November 8, 2020
De parte de CNT
352 puntos de vista


Sierra Norte (Madrid) | Ilustra: Mamen Moreu | Extra铆do del cnt n潞 424. Dosier Ecolog铆a Social

En estos d铆as que escribo, acabo de plantar mi peque帽a huerta y observo las matitas de los tomates, los pimientos, los calabacines y las acelgas, un poco mustias en los planteros, c贸mo se estiran y reverdecen ya en la tierra cuando las riego.

Se me vienen a la cabeza conceptos como soberan铆a alimentaria, ecofeminismo, Rojava. Son d铆as extra帽os y observar este huertito peque帽o y verlo crecer, me ayuda tambi茅n a soportar mejor esta situaci贸n que parece que nunca se acaba. Es como pegarse a la vida, como si esta peque帽a experiencia me hiciera sentir m谩s intensamente ese v铆nculo tan importante con la tierra y con el resto de la humanidad.

Hace ya 44 a帽os que surgi贸 el t茅rmino Ecofeminismo. Y lo acu帽贸 una mujer que adem谩s era anarquista: Fran莽oise d鈥橢aubonne, hija de madre aragonesa y padre anarcosindicalista franc茅s, que en 1974 relaciona la preocupaci贸n por el medio ambiente y la igualdad entre hombres y mujeres como base de una nueva sociedad. Escritora y pensadora francesa que en su libro El feminismo o la muerte introduce tambi茅n el t茅rmino Falocracia. 芦La Falocracia est谩 en la base misma de un orden que no puede sino asesinar a la Naturaleza en nombre del beneficio, si es capitalista, y en nombre del progreso, si es socialista禄. Ni m谩s ni menos.

El Ecofeminismo es un movimiento global que vincula ecologismo y feminismo, denunciando la opresi贸n hacia las mujeres y la explotaci贸n de la naturaleza y de los dem谩s animales como parte de la misma l贸gica de dominaci贸n patriarcal.

Hace ya 44 a帽os que surgi贸 el t茅rmino Ecofeminismo. Y lo acu帽贸 una mujer que adem谩s era anarquista: Fran莽oise d鈥橢aubonne, hija de madre aragonesa y padre anarcosindicalista franc茅s, que en 1974 relaciona la preocupaci贸n por el medio ambiente y la igualdad entre hombres y mujeres como base de una nueva sociedad.

Ecolog铆a y feminismo cobran sentido en el marco del devenir actual con una fuerza arrolladora. La Revoluci贸n Social de Rojava fundamenta su ideario en estos principios. Ya no es tanto la cuesti贸n de tomar los modos de producci贸n, sino de cambiarlos radicalmente. En Rojava, son las mujeres las que organizan la vida. Crecen cooperativas, huertas comunales, experiencias educativas, formas de organizaci贸n nuevas. Siempre desde el respeto a la naturaleza y el medio ambiente. Desarrollan el pensamiento colectivo en Jineology, la ciencia de las mujeres.

Ynestra King, compa帽era de instituto de Murray Bookchin fue qui茅n le sugiri贸 la idea de esa particular posici贸n hist贸rica de las mujeres dentro de esta forma de dominaci贸n del hombre por el hombre. Desarrolla las ideas de Bookckin en un sentido ecofeminista. Organiz贸 la primera conferencia ecofeminista en marzo de 1980 芦Mujeres y vida en la Tierra禄 donde se examinaron las conexiones entre el feminismo, la militarizaci贸n, el arte de sanar y la ecolog铆a.

Tambi茅n la activista india Vandana Shiva, en 驴Qui茅n alimenta realmente el mundo?, aborda el concepto de 芦soberan铆a alimentaria禄 y apuesta por explorar un modelo de justicia y sostenibilidad agr铆cola.

El derecho de los pueblos a alimentarse y a decidir lo que quieren producir, choca radicalmente con las pol铆ticas neoliberales que priorizan el comercio internacional. El sistema agr铆cola no busca alimentar a las personas, sino producir m谩s. No han contribuido en absoluto a la erradicaci贸n del hambre en el mundo. Al contrario, han incrementado la dependencia de los pueblos de las importaciones agr铆colas, y han reforzado la industrializaci贸n de la agricultura, peligrando as铆 el patrimonio gen茅tico, cultural y medioambiental del planeta, as铆 como nuestra salud.

