April 6, 2021
De parte de CGT-LKN Euskal Herria
154 puntos de vista

A principios de los a帽os sesenta, tuve que irme de Espa帽a por razones pol铆ticas (al tener que exiliarme debido a mi participaci贸n en la resistencia antifascista), forz谩ndome a dejar el pa铆s en un d铆a lluvioso de 1962 que recordar茅 siempre. Me fui a Suecia, pa铆s que conoc铆a bien y cuyo gobierno hab铆a estado ayudando a la resistencia, invit谩ndonos a que fu茅ramos a su pa铆s en caso de que nos vi茅ramos obligados a dejar el nuestro. En Suecia conoc铆 tambi茅n la que se convertir铆a m谩s tarde en mi esposa, lo que me dio la oportunidad de vivir y conocer bien la vida familiar en aquel pa铆s.

Muchos a帽os m谩s tarde -m谩s de treinta- pas贸 algo que me marc贸 para el resto de mi vida, y que me hizo so帽ar que en alg煤n momento pudiera tambi茅n ocurrir en Espa帽a. La madre de mi esposa se cay贸 y se rompi贸 el f茅mur, y pude ver c贸mo el Estado del Bienestar sueco la cuidaba. Recib铆a cinco visitas al d铆a de los servicios domiciliarios.

En la primera visita, por la ma帽ana, la lavaban y le preparaban el desayuno; ten铆a otra al mediod铆a, en la que le preparaban la comida; otra, por la tarde, para llevarla con un carrito a pasear o para traerle un libro; otra, m谩s tarde, para prepararle la cena; y, por 煤ltimo, una visita a las dos de la madrugada para llevarla al lavabo. Cinco visitas al d铆a garantizadas como derecho individual. Estos servicios estaban gestionados por el gobierno municipal y financiados por este, juntamente con el gobierno regional y el Estado central, as铆 como por la propia persona dependiente a trav茅s de la pensi贸n que recib铆a.

Un d铆a, cenando con el ministro de Sanidad y Asuntos Sociales del gobierno socialdem贸crata al cual estaba asesorando, me dijo: 鈥Vicente, hacemos esto por tu suegra por tres razones: una, porque es que es un programa muy popular. Incluso cuando ganan las derechas -conocidas en Suecia como los partidos burgueses- no se atreven a tocarlo, debido a su elevad铆sima popularidad. Otra raz贸n es que es m谩s econ贸mico tener a tu suegra en casa que en el hospital. Y tercero, creamos empleo鈥. Uno de cada cinco adultos en Suecia trabaja en los servicios del Estado del Bienestar, tales como la sanidad, los servicios sociales, la educaci贸n, los servicios domiciliarios y las escuelas de infancia, entre otros.

Los enormes d茅ficits de los servicios de atenci贸n a las personas dependientes en Espa帽a

Me impresion贸 mucho aquella experiencia, y sin lugar a duda contribuy贸 a ello el hecho de que, en la misma semana que mi suegra se cayera y se rompiera el f茅mur, le pasara lo mismo a mi madre, de 86 a帽os. Pude ver entonces, hace m谩s de treinta a帽os, c贸mo se trataba a una anciana en esta condici贸n en nuestro pa铆s. No hab铆a esos servicios en Barcelona, donde mi madre viv铆a. Hab铆a unos servicios domiciliarios municipales para las personas muy necesitadas sin apenas recursos, y con una frecuencia de atenci贸n muy baja de tres visitas a la semana. Esta observaci贸n no implica una cr铆tica al Ayuntamiento de Barcelona, ya entonces gobernado por las izquierdas, pues tales servicios no pod铆an entonces -ni pueden ahora- ser financiados solo por los ayuntamientos. Hab铆a tambi茅n unos servicios privados que enviaban personal de atenci贸n domiciliaria, pero a unos precios que mis padres, maestros republicanos represaliados por la dictadura que viv铆an modestamente en el barrio de La Sagrera (uno de los mayores barrios obreros de Barcelona), no pod铆an pagar.

