October 10, 2021
De parte de La Haine
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“Hail Trump! Hail our people! Hail victory”, dijo el l铆der de la Derecha Alternativa (eufemismo por extrema derecha) en un acto en Washington el pasado s谩bado

Para los observadores habituales de la pol铆tica estadounidense el asalto al Capitolio el 6 de enero no fue una total sorpresa, luego de cuatro a帽os de un presidente que oxigen贸 a los grupos de odio y no reconoci贸 los resultados de las elecciones. 驴C贸mo llegaron a ese extremo? 驴C贸mo ha logrado Donald Trump mantener el respaldo incondicional de decenas de millones de personas? 驴Por qu茅 sigue vivo el Trumpismo y por qu茅 es peligroso para el mundo?

Nos estaremos haciendo esas preguntas durante mucho tiempo. Las respuestas no son simples y no se agotan en un art铆culo. Hay que prestar atenci贸n a una variedad de fen贸menos de larga duraci贸n en la sociedad estadounidense, entre los cuales destaca el conflicto racial. Esa corriente conflictiva de base ha producido organizaciones y movimientos diversos a lo largo de la historia, como por ejemplo el Ku Klux Klan. Entre sus expresiones m谩s recientes se encuentra un movimiento de base de derecha que se conecta con el Trumpismo: la Derecha Alternativa, conocida como ‘alt-right’.

El t茅rmino es vago y abierto a m煤ltiples interpretaciones, pero en lo fundamental se trata de un conjunto de ideolog铆as, grupos e individuos de extrema derecha cuya creencia fundamental es que la 鈥渋dentidad blanca鈥 est谩 siendo atacada por fuerzas multiculturales que utilizan la 鈥渃orrecci贸n pol铆tica鈥 y la 鈥渏usticia social鈥 para socavar a los blancos y 鈥渟u鈥 civilizaci贸n. As铆 lo define el Southern Poverty Law Center (SPLC, por sus siglas en ingl茅s), instituci贸n dedicada al seguimiento de las agrupaciones extremistas en EEUU. Tambi茅n los caracteriza el antisemitismo, el antifeminismo y la misoginia.

Derecha Alternativa es un t茅rmino acu帽ado en 2008 por Richard Spencer, para describir un conjunto de ideas de extrema derecha centradas en la 鈥渋dentidad blanca鈥 y la preservaci贸n de la 鈥渃ivilizaci贸n occidental鈥. Spencer, abiertamente neonazi y uno de los rostros m谩s visibles dentro del movimiento, dirige el Instituto de Pol铆tica Nacional, un tanque pensante que tambi茅n act煤a como lobby para difundir las ideas del supremacismo blanco.

A diferencia por ejemplo de lo que fue el ‘Tea Party’ en su momento, la ‘alt-right’ no tiene una plataforma pol铆tica estructurada. La denominaci贸n funciona como una especie de sombrilla donde entran varios grupos de odio y figuras p煤blicas. No se trata de un bloque monol铆tico y sus aspiraciones son diversas: desde quienes quieren cerrar todo tipo de entrada a inmigrantes en EEUU, hasta los que aspiran a crear un 鈥渆tnoestado blanco鈥 para los 鈥渆uropeos raciales鈥. Y no pensemos que por sonar disparatadas sus ideas no tienen seguidores. Una encuesta del SPLC revel贸 que el 29 por ciento de los estadounidenses conocen personalmente a alguien que cree que los blancos son la 鈥渞aza superior鈥.

El discurso antiinmigrante, racista, xen贸fobo, mis贸gino de Donald Trump durante su campa帽a electoral fue m煤sica para los o铆dos de la ‘alt-right’, que en ese contexto comenz贸 a ganar mayor atenci贸n dentro de la pol铆tica nacional. 鈥淗ail Trump!鈥, con ese grito neonazi celebraron muchos la victoria en noviembre de 2016. Las im谩genes se pueden ver en un escalofriante documental de The Atlantic del a帽o 2020 titulado 鈥淲hite Noise鈥, conocido en espa帽ol como 鈥淓l nuevo supremacismo blanco鈥.

La coincidencia con el ex presidente no se dio solo a nivel de discursos sino que encontramos conexiones con figuras espec铆ficas del movimiento. El ejemplo m谩s evidente es Steve Bannon, quien fue su jefe de campa帽a y asesor en la Casa Blanca. Bannon se jact贸 de convertir a ‘Breitbart News’ en 鈥渓a plataforma para la Derecha Alternativa鈥. De acuerdo con datos compilados por Thomas J. Main en el libro The Rise of the ‘alt-right’, el promedio mensual para Breitbart fue de 64 millones de visitas y 10,3 millones de visitantes 煤nicos entre septiembre de 2016 y febrero de 2018, con lo cual super贸 a todas las dem谩s revistas web de cualquier orientaci贸n ideol贸gica.

La ‘alt-right’ se caracteriza tambi茅n por un uso intensivo de las redes sociales digitales y de los memes para difundir sus ideas y ganar seguidores, sobre todo entre los j贸venes. Si conectamos eso con la epidemia de noticias falsas y el reciente esc谩ndalo en torno a Facebook, tenemos un escenario donde los discursos de odio pululan en la red sin que haya un control efectivo sobre ellos. Seg煤n Frances Haugen, ex empleada de la compa帽铆a, el algoritmo privilegia los mensajes que incitan al odio porque logran mayor n煤mero de reacciones entre los usuario y eso garantiza mayor permanencia en el sitio [y m谩s ganacias por publicidad].

