June 26, 2022
De parte de Indymedia Argentina
40 puntos de vista

por Ra煤l Zibechi/ Ecuador To Day.

Desde el primer levantamiento de las Nacionalidades y Pueblos en 1990, la Confederaci贸n de Nacionalidades Ind铆genas del Ecuador (CONAIE) ha sido objeto de reiterados intentos de divisi贸n impulsados por sectores sociales que ven en ella una amenaza al orden establecido.

Las clases dominantes, particularmente los terratenientes de la sierra, rezagos de un r茅gimen colonial basado en la propiedad feudal sobre la tierra, ligados a un sector jer谩rquico de la iglesia Cat贸lica (Opus Dei[1]) se declararon, en primera instancia y no exclusivamente, en los enemigos de la emergente organizaci贸n social que inici贸 una serie acciones de lucha por ser reconocida como nuevo actor social y pol铆tico; que m谩s all谩 de la tradicional lucha campesina, percibida as铆 por un sector de la izquierda en un momento anterior de la historia, planteaba una lucha por el reconocimiento y la autonom铆a de las nacionalidades y pueblos ind铆genas del Ecuador. A pesar de ello la emergente CONAIE devenida de organizaciones precedentes como la Federaci贸n Ecuatoriana de Indios (FEI[2]), fundada por el Partido Comunista del Ecuador, se nutre de la ideolog铆a de la lucha de clases y la transformaci贸n revolucionaria de la sociedad para enarbolar y ampliar su propia agenda.

Otra fuente de la que se alimenta la hist贸rica lucha de la CONAIE y a la que le debe gran parte de su pensamiento e inspiraci贸n fue la solidaridad propuesta por Mons. Leonidas Proa帽o y la Teolog铆a de la Liberaci贸n, corriente pol铆tica que al interior de la Iglesia Cat贸lica cuestiona la Jerarqu铆a y proclama su 鈥渙pci贸n preferencial por los pobres鈥, inspirada tambi茅n en la poderosa influencia de la visi贸n marxista dentro de los creyentes y sacerdotes latinoamericanos que se radicalizan en sus propuestas de fundar 鈥淟a Ciudad de Dios鈥 aqu铆 y ahora en la tierra y en contra de todas las formas opresivas de la sociedad, como en la que se hallaban sumidos los pueblos ind铆genas; sometidos al concertaje, el huasipungo, el derecho de pernada y otras formas abominables de explotaci贸n, marginalidad y negaci贸n de este conjunto de seres humanos, 鈥渓os m谩s pobres entre los pobres鈥.

Proa帽o 鈥渆l Obispo de los indios鈥 en 1960, no lejos de cierta visi贸n paternalista y evangelizadora, hizo su propia reforma agraria (1964[3]) y devolvi贸 a los ind铆genas las tierras de las haciendas que estaban bajo el poder de la di贸cesis y la cur铆a de Riobamba, entre ellas la ex hacienda de Zula, que se ubicaba en la parroquia de Tix谩n, Cant贸n Alaus铆, provincia de Chimborazo, cuyas tierras fueron reintegradas a sus propietarios ancestrales del pueblo kichwa-Puruwa, que recobr贸 con esta acci贸n su autoestima y recibi贸 un gran est铆mulo para la organizaci贸n y la lucha futura, en la que se inspir贸, por ejemplo, la aparici贸n de la 鈥Uni贸n de Organizaciones Populares Inca Atahualpa鈥, que se crean en esa y otras zonas de la provincia de Chimborazo, mientras en otras provincias de la serran铆a se extiende la lucha principalmente por la recuperaci贸n de la tierra y la abolici贸n de las grandes haciendas, la educaci贸n de los ind铆genas bajo el lema: 鈥淓ducar es liberar鈥 con la creaci贸n de la Escuelas Radiof贸nicas Populares del Ecuador (ERPE), la promoci贸n en 1988, con la CONAIE, de la campa帽a 鈥500 a帽os de Resistencia Ind铆gena鈥 [4].

La lucha por la tierra de las nacionalidades y pueblos de la Sierra se transforma en una lucha por la legalizaci贸n de los territorios ancestrales de las nacionalidades y pueblos ind铆genas de la Amazon铆a y la costa ecuatoriana. La lucha de una CONAIE reci茅n surgida, adopta especialmente en la Amazon铆a  otras caracter铆sticas dadas las diferencias entre las regiones geogr谩ficas del Ecuador, sus habitantes, sus culturas y sus historias; factores que resultar谩n posteriormente gravitantes para el desarrollo de la organizaci贸n as铆 como tambi茅n para nuevos intentos de divisi贸n de la CONAIE.

