June 16, 2021
De parte de CGT-LKN Euskal Herria
180 puntos de vista


Cuando el 15M espa帽ol pasa a ser leyenda de almanaque, en Chile otro 15M logra la ruptura democr谩tica que nosotros no alcanzamos.

El pasado mes de mayo se cumplieron diez a帽os de la irrupci贸n del 15M en la escena pol铆tica y social de Espa帽a. Una fecha emblem谩tica que sin embargo pas贸 tan sin pena ni gloria que las televisiones cubrieron el acontecimiento con im谩genes enlatadas. Prueba de que el movimiento de los indignados ya es agua pasada, como evidenci贸 la anecd贸tica performance que ensayaron como homenaje algunos j贸venes en la Puerta del Sol. Mientras, y para que no quedara nada a la espontaneidad, los diarios que entonces lo reprobaron sin disimulo publicaban sentidas cr贸nicas sobre la efem茅ride. A enemigo que huye puente de plata.

Si hemos de creer a esos grandilocuentes mentideros, su legado ha quedado circunscrito a lo que en la actualidad representa Unidas Podemos (UP), el partido que se autoproclama <<hijo del 15M>>, y que comparte gobierno con el PSOE de Pedro S谩nchez. Otro ox铆moron consumado, porque fue precisamente contra un Ejecutivo socialista que los indignados llenaron calles y plazas aquella gozosa primavera de 2011. Hartos de estar hartos, y despu茅s de que el 29 de septiembre del a帽o anterior los sindicatos instaran una Huelga General en respuesta a la contrarreforma laboral aprobada por Jos茅 Luis Rodr铆guez Zapatero y a la prevista de las pensiones.

Otro vuelco de opereta, porque CCOO y UGT son ahora amigos para siempre de la coalici贸n de izquierdas que est谩 en el poder. No es ya solo que las proclamas que figuraban en el manifiesto suscrito por ambas centrales en buena medida sigan vigentes (鈥淣o al despido f谩cil y barato. No a la temporalidad abusiva. No a dar m谩s poder a los empresarios. No a la congelaci贸n de las pensiones. No a los recortes salariales y sociales鈥), es que en lo referido al empleo la situaci贸n ha empeorado notablemente. Aqu铆 y ahora, nuestro pa铆s lidera el desempleo juvenil de toda la Uni贸n Europea (UE), afectando a un 41% de los que tienen entre 18 y 25 a帽os, por encima incluso de la tres veces rescatada Grecia.

Parece que la aparici贸n en las instituciones de una nueva formaci贸n con pedigr铆 progresista es como el b谩lsamo de Fierabr谩s. Adi贸s aquellas protestas masivas que pon铆an en evidencia los manejos de la casta pol铆tica al dictado de la troika (CE, BCE y FMI). Desde Moncloa lo que hoy se pregona son los logros del <<escudo social>> (aumento salario m铆nimo interprofesional, ERTEs e Ingreso M铆nimo Vital, sobre todo), y la necesidad de franquiciar a su servicio el activismo de la sociedad civil para impedir que el <<trifachito>> revierta lo conseguido. Pero los hechos son tozudos y cotizan al margen de los indudables beneficios ideol贸gicos del <<no pasar谩n>>. Ya nadie habla de derogar el hachazo laboral y de las pensiones del PSOE. Solo y exclusivamente de los bajonazos del PP (<<PSOE, PP, la misma mierda es>>, gritaba la gente el 15M).

Tampoco de expurgar el art铆culo 135 de la Constituci贸n en su 煤ltima y expeditiva modificaci贸n, que convierte en acreedores eternos a las generaciones venideras. Ser谩n ellas, v铆ctimas del paro al por mayor y de la precariedad, quienes tendr谩n que apechugar con la carga mediante recortes econ贸micos y sociales. Porque la bulimia de la deuda, que ya supera con creces al PIB (1,39 billones de euros), es una manera ego铆sta e insolidaria donde las haya de endosar su pago a las personas que vengan detr谩s. Flagrante inequidad que rige tambi茅n en el cap铆tulo de las pensiones. Ah铆 se exige (con toda raz贸n, basta decirlo) su actualizaci贸n con el IPC (vetada coyunturalmente por Rajoy), y a la vez se obvia el ajuste estructural (aplicado por Zapatero) que agravar谩 su percepci贸n por quienes se jubilen en a帽os venideros.

