April 25, 2021
De parte de La Haine
228 puntos de vista


Uno. Cuando en febrero pasado se inauguraba en Italia el en茅simo gobierno t茅cnico, hoy a cargo de Mario Draghi, ex jefe del Banco Central Europeo, laudado por la prensa como una bendita llegada de caras nuevas (sic) con cualidades t茅cnicas para resolver la crisis (econ贸mica y sanitaria), se antojaba recordar los sarcasmos del viejo Marx respecto al nacimiento de uno de los primeros Golems institucionales de este tipo, el gabinete de Aberdeen (1852-1855) en Inglaterra: El mundo quedar谩 estupefacto al enterarse de que la nueva era de la historia estar谩 inaugurada por gastados y decr茅pitos octogenarios, bur贸cratas que han venido participando en casi todos los gobiernos habidos y por haber desde fines del siglo pasado, asiduos de gabinete doblemente muertos, por edad y por usura, y s贸lo con artificio mantenidos con vida (New York Tribune, enero, 1853).

Dos. Marcello Musto, conocedor de vida y obra del autor de El capital (v茅ase: Karl Marx 1881-1883: el 煤ltimo viaje del moro, 2020), desempolv贸 aquel detalle ya hace a帽os cuando, arrasada por la crisis financiera, en Europa germinaban gobiernos t茅cnicos 鈭扨apademos en Grecia, Monti en Italia鈭 encabezados por hombres provenientes de las mismas instituciones responsables de la crisis. Igual que Draghi, responsable de asfixiar a Italia con su inducida, desde Bruselas, austeridad y anteriormente inducidos, desde Roma, recortes en el sector de la salud (y encima siendo 茅l, tambi茅n, responsable de la devastaci贸n de Grecia). Gobiernos mandados por el capital para restablecer la confianza de los mercados y empujar m谩s ‘reformas’ (recortes, privatizaciones, etc茅tera), una indicaci贸n de que el dominio del capital sobre el trabajo se volvi贸 tan salvaje como lo era a mediados del siglo XIX.

Tres. La separaci贸n de lo econ贸mico y lo pol铆tico. La suspensi贸n de la pol铆tica. La desaparici贸n de la lucha entre los partidos (el gobierno de Draghi es, desde luego, de unidad nacional). Todo lo que ya criticaba 鈭抷 ridiculizaba鈭 Marx, servido nuevamente para imponer m谩s austeridad y un programa ideol贸gico que nadie ha elegido. 驴Un insulto a la democracia? S铆. De los que ya hemos visto tantos. La tecnocracia que en Italia, desde la ca铆da la Primera Rep煤blica en los 90, dej贸 de ser una excepci贸n. Pero hoy, en tiempos de la pandemia, tambi茅n algo m谩s: un intento del empresariado de redirigir el Fondo Europeo para la Recuperaci贸n hacia las empresas, en vez de hacia la gente com煤n.

Cuatro. A Draghi 鈭抏ducado por los jesuitas, un gran devoto de San Ignacio de Loyola, quien piensa en s铆 mismo como un banquero cristiano (sic)鈭 le gusta, respecto al control moral de las fuerzas del mercado, citar a Marx. 驴A Karl? No. A Reinhard. El arzobispo de M煤nich y ex obispo de… Tr茅veris, a qui茅n el papa Francisco I 鈭抜gualmente jesuita y ex sucesor de Loyola al mando de la Compa帽铆a de Jes煤s鈭 deleg贸 los asuntos econ贸micos. El mismo Francisco I que mantiene cercan铆a con Draghi y que lo nombr贸 miembro de la Academia de Ciencias Sociales del Vaticano. 鈥淓l cardenal Marx 鈭抋utor del libro Das Kapital: A plea for man (2008) que alude al t铆tulo de Marx, pero para rechazar su an谩lisis鈭 correctamente insiste en que la econom铆a no es un fin en s铆 mismo, sino que tiene que servir a toda la humanidad鈥, suele decir, repitiendo nimiedades, Draghi.