El desarrollo cualitativo de la lucha social de la CONAIE

Pronto la lucha por reivindicaciones propias de las nacionalidades y pueblos experimenta un desarrollo cualitativo y se prolonga hacia reivindicaciones de otros sectores sociales no ind铆genas pero igualmente oprimidos, como los pobladores de las ciudades, con los que se establecen fuertes alianzas que se evidencian en los futuros levantamientos. Las movilizaciones, marchas y levantamientos de la CONAIE han tenido, en su momento, diversos aliados como los trabajadores sindicalizados del sector p煤blico y privado -en un tiempo muy poderosos-, los maestros, los estudiantes, las organizaciones de los barrios populares, las Comunidades Eclesiales de Base (CEB), las organizaciones de mujeres, los ecologistas, los defensores de derechos humanos, los artistas, los intelectuales, los profesionales; algunos de los cuales conformaron la desaparecida Coordinadora de Movimientos Sociales (CMS),  al igual que otros sectores menos confiables y ambiguos como el de los taxistas (la 鈥渇uerza amarilla鈥), y supuestos militares nacionalistas entre otros, que junto a la que la CONAIE protagonizaron memorables luchas en contra de las privatizaciones y gobiernos neoliberales.

Toda esta lucha ya no es exclusivamente por temas 茅tnicos o identitarios, se transform贸 en una lucha clasista, solidaria con otros oprimidos y en contra de las imposiciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), las recetas y los ajustes neoliberales que tratan de imponer los 鈥淐hicago Boys鈥[5] nacionales de los  gobiernos de turno.

Como ejemplo de este ascenso cualitativo de la lucha popular de la CONAIE, 鈥渘ada solo para los indios鈥[6] no se puede olvidar que el levantamiento de 2001, a instancias del gobierno de Gustavo Noboa Bejarano[7] que sustituy贸 a Jamil Mahuad[8] derrocado por el movimiento ind铆gena popular y militar, se vio obligado a no tocar el precio del cilindro de gas de uso dom茅stico, que desde esa fecha hasta el presente cuesta un d贸lar sesenta centavos (USD 1,60 ctvs.) en los escasos dep贸sitos del combustible que quedan; sin que hasta la fecha ning煤n gobierno se haya atrevido a tocar el subsidio sobre este combustible, que no es de exclusivo consumo del mundo ind铆gena rural sino del mundo no ind铆gena, citadino y mestizo, que ya no recuerda el precio, ni el beneficio que recibi贸 de esa lucha, que jam谩s fue exclusiva por reivindicaciones ind铆genas; como son la fundaci贸n del Estado Plurinacional, la salud ind铆gena, la educaci贸n intercultural biling眉e, los derechos colectivos, entre otras luchas exclusivamente sectoriales.

Una CONAIE Plurinacional e Intercultural 

La CONAIE ha dado hist贸ricamente pasos fundamentales hacia una relaci贸n intercultural[9], incluyente con la sociedad mestiza, en un reconocimiento respetuoso de igual a igual, en el que no hay culturas superiores sino culturas diversas de similar valor. Concepci贸n de interculturalidad que se aleja de la concepci贸n multicultural de las 茅lites del capitalismo global que dicen aceptar las diversidades culturales pero a condici贸n de que permanezcan sometidas y subordinadas a una superioridad cultural occidental, eurocentrada, blanco-mestiza, cristiana, patriarcal y burguesa. En el plano de la lucha social la interculturalidad es mutuamente incluyente, tiende puentes de rec铆proca aceptaci贸n entre ind铆genas y no ind铆genas en torno a sus luchas particulares y mancomunidad de intereses con otros sectores populares y sociales, compa帽eros en el largo proceso de liberaci贸n social y nacional.

El liderazgo compartido de la CONAIE con sectores sindicales como el Frente Unitario de Trabajadores (FUT), el Frente Popular (FP), la Coordinadora de Movimientos Sociales (CMS) y otros sectores, le granjean a la CONAIE una gran simpat铆a en el conjunto del pueblo empobrecido y de la clase media baja, que ve representados sus intereses en las luchas de las nacionalidades y pueblos y el movimiento social y popular durante las tres 煤ltimas d茅cadas.

Tal amalgama de sectores organizados han logrado coadyuvar al derrocamiento de tres presidentes, frenar el avance arrollador de las pol铆ticas neoliberales de las privatizaciones de los sectores estrat茅gicos del Estado ecuatoriano (Proyectos Trole I, II y III, de la Flexibilizaci贸n laboral), los ajustes y reducci贸n de presupuestos para educaci贸n, salud y agricultura para honrar la deuda externa con el sacrificio de los m谩s pobres, echar abajo el Tratado de Libre Comercio (TLC) y el 脕rea de Libre Comercio (ALCA), vieja aspiraci贸n de las 茅lites econ贸micas ligadas a las corporaciones  transnacionales e imperiales, que perdieron ante una coalici贸n de sectores sociales latinoamericanos y mundiales nucleados en el Foro Social Mundial (FSM) de Porto Alegre.

