propias caracter铆sticas. “Llanuras, campos pac铆ficos, desconfiados (y con raz贸n) de los extranjeros, y -de vez en cuando- a veces aqu铆, a veces a veinte leguas al este o al sur o al norte de este punto, a siete, ocho d铆as de distancia, otro pueblo expulsa a los explotadores y se apodera de la tierra. Luego, veinte o treinta d铆as despu茅s, llega un destacamento de soldados del “orden”; ejecuta a los rebeldes, quema el pueblo y, al regresar “victorioso”, cae en una emboscada, de la que s贸lo escapa dejando a la mitad del destacamento muerto o herido. Esto es lo que es un movimiento campesino. Y es obvio que si los j贸venes que so帽aban con una campa帽a garibaldina llegaron all铆, llenos de entusiasmo militar, s贸lo encontraron des谩nimo. R谩pidamente vieron su inutilidad. […] Desgraciadamente, concluye Kropotkin, las nueve d茅cimas partes […] de los anarquistas no conciben “la revoluci贸n” m谩s que en forma de lucha en las barricadas, o de expediciones triunfales garibaldinas. [31] “

Esta vez, Jean Grave se retira. Agradeci贸 a Kropotkin su aclaraci贸n y se disculp贸 con los hermanos Mag贸n, asegurando que le hubiera gustado tener esta informaci贸n antes. S贸lo quer铆a evitar que sus compa帽eros se vieran envueltos en un asunto “poco claro”. A partir de entonces, Les Temps nouveaux cambi贸 realmente de tono, publicando dos largos art铆culos de Pratelle a favor de la revoluci贸n mexicana [32] y mostr谩ndose favorable a los zapatistas, se帽alando incluso que Zapata “invoca a menudo el nombre de Pierre Kropotkine, a quien admira” [33]. 33] Regeneraci贸n acogi贸 la evoluci贸n de Les Temps nouveaux.

La controversia hab铆a terminado, pero el inter茅s por la Revoluci贸n ir铆a disminuyendo poco a poco. Hasta finales de 1912, Le Libertaire continu贸, casi en solitario, la cr贸nica de los acontecimientos. En agosto, denunci贸 la condena de dos a帽os de prisi贸n impuesta a Ricardo Flores Mag贸n y sus compa帽eros y public贸 una petici贸n exigiendo su liberaci贸n. En noviembre, la petici贸n se public贸 en Les Temps nouveaux [34].

Con la retirada gradual del PLM de la escena mexicana, los art铆culos de Le Libertaire se centraron m谩s en los zapatistas, que “parecen ser los 煤nicos que conservan el car谩cter de una revoluci贸n social, aunque est茅 latente en todas partes” [35]. 35] Cuando, durante 1913, la revoluci贸n tom贸 el aspecto de una sucesi贸n de luchas de facciones por el poder, el seguimiento de los acontecimientos se volvi贸 escaso.

En marzo, la pol茅mica tuvo un 煤ltimo estallido con la publicaci贸n en Les Temps nouveaux de dos art铆culos hostiles a Mag贸n y al zapatismo. Mag贸n fue presentado como un hombre orgulloso y molesto por haber sido suplantado por Madero y que aprovech贸 el dinero enviado desde todo el mundo para mantener vivo Regeneraci贸n, un peri贸dico “est茅ril e incoherente” [36]. En cuanto a los zapatistas, antes de llegar al “verdadero comunismo anarquista”, tendr谩n que educarse y seguir la evoluci贸n de los pueblos europeos [37]. Esta vez, Le Libertaire no reaccion贸. Anunci贸, poco despu茅s, que su columna semanal, de la que “muchos camaradas se han cansado […] por su longitud y monoton铆a” [38], ser铆a interrumpida. A partir de entonces, la Revoluci贸n Mexicana s贸lo se mencionar谩 de vez en cuando, hasta 1914.

Durante la Gran Guerra, Ce qu’il faut dire, revista pacifista libertaria fundada por S茅bastien Faure, public贸, entre mayo y septiembre de 1916, los an谩lisis de Octave Jahn, militante franc茅s residente en M茅xico, entonces de gira propagand铆stica para la Maison de l’ouvrier mondiale (Casa del Obrero Mundial), primera organizaci贸n anarcosindicalista de M茅xico. Pero en medio de la batalla por Verd煤n, los acontecimientos mexicanos ya no despertaron mucho inter茅s. Sobre todo porque una nueva revoluci贸n, esta vez en el Este, iba a atraer pronto todas las miradas.

