February 25, 2021
De parte de SAS Madrid
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Un par de minutos despu茅s de que se iniciase este mi茅rcoles la comparecencia de Carlos Mur en la Asamblea de Madrid, ya hab铆a reconocido el hecho esencial. 鈥溌縁irm贸 usted digitalmente los d铆as 18, 20, 24 y 25 marzo los cuatro Protocolos sanitarios de la Comunidad de Madrid?, le pregunt贸 Paloma Villa, diputada de Unidas Podemos. 鈥淪铆. Dichos Protocolos, tanto las primeras versiones como la definitiva del d铆a 25, est谩n firmados鈥, respondi贸 Mur.

Todo lo que sigui贸, durante una hora y media, fue un intento por su parte de librarse de cualquier posible responsabilidad penal futura, rebajar los efectos brutales que tuvo el Protocolo en las residencias de mayores e intentar implicar a toda costa en su elaboraci贸n a los responsables de Pol铆ticas Sociales. Pero la confesi贸n fundamental ya estaba hecha.

Carlos Mur fue el director de Coordinaci贸n Sociosanitaria del Gobierno de Isabel D铆az Ayuso durante la primera ola de la pandemia, hasta que fue destituido el 13 de mayo de 2020, y firm贸 el conocido como Protocolo de la verg眉enza, que imped铆a la derivaci贸n a hospitales de los mayores que viv铆an en residencias cuando ten铆an un determinado nivel de dependencia o de deterioro cognitivo. El 28 de mayo, dos d铆as despu茅s de que infoLibre desvelase la segunda versi贸n del Protocolo, la presidenta madrile帽a tuvo que responder en la Asamblea a una pregunta sobre dicho documento. “No hay tal orden. Hay una filtraci贸n de un borrador. Eso es todo”, asegur贸 Ayuso sin inmutarse. Tanto la presidenta madrile帽a como su consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, repitieron desde entonces en innumerables ocasiones esa teor铆a del borrador. La declaraci贸n en la Asamblea de la persona que firm贸 los cuatro documentos entierra de forma definitiva esa falsa teor铆a y deja en evidencia que Ayuso y Escudero mintieron a la opini贸n p煤blica sobre lo ocurrido en las residencias de mayores. Durante los meses de marzo y abril fallecieron 9.470 ancianos que viv铆an en geri谩tricos de la Comunidad, la mayor铆a en los propios centros y sin recibir ning煤n tipo de asistencia sanitaria.

“NO ES UNA ORDEN DE OBLIGADO CUMPLIMIENTO”

El primer objetivo de Carlos Mur era restar valor al Protocolo. 鈥淣o era una orden de aplicaci贸n directa ni de obligado cumplimiento. No pretendi贸 ser una orden administrativa, sino un conjunto de recomendaciones. Eran una orientaci贸n para la toma de decisiones por parte de los profesionales鈥, repiti贸 una y otra vez Mur ante las preguntas de los diputados.

鈥 鈥溌縎e dice en alg煤n momento que los Protocolos no sean de obligado cumplimiento?鈥, le pregunt贸 Emilio Delgado, de M谩s Madrid.

鈥 鈥No se especifica que sea de obligado cumplimiento鈥, acert贸 a responder Mur.

El ex alto cargo de Ayuso destac贸 que en la elaboraci贸n hab铆an participado una veintena de geriatras, junto a t茅cnicos de las Consejer铆as de Sanidad y de Pol铆ticas Sociales, y que se aprob贸 con el objetivo de 鈥渕edicalizar las residencias鈥 para que los mayores fueran atendidos en ellas. Algo que no ocurri贸 en absoluto, como denunci贸 el entonces consejero de Pol铆ticas Sociales, Alberto Reyero (Cs), en dos cartas que envi贸 a su hom贸logo de Sanidad [puedes consultar aqu铆 dichas misivas].

鈥淪e buscaba no desplazar a personas con dificultades desde las residencias a medios hospitalarios que en ese momento eran muy hostiles鈥, lleg贸 a asegurar Mur, obviando que la alternativa a la 鈥渉ostilidad鈥 hospitalaria fue en miles de casos la muerte de los mayores en el propio centro residencial, sin ayuda m茅dica, ahogados en su propia tos al no contar con respiradores.

