May 29, 2021
De parte de Paco Salud
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Eduardo  Pons Prades 
–  militante anarcosindicalista e
historiador de movimientos sociales

(en la foto participando en las
Jornadas Culturales de Puerto Real)

El 28 de mayo de 2007 muere en
Barcelona (España) el militante anarcosindicalista e historiador de los
movimientos sociales Eduardo Pons Prades, también conocido como floreada
Barsino. Había nacido el 19 de diciembre de 1920 en el barrio del Raval de Barcelona
(Cataluña). Su padre fue un ebanista de Alboraia (Horta Nord, Valencia),
militante del Partido Federal y fundador del Sindicato Único de la Madera, que
había emigrado en el Principado. Una vez conocida por parte de la burguesía
catalana la condición sindicalista de su padre, este perdió el taller de
ebanistería debido a la recesión de contratos y pasó a encargarse de la
biblioteca de la Casa de Valencia en Barcelona, ​​donde simpatizó con Vicente
Claver, conocido republicano federal e impulsor del «Día del Libro» en la
festividad de Sant Jordi. Su madre, Gloria Prades Núñez, de Almàssera (Horta
Nord, Valencia), durante los años de la II República española militará en el
Partido Sindicalista y trabajará como telefonista en el Palau de la Generalitat
gracias a la amistad que mantenía con Martín Barrera, consejero de esta
institución, que conoció en la cárcel Modelo de Barcelona en 1925.

Eduard Pons fue el mayor de tres
hermanos varones. Cuando tenía cinco años entró como alumno de la Escuela
Racionalista Fraterno y luego en la Escuela Racionalista Labor, dirigida por
Germinal Puig Elías siguiendo los principios pedagógicos de Francisco Ferrer
Guardia y ligada al Sindicato Metalúrgico de la Confederación Nacional del
Trabajo (CNT) de Barcelona. En estos años también asistió a las conferencias
que se realizaban al «Asiático». Su vocación era la enseñanza y para tal fin, a
partir de 1932, empezó a estudiar en la Escuela del Trabajo de la Escuela
Industrial de Barcelona,​​pero el estallido de la Guerra Civil truncó sus
expectativas. En marzo de 1936 su padre se suicidó y, en cierto modo, su tío,
militante de la Federación Anarquista Ibérica (FAI), que llevó a hombros el
féretro de Buenaventura Durruti por Barcelona en noviembre de ese año, lo
sustituyó. 1937 se afilió a la CNT y participó activamente en el proceso
colectivizador desde el Consejo Económico de la Madera Socializada y en la
socialización de locales, como la iglesia de la Santa Madrona de Pueblo Seco.
El 20 de agosto de 1937 se alistó voluntario en el Ejército republicano
falsificando la edad y, después de hacer un curso en la Escuela de Capacitación
del Escorial, consiguió el título de sargento instructor de ametralladoras, que
recogió de manos del poeta Miguel Hernández, entonces comisario político de la
46 División.

 El 17 de marzo de 1938 fue herido en la
defensa de Barcelona durante un bombardeo fascista. Una vez recuperado de las
graves heridas, ingresó en la llamada «Quinta del Biberón», donde conoció Juan
Llarch. Con sólo 17 años combatió en las batallas de Madrid, de Guadarrama, de
Brunete, del Segre y del Ebro encuadrado en la 105 Brigada Mixta. En estos años
estaba afiliado en el Partido Sindicalista de Ángel Pestaña. Con la caída de la
República, participa en la posterior evacuación de heridos desde los hospitales
barceloneses hasta la frontera francesa de Port Bou – entre el 15 de diciembre
de 1938 y el 10 de febrero de 1939 consiguieron sacar de la Península 10.300
heridos. En 1939, exiliado en Francia, fue ingresado herido al hospital de Carcasona.
Posteriormente, después de trabajar una temporada guardando cerdos en Bloumac,
hizo contacto con el maquis y el Ejército francés durante la II Guerra Mundial,
combatiendo desde noviembre de 1939 contra las tropas alemanas en el sector
entre Bélgica y Luxemburgo. Durante el invierno de 1940 y 1941 colaboró ​​en el
Grupo Solidaridad Española. Tras la derrota del Ejército francés, 1942 conoció
Manuel Huet Piera, y con éste y el grupo de evasión de Francisco Ponzán Vidal
ayudó a salvar las vidas de judíos y de aliados caídos en territorio francés.