La lucha contra el Plan Colombia, contra las aspersiones del glifosato en las fronteras con Ecuador, por la expulsi贸n de la Base norteamericana de Manta, entre otras luchas protagonizadas por estos grupos sociales liderados por la CONAIE, le han ubicado no solo en la posibilidad, hasta ahora frustrada de llegar a ser gobierno, sino fundamentalmente en el centro de odios y acciones estrat茅gicas y concertadas a nivel nacional e internacional para dividir a esta poderosa organizaci贸n, que en sus mejores momentos dio luz a organizaciones similares en el continente, como las de Bolivia, que con mejor suerte han llegado a la direcci贸n del gobierno y el Estado en ese hermano pa铆s andino.

El enemigo diversifica sus estrategias de divisi贸n de la CONAIE

Las estrategias de divisi贸n del Movimiento Ind铆gena y particularmente de la CONAIE han mostrado ser muy persistentes como incisivas y llenas de muchos recursos, provenientes de grupos econ贸micos y sociales,  fundaciones, ONGs, y gobiernos nacionales y extranjeros que han obtenido una relativa eficacia en sus objetivos.

Las diversificadas formas de esos intentos de divisi贸n de la CONAIE orquestados por esos sectores y principalmente sectores gubernamentales se han decantado por procesos de divisi贸n, cooptaci贸n, clientelismo, oportunismo pol铆tico, entre otras formas de segmentaci贸n, fragmentaci贸n y desintegraci贸n de la organizaci贸n, enfatizando las diferencias geogr谩ficas regionales entre pueblos ind铆genas de la costa, sierra y Amazon铆a, cuyas historias de sometimiento, opresi贸n y rechazo al colonialismo espa帽ol, criollo republicano y burgu茅s fueron diferentes y afectaron fundamentalmente a los pueblos Kichwas de la sierra; y menos a los pueblos de la costa y la Amazon铆a, que son, por tanto, menos golpeados, menos conscientes pol铆ticamente, m谩s vulnerables y m谩s proclives a intentos de traici贸n y divisi贸n de la CONAIE.

Otro aspecto explotado en la aspiraci贸n de dividir a la CONAIE es la intolerancia religiosa entre creyentes cristianos cat贸licos y creyentes cristianos evang茅licos, cuyas iglesias registran un gran avance entre las comunidades ind铆genas principalmente de la sierra, y promueven estas diferencias como estrategia de fraccionamiento de la organizaci贸n de las nacionalidades y pueblos, que se confirma con la aparici贸n y surgimiento del Consejo de Pueblos y Organizaciones Ind铆genas Evang茅licas del Ecuador, m谩s conocida como la (FEINE).

Otra forma de divisi贸n se ha ensayado desde una supuesta divisi贸n entre campesinos e ind铆genas, es decir entre mestizos del campo, que al igual que las nacionalidades y pueblos ind铆genas se dedican a la agricultura, pero que tendr铆an intereses supuestamente no compatibles. Se trata de una divisi贸n que esboza y sugiere un racismo velado de mestizos citadinos llevado a un quebrantamiento entre campesinos e ind铆genas que viven en zonas rurales. Esta estrategia se basa en un ahondamiento del racismo pre existente desde la Colonia, pero apologizado por visiones y concepciones blanco-mestizas hispan贸filas como euroc茅ntricas. En el marco de una supuesta divisi贸n entre los intereses de los campesinos por un lado y el de los ind铆genas por otro, desde una distorsionada perspectiva, que quiz谩 ha hecho posible el surgimiento de un referente organizativo paralelo que aumenta la fraccionamiento  de la CONAIE y el Movimiento Ind铆gena con la aparici贸n de la Confederaci贸n Nacional de Organizaciones Campesinas Ind铆genas y Negras (FENOCIN).

Otra estrategia de divisi贸n de la CONAIE y quiz谩 la m谩s peligrosa que se ensaya en los presentes d铆as, se materializa a partir de la cooptaci贸n y el clientelismo pol铆tico aplicado a dirigentes de las nacionalidades y pueblos, que venden sus conciencias a cambio de cargos p煤blicos, privilegios, canonj铆as y beneficios que despiertan y exaltan la codicia y el oportunismo. Esos dirigentes se pasan al bando de los gobiernos de turno sin experimentar verg眉enza ni remordimiento por traicionar a sus pueblos, se entregan a la sociedad de mercado y de consumo que estimula en ellos valores anti comunitarios como la ambici贸n, el ego铆smo y el individualismo m谩s grosero.