El papel de las mujeres en defensa del medio ambiente en lugares tan emblem谩ticos como Latinoam茅rica ha sido fundamental. Podr铆a incluso decirse que en este lado del mundo se ha producido una feminizaci贸n de las luchas sociales. El movimiento feminista en Argentina, o nombres como el de Bertha C谩ceres, feminista y ambientalista hondure帽a, apuntan alto en el importante papel del Ecofeminismo para organizarse frente al nuevo orden mundial que viene.

Los principios de la econom铆a social tienen el prop贸sito de aumentar los recursos de las sociedades en lugar de explotarlos, y los principios de igualdad aseguran que la revoluci贸n ser谩 feminista o no ser谩.

Sin embargo esto no significa convertirnos en salvadoras del mundo, ni volver al concepto primitivo de la vuelta al hogar de la mujer, ni a una m铆stica de la maternidad. Todo lo contrario. Queremos participar en igualdad construyendo paz. Es la socializaci贸n actual la que nos inunda de roles de g茅nero: las tareas dom茅sticas, los cuidados. No hay nada que impida que los hombres desarrollen capacidades para estas tareas con tanto o m谩s acierto y cari帽o que cualquiera de nosotras. Es tan s贸lo el discurso del poder qui茅n adapta los g茅neros a su capricho y en funci贸n de sus intereses. Se pretende poner el acento en lo individual frente a lo colectivo, en competir en lugar de compartir y de cooperar, pero ese no es el camino.

El calentamiento global y sus consecuencias deber铆an hacernos reaccionar y ponernos manos a la obra. Buscamos una vacuna que nos proteja del COVID-19, pero estamos acabando con la biodiversidad, derritiendo los polos, perdiendo especies animales y semillas, quemando nuestros bosques y selvas, fumigando con pesticidas, aniquilando todas las protecciones naturales. A煤n abocados a nuevos virus y a cat谩strofes de todo tipo, se impone el dominio patriarcal y el capitalismo de consumo que explotan sin medida los recursos naturales, los animales y las personas.

Si caminamos hacia el colapso, m谩s tarde o m谩s temprano estaremos en 茅l. O abandonamos este modelo de dominio y explotaci贸n o estaremos abocados al desastre. Observemos por ejemplo las tareas en las que ocupamos nuestro tiempo. Desplazamientos largos e innecesarios que implican mayores niveles de estr茅s, elevada contaminaci贸n y agotamiento de recursos, obsolescencia programada, dependencia tecnol贸gica, consumo exacerbado.

Los principios de la econom铆a social tienen el prop贸sito de aumentar los recursos de las sociedades en lugar de explotarlos, y los principios de igualdad aseguran que la revoluci贸n ser谩 feminista o no ser谩. Sin embargo esto no significa convertirnos en salvadoras del mundo, ni volver al concepto primitivo de la vuelta al hogar de la mujer, ni a una m铆stica de la maternidad.

El Ecofeminismo propone una reformulaci贸n de todo lo que entendemos por trabajo y vida. Los trabajos cotidianos de hoy en d铆a no sirven para mantenernos vivas ni con mejor calidad de vida, m谩s bien al contrario, asistimos a la degradaci贸n de la vida.

No podemos quedarnos impasibles. Lxs anarquistas sabemos muy bien que si nos organizamos podemos conquistar imposibles. No tenemos que demostrar nada, s贸lo mostrarlo. Las colectividades surgidas en el 36 son un ejemplo de Revoluci贸n Social que emocion贸 al mundo. Ahora nuestra mirada se ti帽e de morado y se alimenta de vida. Por eso entre nuestros mensajes, entre nuestras l铆neas, tambi茅n se cuela esa palabra que, como tantas otras, se ha puesto el Eco delante. Ecofeminismo. Ecolog铆a y Feminismo. Dos ingredientes que nos ense帽an un horizonte nuevo. Como en Rojava. S贸lo tenemos que pasar a la acci贸n.




Fuente: Cnt.es