April 21, 2021
De parte de La Haine
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Los talibanes dominan grandes extensiones del pa铆s y son m谩s fuertes que el propio estado construido por los invasores

El presidente estadounidense anunci贸 que las tropas de su pa铆s salen de Afganist谩n el pr贸ximo septiembre, en una fecha nada casual.

Biden acaba de anunciar que, el 11 de septiembre de 2021, tras casi 20 a帽os de ocupaci贸n, retirar谩 sus tropas (y las de la OTAN) de Afganist谩n. La fecha elegida, obviamente, no es casual. Responde a la necesidad de recordar a la opini贸n p煤blica los supuestos motivos por los que se entr贸 en guerra en 2001. Llamarla “Operaci贸n Libertad Duradera”, ya parec铆a presagiar la eternizaci贸n de un conflicto que se convirti贸 en la guerra m谩s larga de la historia de EEUU.

La excusa para invadir Afganist谩n fueron, c贸mo no, los atentados contra las Torres Gemelas y el Pent谩gono. Y digo excusa, porque los planes para atacar Afganist谩n se prepararon varios meses antes del 11S; aunque no se pusieron en marcha porque fue dif铆cil encontrar un pretexto lo suficientemente cre铆ble, como para convencer a la opini贸n publica de asumir los costes humanos y econ贸micos de una nueva guerra imperial.

Biden adujo que el objetivo de la ocupaci贸n era acabar con Bin Laden y que, desde que fue ejecutado hace ya como 10 a帽os, los motivos para mantenerla no estaban tan claros. Y es que, una vez -supuestamente- eliminado el espantajo creado por los laboratorios de propaganda norteamericanos, era obvio que el argumentario usado para mantener activa una costos铆sima guerra se ven铆a abajo. Si se continu贸 con ella hasta hoy, es justamente porque obedece a razones mucho m谩s inconfesables y alejadas de la grandilocuencia oficial.

Desde luego, nada ten铆a que ver con la libertad, ni la democracia, los derechos humanos, la justicia鈥 En realidad siempre se trat贸, simple y llanamente, del robo de los recursos naturales ajenos, de geopol铆tica de los hidrocarburos y sus redes de distribuci贸n, y de batallas soterradas contra sus enemigos estrat茅gicos en la regi贸n.

Curiosamente, Bin Laden, el agente estrella de la CIA, ni siquiera se encontraba escondido en Afganist谩n, sino en la vecina Pakist谩n. El otro objetivo p煤blico verbalizado por Bush para lanzar la operaci贸n, era acabar con el talib谩n y apartarlo del poder. 驴Lo lograron? Obviamente no. El Emirato Isl谩mico de Afganist谩n -como gustan de llamarse ahora-, fue desalojado del poder oficial, pero est谩 muy lejos de estar sumido en la irrelevancia. Todo lo contrario, dominan grandes extensiones del pa铆s y son m谩s fuertes que el propio estado construido por los invasores. De hecho no ser铆a extra帽o que, en unos pocos a帽os, gobernaran la totalidad del territorio y revivieran su Emirato.

En 20 a帽os, EEUU y la OTAN, con hasta 130 000 soldados sobre el terreno y todo el poder destructivo de los mejores ej茅rcitos del mundo, han sido incapaces de derrotar a milicias tribales muy inferiores en n煤mero y, sobre todo, en capacidad ofensiva. Un rid铆culo espantoso que intentan tapar como buenamente pueden, a煤n contando con la inestimable ayuda de las brigadas medi谩ticas multinacionales.

El objetivo de instaurar la “democracia” en el pa铆s asi谩tico, largamente aireado durante los inicios de la contienda, fue desechado prontamente, como reconoci贸 el mism铆simo Robert Gates -secretario de defensa de George Bush- que dijo literalmente que no ten铆an tiempo, ni dinero, ni paciencia para traer la democracia y la prosperidad a Afganist谩n.