En agosto de 1944 comandó un
destacamento guerrillero por la zona del río Ariège. Ya integra en las filas de
los generales Leclerc y De Gaulle, intervino en la liberación de la zona del
río Aude. Al terminar la guerra, se instaló en Occitania, desde donde realizó
dos viajes (octubre de 1944 y diciembre de 1945) en la Península por encargo
del Partido Sindicalista. En un viaje posterior, cuando se disponía a regresar
a Francia con un guía del grupo de Quico Sabaté, fue detenido, el 5 de enero de
1946, por una patrulla militar en Puigcerdà, pero pudo huir tres semanas
después gracias a un soborno al coronel que instruía el caso en Girona y desde
Valencia, donde tenía familiares, pudo retornar de nuevo a Carcasona. 1962 pudo
regresar a Cataluña gracias a la amnistía concedida por Franco con motivo de la
coronación del Papa Juan XXIII. En marzo de 1966 se instaló en Ginebra y luego
en Perpiñán, pero en 1970 volvió definitivamente a Cataluña, trabajando en la
editorial Ariel. En Barcelona continuó su tarea de periodista, de escritor y de
historiador que ya había comenzado en Francia. Participó en la fundación de la
editorial Alfaguara y fue el administrador de la revista Cuadernos. En estos
años se afilió al Sindicato de Periodistas de Cataluña.

Colaboró ​​en numerosas publicaciones
periódicas, como Papeles de Son Armadans, Historia y Vida, El Correo Catalán,
Historia 16, Nueva Historia, El Periódico, Diario de Barcelona, ​​El Correo de
Andalucía, Insula, Letras, Índice de Artes, Cenit, El Día de Granada, Diario
16, TeleExpress, España Libre, La Hora de Mañana, Ínsula, Tiempo de Historia,
etc. Entre su innumerable obra podemos destacar La venganza (1966), Los que sí
hicimos la guerra (1973), Un soldado de la República (1974), Republicanos
españoles en la Segunda Guerra Mundial (1975 y 2003), Españoles en los maquis
franceses : verano de 1944 (1976), Los derrotados y el exilio (1977),
Guerrillas españolas (1936-1960) (1978), Los cerdos del comandante. Españoles
en los campos de exterminio nazis (1978, con Mariano Costante), Años de muerte
y esperanza (1979), ¡Destruir la columna alemana! (1982), El mensaje de Otros
mundos. Siete horas a bordo de una nave espacial extraterrestre (1982), Crónica
negra de la Transición española (1.976-1.985) (1987), Los vencidos y el exilio
(1989), Morir por la libertad. Españoles en los campos de exterminio nazis
(1995), Las guerras de los niños Republicanos (1936-1945) (1997), Los senderos
de la libertad (Europa 1940-1944) (2002), Los niños Republicanos en la guerra
de España ( 2004), El holocausto de los Republicanos españoles. Vida y muerte
en los campos de exterminio alemanes (1940-1945) (2005), Realidades de la
Guerra Civil. Mitos no, ¡Hechos! (2005), etc. También participó en documentales
como guionista-docuementalista – Silencio roto (2000), de Montxo Armendáriz – o
como protagonista, como La guerrilla de la memoria (2001), de Javier Corcuera.

En 2004 recibió un homenaje de la
Universidad de Barcelona,​​por sus importantes estudios sobre la guerrilla
antifranquista y los republicanos españoles en la II Guerra Mundial. Eduard
Pons Prades murió el 28 de mayo de 2007 en el Hospital de la Santa Cruz y San
Pablo de Barcelona (Cataluña), sin poder ver publicó el último libro que había
redactado sobre aspectos políticos de la vida de Picasso. Estaba casado con la
escritora e historiadora Antonina Rodrigo García.




Fuente: Pacosalud.blogspot.com