March 12, 2021
De parte de Vamos Hacia La Vida
207 puntos de vista


鈥淓l gobierno me caga / El gobierno me castiga / Me obliga a quedarme en mi casa / Y no puedo salir por ah铆 / Toque de queda en las calles/ Toque de queda en las ciudades / Toque de queda en mi barrio / Toque de queda en todos lados鈥 (Los KK, 鈥淭oque de queda鈥, 1989). 

Hace una d茅cada se difund铆a el texto 鈥淓j茅rcitos en las calles鈥 (1), que desde el contexto europeo planteaba que la apuesta estrat茅gica a favor de la conservaci贸n del orden implicaba ir implementando formas de presencia permanente de las Fuerzas Armadas en la vida cotidiana, en un escenario de guerra civil global. 

Sonaba un poco futurista en ese momento, pero resulta terriblemente actual ahora que el Congreso ha entregado su aprobaci贸n a una nueva extensi贸n por 3 meses m谩s del estado de excepci贸n constitucional (de 鈥渃at谩strofe鈥), en el que hemos vivido a contar del Decreto 104 de 18 de marzo de 2020.

La verdad evidente es que no existe ninguna raz贸n jur铆dica o sanitaria real para mantener esta excepci贸n permanente: el conjunto de medidas para enfrentar la pandemia de COVID desde un aspecto sanitario se han adoptado no en aplicaci贸n del estado de excepci贸n constitucional, sino que de la legislaci贸n sanitaria de emergencia que se viene dictando desde el Decreto de Alerta Sanitaria de 5 de febrero de 2020: un mes y dos semanas antes de la declaraci贸n del estado constitucional de cat谩strofe.

El Decreto del 5 de febrero se basa principalmente en el C贸digo Sanitario y en el Reglamento Sanitario Internacional y entrega facultades extraordinarias a las autoridades de salud, incluyendo las de fijar l铆mites y condiciones a la libertad ambulatoria.

En base a estas facultades es que desde mediante sucesivas resoluciones se ha ido estableciendo un sistema de cuarentenas, cordones sanitarios y otras medidas restrictivas de la libertad de la poblaci贸n.

Dentro de ellas destaca la Resoluci贸n 203 de 24 de marzo, que estableci贸 este sistema de aislamientos o cuarentenas a poblaciones generales, disponiendo por tiempo indefinido la prohibici贸n de salir a la v铆a p煤blica en todo el territorio nacional, como medida de aislamiento, inicialmente entre las 22:00 y 05:00 horas. Adem谩s, dispuso una cuarentena total indefinida para todas las personas mayores de 80 a帽os (luego reducida a 75 a帽os, para quedar a partir del 2 de septiembre sujetos a las mismas medidas que el resto de la poblaci贸n); cuarentenas a personas y localidades determinadas; cordones sanitarios y aduanas sanitarias y prohibici贸n de reuniones por sobre determinado n煤mero de personas, entre otras medidas.

Hay que tener en cuenta que la infracci贸n a cualquier de estas medidas se sanciona como delito: el del art铆culo 318 del C贸digo Penal, que castiga al que 鈥減usiere en peligro la salud p煤blica por infracci贸n de las reglas higi茅nicas o de salubridad, debidamente publicadas por la autoridad, en tiempo de cat谩strofe, epidemia o contagio鈥.

Reforzando el tipo penal, en junio de 2020 el Congreso aprob贸 muy r谩pido la Ley 21.240, que incluye una modificaci贸n del art铆culo 318 con el fin de aumentar las penas llegando hasta tres a帽os de presidio o multa de 200 UTM, e introduciendo la agravante especial de cometer el delito 鈥渕ediante la convocatoria a espect谩culos, celebraciones o festividades prohibidas por la autoridad sanitaria en tiempo de cat谩strofe, pandemia o contagio鈥.

La misma ley -que es a la pandemia lo que la legislaci贸n anti-barricadas al estallido social- agrega dos nuevos delitos en los art铆culos 318 bis y ter.