Entonces, si estamos ante una derrota militar y pol铆tica indiscutibles, 驴de qu茅 otros logros estamos hablando? Mucho se habl贸 tambi茅n de la lucha contra el narcotr谩fico. Sin embargo, bajo el dominio norteamericano, el cultivo de la amapola para la producci贸n de opio y hero铆na se multiplic贸 hasta lo indecible. De hecho, las drogas han sido la principal fuente de financiaci贸n de los se帽ores de la guerra, del Estado鈥 y de la soldadesca invasora. Cabe decir que, durante el r茅gimen talib谩n, los cultivos de adormidera hab铆an desaparecido casi por completo. Otro 茅xito que atribuir a los EEUU y sus aliados.

驴Y qu茅 hay de los derechos humanos, especialmente los de las mujeres? Pues, poco ha cambiado en los 煤ltimos tiempos como para poder vanagloriarse de algo. Primero, porque el talib谩n domina buena parte del pa铆s y ellos siguen siendo ultraconservadores; pero tambi茅n porque las costumbres tribales o la ‘shar铆a’ est谩n por encima de las leyes dictadas por los gobiernos, sobre todo por uno tan d茅bil como el que se atrinchera en Kabul.

As铆 que, al final, el Pent谩gono no ha tenido mas remedio que rendirse a la evidencia y asumir la derrota, despu茅s de haberse gastado alrededor de dos billones de d贸lares y haber perdido casi (o m谩s de) 2.500 soldados. Hace poco m谩s de un a帽o, el EEUU de Trump y el talib谩n firmaron un acuerdo en Doha por el que asum铆an la retirada total de las tropas de Afganist谩n, el intercambio de prisioneros con el gobierno -a raz贸n de 5 milicianos por un militar o polic铆a-, con la 煤nica contrapartida rese帽able para los milicianos de cortar lazos con al Qaeda.

El trato no ha podido ser m谩s humillante para Washington, pero tambi茅n para el presidente Ghani, que 煤nicamente lo ha admitido, a rega帽adientes, por ser un mero t铆tere norteamericano sin capacidad decisoria alguna. Teniendo en cuenta que actualmente el problema terrorista de Afganist谩n se llama Daesh m谩s que al Qaeda, la renuncia de los talibanes a sus viajes amistades es s贸lo simb贸lica y m谩s parece un gesto para la opini贸n p煤blica estadounidense, que una decisi贸n con repercusiones reales sobre el territorio.

Si, adem谩s, tenemos en cuenta que la ONU considera a los talibanes como grupo terrorista, tenemos al todopoderoso hegem贸n mundial negociando con terroristas y, lo que es peor, rindi茅ndose de facto ante ellos. 隆Qu茅 diferente del relato oficial con el que nos martillean estos d铆as! 驴verdad?

Definitivamente, todo indica que Biden va a asumir los acuerdos de Doha, aunque haya retrasado la fecha de la retirada definitiva unos pocos meses para cerrar los flecos pendientes. Mientras, llegan reportes de la prensa corporativa que reconocen que el Pent谩gono est谩 ayudando a las milicias sunitas del Emirato Isl谩mico Afgano en su lucha contra Daesh, y actuando coordinadamente como su fuerza a茅rea. Es probable que deseen afianzar su relaci贸n con el talib谩n antes de marcharse definitivamente del pa铆s y jueguen a futuro -y en su inter茅s- con dos barajas, tanto con las cartas oficiales, como las oficiosas. Es algo que suelen hacer muy a menudo.

Pero no nos olvidemos de que la invasi贸n de Afganist谩n tuvo m谩s que ver con las guerras energ茅ticas contra China y Rusia, que con los “atentados” del 11 de septiembre de 2001. Por cierto, las “pruebas” que vinculan a Bin Laden con el 11S siguen siendo secretas y ni siquiera el lamebotas de Aznar pudo verlas por aquel entonces. M谩s a煤n, tampoco debemos olvidar que, tanto el talib谩n como al Qaeda son creaciones de EEUU para luchar como mercenarios contra la Uni贸n Sovi茅tica y que su paternidad ha sido reconocida por dirigentes de primera fila del imperio, empezando por la propia Hillary Clinton. Solo as铆 podremos tener suficiente contexto como para analizar lo que sucede en el pa铆s de las amapolas al margen de las patra帽as que cuentan los grandes medios corporativos.

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Fuente: Lahaine.org