May 14, 2021
De parte de Lobo Suelto
285 puntos de vista


No veo sentido a recordar el 15M si no es para tratar de prolongar su energ铆a, su potencia de esc谩ndalo y desorden. 驴D贸nde radica a d铆a de hoy? En un punto de vista. El 15M es un corte hist贸rico intempestivo que nos ofrece una perspectiva para pensar la pol铆tica espa帽ola. Una perspectiva, un espacio para ver y o铆r, que se abre con el siguiente grito: 鈥渓o llaman democracia y no lo es鈥. Esa afirmaci贸n nos hace en primer lugar una pregunta: si no es democracia, 驴entonces qu茅 es? 驴Y de d贸nde viene?

La democracia espa帽ola, configurada en el proceso de transici贸n, es un tablero pol铆tico cerrado: la capacidad de acci贸n y decisi贸n sobre lo com煤n se restringe a los partidos, los l铆mites de lo posible cristalizan privilegios blindados de oligarqu铆as pol铆ticas y econ贸micas, y por encima de todo pesa una amenaza: 鈥渆s esto o el caos鈥. Democracia restringida, limitada y disuasiva: el 15M no se queda enroscado en la denuncia o la cr铆tica, ni tampoco imita en espejo aquello que desaf铆a, sino que abre espacios para experimentar otros modos de organizaci贸n y otras relaciones humanas. Espacios donde vivir una democracia real ya.

Contra la pol铆tica restringida a los partidos, el 15M propone la activaci贸n de la gente com煤n y cualquiera, sin t铆tulos para gobernar. Mientras que la polarizaci贸n del tablero nos tienta a ver el mundo desde los t茅rminos predeterminados del bando de nuestra elecci贸n -PP o PSOE, izquierda o derecha, gobierno u oposici贸n-, el 15M inventa un lugar donde sentir, pensar y actuar con autonom铆a. Un espacio que no vende promesas o soluciones, ni tampoco pide adhesiones, sino que invita a cualquiera a elaborar preguntas y acciones sobre la vida com煤n.

Contra el acaparamiento de la vida p煤blica por oligarqu铆as pol铆ticas y econ贸micas, el 15M cuestiona la falta de demos de la democracia restringida. La alienaci贸n pol铆tica sacraliza lo que s贸lo son momentos y herramientas: Constituci贸n, instituciones, leyes. Niega y reprime la potencia instituyente -nuevos problemas, nuevos usos, nuevas libertades- en nombre de lo instituido. Convierte al pueblo en espectadores y votantes. En la democracia real ya, practicada por el 15M en plazas y mareas, las normas que regulan la vida en com煤n deben poder ser revisadas y modificadas siempre por lo com煤n, por el demos.

Contra la amenaza permanente del caos, el 15M presenta el conflicto como motor democr谩tico. Son los conflictos, cuando est谩n animados por una perspectiva igualitaria (movimientos de trabajadores, mujeres, minor铆as), los que han tra铆do siempre m谩s justicia al mundo. Pero nuestra democracia los teme como al diablo y asimila cualquier tumulto a la cat谩strofe. La derecha agita el miedo (separatismo, comunismo bolivariano) y la izquierda el miedo al miedo (fascismo, extrema derecha). Pero ambas conciben la democracia como algo acabado y que s贸lo cabe preservar. El 15M plantea una democracia en movimiento y siempre por hacer, capaz de responder creadoramente a los conflictos sociales.

鈥淒emocracia o fascismo鈥 es una falsa alternativa. El consenso democr谩tico se define desde la transici贸n como la superaci贸n del 鈥渆stado de guerra鈥 entre espa帽oles, pero todo el rato nos amenaza con volver a 茅l si desafiamos lo establecido. Vox no es 鈥渓o otro鈥 de la cultura consensual espa帽ola, sino la radicalizaci贸n de la amenaza. Un franquismo de retaguardia siempre listo para asegurar los l铆mites cuestionados. Del terror a la disuasi贸n (y vuelta): el miedo sigue en el centro de la vida colectiva. Es el bucle del laberinto espa帽ol.

La fuerza del 15M -pol铆tica de cualquiera, potencia instituyente, conflicto igualitario- se perdi贸 en el pasaje posterior a la representaci贸n. Con la 鈥渢raducci贸n institucional鈥 de 15M por parte de Podemos se vuelve al c贸digo de la pol铆tica convencional: la jerarqu铆a de los que saben, la producci贸n de espect谩culo y espectadores, el alejamiento de los territorios de la vida, la subordinaci贸n al tiempo medi谩tico de la coyuntura, la retorizaci贸n y verticalizaci贸n de la pol铆tica.

Un mal traductor es el que s贸lo escucha el signo (lo que se dice) y pierde de vista el ritmo (lo que se hace al decir). La traducci贸n institucional retom贸 algunas de las demandas del 15M pero borr贸 por completo su energ铆a y vibraci贸n propias. El 15M se convirti贸 de ese modo en un objeto de referencia y ya no un modo de hacer y pensar. En un elemento ret贸rico en la 鈥減roducci贸n de relato鈥 en que consiste hoy la pol铆tica a izquierda y derecha. 驴Ser谩 la salida de Pablo Iglesias una ocasi贸n para repensar la acci贸n pol铆tica o simplemente para reajustar el relato?

El laberinto de la pol铆tica espa帽ola nos reclama alternativamente como 鈥渟oldados鈥 y como 鈥渧铆ctimas鈥. Soldados: carne de ca帽贸n manipulable a voluntad en las disputas de poder entre partidos. V铆ctimas: masa temerosa que se resigna al estado de cosas o se moviliza desde el odio y el resentimiento. Ni soldados ni v铆ctimas, sino personas capaces de sentir con su propio coraz贸n y pensar con su propia cabeza sin delegar en ning煤n comit茅 central (pol铆tico o medi谩tico), capaces de hacerse cargo en com煤n de lo com煤n y de una pol铆tica afirmativa. Es la propuesta siempre actual del 15M: otro pueblo para otra democracia, no basada en el miedo de la gente ni en el miedo a la gente.

* Amador Fern谩ndez-Savater es autor de La fuerza de los d茅biles. El 15M en el laberinto espa帽ol (editorial Aka




Fuente: Lobosuelto.com