November 7, 2020
De parte de La Haine
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Gane o pierda Trump, lo que est谩 sucediendo no refleja su fortaleza sino la profunda debilidad de Biden y del ‘establishment’ dem贸crata

Biden y los dem贸cratas casi pierden las elecciones, algo impensable dado el repudio generalizado hacia Trump. Para comenzar a entender las razones de esto, debemos mirar m谩s all谩 del relato dominante seg煤n el cual EEUU es un pa铆s racista y su 煤nica esperanza de salvaci贸n es el extremo centro. Debemos echarle la culpa al Partido Dem贸crata.

Todav铆a no sabemos qu茅 va a pasar con las elecciones estadounidenses, y tal vez no lo sepamos hasta el fin de semana. Pero a煤n m谩s deprimente que los decepcionantes resultados del martes pasado ha sido la reacci贸n de una parte del progresismo estadounidense, que est谩 repitiendo las mismas excusas que el Partido Dem贸crata: Trump era demasiado fuerte, demasiado popular; y EEUU era demasiado racista como para que Trump sufra una derrota contundente. No hab铆a nadie, dicen, que podr铆a haberlo hecho mejor que Joe Biden.

Este argumento, no me canso de decirlo, es un disparate extravagante. Miremos los hechos:

I. Joe Biden era un candidato tan senil y poco inspirador que su propia estrategia de campa帽a consist铆a en hacerse lo m谩s invisible e inaudible que pudiera frente al electorado. Esto fue aplaudido por los medios como si se tratara de un golpe de genio pol铆tico.

II. De hecho, en septiembre 鈥揻altando apenas sesenta d铆as para las elecciones鈥 Biden decidi贸 tomarse un tercio del mes de vacaciones. Su equipo se contentaba con anunciar, a veces al mediod铆a, a veces a las nueve de la ma帽ana, que Biden estaba descansando y que no viajar铆a ni har铆a actividades de campa帽a.

III. La estrategia electoral de Biden este a帽o fue la misma que promovi贸 desde la d茅cada de los ochenta: olvidarse de la base dem贸crata tradicional (afro-estadounidenses, latinos, pobres, trabajadores y trabajadoras sindicalizados, etc.) para intentar, en cambio, conquistar el voto republicano de la gente vieja, adinerada y blanca que vive en los suburbios, ofreciendo una candidatura corporativa y conservadora que no agite mucho las aguas para enfrentar a un republicano de extrema derecha capaz de movilizar a sus bases (como Trump).

Ahora bien, en los 煤ltimos 40 a帽os hemos tenido solo dos presidentes dem贸cratas.
En lo que va de este siglo tuvimos solo uno. Y cuando ganaron la presidencia lo hicieron movilizando el voto afroestadounidense, joven, latino, etc. Justamente los segmentos de la poblaci贸n que, tal como hicieron con Clinton en 2016, parecen haber abandonado a Biden en estas elecciones.

IV. En este mismo sentido, hay que decir que Biden hizo una campa帽a id茅ntica a la que hizo Clinton cuatro a帽os atr谩s, a tal punto que se gan贸 el apoyo de las mismas figuras de la extrema derecha y de los criminales de guerra. La l贸gica de ambos se bas贸 en que Trump era tan odioso que la gente votar铆a en su contra por puro instinto. Fracas贸 en 2016. Revivieron la misma t谩ctica con la esperanza de que, ahora, en medio de una gigantesca crisis sanitaria y econ贸mica, el sentimiento anti-Trump ser铆a suficiente para ganar las elecciones. A lo mejor las cosas son tan terribles que esto resulta. Pero las elecciones no deber铆an haber sido tan parejas.

V. El equipo de Trump copi贸 la estrategia electoral de Obama y pas贸 los 煤ltimos meses haciendo campa帽a de puerta en puerta (隆un mill贸n por d铆a!). Biden, en cambio, comenz贸 a emplear esta estrategia reci茅n en octubre, y solo como respuesta a la critica p煤blica e interna. Pensaban que no ten铆a importancia. Pero ahora reconocen que fue esto lo que hizo la diferencia en Florida, estado que Trump gan贸 y que siempre ha sido imprescindible para sumar mayor铆as en el colegio electoral.

VI. Otro motivo para la derrota de Biden en Florida: Trump arras贸 鈥揹e manera totalmente inesperada鈥 entre la poblaci贸n latina y afroestadounidense. Esto parece replicarse a lo largo y ancho del pa铆s. De hecho, seg煤n los sondeos a boca de urna, las bases de apoyo de Trump crecieron en todos los grupos 茅tnicos y en todos los g茅neros en comparaci贸n con 2016, con la excepci贸n significativa de un sector: los hombres blancos.

VII. Estoy leyendo el New York Times, y los republicanos 鈥損or ahora鈥 ganaron mucho terreno en comparaci贸n con 2016 en aquellos territorios de mayor铆a latina, urbana, universitaria y negra. Mientras tanto, Biden solo aument贸 su apoyo entre votantes de m谩s de 65 a帽os, y, por un margen peque帽o, entre electores blancos sin titulo universitario. En un condado de Texas donde el 96% de la poblaci贸n es latina, donde Clinton gan贸 por 60 puntos, Biden gan贸 por 鈥搎ue suenen los tambores鈥 5 puntos.

Que quede bien claro: esto es un fracaso vergonzoso, no solo de un candidato que apenas existe, sino tambi茅n de la industria de las consultor铆as y las sanguijuelas de la pol铆tica que prefirieron correr el riesgo de cuatro a帽os m谩s de calamidad antes que perder a sus contribuyentes financieros o frustrar su oportunidad de ganar un puesto en las altas esferas del mundo corporativo prometiendo una visi贸n pol铆tica audaz.

Todo esto sucede en medio de un colapso social y pol铆tico de proporciones 茅picas frente al que Trump, por su parte, se muestra totalmente incapaz (o m谩s bien desinteresado). A su vez, se trata de un escenario en el cual los multimillonarios han incrementado su patrimonio alrededor de 10 billones de d贸lares, mientras millones de estadounidenses pierden su cobertura m茅dica de un d铆a a otro en medio de la pandemia. Frente a esto, Biden se ha negado a contemplar la posibilidad de un sistema de salud universal (una medida que goza de gran popularidad) e incluso parece estar comenzando a renunciar a las reformas superficiales del sistema sanitario que se hab铆a comprometido a implementar.

Bien puede suceder que los votos por correo terminen d谩ndole la victoria a Biden, pero las elecciones no deber铆an haber estado tan peleadas. Deber铆a haber sido un triunfo aplastante como los que EEUU presenci贸 en 1932 o 1980.

Trump no es invencible. No es un genio. No tiene a la poblaci贸n hipnotizada con alg煤n hechizo racista. Es un l铆der profundamente repudiado, corrupto e inepto que tuvo la buena suerte de enfrentarse al adversario m谩s complaciente e in煤til que pueda imaginarse. Gane o pierda, lo que est谩 sucediendo no refleja su fortaleza sino la profunda debilidad de Biden y del establishment dem贸crata.

jacobinlat.com




Fuente: Lahaine.org