Cinco. Es aqu铆 donde entramos al reino de las met谩foras teol贸gicas. Draghi ha sido bautizado como salvador. Una bendici贸n para Italia. Una 煤ltima oportunidad para redimirla. Un influyente pol铆tico lo compar贸 incluso con el Cristo mismo… La prensa, llena de fervor y j煤bilo cuasirreligioso, lo describ铆a como el nuevo milagro. Pero emulando un poco el sarcasmo de Marx 鈭抍uya, por otro lado, predilecci贸n por las met谩foras religiosas es harto conocida (v茅ase: E. Dussel, Las met谩foras teol贸gicas de Marx, 1993)鈭 se antoja preguntar: 驴c贸mo podr谩 este mes铆as y encarnaci贸n del neoliberalismo salvar al pa铆s devastado por… el propio neoliberalismo?

Seis. La figura del salvador es central para toda la, profundamente ideol贸gica, idolatr铆a de Draghi y de la instituci贸n del gobierno t茅cnico. 脡l ya una vez salv贸 al euro 鈭抍on todos los costes que ello implicaba, algo que los pueblos de la UE a煤n est谩n pagando鈭, as铆 que ahora salvar谩 a Italia. Conviene, no obstante, darse cuenta de qu茅 significar谩 esta salvaci贸n recetada por las 茅lites empresariales (Cofindustria): el disciplinamiento de la clase trabajadora italiana, localizada en un sistema pol铆tico estado-centrista y cuasirredistributivo (basado en una esquizofr茅nica Constituci贸n).

Siete. Como bien apunt贸 hace tiempo Michael L枚wy 鈭抲n gran experto en la Iglesia (v茅ase: Guerra de dioses, 1999) y uno que desde el principio ten铆a reservas respecto al papa Francisco I (https://lahaine.org/eL9H), su supuesto anticapitalismo y su enfoque hacia los pobres鈭 vivimos en una suerte de estado de excepci贸n, donde los gobiernos t茅cnicos, en un sentido benjaminiano, ya se han vuelto una norma. Un sistema en que el capital financiero ya es rey que designa sus s煤bditos y antiguos trabajadores (Goldman Sachs et al.) como jefes de gobiernos destinados a obedecerle. Y a 鈭抋parentemente鈭 profesar tambi茅n la palabra del Se帽or (Mamm贸n).

Ocho. 鈥淨uien entra papa, sale cardenal鈥, escribi贸 uno de los peri贸dicos en el contexto de la nominaci贸n de Mario Draghi, ex jefe del Banco Central Europeo (ECB), a primer ministro de Italia: varios nombres de otros viejos pol铆ticos para dirigir este 鈥済obierno t茅cnico鈥 鈭抣as supuestas 鈥渃aras nuevas鈥 que en su tiempo tanto ridiculizaba Marx鈭 terminaron por quedarse fuera. Su gabinete de 鈥渦nidad nacional鈥 apoyado por todas las fuerzas pol铆ticas desde la izquierda hasta la Liga Norte (con excepci贸n de los posfascistas de Fratelli d鈥橧talia), lleno solamente de representantes del capital y de 鈥渆xpertos鈥 neoliberales, es una perfecta emanaci贸n de la pospol铆tica y posdemocracia (nadie ha votado por Draghi, su gente o su programa de 鈥渞eformas鈥) que ya dejaron de ser una 鈥渆xcepci贸n鈥 para volverse una 鈥渘ormalidad鈥.

Nueve. Ser un banquero y un neoliberal no excluye, para Draghi, ser un ferviente cat贸lico y jesuita. Un ac贸lito del papa Francisco I 鈭抷 anteriormente un gran fan de Benedicto XVI (sic)鈭 Draghi est谩 鈥減rofundamente preocupado por la moralidad de los mercados鈥 (sic) y profesa una filosof铆a 鈥渜ue dirige con sus 鈥榖uenas intenciones鈥 las estrategias del capital financiero鈥 tratando de 鈥渃onciliar la iniciativa privada y la b煤squeda de la ganancia con el bien com煤n y la solidaridad con los excluidos鈥 (sic). Pero su salvaci贸n del euro, que de hecho paviment贸 el camino a la pospol铆tica en Italia, implic贸 simplemente cargar los costes de esta operaci贸n a la gente com煤n y corriente y fortalecer a los mercados. La 鈥渏usticia鈥 y la 鈥渕oralidad鈥 鈭抯acadas de la ense帽anza de la Iglesia鈭 eran s贸lo ret贸rica.

