January 15, 2022
De parte de Nodo50
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El 6 de enero, aniversario de la insurrecci贸n y el intento de golpe de Estado en el Capitolio, el presidente Joseph Biden habl贸 en茅rgicamente en contra de la gran mentira del expresidente Donald Trump y de las leyes electorales antidemocr谩ticas adoptadas por el Partido Republicano en diferentes Estados destinadas a limitar el ejercicio del derecho de voto.

Fue el discurso presidencial m谩s duro desde que asumi贸 el cargo. Ahora sabemos que Trump y parte del Partido Republicano ten铆an un plan para que sus senadores votaran la invalidaci贸n de los resultados electorales en varios Estados y para que el vicepresidente Mike Pence rechazara a los grandes electores de estos Estados, lo que habr铆a devuelto las elecciones presidenciales a la C谩mara de Representantes. Al mismo tiempo, el presidente Trump habr铆a declarado el estado de emergencia nacional para evitar que se celebraran las elecciones. Mientras tanto, grupos de extrema derecha organizaron el violento asalto al Capitolio. Si bien estos complots fracasaron por varias razones, representaron un intento bastante serio.

Trump sigue ah铆

Pero el auge de la pol铆tica y el autoritarismo de derechas y de los grupos armados que se preparan para acciones violentas es un problema a煤n m谩s grave de lo que sugiere el discurso de Biden, y ni los dem贸cratas tradicionales ni los progresistas ni la izquierda parecen tener una estrategia para detener el ascenso de la derecha. En los 煤ltimos a帽os, ha nacido un movimiento complejo y multifac茅tico de extrema derecha activo en todos los niveles de las administraciones estatales, en los medios de comunicaci贸n, en las redes sociales y en la calle. Grandes sumas de dinero apoyan ahora a los pol铆ticos y las organizaciones de derecha, que encuentran apoyo entre la patronal de las medianas empresas, las profesiones liberales y parte de la clase trabajadora.

Trump controla el Partido Republicano y solo un pu帽ado de republicanos se atreven a oponerse a 茅l. Los republicanos ahora tienen varios mini-Trump y el partido est谩 lleno de ide贸logos de extrema derecha. El partido est谩 en auge y sus bases, decenas de millones de votantes, apoyan a Trump. Dos tercios de ellos creen que Biden gan贸 las elecciones por fraude, y la mayor parte se niega a aceptar el resultado. El partido de Trump controla la Corte Suprema de Estados Unidos, la mitad del Senado y dispone de una fuerte minor铆a en la C谩mara de Representantes; en casi la mitad de los Estados hay un gobernador republicano, as铆 como mayor铆as republicanas en ambas c谩maras. Esto permite a las y los republicanos controlar la redelimitaci贸n de los distritos electorales despu茅s del censo decenal y aprobar leyes electorales con el objetivo de limitar el voto. Los republicanos han aprobado docenas de leyes que dificultan el voto, leyes que afectan principalmente a las y los votantes negros, a la gente j贸ven y a la de bajos ingresos, cuya mayor铆a vota dem贸crata. Ahora mismo, ocho estados tienen leyes que otorgan al cuerpo legislativo del Estado el poder de anular las elecciones.

La respuesta del Partido Dem贸crata a estos desarrollos es una ley federal sobre la libertad de voto, pero parece poco probable que el Congreso la apruebe.

La extrema derecha a la ofensiva

A nivel local, grupos de extrema derecha, incluidos los Proud Boys, Oath Keepers, Three Percenters y milicias paramilitares, organizan protestas en las reuniones de la junta escolar y del consejo municipal. Junto con los partidarios de Q-Anon, los cristianos evang茅licos blancos y los anti-vax, luchan contra la vacunaci贸n o el uso de las mascarillas, y junto a las y los nacionalistas blancos, se oponen a la teor铆a cr铆tica de la raza, con el objetivo de desterrar toda ense帽anza sobre la historia y la naturaleza del racismo en Estados Unidos. Algunos miembros de estos grupos tambi茅n son candidatos a funciones locales o para el Congreso. Las y los derechistas tambi茅n se est谩n organizando para prohibir libros en las bibliotecas escolares y las p煤blicas; algunos han propuesto la prohibici贸n de cientos de libros, principalmente libros sobre raza, g茅nero y sexualidad, muchos de ellos de autores latinos, negros, gays o trans.

El movimiento obrero estadounidense no tiene ninguna estrategia para hacer frente a la extrema derecha, excepto votar dem贸crata. Las y los Socialistas Democr谩ticos de Am茅rica (DSA), el grupo socialista m谩s grande del pa铆s, est谩n tratando de resistir a la derecha eligiendo dem贸cratas m谩s progresistas, pero estos miembros del Congreso y legisladores estatales representan solo una peque帽a minor铆a.

La izquierda anarquista ciertamente aboga por construir el movimiento antifascista para luchar contra la extrema derecha en las calles, pero en esta etapa, poca gente estadounidense de izquierda apoyar铆a una orientaci贸n que inevitablemente conduzca a enfrentamientos violentos. De hecho, la izquierda debe involucrarse en campa帽as que defiendan el derecho al voto, as铆 como en movimientos sociales y luchas obreras, desafiando la ideolog铆a y la demagogia de la derecha y ofreciendo una alternativa democr谩tica y socialista.

Hebdo L麓Anticapitaliste 598 (13/01/2022)

Traducci贸n: Faustino Eguberri para viento sur

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Fuente: Vientosur.info