April 19, 2021
De parte de Nodo50
215 puntos de vista


Alberto Cruz

CEPRID

El mes de marzo de este a帽o pasar谩 a la historia sin la menor duda. Por dos razones: porque China ha mostrado sus dientes diplom谩ticos, por primera vez, a EEUU (poniendo a caldo a EEUU en la reuni贸n bilateral de Alaska) y a la Uni贸n Europea (estableciendo contrasanciones a una iniciativa europea que se sumaba a EEUU por la 鈥渧iolaci贸n de los derechos humanos鈥 a los musulmanes de Xinjiang) y firmando un acuerdo de cooperaci贸n estrat茅gica con Ir谩n que rompe la estrategia de EEUU en Oriente Pr贸ximo y Lejano.

El acuerdo es de los que hacen 茅poca y ha obligado a reaccionar tanto a EEUU como a la UE, que se han visto obligados a intentar llegar a alg煤n acuerdo para eliminar o suavizar las sanciones contra Ir谩n para no quedar fuera del lucrativo mercado persa. Esto es lo que hay detr谩s del repentino cambio de postura de EEUU y sus vasallos, que ahora est谩n negociando el retorno al acuerdo nuclear de 2015 en Viena. Una negociaci贸n que llega despu茅s de la firma de este acuerdo. El tiempo apremia para ellos porque Ir谩n anunci贸 la expulsi贸n de los inspectores de la Agencia de Energ铆a At贸mica en abril si no hab铆a avances y, por si fuese poco, antes del verano habr谩 elecciones en Ir谩n.

Negociado durante cuatro a帽os, China invertir谩 un m铆nimo de 337.000 millones de euros (400.000 millones de d贸lares) en los pr贸ximos 25 a帽os en energ铆a, industria (civil y militar) e infraestructuras relacionadas, prioritariamente, con la Nueva Ruta de la Seda y que convierte a Ir谩n en un socio diplom谩tico y energ茅tico esencial para China. Casi, casi, al mismo nivel que Rusia. Digo un m铆nimo porque la cifra exacta no se conoce dado que el acuerdo no se ha hecho p煤blico con detalle a煤n y hay quien especula que la cifra puede ser de unos 200.000 millones m谩s. El que no se haya hecho p煤blico en acuerdo 鈥搒olo se conocen sus l铆neas maestras, sin detalles- indica que los dos pa铆ses se han dado un tiempo para ver qu茅 sucede con el tema nuclear y cu谩l es la reacci贸n de Occidente. No tienen prisa. Si en las elecciones iran铆es revalida la victoria el sector de Rohuani, el acuerdo est谩 m谩s que asegurado. Si ganan los llamados en Occidente 鈥渃onservadores鈥, el acuerdo ser谩 una carretera bien asfaltada hacia el definitivo entronque de Ir谩n con China (y Asia).

Esto es importante: los cuatro a帽os de negociaci贸n. Es decir, se inici贸 antes de que EEUU se retirase unilateralmente del acuerdo nuclear (marzo de 2018) e impusiese unas sanciones (ilegales, seg煤n el derecho internacional) leoninas que han sido seguidas sin vacilar (y, por lo tanto, en violaci贸n del derecho internacional) por sus vasallos occidentales y casi por todo el mundo. Y es evidente que se ha finalizado porque a pesar de que Ir谩n ha sabido sortear las sanciones su situaci贸n le obligaba a ello dado que en el 煤ltimo a帽o ha aparecido otro factor que debilita a煤n m谩s la ya maltrecha econom铆a iran铆: el coronavirus.

El pacto no pill贸 de sorpresa a Occidente, pero s铆 le ha supuesto un duro golpe porque, como suele ser habitual, Occidente solo mira su ombligo y no tiene en cuenta la historia de los pueblos. Porque China e Ir谩n (en tiempos de la antigua Persia y antes) han mantenido unas relaciones especiales durante siglos y no solo eso: comparten experiencias comunes que explican, en parte, este acuerdo.