La Democracia Liberal burguesa un factor de la divisi贸n y el oportunismo  

El mayor espacio de la ambici贸n y el concurso de los intereses personales, que se desatan a instancias de las elecciones seccionales y presidenciales, cada cuatro a帽os, son los procesos de elecciones en las que todos quieren ser candidatos y ser elegidos para enquistarse en las instituciones p煤blicas como garant铆a de ascenso social y obtenci贸n de riqueza f谩cil, que en muchos casos bordea la corrupci贸n con los dineros p煤blicos. Este espacio se ha inaugurado en el patio mismo de la CONAIE con la creaci贸n del Movimiento Pachakutik (1995), que seg煤n respetables perspectivas, es un espacio para la introducci贸n de los miembros de las nacionalidades y pueblos en los antivalores del liberalismo pol铆tico burgu茅s y su l贸gica mercantil y consumista del capitalismo de periferia, que pervierte los valores comunitarios de la solidaridad, la cooperaci贸n, la reciprocidad, la complementariedad, el respeto a la naturaleza y otros valores que han resistido m谩s de 500 a帽os, a pesar del genocidio colonial, neocolonial y postcolonial.

El sistema pol铆tico liberal burgu茅s de representaci贸n electoral al que juega el Pachakutik fomenta una representaci贸n sin pol铆tica, sin lucha social, sin conflicto social; cancela de facto las contradicciones sociales, suspende como -si se pudiera-  la lucha de clases.  Es un marco te贸rico en el cual los partidos pol铆ticos son los intermediarios de las demandas ciudadanas al Estado, apenas por las denominadas 鈥減ol铆ticas p煤blicas鈥, enfatizadas por una sociolog铆a oficial que cree en los expertos y los amos universitarios que todo lo resuelven.  La Democracia Liberal instituida como una trampa que se basa en la representaci贸n-delegaci贸n del poder pol铆tico en manos de una supuesta 鈥渃lase pol铆tica鈥: la 煤nica facultada para hacer pol铆tica en nombre de鈥 Una pol铆tica que se reduce a la votaci贸n y al enajenamiento de las capacidades de acci贸n pol铆tica popular en funci贸n y a favor del juego de las 茅lites (la clase pol铆tica).  Pero la pol铆tica es mucho m谩s que esa caricatura de representaci贸n siempre traicionada, fraudulenta, que demanda la tarea de volverla participativa, una Democracia Directa, una Democracia comunitaria, compatible con un Estado Plurinacional.[10]

La consecuencia de esta visi贸n de las 茅lites sobre lo que asumen es el sistema pol铆tico intenta confundir la acci贸n pol铆tica que corresponder铆a en exclusiva al Movimiento Pol铆tico con registro electoral: el Pachakutik, quit谩ndole a la CONAIE supuestamente el hacer tambi茅n pol铆tica, ya que es un movimiento social y no un movimiento pol铆tico. Una absurda confusi贸n que tambi茅n se ha tratado de imponer con claros prop贸sitos de romper a la CONAIE y al Pachakutik.

Emergen formas h铆bridas de 鈥渂arniz acad茅mico鈥 para dividir a la CONAIE   

Con la agudizaci贸n de la crisis del capitalismo y del dominio pol铆tico global nuevas estrategias de divisi贸n se desatan sobre la CONAIE y el conjunto del movimiento social. Conforme lo propone Ra煤l Zibechi los Estados y sus cuerpos represivos, especialmente latinoamericanos, ya sabr铆an c贸mo lidiar con las revueltas y los estallidos sociales no as铆 con los levantamientos m谩s consistentes y que permiten fortalecer la organizaci贸n popular. Estudios desarrollados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) revelar铆an que las clases dominantes esperan mucha inconformidad social en todo el mundo a consecuencia de la agudizaci贸n de la crisis econ贸mica empujada por la Pandemia. Seg煤n dicho informe la ola de inconformidad y protestas podr铆a sobrevenir a medidos de 2022 y se buscar铆a prevenirlos, controlarlos y reprimirlos[11].

