February 23, 2022
De parte de Arrezafe
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Mintpress
News
– 20/02/2022

   Traducción del inglés:
Arrezafe

   artículo completo en inglés aquí

El ‘National Endowment
for Democracy’ (NED) [Fondo Nacional para la Democracia] puede
asegurar que su propósito es promocionar la democracia, pero en
realidad hace cualquier cosa menos eso, a menos que “democracia”
sea sinónimo de los intereses de la élite estadounidense.

Kiev, Ucrania –
En medio de las crecientes tensiones con Rusia, Estados Unidos está
invirtiendo una fortuna en campañas de injerencia en Ucrania. El brazo
para los “cambios de regímenes” de Washington, el National
Endowment for Democracy (NED)
, ha destinado 22,4 millones de dólares
para operaciones desestabilizadoras en Ucrania desde 2014, cuando el presidente
democráticamente electo, Viktor Yanukovych, fue derrocado y
reemplazado por un gobierno títere elegido por EEUU.
Dichas operaciones incluyen la creación e instrucción de partidos
políticos prooccidentales, la financiación de organizaciones afines y medios de comunicación sumisos, y campañas
masivas de privatización en favor de corporaciones multinacionales extranjeras, todo ello en un
afán de asegurar el control estadounidense sobre el país al que
el presidente de el NED, Carl Gershman,
denominó
“el gran premio” en Europa.

Blanqueando la CIA

El Fondo Nacional para la
Democracia (NED por sus siglas en inglés) fue creado en 1983 por la
administración Reagan tras una serie de escándalos públicos que
socavaran gravemente tanto la credibilidad como la imagen pública de
la CIA. Es incuestionable que la organización, que se estableció y
continúa funcionando como anexo de la CIA, realiza una gran parte del
trabajo más sucio de la agencia. “Sería terrible que las
agrupaciones democráticas esparcidas por el mundo fueran vistas como
subvencionadas por la CIA”
, manifestó
el propio Gershman al explicar su creación. “Mucho de lo que
hacemos hoy se hizo de forma encubierta por la CIA hace 25 años”
,
dijo
a su vez el cofundador de el NED, Allen Weinstein, a The
Washington Post
en 1991.

Desde sus inicios, el NED
ha sido responsable de promover muchos de los
levantamientos y golpes de estado más destacados en todo el mundo.
La organización tiene actualmente 40 proyectos
activos en Bielorrusia, todos con el objetivo de destituir al
presidente Alexander Lukashenko de su cargo. El año pasado, el país
se vio inmerso en protestas que fueron noticia en
todo el mundo. Nina Ognianova, principal responsable del Programa
Europeo de el NED, se jactó de que su agencia estuvo involucrada en
el levantamiento. “No crean que este movimiento, tan
impresionante e inspirador, surgió de la nada, que sucedió de la
noche a la mañana”, dijo,
subrayando que el NED había “contribuido de manera modesta pero
significativa” a las protestas.

El movimiento de protesta
de 2021 en Cuba también fue dirigido por operativos financiados por
el NED, los propios documentos de la organización muestran
cómo se había estado infiltrando durante años en la escena
artística y musical cubana en un intento de poner la cultura popular
en contra del gobierno comunista. Finalmente, el movimiento fracasó.
Sin embargo, el NED continúa apoyando a artistas, medios de
comunicación, políticos y figuras públicas cubanas
antigubernamentales.

El NED también canalizó
dinero a los líderes de las protestas de Hong Kong en 2019 en un
intento de prolongarlas. 

[…]

El NED ha
canalizado
millones de dólares a grupos de oposición de derecha en Nicaragua y ha
organizado
conciertos de rock en Venezuela en un intento de socavar el apoyo
popular al gobierno socialista.