El entonces director de Coordinaci贸n Sociosanitaria se帽al贸 que 鈥渓os hospitales estaban colapsados鈥, otra afirmaci贸n que choca con lo declarado por Ayuso, quien presumi贸 de que en la Comunidad de Madrid siempre hubo camas disponibles.

鈥淣inguna versi贸n de los Protocolos supuso una discriminaci贸n generalizada, las decisiones fueron tomadas siempre de manera individualizada鈥, resumi贸 Mur, quien indic贸 que si en alg煤n caso los geriatras de enlace rechazaron el traslado al hospital de un residente enfermo, lo har铆an siguiendo 鈥渓a mejor praxis posible鈥.

“DETERMINADAS VERSIONES NO SE LLEGARON A APLICAR NUNCA”

Los diputados de la comisi贸n de investigaci贸n que analiza lo ocurrido en las residencias de la Comunidad de Madrid tambi茅n se interesaron por saber el motivo de que se aprobaran cuatro versiones del Protocolo [Esas cuatro versiones fueron desveladas por infoLibre el pasado mes de junio, que reprodujo los documentos 铆ntegros]. La sorprendente explicaci贸n de Mur es que se fueron enviando versiones a los hospitales y las residencias mientras no se alcanzaba un consenso entre geriatras y expertos. Una versi贸n que chocar铆a con la pr谩ctica com煤n en cualquier Administraci贸n, que primero alcanza un acuerdo interno y luego difunde el texto consensuado.

Carlos Mur declar贸 que estaba 鈥disconforme鈥 con el Protocolo del d铆a 18, que hac铆a referencia al 铆ndice de Barthel, pero que pese a ello decidi贸 鈥渁valar鈥 el documento con su firma digital: 鈥淪e me traslad贸 como como aprobado desde la Mesa de Apoyo al Sermas [Servicio Madrile帽o de Salud] y entend铆 que estaba l贸gicamente avalado y era una propuesta aprobada鈥. El 铆ndice de Barthel mide de 0 a 100 la capacidad de una persona para realizar por s铆 misma actividades b谩sicas de la vida diaria, como vestirse o alimentarse. Y en el primer Protocolo del Gobierno Ayuso se exclu铆a de la derivaci贸n hospitalaria a quienes tuvieran un 铆ndice de Barthel por encima de 60.

En las dos siguientes versiones, las de los d铆as 20 y 24, se mantuvo la referencia a Barthel. Y en la 煤ltima se sustituy贸 por una escala de fragilidad, que segu铆a excluyendo a las personas con mayor dependencia. Y en todas ellas se estableci贸 la no derivaci贸n de mayores con alto nivel de deterioro cognitivo. 鈥淟as primeras versiones no ten铆an consenso absoluto鈥, explic贸 Mur, por eso se fueron elaborando otras. Respecto a los t茅rminos exactos utilizados en los Protocolos admiti贸 que alguien pod铆a considerar que existi贸 鈥渦na redacci贸n inadecuada al usar el t茅rmino exclusi贸n鈥, pero rest贸 importancia a esa circunstancia.

Carlos Mur puso especial empe帽o en asegurar que las tres primeras versiones del Protocolo no se llegaron a aplicar. En ocasiones lo hizo de forma rotunda: 鈥渆l segundo Protocolo nunca se lleg贸 a aplicar鈥, 鈥渄eterminadas versiones no se llegan a aplicar nunca鈥. Y en otras utiliz贸 una expresi贸n m谩s matizada: 鈥淣o me consta que se aplicaran de forma generalizada鈥.