En este contexto quiz谩 se explica la emergencia de grupos organizados a partir de ciertas 鈥渇ilosof铆as鈥 y visiones pol铆ticas, que con un revestimiento acad茅mico e ilustrado peque帽o burgu茅s, proponen, por un lado, a nombre de una 鈥渘ueva izquierda鈥, 鈥渦na tercera v铆a鈥, 鈥渦n giro ontol贸gico y epist茅mico鈥 alternativo al 鈥渟istema occidental鈥 eurocentrado, un paradigma que pone en el mismo saco a la derecha y la izquierda por ser parte de 鈥渦na misma matriz constitutiva鈥.  Visi贸n que recupera con acierto el pensamiento y el sentir ancestral andino de la Pacha Mama (La Madre Naturaleza), pero que va de una met谩fora con poder emancipador a un racismo al rev茅s, una suerte de fascismo indigenista que estar铆a proponiendo de paso el alejamiento de posiciones de clase, concepciones interculturales e incluyentes hacia posiciones excluyentes, sectarias, etnoc茅ntricas, de un supuesto rompimiento epist茅mico con el Occidente Colonial, que rompe incluso con las corrientes del Giro Decolonial[12], que enarbolan varios pensadores latinoamericanos en contra del lastre del Colonialismo y Neocolonialismo.  Al parecer esta peligrosa postura de 鈥減ensamiento鈥 busca en 煤ltima instancia  una subversi贸n interna en el seno del movimiento ind铆gena, que le har铆a retroceder en sus luchas y en lo caminado en estas tres d茅cadas, condenando a la CONAIE al aislamiento y el ostracismo pol铆tico; en un contexto social de mayor铆a mestiza, donde dicha posici贸n resultar铆a anacr贸nica y absurda como aquella que plantea regresar a la refundaci贸n del Tawantinsuyo. En estos t茅rminos esta visi贸n se aproxima al diversionismo[13] o sabotaje ideol贸gico, tanto como la visi贸n del denominado 鈥溍憉kanchik Socialismo鈥, un retorcido socialismo af铆n a posturas m谩s bien socialdem贸cratas, tecnocr谩ticas, neokeynesianas, desarrollistas, progresistas y quiz谩 populistas y curuchupas, como las del caudillo al que apoyan, y al mismo tiempo se autocalifican de izquierda: la 鈥渋zquierda posible鈥[14], una izquierda pragm谩tica, ilustrada, acad茅mica, peque帽o burguesa, capaz de pactar con la derecha y luchar contra toda izquierda que se proclame anticapitalista. Es decir, aquella izquierda contra la que no dejan de denostar como 鈥渋zquierda imposible鈥, la izquierda ut贸pica, la izquierda revolucionaria, a pesar de que as铆 mismos se llaman revolucionarios. Este retorcido correismo engendro de la 鈥渞evoluci贸n Ciudadana鈥, que se dice la 鈥渋zquierda posible鈥 y que en el fondo lucha en contra del marxismo; y aunque lo cita m谩s bien lo usa, lo utiliza, y con  paradoja de por medio defiende la modernizaci贸n capitalista implementada en el Ecuador por el gobierno del caudillo Correa, ahora aliado de Nebot y Lasso en la manipulaci贸n del CNE y TCE, para propiciar el fraude electoral que dej贸 fuera del camino y de la opci贸n de ser gobierno a Yaku P茅rez y al Movimiento Pachakutik, burlando as铆 la voluntad popular en las elecciones de 2021.

Dos tendencias nocivas y por igual escisionistas que se suscriben a un presunto debate, que se debe entender como una digresi贸n, en momentos en que el movimiento ind铆gena y su representaci贸n pol铆tica y su propuesta de gobierno: 鈥淟a Minka por la Vida鈥 reciben m谩s del 20% del respaldo popular en las elecciones del 7 de febrero de 2021, y se convierte en la segunda fuerza pol铆tica capaz de oponerse a cualquier nuevo gobierno y se pone a tiro de lograr nuevos triunfos electorales e incluso llegar al gobierno en 2025, si es que un nuevo fraude no lo impide.

Dividir a la CONAIE y a su expresi贸n electoral el Pachakutik resulta crucial para sus enemigos dado que en las calles y en la Asamblea Nacional estas fuerzas sociales y pol铆ticas cuentan con la legitimidad de la representaci贸n y el respaldo popular logrado en las urnas y en el levantamiento de octubre de 2019. Fuerzas populares que continuar谩n respaldando el programa de gobierno, la honestidad y la lucha de Yaku P茅rez en contra del extractivismo minero, que es un imperativo de acumulaci贸n para el capital, y las pol铆ticas de ajuste: 鈥渁l cuello y al bolsillo de sectores sociales empobrecidos鈥, para cumplir la agenda neoliberal del 鈥渓iberalismo financiero globalista鈥; cuyos 鈥渢anques de pensamiento鈥 (Tink Tanks), gabinetes estrat茅gicos y laboratorios de ideas e investigaci贸n siguen empe帽ados en dividir y subordinar no solo a la CONAIE sino a todo el movimiento social mundial antisistema.