Todo eso pasa a segundo plano aunque persista como espada de Damocles, dado que esa extrema derecha panfletaria y abracadabrante ya es la tercera fuerza parlamentaria, a muchos esca帽os y miles de votos de distancia a su favor de UP, favoreciendo la tesis maniquea. Un amenazante <<sorpasso>> al que se a帽ade la afrenta de contemplar como los grandes de las finanzas emprenden v铆a EREs la mayor destrucci贸n de empleo habida en el sector desde la transici贸n. Con diurnidad y alevos铆a, porque el mayor despido colectivo lo va a ejecutar CaixaBank, precisamente la entidad en la que el Estado ostenta el 16% de las acciones. Por no hablar de la inacci贸n en temas de calado institucional, como acabar con los aforamientos o cambiar la Ley Electoral para que las elecciones con listas cerradas y bloqueadas dejen de ser un am茅n a lo decidido previamente por las c煤pulas de los partidos. Sin que ante ese deprimente panorama sirva de excusa los rigores de la pandemia que padecemos. El gobierno espa帽ol, es de todos los de Uni贸n Europea, en t茅rminos relativos, el que menos lleva gastado en ayudas para combatir los efectos del coronavirus.

Pero focalizarlo todo en el efecto desmovilizador provocado por UP al erigirse en <<el partido del 15M>> dentro del marco institucional del R茅gimen del 78, ser铆a hacernos trampas en el solitario y escapar de nuestras responsabilidades. La integraci贸n de la formaci贸n liderada por Pablo Iglesias en el sistema, con sus luces y sus sombras, no explica por si solo la incapacidad de los quincemayistas m谩s beligerantes a la hora de abordar con 茅xito la deseada ruptura democr谩tica. A lo sumo el 15M permiti贸 fomentar entre la opini贸n p煤blica una mentalidad deconstituyente, pero no de ah铆 no pas贸 a mayores. El primitivo Podemos patrimonializ贸 ese activo con el saldo favorable de desbaratar el bipartidismo, aunque luego lo reinstaur贸 con m谩s fuerza en su versi贸n del manique铆smo bloquista. Puro tactismo ante la imposibilidad de zafarse de las limitaciones que conlleva la vertical del poder (la famosa <<jaula de hierro>> de Max Weber).

Aquella fue una oportunidad perdida, aunque su esp铆ritu perviva en el imaginario colectivo, como el celebrado 68 parisino. Pero lo que nosotros ni supimos ni pudimos hacer otros m谩s resueltos lo han conseguido. La sociedad chilena, alertada por una juventud obstinada y combativa, acaba de lograr conquistas que ni todas las primaveras 谩rabes ni el 15 M espa帽ol so帽aron. Tras meses de duros enfrentamiento con las autoridades desde el estallido social de octubre de 2019, y sin que los muertos y los numerosos heridos provocados por la violencia policial pudieran frenarlo, el gobierno neoliberal de Sebasti谩n Pi帽era tuvo que claudicar y abrirse a un proceso constituyente de participativa planta. Porque el modelo adoptado para elegir a los compromisarios que deber谩n redactar la nueva constituci贸n supone una innovaci贸n revolucionaria respecto al tipo de representaci贸n tradicional monopolizado por los partidos.

Caso in茅dito en la praxis pol铆tica de referencia, ser谩n los ciudadanos de a pie y no solo la clase pol铆tica quienes decidan sobre el texto de la Carta Fundamental. Habr谩 padres y madres de la patria en situaci贸n de paridad, y la reserva expresa de 17 esca帽os para las poblaciones ind铆genas en el parlamento que surja. Con el 64% de electos independientes de entre 155 constituyentes, obtenido en los comicios celebrados entre el 15 y 16 de mayo, los chilenos han enterrado en las urnas a los partidos que consensuaron la transici贸n a la democracia. Curiosamente la nueva era que ahora comienza en Chile tiene como fecha inaugural otro 15M, una d茅cada despu茅s de ese primer ensayo de demos fundante que nos interpelaba con un <<Dorm铆amos, despertamos>> desde las acampadas del territorio espa帽ol. Y aunque a煤n es prematuro prever el recorrido cierto que el sugestivo 15M chileno tendr谩 en lo sucesivo, el paso de gigante dado con esta experiencia de constituci贸n directa y no cooptada es una prueba de que pensar y actuar hist贸ricamente entra帽a un aval de futuro.

El subid贸n de autoestima ciudadana en el pa铆s sudamericano, contrasta con el clima sombr铆o que se registra en Espa帽a despu茅s de a帽o y medio de Gobierno progresista. Estas son las conclusiones del 煤ltimo Eurobar贸metro de la Comisi贸n Europea, publicado a mediados del pasado abril: el 94% de los encuestados califica negativamente la situaci贸n del empleo; el 91% considera el estado de la econom铆a como <<totalmente malo>>; el 90% desconf铆a de los partidos pol铆ticos; el 84% cree que los medios de comunicaci贸n distorsionan la realidad; el 76% recela del Congreso de los Diputados; y un 74% muestra desconfianza del Gobierno de Pedro S谩nchez. M谩s all谩 de la habitual fanfarria oficial, los datos expuestos nos devuelven a la casilla de partida donde naci贸 el 15M que ya es leyenda.

(Nota: este art铆culo se ha publicado en el n煤mero de Junio de Rojo y Negro)

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Fuente: Cgt-lkn.org