Pero la ‘alt-right’ no solo est谩 en Internet sino en la calle. Animados por la victoria de Trump, en agosto de 2017 organizaron una manifestaci贸n en Charlottesville, Virginia, que culmin贸 con una persona fallecida y 19 heridas. El presidente dijo entonces que hab铆a sido 鈥渃ulpa de ambas partes鈥, con lo cual legitim贸 a los supremacistas blancos, al equipararlos con aquellos que se les opon铆an. Ese fue un punto de inflexi贸n para el movimiento.

De acuerdo con el SPLC, aunque las protestas callejeras de esos grupos tendieron a disminuir sus ataques se volvieron m谩s mort铆feros en la era Trump. Entre 2014 y 2018, hombres influenciados por la ‘alt-right’ asesinaron a 81 personas en EEUU y Canad谩. En 2019, despu茅s de que un supremacista blanco fuera acusado de matar a 51 personas en un ataque contra musulmanes de Nueva Zelanda, un hombre en California intent贸 imitarlo. Su rifle aparentemente se atasc贸 y no logr贸 todo lo que se propuso, pero una persona muri贸 y otras tres resultaron heridas.

Luego, en agosto, un hombre entr贸 en un Walmart de El Paso y mat贸 a 22 personas. Un manifiesto en l铆nea vinculado a 茅l afirmaba que una 鈥渋nvasi贸n hispana鈥 amenazaba a Texas. EEUU, que tanto terrorismo ha practicado y promovido en el mundo, lo ha sufrido tambi茅n y no 煤nicamente el 11 de septiembre de 2001; la gran mayor铆a de las acciones terroristas en suelo estadounidense las han ejecutado supremacistas blancos.

Alexandra Stern, profesora de la Universidad de Michigan, comprende las amenazas que plantea la proliferaci贸n de grupos nacionalistas y supremacistas blancos en todo el pa铆s, pero est谩 m谩s preocupada por la propagaci贸n de sus ideas en la sociedad en general. A diferencia del siglo XX 鈥揹ijo en un evento reciente鈥 la expansi贸n de Internet y las redes sociales proporcionan a esos grupos una multitud de canales nuevos para difundir sus mensajes. La regulaci贸n de todo el espacio digital es absolutamente fundamental.

La ‘alt-right’ volvi贸 a ser noticia en septiembre pasado luego de que una investigaci贸n de la agencia Associated Press demostr贸 c贸mo supremacistas blancos y grupos de odio han recaudado cantidades significativas de dinero a trav茅s de criptomonedas; as铆 evitan la supervisi贸n de bancos y tribunales. Andrew Anglin, fundador y editor del sitio web neonazi ‘Daily Stormer’ y uno de los rostros visibles de la ‘alt-right’, ha recurrido a una red mundial de partidarios para recibir al menos 112 Bitcoin desde enero de 2017, hoy por valor de 4,8 millones de d贸lares, seg煤n los datos de AP. El propio Spencer calific贸 al Bitcoin como la 鈥渕oneda de la Derecha Alternativa鈥.

El movimiento no opera 煤nicamente a nivel nacional o virtual sino que se conecta con la pol铆tica local. El estado de Florida, por ejemplo, tiene el segundo n煤mero m谩s alto de grupos de odio activos conocidos en el pa铆s, con 68, seg煤n un reporte anual del SPLC. Eso es solo cuatro menos que California, que tiene casi el doble de poblaci贸n. De ellos, 47 son grupos de supremac铆a blanca. Ron DeSantis, gobernador de Florida desde 2019 y antes representante en el Congreso entre 2013 y 2018, ha participado en conferencias organizadas por grupos de la ‘alt-right’. Otro conocido, el diputado Mario D铆az-Balart [hijo de cubanos gusanos], fue objeto de esc谩ndalo en 2018 cuando tuite贸 una foto junto a un miembro de los Proud Boys, uno de los grupos de odio que se ubican dentro de la sombrilla de la Derecha Alternativa.

Establecidos oficialmente desde 2016, los Proud Boys se describen a s铆 mismos como 鈥渃hovinistas occidentales鈥 y rechazan cualquier tipo de correcci贸n pol铆tica. Son conocidos por su ret贸rica antimusulmana y mis贸gina y tambi茅n por sus acciones armadas violentas. Algunos de sus miembros est谩n enfrentando cargos penales por su participaci贸n en el asalto al Capitolio el 6 de enero. Su l铆der, el cubanoestadounidense Enrique Tarrio, se encuentra ahora mismo tambi茅n en prisi贸n.

El aumento de los grupos de Derecha Alternativa en EEUU responde a una multiplicidad de factores: la elecci贸n del primer presidente negro, la crisis econ贸mica, la polarizaci贸n creciente alimentada tanto por la desigualdad como por los efectos de las redes sociales, Donald Trump en la Casa Blanca. Son millones de personas descontentas, que vuelcan su enojo sobre negros, mujeres, inmigrantes y otras minor铆as, porque no entienden que el problema de fondo es un sistema [el capitalismo] dise帽ado de tal forma que aumenta los niveles de desigualdad.

Todo lo anterior unido al racismo profundo como problema no resuelto en la sociedad estadounidense. Y el t茅rmino lo aplican no solo para personas de piel negra sino para todos aquellos que consideren 鈥渘o blancos鈥, incluidos latinos, asi谩ticos y hasta europeos de algunas regiones. Y no hablo 煤nicamente de la discriminaci贸n cotidiana por el color de la piel 鈥揳lgo que no es exclusivo de EEUU鈥, sino de un pa铆s donde incluso despu茅s de la abolici贸n de la esclavitud hubo cien a帽os de discriminaci贸n institucional legitimada en las leyes de algunos estados sure帽os. Para entender por qu茅 es un problema no resuelto hay que revisar la historia e intentar responder preguntas tan complejas como: 驴Qu茅 son los EEUU? o 驴Cu谩l es su identidad nacional?

Cubadebate




Fuente: Lahaine.org