November 15, 2021
De parte de Libre Pensamiento
203 puntos de vista


Libertad sin socialismo es privilegio e injusticia;

socialismo sin libertad es esclavitud y brutalidad.

Mija铆l Bakunin

Desde el pasado noviembre de 2019, pandemia incluida, han transcurrido ya suficiente n煤mero de meses de la constituci贸n del autodenominado gobierno m谩s de izquierdas y progresista de la democracia reciente como para poder formular una primera reflexi贸n evaluativa general de su gesti贸n. Parafraseando el eslogan tur铆stico de los a帽os sesenta, Espa帽a no es diferente, podemos afirmar que aqu铆 ocurre lo mismo que en la inmensa mayor铆a del mundo: el poder moldea progresivamente a su imagen y semejanza a quienes acceden al mismo, a quienes lo detentan, o m谩s exactamente, a quienes formalmente lo ejercen.

Pedro S谩nchez y Pablo Iglesias en la firma del preacuerdo del Gobierno de coalici贸n. Jes煤s Hell铆n /Europa Press

As铆, conforme recoge de manera plural el dossier de la revista, en las Am茅ricas 鈥攃on experiencias pol铆ticas destacadas como el chavismo en Venezuela, el sandinismo en Nicaragua, el movimiento al socialismo en Bolivia, el partido de los Trabajadores en Brasil, el movimiento revoluci贸n ciudadana en Ecuador, el castrismo en Cuba, o en M茅xico, Argentina, Uruguay鈥︹, como en el resto del mundo, podemos hacer extensivo que la izquierda, los partidos de la izquierda y, m谩s concretamente, la izquierda que ha llegado al poder, lo ejerce sin diferencias significativas a como lo practica la derecha, sufriendo un paulatino proceso de integraci贸n, adaptaci贸n y domesticaci贸n de sus ideales a las normas que ances- tralmente dicta el poder.

Ciertamente, no queremos ser personas maximalistas ni agoreras y homologar absolutamente las pol铆ticas de la izquierda y la derecha. La derecha tiene una concepci贸n mucho m谩s patrimonialista del poder, del Estado, de las instituciones, al haber sido quienes hist贸rica y mayoritariamente han gobernado. El gobernar, para la derecha, es algo

芦natural禄, responde a su l贸gica de 茅lite, de privilegios propios de casta dirigente y clase social alta protagonista鈥 mientras que la izquierda, cuando lo ejerce, se percibe, en cierto sentido, usurpadora y, si lo hace bajo la f贸rmula de la socialdemocracia, se suele caracterizar por cambios en las formas pero el continuismo en los temas esenciales de cara al funcionamiento del sistema (liberalismo, modelo de propiedad privada, econom铆a de mercado, capitalismo, privatizaci贸n en la gesti贸n de lo p煤blico, clasismo, desigualdad, patriarcado). Cuando la izquierda ejerce el poder como proceso revolucionario, con rapidez lamentable, adquiere los mismos tics autoritarios, totalitarios y dictatoriales que la derecha, aboliendo derechos, recortando libertades y reprimiendo a la disidencia.

Los art铆culos que componen el dossier de este n煤mero de la revista nos confirman c贸mo la clase pol铆tica, la clase dirigente allende los mares, en las Am茅ricas, es una de las responsables del sufrimiento de las clases populares, una clase pol铆tica aliada con los intereses del sistema capitalista procurando que nunca jam谩s se produzcan pasos significativos hacia una sociedad de justicia social, antipatriarcal y anticapitalista.

Realmente, el poder se ejerce, pr谩cticamente siempre, de forma unidireccional, desde el pensamiento 煤nico, de arriba abajo, al servicio de las 茅lites o partidos que lo sustentan, con independencia, del color pol铆tico de quien gobierne. Por encima, debajo o al lado, siempre emerge y subyace el capital, el autoritarismo, el racismo, tambi茅n el patriarcado y la homofobia.