En efecto, se trata de un conjunto de medidas tan restrictivas de derechos que el propio ex Ministro Jaime Ma帽alich habl贸 de que conformaba una verdadera 鈥渄ictadura sanitaria鈥, por los mismos d铆as en que le contaba a la prensa que estaba leyendo 鈥淟a revoluci贸n molecular鈥 de F茅lix Guattari, porque 鈥渁ll铆, en los 70, por primera vez se plantea que las revoluciones venideras no ser谩n con l铆deres a la cabeza, o en dos bandos como se plante贸 la Guerra Fr铆a, sino que, desde las bases, distintos colectivos, y a ra铆z del malestar cotidiano. Quiz谩s, all铆 -sostiene Ma帽alich- pudiera estar una de las claves para el 茅xito del manejo de la pandemia鈥 (2)

La excepci贸n constitucional iniciada el 18 de marzo del a帽o pasado se justific贸 ante el sistema internacional porque 鈥減ermite adoptar una serie de medidas restrictivas de la libertad de reuni贸n y de circulaci贸n, tales como el establecimiento de cuarentenas o toques de queda, y tambi茅n permite disponer requisiciones u otras medidas restrictivas del derecho de propiedad鈥.

Adem谩s, se se帽ala que el estado de cat谩strofe 鈥減ermite adem谩s la colaboraci贸n de las Fuerzas Armadas para enfrentar la crisis y establece la designaci贸n de Jefes de la Defensa Nacional, los cuales asumen el mando de las Fuerzas de Orden y Seguridad P煤blica en las zonas respectivas, debiendo velar por el orden p煤blico y reparar o precaver el da帽o o peligro para la seguridad nacional, observando las instrucciones impartidas por el Presidente de la Rep煤blica y las medidas sanitarias dispuestas por las autoridades competentes del Ministerio de Salud鈥.

Despu茅s de cuatro pr贸rrogas este estado de excepci贸n -donde por cierto nunca se usaron las facultades de requisar instalaciones como el famoso Espacio Riesco con el cual m谩s bien se hizo un buen negocio- aparece como totalmente injustificado si no fuera porque lo que permite es la presencia permanente de las Fueras Armadas en todo el territorio nacional. Ej茅rcitos en las calles: esa es su verdadera finalidad, y la 煤nica que no se puede lograr s贸lo en base a normas sanitarias.

A pocos d铆as de iniciada la revuelta popular de octubre Rodrigo Karmy hac铆a ver que el r茅gimen instaurado el 11 de septiembre de 1973 por la 鈥渧iolencia guzmaniana (鈥) comenz贸 igual a como termin贸: con militares en las calles. 1973 se condensa en 2019 cuando Pi帽era declara el Estado de Excepci贸n Constitucional鈥.

Los militares con sus camiones, tanques y ametralladoras siguen en las calles a un a帽o y medio de la revuelta, y -tal como en 1905, en 1920 y en 1973- ya nos est谩n tratando de 鈥渁ntichilenos鈥.

El 鈥減roceso constituyente鈥 ha devenido en mero electoralismo, mientras la Corte Suprema valida el uso policial de las escopetas que dejaron sin ojos a varias decenas de manifestantes y las c谩rceles siguen pobladas por presos pol铆ticos de la revuelta.  Buen momento para recordar a Walter Benjamin cuando nos dec铆a que 鈥渆l estado de excepci贸n en que vivimos es la regla鈥 y que nuestra tarea hist贸rica consiste en 鈥減rovocar el verdadero estado de excepci贸n鈥.

NOTAS:

(1) Ej茅rcitos en las calles. Algunas cuestiones en torno al informe 芦Urban Operations in the Year 2020禄 de la OTAN. Edici贸n descargable en Bardo ediciones: https://bardoediciones.noblogs.org/

(2) https://www.latercera.com/la-tercera-domingo/noticia/manalich-sus-dias-mas-grises-en-la-pandemia/2CWTM4K2BBDRRHJDUG2NLI7DSU/  Texto publicado originalmente en: http://punkfreejazzdub.blogspot.com/2021/03/ejercitos-en-las-calles-el-estado-de.html?m=1




Fuente: Hacialavida.noblogs.org