Dividir al Foro Social Mundial les fue relativamente f谩cil, dej谩ndolo sin convocatoria y casi con nula representatividad y relevancia. De la mano de las 鈥渇ilosof铆as Post鈥[15] del Postmodernismo, el Postestructuralismo y el Postmarxismo. La derecha mundial se aprovech贸 de esta deriva de la Escuela Francesa para deslegitimar la lucha de clases, la superaci贸n de las contradicciones materiales mediante la revoluci贸n, y en cambio promueve luchas sectoriales y fragmentarias, que sin dejar de ser leg铆timas, como las luchas por la identidad cultural, nacional, 茅tnica, lucha contra la violencia de g茅nero, los derechos reproductivos de las mujeres, los derechos de la naturaleza, de los animales, entre otras; pretenden superponerse como transversales a pesar de ser tangenciales, y est谩n llamadas a sumarse a las luchas hist贸ricas por la superaci贸n de las contradicciones de clase en contra de todas las formas de explotaci贸n, sometimiento y la exclusi贸n; menos simb贸licas y culturales y m谩s arraigadas con la base material de la vida social y la Econom铆a Pol铆tica; que intentan negar sistem谩ticamente las clases dominantes para impedir la unidad y las luchas de los oprimidos.

Estos esquemas de dominio social y hegemon铆a global resultan ser funcionales en el viejo objetivo de dividir la organizaci贸n popular, a la que contribuyen grandes capitales y organizaciones no gubernamentales (ONG)  que operan en el mundo como las fundaciones: Ford, Rockefeller, Microsoft, Open Society; esta 煤ltima financiada por el magnate financiero George Soros, que auspicia una diversidad de movimientos sociales: identitarios, etnicistas, feministas, ecologistas, etarios, de g茅nero, glbti, Queer[16], entre otros que se cuidan de no cuestionar el sistema capitalista y consiguen arrancar ciertas concesiones legales de los Estados a su favor y a la vez fragmentan la lucha social de sectores y movimientos sociales m谩s avanzados como los grupos anticapitalistas y postcapitalistas, que resultan ser disfuncionales para el inter茅s del liberalismo financista global y su proyecto pol铆tico hegem贸nico del que forman parte Soros, Bill Gates, Barak Obama, el Wall Street, el complejo militar-industrial, el mainstream medi谩tico, Hollywood, el Sillicon Valey, agrupados en el denominado 鈥淓stado Profundo鈥; conciencia pol铆tica de la burgues铆a financiera globalista que intenta resolver sus contradicciones con la burgues铆a industrial pro fascista encabezada por el ex Presidente de los EUA, Donald Trump, en su lucha por el control hegem贸nico del capitalismo mundial.[17]

La divisi贸n de la CONAIE y sus enemigos reci茅n llegados 

Ya hab铆amos dicho p谩ginas m谩s arriba que est谩n emergiendo nuevas amenazas que prometen hacer girones con el movimiento ind铆gena ecuatoriano y su proyecto pol铆tico, mediante visiones sectarias, nacidas de una cierta fiebre peque帽o burguesa, supuestamente radicalizada pero m谩s bien conservadora, que imposta herramientas te贸ricas supuestamente marxistas, que proponen a la CONAIE y al movimiento ind铆gena enancarse en proyectos modernizadores del capital, desde visiones progresistas, desarrollistas, tecnocr谩ticas, neokeynesianas; de una supuesta 鈥渋zquierda posible鈥, que enaltece las banderas del 鈥淪ocialismo del Siglo XXI鈥 y la Revoluci贸n Ciudadana鈥 y rinde falso tributo al 鈥淪umak Kawsay鈥 o el 鈥淏uen Vivir鈥 y se hace llamar a s铆 mismos como: 鈥溍憉kanchik Socialismo鈥.

Junto a estas vertientes de la confusi贸n pol铆tica y el intento de dividir al movimiento ind铆gena ecuatoriano, la CONAIE y el Pachakutik, vienen iniciativas que se propondr铆an retomar el pensamiento marxista de Carlos Mari谩tegui, pensador peruano que propone un socialismo indoamericano a mediados del siglo pasado, visi贸n que se debate entre constituirse en un sujeto hist贸rico o quedar como un misticismo revolucionario[18]. Filosof铆a emancipadora que por supuesto nada tiene que ver con la 鈥淩evoluci贸n Ciudadana鈥 y el 鈥淪ocialismo del Siglo XXI鈥, que definen err谩ticamente la pol铆tica del conservador y desarrollista ex presidente Rafael Correa, que en su d茅cada de gobierno, desde Dayuma a Tundayme, persigui贸, judicializ贸 y criminaliz贸 la lucha del movimiento ind铆gena consider谩ndola 鈥渢errorista鈥.

Hoy Correa auspicia un nuevo asalto electoral para encaramar en el gobierno a un desconocido como d贸cil economista servil, neokeynesiano, con un cuestionado pasado burocr谩tico, que le servir谩 para continuar el proceso de divisi贸n de las organizaciones populares que se le opusieron, como lo intent贸 con la Uni贸n Nacional de Educadores (UNE), y la propia CONAIE. Esta vez y al fragor de las elecciones se propone crear una denominada 鈥淐ONAIE PROGRESISTA鈥 encabezada por 脕ngel Tipantu帽a, conocido dirigente oportunista de la provincia de Cotopaxi, funcionario cooptado por el gobierno de Correa y que resulta funcional a los intereses del candidato presidencial del correismo en 2021.

