March 3, 2021
De parte de La Haine
58 puntos de vista


Nos acercamos a un nuevo 8 de marzo. A nuestro alrededor, se suceden cambios tan dr谩sticos y r谩pidos que es dif铆cil valorar en que formas acabar谩n solidificando las aristas de la nueva normalidad que nos quieren hacer tragar con tanto ah铆nco.

Por lo pronto, constatamos un ataque visceral a los derechos y libertades de la clase trabajadora, un retroceso de nuestras condiciones materiales de subsistencia y reproducci贸n, una profundizaci贸n de la desindustrializaci贸n en ciernes, un aumento dram谩tico del paro y una desarticulaci贸n de las pocas y limitadas regulaciones del trabajo que a煤n quedaban en pie. En pocas palabras, una debacle que va a provocar innumerables sufrimientos a nuestra clase trabajadora y que va a venir acompa帽ada, como no puede ser de otra manera, por un aumento cualitativo de la represi贸n, que va a intentar aplastar todo conato de resistencia. Ante la falta de una propuesta no s贸lo revolucionaria, sino simple y llanamente de clase, unida a la inestabilidad, la precariedad y el miedo, no ser铆a sorprendente el viraje de masas de trabajadores y trabajadoras hacia posiciones m谩s reaccionarias, incluyendo un refuerzo de los roles de g茅nero, como alternativa menos costosa para garantizar la supervivencia y herramienta milenaria de control de posibles expresiones de malestar y disidencia.

Las perspectivas para las mujeres trabajadoras no pueden ser m谩s negras. Por si faltaba algo, los debates en el seno del feminismo en vistas del 8M aparecen plagados por una virulencia extremadamente poco productiva sobre la llamada “ley trans”, donde cualquier cr铆tica a la ley se presenta como un ataque tr谩nsfobo, mientras cualquier defensa de la obviedad de que las personas trans tienen, o deber铆an, tener derechos, se presenta como un nuevo ataque de la conspiraci贸n posmoderna, arrastr谩ndonos sin remedio a un no-debate, a un falso debate que deja fuera de cuadro una realidad que va m谩s all谩 de la ley. 驴C贸mo facilitar el acceso al trabajo de un colectivo que sufre un 75% de desempleo en una situaci贸n econ贸mica como esta? 驴C贸mo garantizar cualquier tratamiento m茅dico u hormonal cuando es la sanidad p煤blica la que est谩 siendo desmantelada? 驴C贸mo defender pol铆ticamente los derechos de las personas trans, mientras nos arrancan uno a uno todos los derechos y libertades pol铆ticas a las y los de nuestra clase?

Siguiendo la estela del feminismo, el movimiento LGTB y el movimiento por los derechos de las personas trans ha abocado todas sus fuerzas a la lucha institucional. La b煤squeda de representatividad para conseguir la aprobaci贸n de leyes m谩s progresistas no es, ni se puede descartar, como secundaria. Es una parte importante del camino hacia la revoluci贸n, conseguir reformas. Pero no puede ser el 煤nico camino. La progresiva disgregaci贸n del sujeto pol铆tico, de la clase trabajadora a las mujeres, de las mujeres a las personas LGTB y de ah铆 a las personas trans, nos ha llevado a luchas cada vez m谩s minoritarias, de las que la mayor铆a de las personas trabajadoras ni tan siquiera ha o铆do hablar, ni considera que sea asunto suyo. La 煤nica forma de que esta situaci贸n se revierta es volver al seno de la clase, como sujeto pol铆tico y organizativo, diverso y en permanente cambio, desde donde no s贸lo se puede luchar por los derechos que afectan a las personas trans, como es facilitar el cambio de identidad en un registro, sino por todos los derechos que las personas trans comparten con el resto de personas trabajadoras: el derecho a un trabajo, el derecho a la vivienda, el derecho a la libertad de expresi贸n, etc.

Este 8M ser谩 especial porque coincide con la mayor ola de protestas desde el Proc猫s de independencia de Catalunya, con un nivel de enfrentamiento muy alto con las fuerzas represivas y en un contexto de subordinaci贸n de la clase trabajadora a un sentido com煤n opresor cuidadosamente manufacturado desde el poder y retransmitido a todas horas por los grandes medios de comunicaci贸n. Ay, los contenedores. La lucha por la libertad e inmediata excarcelaci贸n de Pablo Hasel, no es como se ha podido escuchar en ciertos medios feministas, de la forma m谩s oportunista y lamentable posible, una lucha 鈥渟贸lo鈥 por los raperos, ni 鈥渟贸lo鈥 por los hombres, ni 鈥渟贸lo鈥 por los blancos鈥 La lucha por la libertad de Hasel es la lucha por nuestros derechos y la incapacidad de verlo no hace m谩s que dejar de manifiesto hasta que punto es da帽ina la divisi贸n de la clase en miriadas de colectivos organizados por reivindicaciones parciales. Las personas trans, las personas LGTB, las mujeres, pero tambi茅n los hombres, todos los integrantes de nuestra clase obrera diversa y bastarda estamos vendidos a nos ser que nos unamos entre compa帽eros de clase y juntos, por una vez, dejemos de creernos los cantos de sirena de la progres铆a imperante, que nos promete una y otra vez que nos va a solucionar la vida con una ley que luego nadie cumple ni nadie tiene voluntad pol铆tica (ni capacidad) de imponer.

Frente a las repeticiones mec谩nicas de esl贸ganes de un pasado triunfante pero ya muerto, frente al abandono de la lucha por cambiar el mundo radicalmente, frente al derrotismo que nos lleva a refugiarnos en las instituciones o en las redes sociales, desde Trinchera reivindicamos trabajar desde la valent铆a, el realismo y el barro de la clase trabajadora realmente existente, con sus limitaciones y su enorme generosidad y potencialidad, desde las mujeres que nos dejamos el cuero trabajando y los hombres que nos acompa帽an en la vida, desde la extrema creatividad y riqueza de experiencias que compone la vida de las y los trabajadores bajo el capitalismo, desde la convicci贸n de que no hay m谩s opciones que unirnos, para luchar, con autonom铆a de clase contra la explotaci贸n y la opresi贸n.

El 8M no ser谩 m谩s que folklore de izquierda hasta que no seamos capaces de hacer carne de las reivindicaciones hist贸ricas de las mujeres trabajadoras. Desde los espacios de base, mixtos y de clase, hasta los partidos revolucionarios, a煤n en el hacerse, tenemos que conseguir recuperar la 煤nica lucha de las trabajadoras que no lleva a un callej贸n sin salida. La lucha revolucionaria, la lucha por el socialismo. Un 8M m谩s, estaremos en las calles, estaremos en los actos de protesta. El 9M os esperamos a todas en los espacios organizativos de base, en las asambleas mixtas, en los sindicatos, en los espacios frentistas de clase, como es la Corriente Clasista Primero de Mayo y en Trinchera, organizaci贸n abocada a la construcci贸n del partido revolucionario . No dejemos una vez m谩s que la lucha por los derechos y reivindicaciones de las mujeres trabajadoras acabe siendo un desfile sin ning煤n tipo de influencia pol铆tica radical, no dejemos que nuestras necesidades sirvan para romper sino para unir a la clase en sus demandas. Una vez m谩s, est谩 en nuestras manos.

隆Por las mujeres trabajadoras!

隆Por la clase trabajadora!

隆Luchemos por el socialismo!




Fuente: Lahaine.org