Lo de menos es que esa explicaci贸n de Mur sea completamente il贸gica. 驴Acaso hubo una insurrecci贸n general por parte de los hospitales madrile帽os que se negaron a aplicar el Protocolo enviado por la Consejer铆a de Sanidad? Si as铆 fue, de momento esa insurrecci贸n ha permanecido en secreto y Mur tampoco ofreci贸 detalle alguno sobre la misma, m谩s all谩 de su aseveraci贸n de que el Protocolo no se aplic贸. Pero, en todo caso, lo relevante son los hechos. infoLibre desvel贸 el pasado mes de agosto las cifras diarias de fallecimientos de residentes durante la primera ola, teniendo en cuenta si la muerte se hab铆a producido en el propio centro o en el hospital. Los tres d铆as con menos derivaciones fueron el 20, 21 y 22 de marzo y, en los veinte d铆as posteriores a la aprobaci贸n del Protocolo, 5.343 mayores murieron en las residencias de la Comunidad de Madrid sin recibir atenci贸n hospitalaria, lo que equivale al 84% de los fallecidos en ese periodo (6.352 personas). Esa es la evidencia incontestable de que el Protocolo se aplic贸 y que tuvo unas consecuencias brutales para la vida de miles de ancianos.

Purificaci贸n Causapi茅, portavoz del PSOE, le record贸 que en las semanas posteriores al 18 de marzo los traslados de residentes a hospitales “se redujeron un 40%”. Dato que tambi茅n destacaron los dem谩s portavoces de la oposici贸n.

“EN LA ELABORACI脫N PARTICIP脫 POL脥TICAS SOCIALES”

Uno de los momentos en que Mur se vio m谩s acarrolado fue cuando pregunt贸 Ana Isabel Garc铆a, la diputada de Ciudadanos. Los socios de coalici贸n del Gobierno de Madrid tienen en este asunto intereses contrapuestos. Mientras Cs defiende la gesti贸n de su entonces consejero de Pol铆ticas Sociales, Alberto Reyero, el PP intenta a toda costa salvar al titular de Sanidad y a la presidenta madrile帽a. Es cierto que es m谩s f谩cil la tarea de Cs, por la sencilla raz贸n de que Reyero mostr贸 desde el principio su disconformidad al titular de Sanidad con lo que estaba ocurriendo en las residencias, y meses despu茅s present贸 su dimisi贸n. Mientras que Ayuso y Escudero se dedicaron a difundir la teor铆a del borrador.

Cuando le lleg贸 el turno a la portavoz de Cs, Mur ya hab铆a respondido a tres grupos, y era evidente su intento de implicar a Pol铆ticas Sociales en el asunto del Protocolo. As铆 que se encontr贸 con una Ana Isabel Garc铆a completamente enojada, que lo primero que hizo fue recordarle que no decir la verdad en una comisi贸n de investigaci贸n es un delito. Y despu茅s quiso saber si manten铆a que hab铆a consultado los Protocolos con Reyero y que 茅ste los hab铆a validado. 鈥淣o he dicho que Reyero los validase. Una vez elaborados se remitieron a los compa帽eros de Pol铆ticas Sociales y en la elaboraci贸n participaron dos personas de esa consejer铆a鈥, matiz贸 Mur, en referencia al gerente y el coordinador m茅dico de la Agencia Madrile帽a de Atenci贸n Social (AMAS).

El compareciente neg贸 en dos ocasiones tener conocimiento de un correo electr贸nico que Reyero envi贸 el d铆a 22 de marzo a Escudero mostrando su rechazo a los Protocolos. Y despu茅s de explicar que Sanidad hab铆a enviado los documentos a los hospitales y Pol铆ticas Sociales a las residencias, recul贸 sobre este 煤ltimo aspecto ante las preguntas de la diputada de Cs.

鈥 鈥驴Est谩 seguro que remitieron los Protocolos a las residencias?鈥, inquiri贸 Ana Isabel Garc铆a.

鈥 鈥淵o se los envi茅 a los compa帽eros de Pol铆ticas Sociales para que los distribuyeran, lo que ocurri贸 despu茅s no lo puedo confirmar al cien por cien鈥, respondi贸 Mur.