Pero el enemigo ha ido m谩s adentro para subvertir internamente a la CONAIE y al Pachakutik desde el levantamiento de octubre de 2019, y se ha hecho con el respaldo oportunista e interesado del presidente prorrogado de la CONAIE, Jaime Vargas y Leonidas Iza presidente del Movimiento Ind铆gena del Cotopaxi (MIC), que han sido corrompidos por el correismo, quiz谩 a cambio de altos cargos pol铆ticos en el posible nuevo gobierno e ingentes recursos econ贸micos. Estas maniobras de divisi贸n entre la CONAIE y el Pachakutik se han evidenciado en el respaldo de Vargas e Iza al candidato correista Andr茅s Arauz y sus reiteradas oposiciones p煤blicas al candidato de Pachakutik Yaku P茅rez; cuyo masivo respaldo recibido en las urnas por las bases de la CONAIE desmienten una supuesta divisi贸n de la organizaci贸n y a铆slan a la dirigencia correista.[19]

A la corriente del Movimiento Mari谩tegui[20], fundado por Dimitri Madrid y la Fundaci贸n Rosa Luxemburg, entre otros, pertenecer铆an los dirigentes pro Correa de la CONAIE, Jaime Vargas y Leonidas Iza del MIC, al igual que Marlon Vargas presidente de la Confederaci贸n de Nacionalidades Ind铆genas de la Amazon铆a Ecuatoriana (CONFENIAE), que lograron cierta notoriedad en el levantamiento de Octubre de 2019, pero que tras bastidores encarnan proyectos y ambiciones personales y oportunistas, que poco tienen que ver con el mariateguismo, que les ha servido de trastienda para impulsar una supuesta pol铆tica de izquierda, y entre otras acciones ubicar a Diana Atamaint como presidenta del Consejo Nacional Electoral e influir en contra del Movimiento Pachakutik, del que Atamaint alguna vez fue parte, pero que es al igual que Jaime Vargas m谩s af铆n a sus intereses personales y m谩s cercanos a su mentor y amigo Marcelino Chump铆, dirigente derechista de la CONAIE que so帽aba con un binomio: Nebot-Chump铆, en un pacto contra-natura entre el Partido Social Cristiano y Pachakutik y hoy apoya abiertamente al banquero Lasso. Pero Atamaint al igual que los otros dirigentes son tambi茅n cercanos y serviles al correismo, en cuyo gobierno la presidenta del CNE, que propici贸 el fraude electoral contra Yaku P茅rez y Pachakutik, fue consejera de la Conferencia Plurinacional e Intercultural de Soberan铆a Alimentaria (COPISA).

En la l贸gica de 鈥渄ivide y vencer谩s鈥 empiezan a notarse otros peque帽os movimientos confusamente autodenominados de izquierda y al mismo tiempo pro correistas, que se ubican del lado del candidato Arauz y en contra de Yaku P茅rez. Estos movimientos son entre otros: 鈥淥ctubre Rebelde Movimiento Ciudadano Plurinacional鈥, el 鈥淢ovimiento  Inti Rep煤blica鈥 y otros, de los que poco se sabe y cuya acci贸n se circunscribe a apoyos espor谩dicos a la dirigencia prorrogada de la CONAIE, adscrita a su vez al proyecto correista y el apoyo a un gobierno de Arauz, con el que se concretar铆a la ansiada divisi贸n de la CONAIE. Divisi贸n que no lo pudo realizar la derecha socialcristiana de Le贸n Febres Cordero, ni el supuesto 鈥渕ilitar nacionalista鈥 Coronel Lucio Guti茅rrez.

Los proyectos pol铆ticos de la vieja derecha del candidato banquero Guillermo Lasso, auspiciado por Jaime Nebot y la nueva derecha 鈥減rogresista鈥 de Andr茅s Arauz, apoyado por Rafael Correa necesitan hoy m谩s que nunca una CONAIE d茅bil y descuartizada, incapaz de luchar en defensa del agua, en contra la mega miner铆a, en contra de los nuevos paquetazos econ贸micos y los nuevos ajustes e imposiciones del FMI, las privatizaciones, m谩s y mayores impuestos indiscriminados, recortes presupuestarios en salud y educaci贸n, y otras recetas del capitalismo financiero global, a la vez que una CONAIE y un Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik que no vuelvan a levantarse como en octubre de 2019 o intenten tener nuevas opciones presidenciales claras de llegar a ser gobierno; que no fue posible en 2021, por el fraude electoral perpetrado por las 茅lites sociales, econ贸micas y pol铆ticas que llevaron al movimiento ind铆gena y a Pachakutik al campo que mejor dominan y controlan: las elecciones.