Dos mil a帽os de relaciones

China y Persia son dos civilizaciones antiguas y sus relaciones, contrastadas, se remontan a hace m谩s de 2.000 a帽os. La primera menci贸n que se tiene de los dos pueblos parte de China, de cuando un viajero llamado Zhang Qian remiti贸 un escrito al emperador sobre 鈥渆l pa铆s de los partos鈥. Eso era el a帽o 126 antes de nuestra era y a partir de entonces siempre ha habido contactos y relaciones convirtiendo a Persia en un lugar imprescindible para el comercio, tanto mar铆timo como terrestre. La antigua Ruta de la Seda tuvo en esta zona su epicentro. Y cuando los musulmanes ocuparon el territorio, muchos persas, sobre todo nobles, buscaron refugio en la corte China. Eso ocurri贸 en el a帽o 650 de nuestra era. Pero con los musulmanes tambi茅n continu贸 el comercio y las relaciones, con altibajos, pero sin sobresaltos.

As铆 se mantuvieron los dos pueblos hasta mediados del siglo XIX y comienzos del siglo XX, cuando el imperialismo occidental utiliz贸 su ventaja tecnol贸gica y militar para imponer sus intereses en los dos pa铆ses. En 1839 se inici贸 la primera guerra del opio 鈥搃mpuesta por Gran Breta帽a ante la prohibici贸n del emperador chino del consumo del opio por el efecto nocivo sobre la poblaci贸n- y comenz贸 la humillaci贸n de China por las potencias occidentales que culmin贸 en el a帽o 1901 con la firma del Protocolo B贸xer (Tratado de Xinchou para los chinos) por el que se daba por finalizada la llamada 鈥済uerra de los b贸xer鈥 y que fue un levantamiento anti-occidental iniciado un a帽o antes. Un poco m谩s tarde, en 1907, Ir谩n fue dividido en zonas de influencia entre Rusia y Gran Breta帽a.

Las sanciones como clave del refuerzo de las relaciones

Ha tenido que ser de nuevo Occidente el que haya reforzado las relaciones entre los dos pa铆ses que a principios de este siglo XXI ten铆an buenas relaciones econ贸micas en dos sectores: comercio y recursos naturales, sobre todo gas y petr贸leo. Para hacerse una idea basta con un dato: en 1994, a帽o en el que despegan esas relaciones, el comercio entre ambos era de 337 millones de euros y diez a帽os despu茅s ya se situaba en los 24.000 millones de euros (la misma cantidad que ahora como consecuencia de las sanciones, que tambi茅n han sido impuestas a China).

Esta aceleraci贸n tiene que ver con un dato relevante: el inicio de las sanciones occidentales contra Ir谩n en 1995. Ya tras la revoluci贸n de 1979 que derroc贸 al sha, EEUU hab铆a congelado bienes iran铆es en su territorio pero ese a帽o de 1995 decidi贸 ir a por todas y comenz贸 la serie de sanciones que ha acabado, por el momento, con las actuales tras la salida unilateral estadounidense del acuerdo nuclear en 2018. Entonces decret贸 el primer embargo total sobre el petr贸leo iran铆 y, como ahora, los vasallos europeos se sumaron al mismo temerosos de que tambi茅n se les sancionase. Eso abri贸 de par en par las puertas a China, hasta el punto que en la actualidad el grueso del comercio exterior iran铆 se realiza con China (el 29% de las importaciones llegan de China y el 26% de las exportaciones van a China).

Ni qu茅 decir tiene que con el acuerdo que se acaba de firmar (muy gr谩ficamente, el mismo d铆a en que se cumpl铆an los 50 a帽os de las relaciones diplom谩ticas modernas) China se va a convertir, con mucha distancia, en el primer cliente y suministrador de Ir谩n. Porque la inversi贸n china se destinar谩 a hidrocarburos, industria civil y militar, infraestructuras (transporte, ferrocarriles, puertos), agricultura (con menci贸n expresa a la soberan铆a alimentaria y a algo vital en Ir谩n como el agua y los recursos h铆dricos, as铆 como la desalaci贸n del agua marina), seguridad alimentaria, comercio y servicios (en particular, la red 5G) mientras que Ir谩n se compromete a suministrar gas natural y petr贸leo a China y da su consentimiento oficial a que el pa铆s persa forme parte de la Nueva Ruta de la Seda en sus dos vertientes, terrestre y mar铆tima.

De hecho, as铆 se especifica en los dos documentos complementarios que se adjuntan al acuerdo, uno de los cuales se denomina: 鈥淢emorando de Entendimiento sobre la Promoci贸n Conjunta de la Franja Econ贸mica de la Ruta de la Seda y la Ruta de la Seda Mar铆tima del siglo XXI鈥. Esto es crucial: sumado al gas y al petr贸leo que ya proporciona Rusia, China elimina por completo la amenaza de un bloqueo mar铆timo de EEUU en el estrecho de Malaca en hidrocarburos que ahora llegan a China desde los pa铆ses del Golfo y que son vasallos tradicionales de EEUU. Esto ha hecho que tambi茅n estos pa铆ses se muevan mucho m谩s cerca de China.

