July 12, 2021
De parte de Arrezafe
222 puntos de vista


MONCADA
– 12/07/2021

Para quienes somos ya
veteranos y conocimos los últimos años de la dictadura de Fulgencio
Batista y los primeros días de la Revolución Cubana, los
acontecimientos de este domingo 11 de julio de 2021, no nos
sorprenden.

El imperio y los
anexionistas de origen cubano fomentaron los desórdenes de este
domingo en varias ciudades cubanas, conociendo el agotamiento de un
país que sufre sesenta años de criminal bloqueo económico,
comercial y financiero, que transita por su peor momento en el
enfrentamiento a la pandemia de la Covid-19 y que todavía no logra
vacunar a la mayoría de la población cubana.

El momento era el
oportuno para tratar de pescar en río revuelto, cuando la nación
cubana, pese a sus fortalezas, es más vulnerable, y donde un
gobierno, el de Estados Unidos, trata de justificar, por cálculos
electoralistas, las crueles medidas adoptadas por su antecesor Donald
Trump.

Cuando vi al presidente
Miguel Díaz-Canel Bermúdez recorriendo las calles de la localidad
de San Antonio de los Baños, en la provincia de Artemisa, donde
posiblemente se iniciaron las protestas alentadas desde las redes
sociales, recordé el 5 de agosto de 1994, cuando el Comandante Fidel
Castro se enfrentó personalmente a las protestas en La Habana,
también alentadas por el imperio, cuando tocó fondo la economía
del país en el llamado Período Especial.

Son los desafíos que
deben enfrentar los dirigentes de la Revolución Cubana a lo largo de
los últimos sesenta años, pues Estados Unidos se niega a reconocer
la independencia de Cuba, la cual mancilló desde hace más de un
siglo.

Pero la diferencia en
estos tiempos es una: la pandemia que ha venido a sumarse a las
penurias de todas las naciones del mundo, en especial de aquellas
que, como Cuba, han hecho de la Salud un derecho del pueblo.

De poco han valido para
el nuevo gobierno de Estados Unidos los logros de Cuba en el
enfrentamiento a la pandemia. Sus esfuerzos por disponer de una
vacuna propia, la primera de América Latina. Su solidaridad con
otras naciones del mundo mediante sus brigadas médicas
internacionalistas.

Para el imperialismo ha
sido más importante en estos días, luego del magnicidio en Haití,
ocultar su responsabilidad, proteger al gobierno paramilitar de
Colombia, y tratar de concentrar en Cuba las miradas del mundo.

Piensan que la Revolución
ya no cuenta con el liderazgo de Fidel Castro –que convirtió a Cuba
en un gigante político–, y que es el momento de acelerar la presión
sobre los continuadores del proceso revolucionario iniciado el
primero de enero de 1959.

Pero la jornada dominical
demostró que más allá de las insuficiencias y de los propios
errores cometidos por el gobierno, el ingeniero Díaz-Canel es un
legítimo continuador del Comandante Fidel Castro, y que la mayoría
de los cubanos comprenden las dificultades coyunturales de Cuba y
repudian los intentos de restauración capitalista.


Once de julio de 2021, 5
de agosto de 1994, páginas de una historia de la cual el imperio y
los anexionistas de origen cubano, son protagonistas. Por eso el
presidente de Cuba llamó a los revolucionarios a tomar las calles y
defender un proceso que devolvió a los cubanos la dignidad plena del
hombre, como lo pidió José Martí.

La Habana, 12 de julio de
2021




Fuente: Arrezafe.blogspot.com