June 11, 2022
De parte de Nodo50
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Novedades en la campaña andaluza. A una semana de que se abran las urnas, el Partido Popular empieza reconocer las Matemáticas como ciencia válida. Abandonando la fantasía de esa imaginaria mayoría que permitiría al PP gobernar en solitario, Juanma Moreno Bonilla lanza desde la Cadena Ser una pregunta dirigida a Vox: ¿Para qué quieren entrar en el Gobierno andaluz si no creen en las autonomías? Pa ke kieres saber eso jaja, responden los ultraderechistas. Si para la inmensa mayoría de andaluces supondría un bochorno mayor que el de la ola de calor ver a Macarena Olona sentada en el Consejo de Gobierno, imaginen ser el andaluz Juanma Moreno y tener que caminar agarrado de la mano del bochorno durante cuatro años.

Pasado el 19J, Andalucía reconfigurará el tablero político de la España de los próximos tiempos. Si PP y Vox suman mayoría, se despejará por fin la incógnita de cómo se ensamblan las piezas entre una derecha que se dice moderada de Feijóo y una derecha de Los Santos Inocentes escopeta en mano y con unos cubatas de más. Es probable que el pacto de Castilla y León marque el camino, por mucho que Feijóo diga que él ni subía ni bajaba escaleras por aquella fecha. Se trata de que la ultraderecha renuncie a sus obsesiones –a su votante le da lo mismo ocho que ochenta mientras le muevas la bandera– a cambio de que el PP renuncie a su dignidad. Que le pregunten a Mañueco. Bueno, no le pregunten, mejor mírenle la cara cada vez que su vicepresidente El Nini abre la boca en público. Es lo que le espera a Moreno Bonilla. Y es lo que le espera a Feijóo si quiere presidir España. En el mejor de los escenarios, el PP va directo a la boca de un lobo que no muerde, pero abochorna que da gusto. Con lo que eso supone de cara al futuro. ¿Se imaginan buscar trabajo de la mano de un amigo que, sentado frente al entrevistador se caga encima o se dedica a insultarlo? Disculpe a mi amigo y tenga en cuenta que yo, que soy en candidato al puesto, ni me he cagado encima ni he insultado a nadie. Ese es el plan.

Si la entrada en blanco y negro de Vox al Gobierno andaluz no supusiera una vergüenza para la tierra de colores de Lorca, Machado, María Zambrano, Picasso y tantos otros, más de un votante de izquierdas sacaría un bol de palomitas la noche del 19J para ver la cara que se le queda al Moreno Bonilla que ha construido su liderazgo en torno al tono amable mientras celebra una victoria que le condena a ir de la mano de Torrente vestido de flamenca. Vox dice que o sillones o repetición de elecciones y no mienten. No tiene por qué mentir quien no tiene nada que aportar. Los mensajes cruzados entre PP y Vox serán importantes esta última semana porque son ya parte de una negociación que en ambas formaciones dan por arrancada bajo la premisa de que, si la izquierda está callada, es que no saldrá a votar. Veremos. Bola extra. Una furgoneta de Vox con la cara de Olona embistió ayer por detrás a un Tesla en la carretera que pasa por la localidad sevillana de Dos Hermanas. Provocó grandes retenciones impidiendo avanzar al tráfico. What a metáfora, declaró una tuitera que pasaba por allí y tiró una foto viralizando la escena.

Novedades en la campaña andaluza. A una semana de que se abran las urnas, el Partido Popular empieza reconocer las Matemáticas como ciencia válida. Abandonando la fantasía de esa imaginaria mayoría que permitiría al PP gobernar en solitario, Juanma Moreno Bonilla lanza desde la Cadena Ser una pregunta dirigida a…

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Fuente: Ctxt.es