March 13, 2021
De parte de La Haine
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La impunidad dada al asesino de Khashoggi por el r茅gimen de Biden es la expresi贸n de la degradaci贸n moral que est谩 acompa帽ando la decadencia de un Imperio

驴Por qu茅 deja impune al asesino Mohammed bin Salman?

El gobierno de los EEUU tiene evidencia de que Mohammed bin Salman, el pr铆ncipe heredero de Arabia Saud铆, mand贸 matar a Jamal Khashoggi, pero contra todo sentido de justicia ha dicho que no castigar谩 al asesino.

Jamal Khashoggi era un periodista saud铆 exiliado que escrib铆a para el diario The Washington Post art铆culos cr铆ticos sobre Mohammed bin Salman. El periodista fue asesinado en octubre del 2018 en el consulado de Arabia Saud铆 en Estambul. El crimen desat贸 la indignaci贸n internacional por su brutalidad, pero Mohammed bin Salman fue protegido por Donald Trump y rehabilitado de nuevo hasta el punto que eligieron a Ryad como sede de la reuni贸n del G-20. Ahora la desclasificaci贸n de un documento secreto de la inteligencia estadounidense confirma lo que se supon铆a: que Mohammed bin Salman hab铆a enviado sicarios a Estambul para matar al periodista.

Lo que ha llamado la atenci贸n no ha sido el asesinato. Ha sido que Biden, en vez de actuar conforme a los hechos, dejara impune al asesino. Era una bofetada a los defensores de los derechos humanos a los que hab铆a prometido actuar contra los perpetradores. Agn猫s Callamard, la relatora especial sobre ejecuciones extrajudiciales de Naciones Unidas, dijo en Ginebra: 鈥淧ara m铆 es una decisi贸n extremadamente peligrosa por parte de EEUU鈥. La impunidad daba rienda suelta al pr铆ncipe heredero para seguir eliminando disidentes como ha hecho hasta ahora.

Khashoggi fue asfixiado con una bolsa de pl谩stico y descuartizado para esconder el cad谩ver. Lo hicieron con una de esas sierras que usan los forenses para cortar huesos. Su novia, Hatice Cengiz, que le acompa帽贸 hasta la entrada del consulado y que nunca m谩s lo volvi贸 a ver, sigue reclamando su cad谩ver. Hatice Cengiz ha pedido p煤blicamente a Biden que castigue a Mohammed bin Salman por su crimen. 鈥淟a verdad ha sido revelada, pero eso no es suficiente鈥, ha dicho.

Ahora sabemos que Joe Biden ha hecho p煤blico el informe no para arreglar cuentas con la justicia o los derechos humanos, lo ha hecho por inter茅s pol铆tico, presionado por el ala izquierda del partido. La necesitaba para sus ambiciones pol铆ticas personales, como necesita a Mohammed bin Salman para las imperiales.

En la decisi贸n de Biden puede que haya cinismo y el conocido doble rasero. Todos sabemos que hubiera sido distinto si Mohammed bin Salman en vez de ser su socio hubiera sido su enemigo. Pero la decisi贸n tomada expresa algo mucho peor que la hipocres铆a: que un Imperio necesita el crimen para gobernar. Los Imperios fuera del centro funcionan con monarcas y generales, con dictadores, no con democracias que respetan los derechos humanos, como muestra la historia del colonialismo.

Durante la campa帽a Biden hizo concesiones que contrastaban crudamente con su pasado a favor de la guerra en Iraq y Yemen y los intereses de la industria militar. Llam贸 al r茅gimen de Arabia Saud铆 un 鈥減aria鈥.

Prometi贸 poner fin a la pol铆tica de Trump de pasar por alto las violaciones de los derechos humanos para preservar los empleos de la industria militar. Acabar con la guerra de Yemen. Recuperar los derechos humanos como valores de la pol铆tica exterior. No ten铆a otra opci贸n para derrotar a Trump que apelar a los votos de la izquierda, sin ellos no hubiese ganado.

