July 27, 2021
De parte de Algrano Sembrando La Duda
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鈥 Ecologistas en Acci贸n de Extremadura ha presentado alegaciones al proyecto de Transformaci贸n al regad铆o de Tierra de Barros y exige que se desestime por ser insostenible econ贸mica y ambientalmente, adem谩s de comprometer unas reservas h铆dricas menguantes que podr铆an ser claves para el futuro abastecimiento de la poblaci贸n.

鈥 En el actual escenario de cambio clim谩tico, una de las mejores medidas de adaptaci贸n es la recuperaci贸n de los acu铆feros, por lo que es imprescindible la protecci贸n estricta de las masas de aguas subterr谩neas y superficiales.


鈥 Adem谩s de considerar que el Estudio de Impacto Ambiental no eval煤a correctamente las afecciones de este plan, lamentan que el proyecto no haga ninguna alusi贸n a la implantaci贸n de modelos de agroecolog铆a, m谩s respetuosos con las masas de agua y que evitan su contaminaci贸n por pesticidas y fertilizantes.

Ecologistas en Acci贸n de Extremadura ha presentado sus alegaciones al proyecto de Transformaci贸n al regad铆o de Tierra de Barros apoy谩ndose en el informe elaborado por la Fundaci贸n Nueva Cultura del Agua y exige a la Junta de Extremadura que desestime tanto este plan como la expansi贸n de los regad铆os en Extremadura.

Como viene siendo habitual, la mayor parte de los proyectos de regad铆o no se someten a una Evaluaci贸n de Impacto Ambiental por estimarse que no tienen efectos significativos en el medioambiente pero, en tal caso, habr铆a que explicar cu谩les son las causas del actual deterioro y aniquilaci贸n de la red fluvial. Ambas entidades se opone a esa argumentaci贸n y consideran que el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto de Transformaci贸n al regad铆o de Tierra de Barros, no eval煤a correctamente sus consecuencias para los ecosistemas en los que se implantar谩 y sus efectos concretos en la fauna pisc铆cola y los caudales ecol贸gicos de los r铆os implicados, como es el caso Matachel, al que reiteradamente se le priva de su caudal m铆nimo y que Ecologistas en Acci贸n ya ha denunciado en varias ocasiones. Es evidente que este Proyecto de regad铆o aumentar谩 la demanda de agua y la ausencia de caudal ecol贸gico en los cursos de la zona acontecer谩 con m谩s frecuencia.

El propio descenso de la masa de agua de los embalses de Alange y Villalba, de los que se suministrar谩 el proyecto, producir铆a impactos importantes a la Red Natura 2000 por la falta de caudal ecol贸gico de los cursos de la zona. Hay que recordar que es en las proximidades del r铆o Matachel donde se ha reintroducido el lince ib茅rico, pero las afecciones se producir谩n tambi茅n sobre la flora y algunas especies de aves, como la avutarda, el cern铆calo primilla o el aguilucho cenizo, que ya se encuentran en clara decadencia o presentan poblaciones residuales. Por otro lado, se agravar铆a el ya preocupante problema de la ocupaci贸n de v铆as pecuarias por parte de los regantes y la afecci贸n a dichas v铆as tampoco se contempla en el EIA.

Estas dos entidades tambi茅n se lamentan de que el proyecto no incluya medidas para la implantaci贸n de la producci贸n agroecol贸gica y de nuevas t茅cnicas agrarias novedosas como el Key-line, la agricultura regenerativa, los cultivos con cobertura vegetal, la cosecha de agua y otras tantas alternativas de aumento de los rendimientos agr铆colas sin un coste energ茅tico, monetario y medioambiental tan alto. Adem谩s de que estas alternativas hacen a los cultivos m谩s resilientes al cambio clim谩tico y son m谩s eficientes en el aprovechamiento del agua, de lo que resultar铆a una estrategia productiva ambientalmente m谩s respetuosa, tambi茅n evitar铆a los actuales problemas de contaminaci贸n del agua por el desmesurado uso que se hace de fertilizantes sint茅ticos y fitosanitarios agroqu铆micos. Es muy importante destacar que el 100% de las masas de agua subterr谩nea y el 95,5% de las masas de agua superficiales est谩n afectadas por nutrientes y pesticidas, en lo que los cultivos intensivos derivados de planes de regad铆o colaboran de una manera muy significativa. A esto se ha de sumar que m谩s de la mitad de las masas de agua superficiales sufren presiones por vertidos urbanos.