Sinceramente, ser铆a absurdo no admitir matices en el dise帽o de las pol铆ticas cortoplacistas dependiendo de que gobierne la derecha o la izquierda 鈥攕obre todo en algunas pol铆ticas sociales de reconocimiento formal de derechos y libertades鈥 pero, lamentablemente, hasta esos matices han estado prefigurados por el poder omnipotente, no solo el econ贸mico. As铆, la derecha tiene asignada una serie de reformas y pol铆ticas que al llevarlas a cabo no suscitan agitaci贸n social lo mismo que las asignadas a la izquierda. Pensemos que el partido popular elimin贸 el servicio militar obligatorio en nuestro pa铆s mientras que el desmantelamiento industrial o la privatizaci贸n de los servicios p煤blicos la inici贸 y consolid贸 el gobierno socialista en la d茅cada de los ochenta. El documental El a帽o del descubrimiento es una buena prueba de ello.

Cuando la izquierda, de cualquier tipo, llega al poder y hace dejaci贸n de sus valores, de su 茅tica, de su discurso, el da帽o infringido a las ideas trasciende a su propio 谩mbito y afecta a la totalidad de las ideolog铆as de izquierdas al resultar pr谩cticamente imposible que la mayor铆a de la poblaci贸n discrimine entre opciones alternativas dentro de ella. En esa no discriminaci贸n, de trazo grueso, sin matices, quedan incluidas las ideas libertarias, el anarquismo, la Idea鈥 y, en consecuencia, sufren el mismo descr茅dito a pesar de ser ideolog铆as opuestas a la toma del poder. As铆 sucede tambi茅n, por ejemplo, con el sindicalismo institucional y burocr谩tico cuyo descr茅dito salpica al propio concepto de organizaci贸n sindical, incluida la anarcosindicalista.

https://agendacomunistavalencia.blogspot.com/2021/04/5-anos-de-ley-mordaza-el-gobierno-mas.html

Esta erosi贸n de las ideas perdura en el tiempo y tardar谩 d茅cadas para que desaparezca y renazcan con vigor entre la mayor铆a social. Hoy, el liberalismo campa a sus anchas, entre otras cosas, 芦gracias禄 al enorme fraude que las izquierdas han infligido a la mayor铆a de la poblaci贸n, especialmente a quienes dicen representar, a la clase trabajadora y clases m谩s populares. Estos viejos conceptos de clase trabajadora han saltado por los aires, y es el sujeto liberal o neoliberal, el que nos han inoculado desde el poder, quien, parad贸jicamente, sostiene este mundo de injusticia social, como nos recuerda Tasio Ovejero en Autogesti贸n para tiempos de crisis: Utilidad de las colectividades libertarias publicado en 2017 o Aprendizaje cooperativo cr铆tico: Mucho m谩s que una eficaz t茅cnica pedag贸gica (2018).

El 芦茅xito禄 del liberalismo es extraordinario, ha conseguido que las personas que sufren sus desigualdades sociales, personales y econ贸micas sean quienes m谩s lo justifiquen, quienes den su vida por tales ideas. Evidentemente, el poder es omn铆modo, como lo ha sido siempre y dispone de la inteligencia de las personas que compra y soborna, de las investigaciones cient铆ficas que subvenciona, de los avances tecnol贸gicos que se apropia como suyos, del control de los sistemas pol铆ticos, tanto de las democracias formales y parlamentarias como de los reg铆menes populistas o totalitarios.

Ha sido tanto el da帽o a las ideas que la derecha, hoy, es capaz de atreverse a 芦darnos lecciones禄 de honestidad, 茅tica y coherencia. Incluso, lecciones de libertad, y buena prueba de ello es la campa帽a planteada en la Comunidad de Madrid a trav茅s de Isabel D铆az Ayuso, con el lema socialismo o libertad y m谩s tarde comunismo o libertad, recordando campa帽as de Matteo Salvini en Italia o Donald Trump en Estados Unidos.

