September 23, 2021
De parte de La Haine
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Desde 1973, la derecha estadounidense avanza con paciencia contra el aborto. El 煤ltimo golpe devastador en Texas corona los esfuerzos

Hace dos semanas se conoci贸 que el estado de Texas convirti贸 en ley un pol茅mico proyecto que efectivamente prohibe el aborto casi completamente en su territorio. La legislaci贸n, desnuda, contiene varios elementos de preocupaci贸n para las libertades civiles y los derechos de las mujeres.

Enmarcada en un contexto de 50 a帽os de lucha de la derecha cristiana y republicana de los EEUU contra el derecho al aborto, es peor: se帽ala el 茅xito de estos sectores.

La negativa de la Corte Suprema de ese pa铆s a cuestionarla es la afirmaci贸n del triunfo de una estrategia de sofocamiento que por momentos es agresiva y por otros menos estridente, pero que fue hilada con paciencia desde el segundo que el mallete baj贸 para ratificar Roe v.
Wade.

Un abogado argentino que trabaja para una organizaci贸n de derechos civiles usa la met谩fora del 鈥渜ueso suizo鈥 para referirse a la estrategia antiderechos: el queso proverbial del derecho al aborto en EEUU existe, pero est谩 lleno de agujeros cada vez m谩s grandes.

“La vida comienza en el vientre”

Militancia

Las tasas de aborto en EEUU han disminuido constantemente desde principios de la d茅cada de 1980, alcanzando los niveles m谩s bajos registrados en los 煤ltimos a帽os, seg煤n la organizaci贸n sin fines de lucro Guttmacher Institute.

La disminuci贸n de los abortos parece estar relacionada con la baja de los nacimientos y embarazos en general. Hay una serie de posibles explicaciones para este amplio descenso, algunas m谩s plausibles que otras, analiza el Guttmacher. A煤n as铆, las restricciones al aborto, particularmente aquellas que imponen regulaciones innecesarias e intencionalmente onerosas a los proveedores, jugaron un papel en el cierre de las cl铆nicas que ofrec铆an el servicio en algunos estados y, por lo tanto, redujeron exitosamente el acceso a este derecho.

De todos modos, la mayor铆a de los estadounidenses cree que el aborto deber铆a ser legal en todos o en la mayor铆a de los casos, seg煤n una encuesta de 2019 del Pew Research Center.

Una minor铆a intensa y poderosa est谩 detr谩s de las usinas que promueven las pol铆ticas para obturar el deseo mayoritario y socavar el derecho a decidir. Y para lograrlo, recurren a una herramienta conocida por sus oponentes: militancia, pura y dura.

El movimiento por los derechos civiles y el feminismo probaron ser docentes no s贸lo para aquellos que abonan a una cosmovisi贸n solidaria. La derecha absorbi贸 sus m茅todos tras sufrir en carne propia sus 茅xitos.

La derecha antiabortista acumula en las iglesias de distintas denominaciones, recluta y forma j贸venes para defender su l铆nea, afila discursos y hace marchas y concentraciones.

Numerosos think-tanks antiderechos forman parte del paisaje pol铆tico norteamericano y sustentan estos esfuerzos del activismo. En los 10 a帽os previos a la promulgaci贸n de la ley de aborto de Texas, una organizaci贸n de 芦dinero oscuro禄 llamada Texas Right to Life Committee y su red de organizaciones pol铆ticas y educativas gastaron millones en financiar el movimiento antiaborto del estado.

A nivel federal, uno de sus mayores 茅xitos fue lograr que Ronald Reagan desfinanciara el servicio de consejer铆as y cl铆nicas. Y aunque siempre apuntaron a Ros v. Wade, los antiderechos ten铆an claro que la estrategia deb铆a ser incremental. Para eso, necesitan a los pol铆ticos estatales.

Como aqu铆 y en la China, la rosca es parte del ABC del activismo. El lobby es de y con los empresarios que financian las campa帽as de los legisladores estatales que luego votan leyes que condicionan el ejercicio del derecho. La organizaci贸n texana antes mencionada, por ejemplo, invirti贸 $ 4,3 millones de d贸lares apoyando y oponi茅ndose a candidatos a nivel estatal desde 2005.

Desde entonces, los legisladores del estado de Texas introdujeron una serie de restricciones para las personas que buscan un aborto, como exigir una ecograf铆a 24 horas antes del procedimiento y prohibir la cobertura de seguro para los abortos. El n煤mero de cl铆nicas de aborto en el estado se redujo de m谩s de 40 en 2013 a alrededor de 24 en la actualidad. El 96% de los condados del estado no tienen ni un proveedor del servicio.

Si bien los antiderechos suelen tener mayor 茅xito comprando a los pol铆ticos dentro del Partido Republicano, que toman sus demandas y las convierten en programa, tambi茅n hay esfuerzos hacia el otro lado: en Alabama, la promotora de una de las peores leyes hiper punitivas contra las mujeres que abortan, es una legisladora dem贸crata y afroamericana.

Paso a paso

En total, las legislaturas estatales han promulgado 1.320 restricciones en los 48 a帽os desde que se decidi贸 Roe v. Wade, incluidas 573 restricciones promulgadas desde 2011. Este a帽o, el 90% de las restricciones fueron adoptadas por estados que ya se consideraban hostiles hacia el derecho al aborto.

