January 14, 2022
De parte de La Haine
217 puntos de vista


El uribismo desarroll贸 y consolid贸 un modelo guerrerista de gobierno que ha intentado desviar la atenci贸n de los graves problemas sociales y econ贸micos del pa铆s

Colombia vive una econom铆a de guerra sin guerra. El sistema medi谩tico lo alimenta d铆a a d铆a. Los medios de comunicaci贸n no paran de hablar del combate al enemigo interno para atemorizar y legitimar las grandes cantidades de pesos destinados a la 鈥済uerra鈥. El uribismo consolid贸 con 茅xito este modelo por casi dos d茅cadas y fue eficiente para desviar la atenci贸n de las graves carencias sociales que vive la poblaci贸n. No obstante, las multitudinarias protestas de 2019, 2020 y 2021 acaban de hacer estallar por los aires el modelo de supuesta estabilidad.

La sociedad demanda cambios, pero la estructura tecnocr谩tica del Estado y la academia sigue anclada al equilibrio fiscal, la reducci贸n de la deuda y el Estado m铆nimo. El caparaz贸n intelectual de la burgues铆a bogotana y colombiana es incapaz de ajustarse al nuevo momento. La estabilidad macroecon贸mica (baja inflaci贸n, cero d茅ficit y crecimiento del producto) sigue siendo la 煤nica forma de entender la pol铆tica econ贸mica.

Mientras que intelectuales, tecn贸cratas y medios de comunicaci贸n enarbolan el miedo a otra econom铆a, una que se construya de abajo hacia arriba, la clase trabajadora siente que el modelo ya no va m谩s. A pesar del descontento mayoritario de la poblaci贸n, las soluciones propuestas desde los think tanks colombianos est谩n lejos de ser una respuesta a la maltrechas condiciones de vida de la poblaci贸n y ponen a la izquierda a un paso de la Casa de Nari帽o.

Y es que Colombia y sus economistas viven una permanente paradoja: por m谩s de 30 a帽os buscan el equilibrio fiscal pero la deuda p煤blica no deja de crecer. Pese a las leyes de responsabilidad fiscal y el equilibrio presupuestario, parad贸jicamente la deuda p煤blica entre 1994 y 2019 se ha multiplicado por tres, igualando ya al promedio de Am茅rica Latina (panel a gr谩fico 1).

Este incremento de la deuda no se corresponde con la minimizaci贸n del Estado que se pregona. 驴Por qu茅? Las prioridades de gastos est谩n invertidas. La austeridad es un sentido com煤n para el gasto social pero nunca lo fue para los planes armament铆sticos. El gasto militar alcanz贸 la impresionante cifra de 11 % del PIB en 2018, tres veces m谩s alto que el promedio de Am茅rica Latina (panel b gr谩fico 1). Entre 1990 y 2006 pas贸 de 9 % a 13 % del PIB, coincidiendo con el mayor crecimiento de la deuda p煤blica que pas贸 de 14 % a 30 % del PIB en el mismo per铆odo.

Si el gasto militar hubiese sido el mismo que el promedio latinoamericano, en tan solo 12 a帽os el pa铆s hubiera ahorrado m谩s de un Producto Interno Bruto. El presupuesto en defensa y polic铆a pas贸 de 24 a 35 billones de pesos entre 2012 y 2020 (incremento de 50 %). Si 茅ste se hubiese congelado en 2012, al 2021 el pa铆s tendr铆a tanto recursos como para construir una l铆nea del metro de Bogot谩.

El modelo se garantiza en la idea que el gasto en seguridad es necesario para reducir el narcotr谩fico y los grupos violentos. Las cifras muestran que no fue as铆. La econom铆a de guerra del uribismo no logr贸 contener la violencia ni el narcotr谩fico. Seg煤n informaci贸n de la misma Contralor铆a de la naci贸n, en Colombia las hect谩reas de cultivo de coca se multiplicaron por cuatro (entre 2012 y 2018), los hurtos se multiplicaron por cinco y las lesiones personales por tres entre 2004 y 2018 (gr谩fico 2).

Hay dos Colombias, una en la calle y otra en los titulares de prensa. Hay dos modelos fiscales: austeridad para la gente, despilfarro para las armas.

Celag




Fuente: Lahaine.org