October 5, 2021
De parte de Nodo50
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A pesar de los bombos y platillos que sus promotores hicieron resonar, la reciente Cumbre de los Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas pas贸 casi desapercibida a nivel internacional. M谩s de 600 organizaciones rurales del mundo entero la boicotearon. Desenlace l贸gico de una convocatoria que, desde su inicio, les dio la espalda a prominentes actores sociales.

Esta cumbre que desde 2019 ven铆an impulsando las Naciones Unidas apenas se limit贸 a la jornada del jueves 23 de septiembre como un ap茅ndice de la Asamblea General. La misma ONU la present贸 como un evento “en los m谩rgenes” del debate de alto nivel de esa Asamblea que se realiza en la sede de Nueva York.

“La ONU celebra una pol茅mica Cumbre sobre Sistemas Alimentarios”, informaba el cotidiano franc茅s Le Monde el mismo d铆a del evento. Y agregaba que, “boicoteada por las organizaciones de la sociedad civil y los cient铆ficos, esta reuni贸n, cuyo fin es acelerar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, puede dar lugar a iniciativas dispersas”.

Las cr铆ticas a la convocatoria de Nueva York tambi茅n se alzaron desde el seno mismo del organismo onusiano. El 19 de agosto, Michael Fakhri, Relator Especial de la ONU sobre el derecho a la alimentaci贸n, a trav茅s de un comunicado p煤blico deplor贸 la falta de transparencia en la gobernanza de la cumbre y enumer贸 una serie de medidas urgentes que deber铆an adoptarse para convertirla en un evento multilateral (https://www.ohchr.org/Documents/Issues/Food/Policy_brief_20210819.pdf ). Dicho documento, de cuatro p谩ginas, se帽ala la corresponsabilidad de las multinacionales en el aumento de la malnutrici贸n, la p茅rdida de la biodiversidad y la crisis clim谩tica. Critica adem谩s que el gran poder econ贸mico subestima el rol de los peque帽os y medianos productores locales, los cuales aseguran el 70% de los productos alimenticios, e ignora el hecho de que los pueblos ind铆genas gestionan con 茅xito el 80% de la biodiversidad mundial en la tierra. “Los agricultores, los trabajadores agr铆colas y los pueblos ind铆genas de todo el mundo est谩n totalmente a merced de los poderes corporativos, y no es por casualidad que sufran hambre, malnutrici贸n y violaciones de sus derechos. Adem谩s, son las mujeres y las ni帽as de esas comunidades las que a menudo soportan la carga m谩s pesada”, subraya el documento del Relator Especial.

Algunas semanas m谩s tarde, el 22 de septiembre, d铆a previo al encuentro de Nueva York, a trav茅s de un mensaje video Fakhri se expres贸 de forma a煤n m谩s contundente: “la cumbre es un fracaso”. Aunque el evento se presenta como una “cumbre popular”, en la realidad dista mucho de serlo. Centenas de organizaciones que representan a millones de personas intentaron participar en su proceso preparatorio pero su voz no fue escuchada.

Nada nuevo bajo el sol

Las “grandes figuras” internacionales que se esperaban no fueron tantas. Por otra parte, result贸 imposible reflexionar acerca de opciones futuras sobre el tema clave de la alimentaci贸n y el hambre en el mundo en apenas una jornada y con una catarata de oradores, mucho de ellos a trav茅s de mensajes formales grabados. La comunidad internacional no vibr贸 en torno a dicho evento, con el cual, seg煤n la agencia de noticias Europapress, solo se comprometieron “85 jefes de Estado de todo el mundo”. N煤mero que no representa ni la mitad de las 193 naciones que integran la ONU.

Participaci贸n reducida que no se corresponde con el tono euf贸rico del comunicado de prensa que emitieron las Naciones Unidas el mismo 23 de septiembre. De ret贸rica grandilocuente, dicho comunicado afirmaba que representantes de todo el espectro social del mundo estaban convergiendo en una cumbre que pon铆a en marcha nuevas medidas y estrategias para crear sistemas alimentarios m谩s saludables, sostenibles y equitativos. Y subrayaba que se trataba de alianzas de los distintos sectores econ贸micos con los agricultores, las comunidades ind铆genas y todos los actores de la cadena alimentaria, desde la producci贸n hasta el consumo ( https://news.un.org/es/story/2021/09/1497352 ).