Las restricciones al aborto de 2021 amplifican el da帽o de las anteriores: cada limite adicional aumenta las barreras log铆sticas, financieras y legales de las pacientes para la atenci贸n, especialmente en regiones donde varios estados son hostiles al aborto, y la persona gestante debe recorrer miles de kil贸metros para acceder al derecho.

Hay estados con prohibiciones casi totales (como en Arkansas y Oklahoma), que solo permiten el aborto si y solo si la vida de la persona est谩 en riesgo.

Limitaciones de seis semanas, como la de Texas, tambi茅n rigen en otros estados, pero esta es la m谩s virulenta de ese estilo: permite a cualquier persona que se oponga al aborto, independientemente de d贸nde viva o si tiene alguna asociaci贸n con una paciente, demandar a un proveedor de servicios de aborto o a cualquier persona que ayude a la paciente a obtener un aborto (por ejemplo, brind谩ndole ayuda financiera o transporte).

Otros estados proh铆ben las interrupciones pasadas las 20 semanas, aunque s贸lo el 1,0% de las personas que abortan lo hacen en este momento de la gestaci贸n. Algunos, como Dakota del Sur, no permiten abortar si el feto es diagnosticado con s铆ndrome de Down.

Durante las discusiones de la IVE en Argentina, se usaron argumentos hermanos, y curas y pastores de todos los colores enarbolaron la idea de un 鈥済enocidio鈥 contra personas con esta condici贸n como raz贸n para oponerse a la ley.

Sin duda, las pol铆ticas p煤blicas contra el aborto m谩s desconcertartes en EEUU son las llamadas 鈥trigger-laws鈥, leyes gatillo, una serie de normas que tienen varios estados 鈥渓istas鈥 por si Roe v. Wade es revertido por la Corte Suprema, y que autom谩ticamente ilegalizar铆an y criminalizar铆an el aborto en sus territorios.

Durante el pr贸ximo mandato de la Corte Suprema, que comienza en octubre, los nueve jueces, inclu铆das las dos incorporaciones conservadoras de Trump, considerar谩n un caso del estado de Mississippi conocido como Dobbs v. Jackson Women鈥檚 Health Organization.

El tema central que debe decidirse es la constitucionalidad de las leyes que proh铆ben los abortos antes de que el feto sea viable fuera del 煤tero.

La ley del estado de Mississippi en cuesti贸n proh铆be el aborto despu茅s de 15 semanas sin excepciones por violaci贸n o incesto y fue bloqueada por un tribunal federal en 2019.

Los activistas por el derecho al aborto argumentan que cualquier retroceso tendr铆a efectos inmediatos en todo el pa铆s.

Las consecuencias de una reversi贸n de Roe v. Wade ser铆an devastadoras. M谩s de 20 estados prohibir铆an el aborto por completo en virtud de sus respectivas trigger-laws.

Supremac铆a

Mientras celebran, los sectores conservadores texanos temen que su estado siga los pasos de California, otro gran territorio fronterizo, donde ya la mayor铆a de la poblaci贸n es de origen latino.

En 2019, los blancos constitu铆an el 60% de la poblaci贸n de los EEUU, frente al 90% en 1950. Se proyecta que para el 2050, ser谩n la nueva minor铆a y la gente de color ser谩 la mayor铆a, una predicci贸n que suena como pesadilla para algunos blancos, especialmente para aquellos que militan la agenda supremacista que reina en el partido republicano.

El senador Lindsey Graham expres贸 su preocupaci贸n por una 鈥渄iluci贸n demogr谩fica鈥 de la poblaci贸n blanca en la convenci贸n republicana de 2012 cuando dijo: 芦La carrera demogr谩fica la estamos perdiendo gravemente 鈥 [los republicanos] no est谩n generando suficientes blancos enojados para permanecer en el negocio a largo plazo禄.

Los dichos de Graham se insertan en la teor铆a conspirativa s煤per extendida en el pa铆s del norte: la del 鈥white replacement鈥 (reemplazo de blancos), un mito derechista que sostiene que oscuros intereses propenden a 鈥渞eemplazar鈥 a la poblaci贸n blanca estadounidense por nuevos pobladores latinos, negros y marrones a trav茅s del fomento a la inmigraci贸n, entre otros factores, para destruir 鈥渆l tejido social y los valores鈥 americanos.

Mit铆n supremacista en Georgia, uno de los estados con leyes m谩s restrictivas

Aunque parezca desopilante, este miedo blanco no es solo una idea, sino el catalizador de pol铆tica p煤blica. Entre las 鈥渟oluciones鈥 que proponen los que sostienen el mito, est谩 el incentivo de pol铆ticas de natalidad -que favorecer铆a el crecimiento de todas las demograf铆as 茅tnicas- pero tambi茅n y con m谩s fuerza, mayores restricciones al aborto, medidas que aumentar铆an la poblaci贸n de etnia cauc谩sica. Hoy, un alto porcentaje de los abortos, son decididos por mujeres de raza blanca.

La integraci贸n definitiva de los supremacistas blancos a la pol铆tica mainstream, 鈥渁ceptable鈥 en EEUU, prob贸 ser determinante para el activismo antiderechos. Es el caso de Texas.

Quiz谩s el 鈥渕omentum鈥 de estos sectores sirva para fortalecer una reacci贸n progresista, que mueva en las calles a la mayor铆a que apoya el derecho a decidir, y se mantenga perpetuamente en guardia.

elcohetealaluna.com




Fuente: Lahaine.org