Respecto al gran consumo de agua que se deriva de este proyecto, queda claro que es totalmente incoherente en un escenario de emergencia clim谩tica como el actual. Los recursos h铆dricos de la cuenca del Guadiana ya se han visto reducidos, al menos, un 20% respecto al siglo pasado y las reservas h铆dricas tienen, en el presente, un 26% menos agua acumulada que la media de los 煤ltimos 10 a帽os. Seg煤n datos del Ministerio de Medio Ambiente, las aportaciones en r茅gimen natural (el agua aprovechable) en la Demarcaci贸n Hidrogr谩fica del Guadiana se redujeron, en el periodo 1996-2005, nada menos que un 19,6% con respecto al periodo 1940-1995, tendencia que ha continuado en los 煤ltimos a帽os. Estos recursos h铆dricos, cada vez m谩s menguantes, podr铆an ser indispensables en los pr贸ximos a帽os para el abastecimiento humano del centro-sur de la provincia.
En cambio, el regad铆o en Extremadura no para de crecer y ha aumentado cerca de un 27% en los 煤ltimos 25 a帽os, siendo la tercera comunidad aut贸noma con un mayor nivel de crecimiento. Por ejemplo, durante los 煤ltimos tres meses, el n煤mero de Resoluciones que tienen que ver con el regad铆o han sido 52 -de las que s贸lo una se ha resuelto negativamente-, incluyendo, al menos, una quinta parte de ellas en zonas ZEPA.

Dentro de esta situaci贸n se enmarca el proyecto de regad铆o en Tierra de Barros, lo que demuestra que la gesti贸n actual del agua es el ejemplo perfecto de un ansia a corto plazo y sin previsi贸n de futuro. La Junta de Extremadura, en lugar de aplicar la m谩xima l贸gica de que 鈥渟in excedente no puede haber regad铆o鈥, considerando como excedente aquella parte del recurso que puede gestionarse sin comprometerlo, no solamente no frena este tipo de propuestas, sino que promueve su proliferaci贸n. Con los informes adecuados de las confederaciones hidrogr谩ficas, la mayor铆a de los regad铆os (por no decir la totalidad) quedar铆an, cuanto menos, cuestionados y, desde luego, los de nueva creaci贸n, desestimados inmediatamente y por principio, pues la agricultura de regad铆o es la actividad que supone el grueso de las demandas de agua en general.

En definitiva, los recursos h铆dricos disponibles en la Demarcaci贸n Hidrogr谩fica del Guadiana se est谩n reduciendo a causa del cambio clim谩tico, a la vez que sigue aumentando el consumo de agua en Extremadura por la implantaci贸n de nuevos regad铆os, lo que nos va a llevar necesariamente a una situaci贸n de cada vez mayor insostenibilidad h铆drica y proyectos como este, de Tierra de Barros, contribuir铆an de manera importante a agudizar esta situaci贸n. En el actual escenario de cambio clim谩tico, una de las mejores medidas de adaptaci贸n es la recuperaci贸n de los acu铆feros, por lo que la protecci贸n estricta de las masas de aguas subterr谩neas y superficiales debe ser un objetivo en el que deben implicarse conjuntamente las administraciones y la sociedad.

En cuanto a la rentabilidad del proyecto para el sector, esta queda en entredicho al dar por supuestos los ingresos por subvenciones PAC a todos los cultivos (ingreso al que es posible que no todas las explotaciones puedan acceder) y presuponer que los precios de los productos permanecer谩n inalterables. Sin embargo, un an谩lisis profundo, como el realizado por la Fundaci贸n Nueva Cultura del Agua en su estudio, muestra problemas de rentabilidad debido a que una disminuci贸n de un 10% del precio de los productos de la vid, el olivar y el almendro anular铆a su rentabilidad, a lo que se unen algunos costes clave que no se eval煤an correctamente, como son los relativos al dimensionamiento de las balsas de regulaci贸n y a que se requieren grandes bombeos que supondr谩n facturas energ茅ticas muy elevadas.

Tampoco se sustenta la argumentaci贸n de la supuesta elevada capacidad del regad铆o para fijar la poblaci贸n pues, en realidad, ni siquiera el propio Ministerio (MAGRAMA) es capaz de encontrar una correlaci贸n que vincule al regad铆o como elemento clave en la lucha contra la despoblaci贸n. Una de las muchas causas que han servido para expulsar poblaci贸n es, justamente, la automatizaci贸n del riego en cultivos extensivos, efectuada mediante programadores, telecontrol o con dispositivos remotos, pues estas explotaciones solamente tienen una alta necesidad de mano de obra en momentos puntuales y 煤nicamente atraen poblaci贸n flotante.

Por todo ello, Ecologistas en Acci贸n de Extremadura y la Fundaci贸n Nueva Cultura del Agua consideran esencial que no se creen nuevos regad铆os, ni en la Demarcaci贸n Hidrogr谩fica del Guadiana ni en el resto de Extremadura, hasta que no se alcance un cierto reequilibrio h铆drico (para lo cual, adem谩s, es muy probable que sea necesario reducir la actual superficie regada) y se eval煤e adecuadamente la rentabilidad de estas inversiones p煤blicas en relaci贸n a otras alternativas de modelos agr铆colas.

Ecologistas en Acci贸n es una confederaci贸n de m谩s de 300 grupos ecologistas distribuidos por pueblos y ciudades. Forma parte del llamado ecologismo social, que entiende que los problemas medioambientales tienen su origen en un modelo de producci贸n y consumo cada vez m谩s globalizado, del que derivan tambi茅n otros problemas sociales, y que hay que transformar si se quiere evitar la crisis ecol贸gica.




Fuente: Algranoextremadura.org