Notas:

[1] Opus Dei (鈥淥bra de Dios鈥) Secta pol铆tico-religiosa surgida al interior de la Iglesia Cat贸lica en 1938. Conocida como la 鈥淢afia Sagrada鈥 que tiene estructura propia y secreta. Existe, opera y tiende redes entre adeptos de las 茅lites sociales y econ贸micas cuyos intereses defiende y se propone influenciar y captar el poder pol铆tico. En Ecuador Guillermo Lasso es supernumerario de esta secta, no lo niega y siempre repite: 鈥淪oy del Opus Dei鈥 驴Qu茅?鈥  https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/15/el-opus-dei-la-mafia-sagrada

[3] En este a帽o empez贸 la Reforma Agraria en el pa铆s, encabezado por el Instituto Ecuatoriano de Reforma Agraria y Colonizaci贸n (IERAC) cuyo proceso fue considerado posteriormente como un fracaso y una nueva frustraci贸n para la justicia redistributiva de la tierra y el agua en el Ecuador.

[5] Nombre que identifica a los economistas chilenos y no chilenos, formados en la Universidad de Chicago o seguidores de las ideas del padre del Neoliberalismo Capitalista, Milton Friedman. Economistas que impusieron el fundamentalismo neoliberal en el gobierno del dictador genocida, Augusto Pinochet, y otros gobiernos latinoamericanos y del mundo.

[7] Ex presidente del Ecuador, quien sustituy贸 a Jamil Mahuad luego de su derrocamiento el 21 de enero de 2000. A fin a la Democracia Popular (鈥淒emocracia Cristiana鈥), compa帽ero de rezo y oraciones de Rafael y Fabricio Correa, Alberto Dahik, Alexis Mera, entre otros miembros del grupo apost贸lico llamado los 鈥済ustavinos鈥 originado en la Universidad Cat贸lica Santiago de Guayaquil, parte de 鈥淟a red del Opus Dei en Am茅rica Latina鈥, cuya figura m谩s importante en Colombia es 脕lvaro Uribe V茅lez. Delgado Jara, Diego, El Gran Enga帽o. La derecha disfrazada en el poder. Ed. Gallo Rojo, Quito, 2011.

[9] La Interculturalidad plantea una relaci贸n de culturas en igualdad de condiciones, basada en la interacci贸n, el di谩logo respetuoso, la concertaci贸n, la integraci贸n y la convivencia, que rechaza toda forma de jerarquizaci贸n cultural o de imposici贸n y sometimiento de una cultura sobre otra, de subordinaci贸n o supremac铆a cultural como lo propone el Multiculturalismo promovido por las 茅lites mundiales capitalistas y coloniales.

[12] Espacio de reflexi贸n donde convergen formas de pensamiento decolonizador (descolonizador) y pr谩cticas de resistencia sobre la diversidad epist茅mica m谩s all谩 del capitalismo global, sustentadas por Santiago Castro-G贸mez y Ram贸n Grosfoguel, entre otros.

[13] T茅rmino surgido en Cuba en los a帽os 70, que define acciones o ideas que son capaces de confundir o desviar la atenci贸n de la poblaci贸n de los intereses de la revoluci贸n.

[15] Tienen en com煤n el convencimiento de suponer que han superado la racionalidad de la modernidad, el estructuralismo y el marxismo. Mantienen una postura cr铆tica de desconfianza y ruptura con las tradiciones ideol贸gicas de la modernidad, acus谩ndolas de constituirse en relatos universales pero constituy茅ndose a s铆 misma como un nuevo relato. Ponen 茅nfasis en el paradigma de la multiplicidad frente a la unidad, renuncian a concebir la historia como un proceso universal, reivindican la filosof铆a de la diferencia y la deconstrucci贸n, que dan base a movimientos sociales que ya no disputan las contradicciones materiales y se orientan a una disputa convencional de las diversidades, las particularidades y las singularidades, fraccionando las luchas sociales.

[16] T茅rmino ingl茅s que se define como 鈥渆xtra帽o鈥, 鈥減oco usual鈥, relacionado con las personas que escapan de la clasificaci贸n heterosexual y de las ideas establecidas sobre sexualidad y g茅nero.

[17]  Stulin, Daniel. La trastienda de Trump. 驴Qui茅n es realmente Donald Trump? 驴Qu茅 intereses lo sostienen? EBook, Planeta de libros, Editorial Planeta, 2017.




Fuente: Argentina.indymedia.org