Mientras que con esta propaganda se est谩 denigrando al socialismo, apropi谩ndose, usurpando y usando el concepto de libertad asociada a privilegios y puro darwinismo social (libertad para poder tomar una cerveza; libertad a la madrile帽a), la campa帽a de la izquierda no ha sido desmontar con argumentos, deslegitimar tal uso y defender la libertad vinculada a los valores de igualdad, solidaridad y apoyo mutuo, como nos recuerda Bakunin en la cita que introduce este editorial, sino que contrapuso la campa帽a democracia o fascismo, olvidando, por una parte, que la democracia puede ser de derechas mientras que el socialismo debe ser de izquierdas y que la democracia parlamentaria que conocemos es el modelo pol铆tico preferido por el liberalismo, el capitalismo y el patriarcado.

Hace tiempo que la izquierda transita, ha adoptado, ha sucumbido a la pol铆tica espect谩culo, pasando a convertirse, como nueva clase pol铆tica, en parte del problema al haber renunciado al mundo de las ideas, del pensamiento y la filosof铆a para solo aportar meras recetas paternalistas y alienantes, propias de los manuales de autoayuda, cargadas de demagogia populista y superficialidad.

Una vez m谩s, el circo medi谩tico que se vive en Espa帽a por parte de la clase pol铆tica nos hace reafirmarnos en que solo aspiran a mantenerse en el poder y jam谩s en solucionar problemas que mejoren la vida a la mayor铆a de la poblaci贸n y mucho menos a cambiar el modelo econ贸mico-social. Tras una gesti贸n de la pandemia criticable en muchos aspectos (recordemos los miles de muertes en las residencias de mayores, con absoluto abandono e impunidad, de facto, de las y los responsables pol铆ticos 鈥攃on el ejemplo paradigm谩tico de la Comunidad de Madrid al dictar protocolos y circulares administrativas para que no recibieran tratamiento m茅dico鈥), nuevamente la poblaci贸n, todas y todos, se ve abocada a una sesi贸n de pol铆tica espect谩culo como es la campa帽a orquestada en torno a los indultos de los pol铆ticos catalanes en la c谩rcel por el proc茅s. Esto no significa que estemos en contra de estos indultos o de su amnist铆a, como se pide desde el independentismo catal谩n, todo lo contrario, estamos contra la represi贸n, el sistema carcelario y un sistema pol铆tico y judicial que se mira el ombligo y act煤a en funci贸n de sus intereses. Simple y llanamente, no jugamos a la promoci贸n de esta enga帽ifa de pol铆tica espect谩culo en el que solo afloran los intereses partidistas o que benefician al poder. Sus indultos son una cortina de humo, un distractor de la opini贸n p煤blica para desviar la atenci贸n sobre las grandes tropel铆as que se est谩n cometiendo.

Como ejemplo, se est谩n sentando las bases de una nueva reforma de las pensiones absolutamente retr贸grada que pretende privatizar el vigente sistema p煤blico y con ello dejar en la miseria a millones de personas; o se est谩n gestionando unos fondos europeos por el covid-19 que beneficiar谩n a las grandes empresas y se conceder谩n en funci贸n de las reformas econ贸micas y sociales que dicte la Uni贸n Europea de los mercados.

Frente a los distractores indultos del proc茅s, cabe preguntarse y reflexionar sobre la urgente necesidad de que se indulte a amplios sectores de la poblaci贸n, condenada y multada por su activismo sindical y social con leyes retr贸gradas como la ley mordaza, la reforma laboral, la ley de extranjer铆a o la ley de memoria hist贸rica.

Como ejemplo, las personas condenadas por sitiar el Parlament de Catalunya en 2011, en el contexto del 15M, por significar un alto ataque a las ra铆ces de la sociedad y el sistema democr谩tico, seg煤n ratifica una recient铆sima sentencia incalificable del Tribunal Constitucional; o las luchadoras anarcosindicalistas Laura y Eva, acusadas impunemente por una performance ante la Bolsa de Barcelona en la jornada de huelga general el 29 de marzo de 2012, entre otros, por pol铆ticos indultados del proc茅s.