Si bien el NED designa sus actividades como “promoción de la
democracia”, el hecho de que nunca haya llevado a cabo un solo
proyecto en las dictaduras del Golfo respaldadas por Estados
Unidos, como Arabia
Saudita
, Qatar,
Bahrein,
Omán
o Emiratos
Árabes Unidos
(una de las naciones menos democráticas del
mundo), pone de manifiesto que la organización existe para hostigar
a los gobiernos enemigos.

El NED está financiado casi en su totalidad por el Congreso y su personal formado en gran
parte por exlíderes estatales de seguridad nacional. Su actual
presidente es Damon Wilson, ex asistente especial del presidente
George W. Bush y antiguo director de asuntos europeos en el Consejo
de Seguridad Nacional. Otros altos funcionarios de la junta
directiva
de el NED, son el actual director de la CIA, William
J. Burns, el actual subsecretario de Estado para Asuntos Políticos y
autor intelectual de la revolución ucraniana de Maidan de 2014,
Victoria Nuland, así como el veterano oficial de seguridad nacional
Elliott Abrams, tristemente célebre por su infame
papel en el suministro de armas a los escuadrones de la muerte de
extrema derecha en América Central y sus intentos de derrocar al
gobierno de Venezuela.

A pesar de ello, el NED insiste en que es una organización privada no
gubernamental, sin fines de lucro. La razón clave es que su supuesta naturaleza privada permite que sus
actividades no están sujetas a escrutinio legal, lo que significa que permanecen en secreto.

Captación económica
y política, estilo NED

El estudio de la base de
datos de subvenciones de el NED revela que la organización ha
aprobado 334 subvenciones para Ucrania, país que en el
informe
anual de 2019 del grupo, es calificado como de “máxima
prioridad”, debido a “su tamaño e importancia estratégica en Europa”. El informe señala que el NED se centra en
“contrarrestar la influencia maligna extranjera [es decir, de Rusia], la desinformación y el capital corrosivo”.
De las naciones europeas, la propia Rusia ha sido el objetivo en el que más dinero ha invertido el NED (37,7 millones de dólares frente a los 22,4
millones de dólares de Ucrania).

El destino del dinero de
el NED es oscuro, sin embargo, examinando los
vagos contornos de sus proyectos, queda claro que el NED tiene dos
objetivos principales en Ucrania:

1. Impulsar la
privatización masiva de las empresas estatales del país.

2. Construir
partidos políticos que representen los intereses de la élite
estadounidense.

De los 22,4 millones de dólares,
más de 2,9  se otorgaron al 
Center for International
Private Enterprise
 
(CIPE), una rama de la Cámara de Comercio de EEUU cuyo propósito es “impulsar la transformación económica”
en Ucrania. La clase de transformación que CIPE quiere impulsar queda clara en su sitio web, donde se
afirma categóricamente que “el capitalismo de libre mercado y el
comercio global han dado como resultado las mayores ganancias
económicas en la historia de la humanidad”, y que el papel del
centro es promover la penetración del libre mercado en todo del
mundo.

CIPE describe
su objetivo como “el mejoramiento del papel de las
principales asociaciones empresariales y del sector privado en la toma
de decisiones en la política pública y de la
capacidad del sector privado y de los funcionarios para cooperar en el
desarrollo e implementación de reformas económicas”. En otras
palabras, entregar la toma de decisiones de los gobiernos a las grandes
empresas, algo que podríamos calificar como la antítesis de
la democracia.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy, estrecha la mano de la directora del 
Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva
en Davos, Suiza, 22/01/2020. Foto  AP


El gobierno posterior a
2014, instalado tras la revolución de Maidan, ya ha aplicado una terapia de choque económico, vendiendo
muchos de los activos estatales del país, convirtiendo 
a Ucrania en la nación más pobre de Europa con diferencia (aunque dicha “terapia” también ha contribuido a la creación de muchos nuevos multimillonarios).
Sin embargo, EEUU, que aplicó la misma terapia en
Rusia en la década de 1990, quiere más privatizaciones en Ucrania.