Lo que ocurre es que Washington tiene tantos intereses en juego que no puede abandonar una alianza que necesita; aun sabiendo que su socio es un brutal asesino. Sus manos est谩n atadas al crimen. Mohammed bin Salman lo sabe y encarcela y mata a quien se le pone en su camino hacia el poder, tiene las espaldas cubiertas. Lo que pretende Biden 鈥渆s recalibrar el 鈥渃ompromiso鈥 con Arabia Saud铆, ha dicho Jen Psaki, el secretario de prensa de la Casa Blanca. Una alianza que se remonta a hace 60 a帽os y que est谩 resultando dif铆cil de reemplazar a pesar de su coste pol铆tico.

La derrota en Iraq y Afganist谩n mostr贸 el declive de la dominaci贸n imperial de EEUU en Oriente Medio. El Presidente George W. Bush moviliz贸 billones de d贸lares y miles de tropas para nada. Su proyecto neocolonial de remodelar la regi贸n territorialmente, institucionalmente y econ贸micamente fracas贸 por la resistencia de la gente ordinaria que por millares tomaron las armas en Siria, Iraq o Yemen contra lo que ellos consideraron una agresi贸n externa.

En EEUU, una vez pas贸 el furioso patriotismo que gener贸 la destrucci贸n de las torres gemelas en Nueva York, votaron a Obama-Biden para gastar en infraestructuras lo que estaban gastando en guerras. EEUU poco a poco, sin mucho ruido para ocultar la derrota, empez贸 su repliegue militar de la regi贸n; un repliegue que ha continuado Trump. Obama y Biden solo encontraron como soluci贸n a la derrota recurrir a operadores. Los encontraron en Arabia Saud铆 y Emiratos 脕rabes Unidos. Obama ve铆a a Mohammed bin Salman 煤til por su petr贸leo, vigor y juventud. Trump lo ve铆a adem谩s como un amigo con quien se pod铆an hacer negocios. Mohammed bin Salman ve铆a a EEUU como el guardi谩n que necesitaba para defender a Arabia Saud铆 de cualquier agresi贸n externa.

La guerra de Yemen ha sido el laboratorio de esta nueva pol铆tica. Mohammed bin Salman, Mohammed bin Zayed y Barack Obama se reunieron en Washington semanas antes de la guerra. EEUU se comprometi贸 con la misma. Acept贸 vender armas sofisticadas a Ryad y Abu Dhabi, abastecer de combustible en vuelo a sus aviones militares, y suministrar asesores y servicios sofisticados. A cambio Ryad incrementaba sus encargos a las f谩bricas del complejo industrial militar, conservando cierta autonom铆a pol铆tica. Por supuesto la democracia y los derechos humanos que reclamaba Obama a Ir谩n no entraron en el trato.

El resultado ha sido desastroso. No pueden ganar la guerra en Yemen y EEUU ha contribuido a forjar el peor desastre humanitario conocido en d茅cadas. En Arabia Saud铆 las ejecuciones, torturas y encarcelamientos se han sucedido incluso con amigos de EEUU. En Yemen, Emiratos construy贸 c谩rceles clandestinas donde se torturaba, se asesinaba y se desaparec铆a a personas. Las cosas han ido tan mal que no hay c贸mo creerse que a EEUU les importan los derechos humanos cuando est谩n en juego sus intereses. Biden necesita meter en cintura al Pr铆ncipe, pero no est谩 claro que Mohammed bin Salman est茅 por la labor.

Ilhan Omar, una activista, representante dem贸crata de Minnesota adscrita al ala izquierda, ha dicho: 鈥淪i los EEUU de Am茅rica verdaderamente apoyan la libertad de expresi贸n, la democracia y los derechos humanos, no hay raz贸n para no sancionar a Mohammed bin Salman鈥, pero me temo que Joe Biden est谩 atrapado en las contradicciones que con Obama ayud贸 a crear. La impunidad dada a un asesino es la expresi贸n de la degradaci贸n moral que est谩 acompa帽ando la decadencia de un Imperio.

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Fuente: Lahaine.org