January 23, 2021
De parte de La Haine
262 puntos de vista


Es significativo que entre las 煤ltimas acciones de gobierno de Donald Trump, acusado formalmente de instigar un ataque violento al Capitolio por una multitud enardecida de sus seguidores, reintegrase a Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo.

Recordemos que Trump fren贸 el proceso de normalizaciones de relaciones diplom谩ticas cubano-estadunidenses, iniciado en 2014, por Barack Obama y Ra煤l Castro, y profundiz贸 el criminal embargo con medidas punitivas contra personas y pa铆ses que participen en intercambios comerciales y financieros con la mayor de las Antillas e, incluso, prohibi贸 que sus ciudadanos se hospeden en hoteles cubanos, adem谩s de activar, por primera vez, el apartado III de la Ley Helms-Burton (1996), que permite a ciudadanos estadunidenses entablar demandas contra entidades o personas de terceros pa铆ses que utilicen propiedades que les fueron nacionalizadas por el Estado cubano, conforme a derecho, tras el triunfo revolucionario.

Resulta parad贸jico que el pa铆s que ha apoyado innumerables golpes de Estado para imponer cruentas dictaduras en Am茅rica Latina y otras regiones del mundo, que ha utilizado el terrorismo en repetidas ocasiones en la salvaguarda de sus intereses geoestrat茅gicos, y brindado protecci贸n e impunidad a terroristas confesos, como Luis Posadas Carriles, considere a Cuba como culpable de ese crimen de lesa humanidad.

Ya hace m谩s de tres d茅cadas, el colega A. Grachiov, a partir de un recuento de las operaciones militares abiertas y encubiertas realizadas por EEUU, pa铆s que entre 1945 y 1975 emple贸 la fuerza en 215 casos, design贸 estas acciones como terrorismo global de Estado, m谩s criminal a煤n porque se apoya en el gigantesco poder铆o b茅lico y el aparato subversivo ramificado del m谩s grande Estado capitalista. (p谩g. 109) Grachiov consider贸 que EEUU hab铆a elevado el terrorismo al rango de pol铆tica de Estado, se帽alando a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) como el 贸rgano fundamental del gobierno para tareas sucias: 鈥渙rganizar y realizar acciones subversivas y de saboteo contra otras naciones, atentar contra estadistas extranjeros, preparar fraudes y divulgar calumnias. De este modo cumple la funci贸n de terrorista profesional al servicio de la Casa Blanca [鈥 A las operaciones secretas de responsabilidad directa de la CIA, cabe a帽adir su estrecha cooperaci贸n con otros servicios secretos de reg铆menes reaccionarios, [鈥 de modo que EEUU es t谩cito c贸mplice de operaciones de los servicios terroristas secretos de otros estados鈥. (Bajo el signo del terror. Mosc煤: Editorial Progreso, 1986)

Ciertamente, la CIA, desde su fundaci贸n, en 1947, ha sido el 贸rgano fundamental para la guerra sucia, aunque no el 煤nico, que no puede ser caracterizada m谩s que como 鈥渢errorismo鈥, si tomamos la definici贸n del propio Bur贸 Federal de Investigaciones (FBI) como el uso ilegal de la fuerza o la violencia contra personas o propiedades para intimidar o coaccionar a gobiernos, a la poblaci贸n civil o un segmento de la misma, en la persecuci贸n de objetivos sociales o pol铆ticos.

Retomando a Grachiov, y a partir del an谩lisis de la contrainsurgencia planetaria de EEUU durante las respectivas administraciones presidenciales, republicanas y dem贸cratas, he propuesto el concepto de terrorismo global de Estado para definir esta pol铆tica de violencia perpetrada por aparatos estatales imperialistas en el 谩mbito mundial contra pueblos y gobiernos con el prop贸sito de infundir terror y en violaci贸n de las normas del derecho nacional e internacional.

En el estudio y an谩lisis del terrorismo se ha enfatizado el terrorismo individual y el de grupos clandestinos de todo el espectro pol铆tico, obviando y dejando a un lado el papel del imperialismo estadounidense y los estados capitalistas en la organizaci贸n del terrorismo interno y en el 谩mbito internacional. El terrorismo global de Estado violenta los marcos ideol贸gicos y pol铆ticos de la represi贸n legal (la justificada por el marco jur铆dico nacional e internacional), y apela a m茅todos no convencionales, extensivos e intensivos, para aniquilar la oposici贸n pol铆tica, la protesta social y la insurgencia a escala mundial, as铆 como agredir a gobiernos, que, como el de Cuba, no se someten a los designios de EEUU y sus aliados. (https://lahaine.org/fV9v).

Por su parte, el Cap铆tulo M茅xico de la Red en Defensa de la Humanidad expres贸 su m谩s en茅rgico rechazo a la ileg铆tima e ilegal inclusi贸n de Cuba como pa铆s promotor del terrorismo, destacando que es el terrorismo de Estado, fomentado por el gobierno estadounidense, el que debiera ser condenado por la comunidad internacional, y no Cuba, que promueve la paz y la solidaridad con el env铆o de m茅dicos a decenas de pa铆ses para colaborar en la lucha contra la pandemia de Covid-19.

La Jornada




Fuente: Lahaine.org