Dado que tambi茅n China ha sido incluida en las sanciones contra Ir谩n, y aunque ello no ha evitado el comercio, el intercambio entre los dos pa铆ses se ha reducido casi un tercio (en t茅rminos econ贸micos, aunque hubo y hay comercio de trueque para aludir las sanciones) pero el acuerdo reci茅n firmado lo va a ampliar de forma espectacular. De hecho, y en lo que parece un pre谩mbulo de este acuerdo, el aumento de importaciones de petr贸leo iran铆 por parte de China fue en el mes de marzo un 129% mayor que en febrero, rondando los 856.000 barriles, y lo hizo de forma p煤blica y sin temor a las sanciones estadounidenses puesto que Biden ha prometido en reiteradas ocasiones “imponer costos a las empresas chinas que ayudan a Ir谩n”. Por lo tanto, el mensaje chino a EEUU es claro y fuerte: d铆 lo que quieras, pero ya no est谩s en condiciones de imponer nada.

Adem谩s de todo ello hay otro hecho notable: los dos pa铆ses, que ya comercian en sus respectivas monedas, van a incrementar ese flujo prescindiendo tanto del d贸lar como del euro. Sobre todo, del d贸lar. Eso en un primer momento favorece a China puesto que la moneda iran铆, el rial, est谩 muy d茅bil y ha perdido casi el 80% de su valor. Si, como se ha dicho, el acuerdo establece que Ir谩n har谩 un descuento en el precio del petr贸leo, hace que el negocio de China sea casi redondo. Pero tambi茅n lo hace Ir谩n, que va a tener a muy corto plazo dinero para aliviar a ese alto porcentaje de poblaci贸n que vive bajo el umbral de la pobreza absoluta. Es significativo que en el acuerdo se hable, tambi茅n, de colaboraci贸n entre los bancos de los dos pa铆ses, precisamente para favorecer este intercambio en sus propias monedas.

Sin embargo, esto forma parte del secretismo del acuerdo. China ya est谩 probando su yuan digital en el comercio con Tailandia, Emiratos 脕rabes Unidos y reguladores financieros globales radicados en Hong Kong. Incluso Indonesia y Singapur est谩n haciendo sus peque帽as incursiones en esta internacionalizaci贸n del yuan. Es altamente probable que Ir谩n siga el mismo camino. Si se tiene en cuenta que China ha pedido a Arabia Saudita que salga de la 贸rbita del d贸lar en el comercio petrolero se ve que el c铆rculo se va cerrando.

China ya tiene en marcha, desde 2015, el Sistema de Pagos Interbancarios de China, la alternativa al SWIFT occidental, que est谩 siendo utilizado por bancos iran铆es y rusos, adem谩s de chinos, para eludir y mitigar el impacto de las sanciones occidentales. Son pocos bancos por el momento, un poco m谩s de la veintena, pero significativos por lo que representan en esos tres pa铆ses. Ahora, con este acuerdo, la pr谩ctica totalidad de bancos iran铆es que hacen operaciones de comercio exterior se sumar谩n al mismo y eso reducir谩 muy significativamente el poder de las sanciones. En cualquier caso, el SPIC es un sistema m谩s r谩pido y barato que el SWIFT occidental y es una eficaz alternativa contra las sanciones occidentales basadas en el d贸lar.

Potencia regional

La declaraci贸n conjunta que antecede al texto del acuerdo establece que 鈥渓a Asociaci贸n Estrat茅gica Integral significa un acuerdo importante en todas las 谩reas de las relaciones bilaterales y asuntos regionales e internacionales鈥. En t茅rminos diplom谩ticos esto da a Ir谩n una fuerza y un reconocimiento internacional importante, sobre todo a nivel regional porque se a帽ade que “China concede importancia al papel efectivo de Ir谩n como potencia regional y eval煤a positivamente el papel de Ir谩n en las actividades en el marco de la Organizaci贸n de Cooperaci贸n de Shanghai y apoya la solicitud de Ir谩n para ser miembro de pleno derecho de la Organizaci贸n”. China acaba de certificar oficialmente que Ir谩n no est谩 aislado. Ni mucho menos. Y calificar al pa铆s de 鈥減otencia regional鈥 deja bien claro cu谩l es la apuesta China para Oriente, Pr贸ximo o Lejano.