Con un entusiasmo desmedido y cifras infladas, dicho comunicado recordaba que “las discusiones comenzaron hace un a帽o y medio en 148 pa铆ses y contaron con la participaci贸n de m谩s de 100.000 personas de una amplia gama de la sociedad”.

La misma ONU, pero esta vez en el sitio web dedicado espec铆ficamente al evento de Nueva York, reduce significativamente las cifras: “La Cumbre se celebra tras casi dos a帽os de di谩logos a nivel comunitario, nacional e internacional. En estos han participado m谩s de 40.000 personas de todo el mundo para compartir sus necesidades, retos e ideas para un sistema alimentario m谩s sostenible, resistente e inclusivo” ( https://www.un.org/es/food-systems-summit/news/more-130-countries-expect…).

El informe de prensa de Europapress, publicado el 27 de septiembre, permite concluir que hubo poca carne y mucho hueso en Nueva York. Apenas la menci贸n de algunas figuras como la primera ministra de Nueva Zelandia, Jacinda Ardern; al presidente de Finlandia, Sauli Niinist枚; la primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina, as铆 como al primer ministro de la Rep煤blica de Fiji, Josaia Voreqe Bainimarama. O bien el compromiso de Burkina Faso de incluir en su Constituci贸n el derecho a la alimentaci贸n. El anuncio de los Emiratos 脕rabes Unidos del lanzamiento de la Misi贸n de Innovaci贸n Agr铆cola (AIM) para el Clima en forma conjunta con los Estados Unidos.  Se帽ala tambi茅n una declaraci贸n de principios de parte de Estados Unidos 鈥 representado por su secretario de Agricultura Tom Vilsack– y el anuncio de Melinda Gates, de la Fundaci贸n Bill y Melinda Gates, de un financiamiento quinquenal de 922 millones de d贸lares para la nutrici贸n.  (https://www.europapress.es/comunicados/internacional-00907/noticia-comun… ).

Puro bla-bla-bla

Muy poco, y nada m谩s. Tampoco las conclusiones a las que arrib贸 la cumbre parecen aportan algo novedoso y, mucho menos, prestar atenci贸n a las voces de buena parte del planeta que reclaman una transformaci贸n tan urgente como intensiva de la manera de producir, consumir y compartir alimentos sanos.

Para la ONU, seg煤n las palabras de su secretario general, la Cumbre sobre Sistemas Alimentarios sirvi贸 de foro para exponer y poner en marcha las medidas que propulsar谩n el avance hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Cada uno de los cuales depende, en cierta forma, de que se adopten sistemas alimentarios m谩s saludables, sostenibles y equitativos. Advierte, tambi茅n, sobre el papel de los sistemas alimentarios en el calentamiento de la Tierra al producir un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero, adem谩s de ser responsables del 80% de la p茅rdida de biodiversidad.

A manera de s铆ntesis, esta Cumbre se limit贸 a reiterar que los sistemas alimentarios deben redundar en salud y bienestar para todos, satisfacer la demanda sin desproteger al planeta y contribuir al bienestar de los miles de millones de personas que trabajan en el rubro de la alimentaci贸n.

De cara al futuro, tal como lo resume el comunicado final de las Naciones Unidas, dichos objetivos requieren garantizar el acceso a alimentos sanos y nutritivos para todos; adoptar modalidades de consumo sostenibles; impulsar la producci贸n favorable a la naturaleza; promover medios de vida equitativos y crear resiliencia ante las vulnerabilidades y tensiones en la producci贸n agraria.

驴Puro bla-bla-bla? Tal parece ser la profunda impresi贸n que esta Cumbre ha dejado en numerosos sectores alternativos, llamativamente ausentes en Nueva York, aunque de ninguna manera silenciosos y, mucho menos, resignados.

Los que no fueron a Nueva York

“La Cumbre de Sistemas Alimentarios de la ONU es despreciable y representa una amenaza para la Soberan铆a Alimentaria de los pueblos”, se帽ala el t铆tulo del comunicado de prensa de La V铆a Campesina el 22 de septiembre, v铆spera de la apertura del evento. ( https://viacampesina.org/es/la-cumbre-de-sistemas-alimentarios-de-la-onu… ).

La V铆a Campesina (LVC) aglutina a m谩s de 200.000.000 de campesinos de 182 organizaciones de 81 pa铆ses. Junto con casi 600 movimientos sociales de peque帽os productora-es, trabajadora-es, pueblos ind铆genas organizados y ONG del sector decidieron en julio pasado boicotear la cumbre. Los movimientos populares, seg煤n esta red internacional, ofrecen un frente unido de denuncia de la ilegitimidad de la cita de Nueva York y de los intentos de parte de las corporaciones transnacionales de usurpar los espacios institucionales dentro de la ONU.