Guillaume Davranche, con David Doillon

Notas:

[1] Pratelle, “Les r茅volutionnaires mexicains”, Les Temps nouveaux, 12 de septiembre de 1908.

[2] Pratelle, “La R茅volte des Mayas”, Les Temps nouveaux, 26 de noviembre de 1910.

[3] “L’Intervention”, Les Hommes du jour, 1 de abril de 1911.

[4] E. Dut茅, “驴Qu茅 revoluci贸n?”, Le Libertaire, 8 de abril de 1911.

[5] Les Temps nouveaux public贸 “A los revolucionarios y a los obreros del mundo entero”, que apareci贸 en Regeneraci贸n el 29 de abril, y Le Libertaire public贸 el “Manifiesto a los obreros del mundo entero” publicado en Regeneraci贸n el 8 de abril.

[6] “Por la revoluci贸n mexicana”, Le Libertaire, 20 de mayo de 1911.

[7] Cartel de 90 x 126 cm.

[8] Les Temps nouveaux, 19 de agosto de 1911.

[9] “Au Mexique : la r茅volution en p茅ril”, Le Libertaire, 15 de julio de 1911.

[10] “En M茅xico: la revoluci贸n contin煤a”, Le Libertaire, 22 de julio de 1911.

[11] “Au Mexique: une heure historique”, Le Libertaire, 19 de agosto de 1911.

[12] L’Anarchie, 11 de agosto de 1911.

[13] L’Humanit茅, 29 de agosto de 1911.

[14] “En M茅xico: comunismo o muerte”, Le Libertaire, 2 de septiembre de 1911.

[15] “En M茅xico: comunismo o muerte”, Le Libertaire, 2 de septiembre de 1911.

[16] “En torno a la revoluci贸n”, Le Libertaire, 9 de septiembre de 1911.

[17] Les Temps nouveaux, 23 de septiembre de 1911.

[18] “En M茅xico: por el comunismo”, Le Libertaire, 30 de septiembre de 1911.

[19] E. Rist, “La situation au Mexique”, Les Temps nouveaux, 30 de septiembre de 1911.

[20] “En M茅xico”, Le Libertaire, 7 de octubre de 1911.

[21] Idem.

[22] R. Flores Mag贸n, “La R茅volution mexicaine”, Le Libertaire, 28 de octubre de 1911.

[23] Les Temps nouveaux, 18 de noviembre de 1911.

[24] “Au Mexique: chronique de la r茅volution”, Le Libertaire, 25 de noviembre de 1911.

[25] “El socialismo a las puertas de M茅xico”, La Bataille syndicaliste, 27 de noviembre de 1911.

[26] “Au Mexique: tout le pays en r茅volte”, Le Libertaire, 16 de diciembre de 1911.

[27] Del Marmol, “La R茅volution mexicaine”, Les Temps nouveaux, 2 de febrero de 1912.

[28] R. Froment, “M茅xico”, Les Temps nouveaux, 24 de febrero de 1912.

[29] “M茅xico”, Les Temps nouveaux, 30 de marzo de 1912.

[30] “Sur le Mexique”, Les Temps nouveaux, 20 de abril de 1912.

[31] “Rectificaci贸n”, Les Temps nouveaux, 27 de abril de 1912.

[32] A. Pratelle, “Causas y or铆genes de la Revoluci贸n Mexicana”, Les Temps nouveaux, 8 de junio de 1912, 15 de junio de 1912.

[33] R. Froment, “M茅xico”, Les Temps nouveaux, 8 de junio de 1912.

[34] “Une Protestation”, Les Temps nouveaux, 9 de noviembre de 1912.

[35] “La revoluci贸n mexicana”, Le Libertaire, 9 de agosto de 1913.

[36] J. Humblot, “Les mouvements anarchistes au Mexique – Le magonisme”, Les Temps nouveaux, 1 de marzo de 1913.

[37] J. Humblot, “Les mouvements anarchistes au Mexique – Le zapatisme”, Les Temps nouveaux, 15 de marzo de 1913.

[38] “La revoluci贸n mexicana”, Le Libertaire, 26 de abril de 1913.




Fuente: Alasbarricadas.org