Procesi贸n del Co帽o Insumiso, en Barcelona, durante la manifestaci贸n contra la violencia machista del a帽o 2019. Fotograf铆a- Jordi Borr脿s

En este mismo sentido, las numerosas personas represaliadas y detenidas por hacer uso de la libertad de expresi贸n y manifestaci贸n para con ello intentar domesticar y silenciar toda disidencia como las y los titiriteros, twitteras, artistas, cantantes, intelectuales, activistas de los movimientos sociales y sindicales 鈥擟茅sar Strawberry, Cassandra, T铆teres desde abajo, Valtonyc, Willy Toledo, Pablo Has茅l, semanario el Jueves, obras censuradas en la exposici贸n ARCO, operaci贸n Ara帽a, Pandora, Pi帽ata, secuestro del libro Fari帽a, manifestaci贸n del Co帽o Insumiso, el despido del guionista que rotul贸 en TVE sobre la princesa Leonor鈥︹

El poder ni contempla ni expresa la m谩s m铆nima sensibilidad social para solucionar el problema de los miles de familias que sufren pobreza energ茅tica, viven sin electricidad en la Ca帽ada Real, no tiene acceso a la vivienda digna o son desahuciadas de sus viviendas por haber perdido el puesto de trabajo y haber sido estafadas por la banca y la patronal, en el contexto de una crisis econ贸mica y social acuciante arrastrada desde 2008 y prorrogada en la actual pandemia, a la que algunas no ven m谩s salida que el suicidio.

Tambi茅n nos preguntamos por el delito cometido por los miles de personas desaparecidas en el Estrecho por la pol铆tica de fronteras del modelo de Europa fortaleza que han construido; o las personas inmigrantes que tienen que vivir en condiciones infrahumanas porque la ley de extranjer铆a le niega el derecho a la vida, al trabajo, a la residencia y la libertad de movimiento.

Echamos en falta el reconocimiento de la ingente cantidad de personas desaparecidas y asesinadas en fosas comunes tras la guerra civil, con una ley de memoria hist贸rica que no anula las sentencias franquistas.

Nos preocupa la situaci贸n que est谩n viviendo las y los miles de trabajadores represaliados, condenados al paro, a la marginaci贸n social por ejercer y reivindicar sus derechos laborales, la libertad sindical, crear una secci贸n sindical anarcosindicalista, exigir un salario digno o el cumplimiento del convenio colectivo mientras el empresariado dispone de una reforma laboral que le permite usar a las personas como meras mercanc铆as.

驴Qui茅n se responsabiliza del miedo que sienten las mujeres y comunidad LGTBI+ a diario por la violencia laboral y sexual fruto del machismo patriarcal?

Es necesario generar expectativas y aportar soluciones a los centenares de miles de j贸venes que malviven en el paro o simplemente emigran para sobrevivir y sufren el desenga帽o, la frustraci贸n, la enfermedad mental, la falta de expectativas y de futuro.

Pero no cabe la resignaci贸n sino la resistencia ante este tsunami de extrema derecha y liberalismo, de ideas y modelos de gesti贸n de sociedades para la desigualdad, la explotaci贸n y la ausencia significativa del protagonismo de las mujeres. El camino es seguir trabajando en la construcci贸n de alternativas libertarias, m谩s all谩 de estas ideolog铆as fraudulentas, que den respuesta a los problemas sociales porque la vida tiene que continuar en un contexto de recuperaci贸n de la 茅tica, la honestidad, la credibilidad y la justicia social. Unas alternativas alejadas del etnocentrismo, colonialismo, falso cientificismo y universalismo. Alternativas adaptadas a la diversidad de realidades y culturas, que integren las respuestas individuales y colectivas del d铆a a d铆a, como muestran algunas experiencias y luchas libertarias que est谩n teniendo lugar en numerosos lugares del mundo. Un ejemplo es el movimiento zapatista, que en estos meses visita la vieja y colonialista Europa para aprender, conocer y ense帽ar que la revoluci贸n de las personas de abajo y a la izquierda es posible, que sigue vigente a pesar de la represi贸n militarista y denunciar la corrupta sumisi贸n que se produce al entrar en contacto con el poder y participar de las instituciones.




Fuente: Librepensamiento.org