December 10, 2020
De parte de SAS Madrid
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En 1995, el exvicepresidente del Banco Mundial, Ismail Serageldin, afirmaba que las guerras que marcar谩n el futuro del siglo XXI girar谩n en torno a la disponibilidad del agua. Quiz谩 la humanidad no se encuentre a煤n en ese escenario, pero los pasos hacia la mercantilizaci贸n de este bien 鈥揷onsiderado un derecho humano desde 2010 por la ONU鈥 son cada vez mas grandes. Tanto, que esta semana el agua comenz贸 a cotizar en los mercados a futuro de Wall Street. Un hecho hist贸rico que pone a esta materia prima, fundamental para la vida, al mismo nivel que el oro o el petr贸leo. 

Este tipo de inversiones a futuro no suponen la necesidad de suministro de agua, sino que son contratos financieros que vendr谩n determinados por el precio medio semanal de las principales cuencas de California. De esta forma, el 铆ndice NQH20 marcar谩 el precio de esta nueva mercanc铆a y servir谩, seg煤n los expertos, de referencia mundial. Si bien, desde sectores econ贸micos como Bloomberg o la compa帽铆a de mercados CME Group han vinculado esta decisi贸n con una supuesta protecci贸n y flexibilidad del agua de cara al escenario de escasez y sequ铆a 鈥揷ondicionada por la crisis clim谩tica鈥, otros sectores alertan de las posibles repercusiones que puede tener la entrada de este l铆quido en Wall Street.

Pedro Arrojo, relator de las Naciones Unidas para el Derecho al Agua y al Saneamiento, explica a P煤blico que esta “mercantilizaci贸n de las excedencias de los derechos concesionales del agua nos lleva al sanctasanct贸rum de los mercados especulativos”. Se trata de los mismos mercados, dice el economista de la ONU, que “han trabajado con la alimentaci贸n y han producido hambrunas internacionales, quebrando econom铆as nacionales por especulaciones a futuro con cuestiones b谩sicas de la vida que afectan a los derechos humanos”.

Sin embargo, la llegada de este recurso a los mercados no es una sorpresa, sino el resultado de una gesti贸n hidrol贸gica que se remonta a los inicios de la d茅cada de los a帽os ochenta del siglo XX, que vino condicionada por las sequ铆as intensas de 1976 y 1977 en California. En estos momentos se implementaron los mercados de agua en el estado norteamericano del oeste. La escasez de recursos h铆dricos propici贸 que los derechos de agua a corto plazo fueran traspasados a manos privadas. Incluso durante la segunda mitad de los a帽os noventa, que estuvieron marcados por lluvias abundantes, estas pr谩cticas fueron comunes. Fue a comienzos del siglo XXI cuando empezaron a crecer los acuerdos de derechos de agua a largo plazo, lo que podr铆a ser el germen de los mercados a futuro que esta semana han irrumpido en Wall Street. En este momento, la Imperial Irrigation Distrit compr贸 una gran cantidad de derechos de agua a las empresas concesionarias de Los 脕ngeles y San Diego, teniendo que llegar estas ciudades a pagar a esta compa帽铆a en momentos de sequ铆a, para poder abastecer los m铆nimos requeridos para el consumo urbano. Es decir, en tres d茅cadas los derechos de agua pasaron paulatinamente de lo p煤blico a lo privado.

“Esta clase de acuerdos puede convertir a las ciudades en cautivas de los proveedores privados, al mismo tiempo que los 煤nicos beneficiarios son los aguatenientes que destrozan la industria auxiliar agr铆cola y a sus trabajadores. Por no hablar de los efectos negativos en los ecosistemas por los que dejan de pasar esas aguas”, expone Luis Babiano, gerente de la Asociaci贸n Espa帽ola de Operadores P煤blicos de Abastecimiento y Saneamiento (Aeopas). “El sudeste de la pen铆nsula ib茅rica guarda muchas semejanzas con California y esto ha hecho que siempre se la observe como un referente. En este sentido hemos seguido algunas pautas mercantiles en nuestra legislaci贸n inspirados en este modelo”, alerta, se帽alando que, por el momento, Espa帽a se ubica en un sistema p煤blico con cierta participaci贸n privada.