Las organizaciones internacionales que se opusieron al c贸nclave est谩n de acuerdo, sin embargo, de que los sistemas alimentarios internacionales deben transformarse radicalmente, aunque cuestionan la direcci贸n del cambio que se propone desde el poder multinacional. La radiograf铆a de la situaci贸n con que La V铆a Campesina est谩 operando es tan dram谩tica como elocuente: el hambre en aumento, los perjuicios ambientales causados por la producci贸n industrial de alimentos, la deforestaci贸n, la degradaci贸n de los suelos, la p茅rdida de biodiversidad, el crecimiento de la pobreza rural, la continua represi贸n de los movimientos campesinos y pesqueros en todo el mundo, los desplazamientos forzados y la crisis clim谩tica, indican la necesidad urgente de transformaciones urgentes y radicales. Las Naciones Unidas no parecen verlo de esta misma manera.

Seg煤n la V铆a Campesina, cuando el secretario general de las Naciones Unidas anunci贸 hace dos a帽os que a fines del 2021 se celebrar铆a una Cumbre de Sistemas Alimentarios la noticia fue desconcertante. 驴Por qu茅 hacerla en asociaci贸n con el Foro Econ贸mico Mundial, un organismo que representa el sector privado, cuando todas las ediciones anteriores hab铆an estado a cargo, por mandato espec铆fico de los Estados miembros de las Naciones Unidas, de la FAO (Organizaci贸n para la Agricultura y la Alimentaci贸n)?

Para esta red internacional de organizaciones rurales la sospecha de que los intereses corporativos hab铆an cooptado proceso de preparaci贸n dej贸 de ser sospecha con la designaci贸n de Agnes Kalibata, como Enviada Especial designada para coordinar la cumbre. Kalibata es la presidenta de la Alianza por una Revoluci贸n Verde en 脕frica (AGRA, por sus siglas en ingl茅s). Seg煤n La V铆a Campesina, AGRA “financiada por Gates/Rockefeller, ejerce presi贸n a favor de la agricultura de uso intensivo de insumos, alta tecnolog铆a y semillas gen茅ticamente modificadas”. Los fracasos de AGRA en el continente africano y el evidente conflicto de intereses de la se帽ora Kalibata en su rol de Enviada Especial para la Cumbre, gener贸 una amplia resistencia de parte de los movimientos sociales y la sociedad civil.

En respuesta t谩cita a los argumentos oficiales de la ONU, el documento del boicot publicado por La V铆a Campesina se muestra intransigente: la soluci贸n real a la crisis clim谩tica, el hambre, la migraci贸n forzada y la pobreza extrema reside en los pueblos, no en el gran poder corporativo multinacional. Debe surgir de los principios de la soberan铆a alimentaria y de la justicia social. Debe reconocer a la alimentaci贸n como un derecho humano fundamental y no como una mercanc铆a para la especulaci贸n comercial. Debe respetar los sistemas alimentarios a peque帽a escala, diversos y agroecol贸gicos que existen en nuestros territorios.

Y concluye sin ambig眉edad: la Cumbre de Sistemas Alimentarios de la ONU de 2021 se encuentra en las ant铆podas de estos principios y amenaza la Soberan铆a Alimentaria de los pueblos. La misma no tiene mandato, legitimidad ni autoridad alguna para extenderse m谩s all谩 del 23 de septiembre de 2021.

El 23 de septiembre no fue un d铆a hist贸rico. Para el 10% de la poblaci贸n mundial, es decir unos 800 millones de seres humanos que hoy padecen hambre, la cita de Nueva York ni siquiera existi贸. Para los movimientos sociales que buscan desesperadamente soluciones cotidianas a este cataclismo social mundial, la cumbre fue m谩s de lo mismo. Pura ret贸rica banal sin voluntad pol铆tica de encontrar soluciones estrat茅gicas. Realidad dram谩tica, cuando todo podr铆a ser simple y positivo. Para ellos bastar铆a con priorizar la agroecolog铆a sobre el agronegocio y apostar a la soberan铆a alimentaria para reemplazar el paradigma insostenible de alimentos=mercanc铆a.




Fuente: Alainet.org