El NED también ha sido
clave en la creación de fuerzas políticas pro estadounidenses
en Ucrania, otorgando a tal fin 22 millones de dólares al Instituto
Nacional Democrático para Asuntos Internacionales (NDI por sus siglas en inglés) cuya presidenta es Madeline Albright, que fue secretaria de Estado bajo
la administración Clinton.

[…]

El apoyo a ciertos bloques
políticos, trae consigo la preparación política y social de jóvenes
activistas que el NED espera convertir en los sumisos líderes del mañana. Ha entregado al menos 385.000 dólares al Instituto Europeo para la Democracia radicado en Varsovia, para, según sus propias palabras, “apoyar a una nueva generación de líderes
políticos en Ucrania”, ofreciendo cursos de capacitación a sus cuidadosamente seleccionados candidatos, llevándolos
fuera del país para que reciban lecciones sobre “campañas
electorales, empoderamiento de la mujer, gobierno efectivo y gestión
de crisis”, entre otras “habilidades”.

El objetivo es, por supuesto, desarrollar un cuadro de líderes pro-occidentales de pensamiento neoliberal aliados de Estados Unidos y de sus planes para Ucrania. 

[…]

A pesar de todos los guiños hacia la diversidad, el liberalismo y la democracia, el
historial de Estados Unidos en Europa del Este muestra lo cómodos que
están 
apoyándo a los fascistas y otras fuerzas claramente antidemocráticas. Aquellos que
no comparten los planes de Washington para Ucrania quedan
excluidos. Por lo tanto, mediante el uso de su fuerza financiera
respaldando a una sola de las partes, el NED espera diseñar un futuro
en el que las personas y movimientos políticos favorables a Rusia y
opuestos a la privatización sean marginados.

Captación de medios,
estilo NED

Otro punto clave para
el NED es apoyar a los medios de comunicación
prooccidentales y a las ONG’s que respaldaron el derrocamiento de
Yanukovych en 2014 y la agenda de privatizaciones del nuevo
gobierno, promocionando como “medios
independientes”, lo que en realidad es una red que
en gran medida depende de 
Washington.

Un ejemplo de ello es el
Centro de Medios de Crisis de Ucrania, que constantemente difunde estudios
sobre “los esfuerzos de Rusia para distorsionar los hechos” e
historias de
terror sobre la inminente invasión rusa, mientras invita
al embajador británico a dar charlas en su sede. Ucrania Crisis describe
a Ucrania como una “avanzada de la libertad y el desarrollo
democrático en Europa del Este” y como “parte integral de
Occidente”. Ucrania Crisis está financiada
directamente por varias organizaciones gubernamentales de EEUU, así
como por la OTAN y los gobiernos de Alemania, Canadá, el Reino
Unido, Noruega, Suecia, Polonia, Finlandia y los Países Bajos.

La mayoría de las
organizaciones mediáticas financiadas por el NED disponen
de versiones en inglés en sus sitios web, debido a que muchos
de estos grupos son utilizados, tanto para influir en la población
de Ucrania, como para influir en las audiencias occidentales. P
or ejemplo, el
Centro para las Libertades Civiles (CCL por sus siglas en inglés), ha recibido un apoyo financiero desde 2016 de al menos 204.000 dólares de el NED. Dicho
centro (
presentado como una “agrupación de derechos humanos” por una amplia gama de medios, como The
Washington Post
, USA
Today
y The
New York Post
desempeña un destacado papel consistente en
inyectar la narrativa del gobierno de EEUU en los los
medios estadounidenses. Ninguno de los artículos publicados por
estos medios informa a los lectores de que CCL está directamente a
sueldo de un grupo fachada de la CIA, precisamente porque socavaría
su credibilidad.

Las redes mediáticas operadas por EEUU, propiedad del estado, incluidas Radio
Free Europe/Radio Liberty
y Voice
of America
, utilizan con frecuencia CCL como fuente
experta
.

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Fuente: Arrezafe.blogspot.com