Pero, 驴qu茅 ocurrir谩 si el agua llega a los mercados financieros a nivel mundial? “Si se globaliza la especulaci贸n del agua como se ha hecho con el sistema agroalimentario, pasaremos de tener un bien com煤n a tener una commodity (mercanc铆a). Ahora, con la entrada en bolsa de California, se da un paso m谩s en esa l贸gica que ya se ven铆a gestando. Primero se pasa de estar en un 谩mbito p煤blico a un 谩mbito p煤blico-privado y, despu茅s, se da el salto a la especulaci贸n absoluta”, opina Mirene Begiristain, profesora de Econom铆a de la Universidad del Pa铆s Vasco.

La cotizaci贸n del agua en los mercados de futuro por el momento afecta s贸lo a las cuencas californianas, pero abre una v铆a de mercantilizaci贸n nunca antes vista. Desde determinados sectores econ贸micos favorables a esta iniciativa se帽alan que, al ser 煤nicamente los excedentes de agua los que cotizar谩n en Wall Street, se fomentar谩 un consumo eficiente y se har谩 frente a supuestos despilfarros. Sin embargo, se abre el riesgo de que la gran parte de los contratos a futuro sean comprados por inversores ajenos a sectores agr铆colas, lo que fomentar谩 que haya un juego de compraventa. Seg煤n el experto en transici贸n ecol贸gica, Luis Gonz谩lez Reyes, s贸lo el 2% de los futuros que son bienes b谩sicos terminan siendo entregados, el 98% se venden y revenden como activos financieros especulativos. En el caso del agua, las escasas infraestructuras para el transporte complican a煤n m谩s que la compra de futuros se haga con la intenci贸n de poder hacer uso de ellos, tal y como advierte Babiano.

Las crisis alimentarias ya mostraron los efectos de la financiarizaci贸n global de recursos b谩sicos para la vida. Tanto es as铆 que la especulaci贸n en los mercados a futuros tuvo un papel importante en la subida de precios de las crisis agroalimentarias de los a帽os 2007 y 2008. Todo ello, se vio agravado por la coyuntura de cambio clim谩tico y su incidencia en determinados cultivos, as铆 como la apuesta firme por los agrocombustibles que desplazaron la producci贸n de alimentos hacia otras zonas, tal y como se recoge en una publicaci贸n de la FAO (Organizaci贸n de las Naciones Unidas para la Alimentaci贸n y la Agricultura). 

Arrojo, como relator de la ONU, muestra su preocupaci贸n por el paso adelante que ha dado el estado californiano y, de hacerse global, asemeja los riesgos a los experimentados con la financiarizaci贸n de los recursos alimentarios. “No es el debate que ten铆amos instalado”, dice, en relaci贸n a la situaci贸n que se vive en zonas de Europa como Espa帽a, donde las disputas giran todav铆a entre unos derechos del agua puramente p煤blicos frente a los mixtos con concesiones privadas. “Si esto contin煤a, se acaba todo. No existir谩 el inter茅s general, sino el inter茅s del mercado, donde el le贸n se come al cordero”, reflexiona.

Babiano, por su parte, explica que la mercantilizaci贸n de este derecho humano podr铆a abrir la puerta a una “triple variable” que transforme el agua tal y como se conoce. Por un lado, la accesibilidad estar谩 marcada por la rentabilidad econ贸mica. En segundo lugar, la asequibilidad quedar谩 condicionada a las fluctuaciones de los mercados, lo que generar铆a, seg煤n el experto, un descontrol de precios a largo plazo. El tercer factor es la “concentraci贸n de poder” en los mercados y el desplazamiento de lo p煤blico y la idea de bien com煤n como principio b谩sico de toda gesti贸n h铆drica.

“Estas son las semillas de la mercantilizaci贸n de los bienes esenciales. Ahora se anuncia en California, pero esto ir谩 evolucionando poco a poco. En un principio se nos presenta la participaci贸n privada como un mecanismo de flexibilidad, luego se empieza a cuestionar la esencia de lo p煤blico, como ocurre ahora [en Espa帽a], y se termina entrando en los mercados, que es lo m谩ximo”, detalla el gerente de Aeopas, quien reclama que Espa帽a deje de mirar hacia el modelo californiano para reconvertir nuestro sistema: impulsar la gobernanza en la gesti贸n del agua, eliminar c谩nones concesionales, considerar el agua un derecho humano y “volver al esp铆ritu p煤blico de la ley aguas de 1985”.

Enlace relacionado P煤blico.es (09/12/2020).




Fuente: Sasmadrid.org