Diez. La ambig眉edad del propio papa Francisco I respecto del capitalismo es la que permite este tipo de contradicciones. Si bien sus cr铆ticas al sistema 鈭抷 al neoliberalismo en particular, algo por lo que era famoso tambi茅n… Juan Pablo II鈭, al dinero como 鈥渦n nuevo 铆dolo鈥 y su 鈥渄efensa de los pobres y los excluidos鈥 parecen ocupar un lugar importante en sus ense帽anzas: Evangelli gaudium, Fratelli tutti, etc. Pero sus llamados pr谩cticos, por ejemplo al FMI o BM 鈥減ara que trabajen por un futuro m谩s inclusivo y sostenible en el que las finanzas est茅n al servicio del bien com煤n (隆tal cual el mantra de Draghi!), en el que los vulnerables y los marginados est茅n en el centro y en el que la tierra est茅 bien cuidada鈥, hacen que sus buenas intenciones y teor铆a acaben en lugares comunes.

Once. En un lugar, escribiendo sobre cierta contradicci贸n en la lucha por el socialismo, que busca eliminar el antagonismo entre el dinero y las mercanc铆as aboliendo el primero pero perpetuando la producci贸n de las segundas, Marx apuntaba que esto era 鈥渁utodestructivo鈥 y equivalente a 鈥渁bolir al papa, dejando al catolicismo en su lugar鈥. La postura de Francisco I respecto del capitalismo es una perfecta encarnaci贸n de esta met谩fora teol贸gica marxiana: sus llamados a que los ricos 鈥渃ompartan su riqueza de modo m谩s justo y 茅tico鈥 y sus llamados a no remplazar al capitalismo (como abogaba Marx), sino a 鈥渧olverlo m谩s 茅tico鈥 (sic), s贸lo fortalecen el sistema y expanden sus espacios.

Doce. Otra figura de la 茅lite financiera similar a Draghi, banquero y neoliberal a cargo de la restructuraci贸n global en favor del capital 鈭抜gualmente un ex-empleado de Goldman Sachs鈭 es Mark Carney, ex jefe del Banco Central de Canad谩 y ex jefe del Banco Central de Inglaterra, tildado como el 鈥渕谩s influyente cat贸lico en Gran Breta帽a鈥 (Tablet, 2015). Sus moralizaciones sobre 鈥渓a intr铆nseca 茅tica de los mercados鈥, sus llamados por un 鈥渃apitalismo m谩s inclusivo鈥 (sic), sus cuestionamientos de la primac铆a del precio sobre el valor 鈭掆渧alor de cambio鈥 vs 鈥渧alor de uso鈥 en t茅rminos marxianos (v茅ase: B. Echeverr铆a et al.)鈭 hacen de 茅l un profeta de un oximor贸nico 鈥渘eo-franciscanismo procapitalista鈥.

Trece. Tal vez pocos pensamos en esto, pero las similitudes de Draghi con Francisco I 鈭抭ue hacen del primero una perfecto contraparte laica del segundo鈭 abren la cancha, muy a contrapelo del an谩lisis dominante y biempensante, para ver en el papa argentino una quintaesencial figura de la pospol铆tica. Las claves centrales de su ascenso: devolver a la iglesia la credibilidad moral y financiera da帽ada por esc谩ndalos (pederastia, Banco del Vaticano), la unidad en su torno (Francisco I es rechazado s贸lo por elementos posfascistas), la cr铆tica del capitalismo que en efecto busca su 鈥渞eforma鈥 y un mejor funcionamiento, son, en el terreno de la Iglesia, iguales que las de Draghi respecto a Italia.

Catorce. Hace varios a帽os Slavoj 沤i啪ek, describiendo c贸mo el capital captur贸 por completo a la pol铆tica, subrayaba que el espacio para las decisiones de los pol铆ticos es sumamente limitado y reducido a asuntos indiferentes al capital (鈥渓as guerras culturales鈥). Citaba a Mario Monti, el predecesor de Draghi a cargo de un 鈥済obierno t茅cnico鈥 en Italia, que enfatizaba que los gobernantes 鈥渉an de ser libres del parlamentarismo鈥. Ayer figuras parecidas, delegadas desde afuera y encargadas a velar por intereses for谩neos, presid铆an las 鈥渞ep煤blicas bananeras鈥; hoy gobiernan las 鈥渞ep煤blicas financieras鈥 (que lo son muchos pa铆ses de la UE), haci茅ndose incluso de la ret贸rica religiosa y el discurso papal.

@MaciekWizz




Fuente: Lahaine.org