En posteriores respuestas, Mur mantuvo que Reyero nunca le hab铆a trasladado 鈥減ersonalmente鈥 su desacuerdo, aunque sab铆a que s铆 lo hab铆a hecho a Escudero. Y tambi茅n insisti贸 en que 鈥渄esde el primer momento鈥 trabajaron dos personas de Pol铆ticas Sociales en la elaboraci贸n de los Protocolos.

Mur se帽al贸 adem谩s que siempre hab铆a consultado e informado “a sus superiores” de la Consejer铆a de Sanidad, y en concreto a Escudero y a la entonces viceconsejera Ana D谩vila-Ponce de Le贸n, ahora diputada del PP que forma parte de la comisi贸n de investigaci贸n.

Carlos Mur tambi茅n indic贸 que el 20 de marzo, a las 14.00 horas, remiti贸 un correo a los dos consejeros proponiendo 鈥渕edidas urgentes ante el fin de semana que se presentaba infausto鈥, aunque no lleg贸 a detallar qu茅 tipo de respuesta hab铆a obtenido.

ORDEN DE NO TRASLADAR A IFEMA A LAS PERSONAS DEPENDIENTES

Aunque la mayor铆a de las preguntas se centraron en el Protocolo, la comparecencia de Carlos Mur tambi茅n sirvi贸 para apuntalar otro hecho clave en la discriminaci贸n que sufrieron los mayores que viv铆an en residencias de la Comunidad de Madrid durante la primera ola. Adem谩s de impedir el traslado de miles de ellos a los hospitales, el Gobierno de Ayuso tampoco permiti贸 que fuesen atendidos ni en el hospital de campa帽a montado en Ifema ni en los hoteles medicalizados. Como desvel贸 infoLibre, a Ifema se realizaron 23 trasladados en total durante las seis semanas que permaneci贸 abierto. Y a los hoteles medicalizados no se hizo ning煤n traslado de mayores que viv铆an en residencias.

鈥淓n aquel momento, el d铆a 19 de marzo, se dijo que se trasladasen a Ifema personas sin problemas para actividades b谩sicas de la vida diaria y sin deterioro cognitivo. Y lo mismo para los hoteles medicalizados. No hab铆a camas articuladas, ni geriatras para atenderles鈥, admiti贸 Mur. En otras palabras: el Gobierno de Ayuso mont贸 lo que calific贸 como 鈥渉ospital milagro鈥 y al mismo tiempo dio la orden de que no se trasladasen all铆 las personas que m谩s lo necesitaban, puesto que el principal foco de fallecimientos con diferencia abismal eran las residencias.

Por 煤ltimo, Mur tambi茅n rechaz贸 cualquier responsabilidad en la conocida como operaci贸n Bicho, un plan para prestar asistencia m茅dica en las residencias que se encomend贸 a Encarnaci贸n Burgue帽o, hija del ide贸logo de la privatizaci贸n de la sanidad madrile帽a (Antonio Burgue帽o) y que carec铆a de cualquier experiencia en el sector de la gesti贸n sanitaria. El plan por parte de Burgue帽o hija consisti贸 en subcontratar a una empresa de ambulancias privadas, Transamed, para que visitase los centros. El due帽o de esta compa帽铆a, cuando compareci贸 en la comisi贸n de investigaci贸n de la Asamblea, admiti贸 la absoluta carencia de medios que hab铆a tenido y confes贸 que en los doce d铆as que dur贸 aquella operaci贸n le dejaron trasladar al hospital a una persona de las cien residencias que visit贸.

Mur indic贸 que 茅l no ten铆a 鈥渃apacidad鈥 para realizar 鈥渦n contrato鈥, as铆 que defini贸 el documento firmado que entreg贸 a Burgue帽o como 鈥渦na nota de identificaci贸n鈥 o 鈥渦na nota para realizar un encargo con el compromiso de reembolso de unos gastos鈥. En cuanto al trabajo que desarroll贸 Transamed, admiti贸 que 鈥渘o era un plan para medicalizar residencias鈥, sino que se trataba de realizar 鈥渋nspecciones t茅cnicas para determinar en cada caso lo que se pod铆a hacer鈥.

Enlace relacionado InfoLibre.es (24/02/2021).




Fuente: Sasmadrid.org