No en vano, el acuerdo se firm贸 despu茅s de la gira que el ministro de Exteriores chino hizo a Arabia Saudita, Turqu铆a, Ir谩n, Emiratos 脕rabes Unidos y Om谩n. La gira comenz贸 el 24 de marzo. Es m谩s que probable que en todos estos pa铆ses hiciese alguna menci贸n al acuerdo que se firmar铆a unos d铆as m谩s tarde, el 27 de marzo.

Y es m谩s que evidente que China, al firmar el acuerdo con Ir谩n, ha neutralizado en buena parte la campa帽a occidental sobre 鈥渧iolaci贸n de derechos humanos鈥 a los musulmanes uigures de Xinjinag. Porque 驴c贸mo hay que interpretar que ning煤n pa铆s musulm谩n se haya sumado a las sanciones de EEUU, la UE, Canad谩 y Australia por este motivo? De hecho, Arabia Saudita ha dejado en claro que se opone a interferir en los 鈥渁suntos internos鈥 de China. Y Turqu铆a, que tiene una minor铆a uigur, valora m谩s el dinero que los valores a la hora de enfrentarse a China pese a las condenas verbales que ha realizado alguna ocasi贸n.

No solo son los pa铆ses 谩rabes del Golfo quienes est谩n mirando con mucho detenimiento en nuevo papel de China en Oriente Pr贸ximo, sino otros de Asia e, incluso, Israel. Esta pa铆s est谩 muy preocupado por lo que pueda significar la 鈥渃ooperaci贸n militar鈥 chino-iran铆. Y lo mismo se puede decir de India puesto que la presencia china rebaja un poco la importancia del puerto de Chabahar, iran铆 pero gestionado conjuntamente con India y que est谩 a la entrada del golfo de Om谩n.

El acuerdo chino-iran铆 es la muestra m谩s clara del nuevo papel de China en Oriente, Pr贸ximo y Lejano. Va a obligar, por una parte, a una recomposici贸n de alianzas y, por otra, a alentar las fuerzas internas que, por muy minoritarias que sean, abogan por mantenerse al margen de las rivalidades entre grandes potencias (EEUU y China, o Rusia) y resolver los conflictos regionales entre ellos mismos. El perceptible giro de Arabia Saudita en esta l铆nea es evidente. Sobre todo, porque China ha ofrecido en su gira por estos pa铆ses, antes de la firma oficial del acuerdo, promover dos foros de di谩logo: el Foro de Reforma y Desarrollo China-脕rabe y el Foro de Seguridad del Medio Oriente. Y lo m谩s importante: China ha ofrecido desarrollar, a trav茅s de esos foros, una 鈥渃omunidad de estados chino-arabes鈥 que se oponga a la politizaci贸n de las cuestiones de derechos humanos.

En este marco hay que situar tambi茅n el acuerdo chino-iran铆, que se incardina dentro una nueva fase de seguridad y estabilidad regional porque no hay que olvidar que China ya ha hecho de mediador e intermediario (1) entre los pa铆ses del Golfo e Ir谩n no solo para reducir tensiones sino para debilitar el comercio petrolero en d贸lares.

El acuerdo chino-iran铆 va mucho m谩s all谩 de una relaci贸n bilateral: desaf铆a la presi贸n de EEUU, socaba la pol铆tica estadounidense en la zona y consolida la credibilidad de China como socio en situaciones dif铆ciles, y m谩s en medio de una pandemia que China ya ha derrotado.

Nota:

(1) Alberto Cruz: “Ir谩n pone del rev茅s al mundo 谩rabe (con la ayuda de China y de Rusia)
https://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2433

Alberto Cruz es periodista, polit贸logo y escritor. Es autor de 鈥淟a violencia pol铆tica en la India. M谩s all谩 del mito de Gandhi鈥. Su nuevo libro es 鈥淟as brujas de la noche. El 46 Regimiento 鈥淭aman鈥 de aviadoras sovi茅ticas en la II Guerra Mundial鈥, editado por La Ca铆da con la colaboraci贸n del CEPRID y que ya va por la tercera edici贸n. Los pedidos se pueden hacer a libros.lacaida@gmail.com o bien a ceprid@nodo50.org Tambi茅n se puede encontrar en librer铆as.

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Fuente: Nodo50.org