驴Qui茅n cubr铆a tales d茅ficits?

驴Qui茅n se ocupaba de mi madre? El lector ya conoce la respuesta antes de leerla: mi hermana Carmen, de mi edad. En Espa帽a, es la mujer espa帽ola quien cubr铆a -y sigue cubriendo- este enrome d茅ficit del Estado del Bienestar. Como consecuencia, la mujer ten铆a, y contin煤a teniendo, tres veces m谩s enfermedades derivadas del estr茅s que el hombre.

Ni que decir tiene que mucho se ha avanzado desde entonces, y me alegra haber contribuido algo a ello, pues tuve el privilegio de asesorar al candidato Josep Borrell a la presidencia del gobierno, uno de los dirigentes del PSOE con mayor sensibilidad social (denunci贸 la modificaci贸n de la Constituci贸n que oblig贸 al Estado espa帽ol a pagar la deuda a los bancos por encima de todo lo dem谩s), sugiri茅ndole que propusiera una ley de dependencia que hizo suya Almunia al substituirle y que pas贸 a estar en el programa de tal partido hasta que se aprob贸 por el gobierno Zapatero. La l谩stima es que la atenci贸n a la dependencia siempre estuvo subfinanciada, como ocurre en todas las dimensiones y componentes del Estado del Bienestar espa帽ol: sanidad, educaci贸n, servicios de atenci贸n a la dependencia, escuelas de infancia, servicios sociales, vivienda y un largo etc茅tera. Estamos a la cola de los pa铆ses de la Europa Occidental en cuanto al gasto p煤blico social que financia estos servicios.

Y, entre estos, los menos financiados son los servicios de ayuda a las familias, incluyendo las escuelas de infancia desde los 0 a帽os y los servicios de atenci贸n a las personas dependientes, tanto a domicilio como residenciales. Estos servicios, conocidos como el Cuarto Pilar del Estado del Bienestar, est谩n muy poco desarrollados, y la mayor causa de ello es el escaso poder que tiene la mujer en nuestro pa铆s. Se les llama 鈥淐uarto Pilar鈥 del Estado del Bienestar porque el derecho de acceso universal (que cubre a toda la ciudadan铆a) e individual a tales servicios complementaba, cuando se establecieron en los pa铆ses escandinavos, los otros tres pilares: el acceso a la sanidad, el acceso a la educaci贸n y el derecho a la jubilaci贸n y a las pensiones.

 El enorme subdesarrollo de los servicios de ayuda a las familias

En Espa帽a, solo un adulto de cada once trabaja en los servicios del Estado del Bienestar, siendo esta carencia en personal especialmente notable en estos servicios del Cuarto Pilar del Estado del Bienestar. Destinamos solo un 0,75% del PIB en servicios de atenci贸n a la dependencia, m谩s de cuatro veces menos que Suecia (el 3,2 del PIB). Este d茅ficit se da tambi茅n en las escuelas de infancia, pues gastamos solo el 0,23 del PIB en educaci贸n infantil de primer ciclo (de 0 a 3 a帽os), la mitad de lo que se gasta en Suecia, que es el 0,5%. Las consecuencias de estas limitaciones son enormes. Solo una peque帽铆sima proporci贸n de personas dependientes (el 6%) reciben atenci贸n domiciliaria m谩s de 20 horas semanales. Hay m谩s de 800.000 personas dependientes que est谩n pr谩cticamente excluidas de los servicios p煤blicos, siendo los actuales tambi茅n insuficientes para cubrir la poblaci贸n atendida. Es una situaci贸n desesperada que, por otra parte, podr铆a resolverse si hubiera voluntad pol铆tica para cubrir a esta poblaci贸n y expandir los servicios prestados. Para ello deber铆an crearse 500.000 nuevos puestos de trabajo e incrementar el gasto en 4.821 millones de euros. Esto significar铆a un incremento anual de 480 millones de euros en atenci贸n a la dependencia en un horizonte de diez a帽os, algo totalmente asumible.

En cuanto a la educaci贸n de la primera infancia, la tasa de cobertura entre los ni帽os y ni帽as de 0-2 a帽os es del 35% (450.000 ni帽os). Duplicar la cobertura, es decir, tener el 70% de los ni帽os y ni帽as de entre 0 y 2 a帽os escolarizados, implicar铆a un incremento de plazas en 450.000, la creaci贸n de 143.000 puestos de trabajo p煤blicos y un gasto adicional neto de 1.521 millones de euros que, en cinco a帽os, supondr铆a un incremento anual de 300 millones de euros. El actual grado de (sub)desarrollo de todos estos servicios -servicios de dependencia, y servicios de educaci贸n a la primera infancia- se ha traducido en una enorme sobrecarga para la mujer, especialmente durante la pandemia, siendo su dedicaci贸n a las 鈥渞esponsabilidades familiares鈥 (cuidado de sus ni帽os y ni帽as y de las personas en situaci贸n de dependencia) el doble de la dedicaci贸n pre-pandemia (ver el documento presentado en las Cortes en junio de 2020, El Cuarto Pilar del Estado del Bienestar: una propuesta para cubrir necesidades esenciales de cuidado, crear empleo y avanzar hacia la igualdad de g茅nero).

El deterioro de la calidad de vida de las mujeres y de las familias que ha ocurrido durante la pandemia

Hay muchos indicadores que reflejan c贸mo la pandemia ha perjudicado gravemente la situaci贸n de la mujer: el 70% de las personas que han perdido su trabajo durante el mes de febrero eran mujeres (seg煤n los datos del Ministerio de Trabajo). Las mujeres ostentan m谩s del 74% de los contratos a tiempo parcial, seg煤n datos de la UGT; el 30% de las madres europeas que conservan su trabajo aseguran que su capacidad de rendimiento en el trabajo ha bajado durante la pandemia, porcentaje que alcanza el 37% en Espa帽a seg煤n un informe de la consultora Boston Consulting Group. Todo ello implica que con la pandemia pueden haberse 鈥減erdido 20 a帽os en la carrera para cerrar la brecha de g茅nero鈥 en el 谩mbito laboral, seg煤n el mismo informe.

De todo lo expuesto en este art铆culo, se deriva que hay gran urgencia en que el sector p煤blico se asegure de que la recuperaci贸n econ贸mica contribuir谩 a eliminar los obst谩culos que impiden la igualdad entre hombres y mujeres, y que no contribuir谩 a reproducirlos o agravarlos. Concretamente, hay que establecer el Cuarto Pilar del Estado del Bienestar, proveyendo servicios p煤blicos suficientes y de calidad para la educaci贸n de la primera infancia y la atenci贸n a la dependencia, garantizando a la vez que el trabajo debe ser estable y con jornadas de trabajo a tiempo completo m谩s cortas (35 horas semanales en cinco d铆as). Los hombres deben asumir la mitad del total de las tareas de cuidados en el hogar. La liberaci贸n de la mujer es condici贸n sine qua non para la mejora del bienestar de las familias y del conjunto de la sociedad. No es por casualidad que aquellos pa铆ses escandinavos sean los que tienen menos desigualdades por g茅nero y por clase social, y que sean los que presentan mejores indicadores de calidad de vida (ver mi art铆culo, 鈥溌緾u谩l deber铆a ser el objetivo de un proyecto emancipador? La relaci贸n entre las diferentes formas de explotaci贸n鈥).

Buenos pasos en esa direcci贸n

Un avance muy importante ha sido el gran incremento de fondos movilizados para expandir los servicios de dependencia en los Presupuestos Generales del Estado que, sin lugar a duda, facilitar谩n la resoluci贸n de algunos de los grandes d茅ficits se帽alados en este art铆culo, resultado de la gran sensibilidad social de la Vicepresidencia de Derechos Sociales y Agenda 2030 del Gobierno y creciente peso de las fuerzas progresistas en las Cortes espa帽olas. Concretamente, este 2021, el 鈥淧lan de Choque en Dependencia 2021-2023鈥 aporta un incremento de 600 millones de euros para la mejora de la financiaci贸n del Sistema para la Autonom铆a y la Atenci贸n a la Dependencia (SAAD), 238 de los cuales provendr谩n de la Administraci贸n General del Estado y el resto de las Comunidades Aut贸nomas.

Adem谩s, el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 se compromete a dotar al sistema con cantidades similares durante los ejercicios 2022 y 2023. Aunque la infrafinanciaci贸n sigue siendo importante, este Plan revierte los recortes de los 煤ltimos a帽os en el 谩mbito de la dependencia con la expansi贸n presupuestaria de 2021. El objetivo de este Plan es triple. Primero, reducir sustancialmente las listas de espera y los tiempos de tramitaci贸n de las solicitudes; segundo, asegurar que las condiciones laborales y profesionales de las personas que trabajan en el SAAD sean las adecuadas, lo cual revierte sobre la calidad de la atenci贸n que reciben las personas beneficiarias del sistema; y tercero, introducir mejoras en los servicios y prestaciones para garantizar la adecuada atenci贸n de las personas dependientes, preferiblemente mediante servicios profesionales de calidad.

Esta financiaci贸n deber铆a dar pie a un nuevo dise帽o de los servicios a las personas dependientes, estableciendo un sistema p煤blico de atenci贸n a la dependencia, con servicios suficientes y de calidad y condiciones laborales dignas para las personas que trabajan y trabajar谩n en este sector, lo cual deber铆a tambi茅n ocurrir en los servicios de atenci贸n y educaci贸n a la primera infancia, que tambi茅n deber铆an ser p煤blicos, suficientes y de calidad.

Existe una gran demanda de tales servicios

En solo unas pocas semanas se han conseguido m谩s de 1.000 firmas de personalidades de distintas sensibilidades pol铆ticas e ideol贸gicas, y de asociaciones de la sociedad civil (desde movimientos sociales a sindicatos) reclamando el establecimiento de este Cuarto Pilar del Estado del Bienestar (ver www.cuartopilar.es). Estas expansiones deber铆an dar pie al establecimiento del derecho de acceso universal e individual a los servicios de ayuda a las familias (principal componente del Cuarto Pilar del Estado del Bienestar) que, adem谩s de eliminar la sobrecarga de la mujer y mejorar el bienestar de las familias, facilitar铆a enormemente la recuperaci贸n econ贸mica del pa铆s, siendo una de las inversiones p煤blicas que crear铆an m谩s empleo.

Seg煤n las investigaciones m谩s recientes, estos servicios ser铆an fuente de 650.000 empleos p煤blicos directos, sin contar el casi medio mill贸n adicional de empleos indirectos. Es decir, m谩s de un mill贸n de puestos de trabajo de calidad en un momento de extrema necesidad. Es fundamental que los ministerios responsables de la recuperaci贸n econ贸mica se den cuenta de que, adem谩s de la urgente y necesaria revoluci贸n verde (con el consiguiente New Deal verde) hace falta tambi茅n una revoluci贸n social (con el consiguiente New Deal social) a fin de reorientar la econom铆a espa帽ola. Est谩 claro que la revoluci贸n verde es urgente y necesaria para poder garantizar la supervivencia de la humanidad en el planeta, pero no es menos urgente y necesario que se garantice la calidad y el bienestar de los seres humanos, que dista mucho de haberse alcanzado. Espa帽a es un ejemplo de ello.

https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2021/04/06/el-abandono-de-las-familias-el-escaso-desarrollo-del-cuarto-pilar-del-bienestar/

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Fuente: Cgt-lkn.org