June 21, 2021
De parte de Ateneo Libertario Carabanchel Latina
206 puntos de vista


El anarquismo reivindic贸 de manera absoluta la libertad y la autonom铆a. Esta nota tiene que ver con las concepciones anarquistas respecto del matrimonio, la uni贸n libre, la libertad de la mujer y la sexualidad.

Nilda Redondo

El anarquismo no admit铆a 贸rdenes superiores ni instituciones que significasen opresi贸n; as铆 es como rechazaba al Estado, a la idea de un Dios o ser superior, a los patrones. Todo lo que emanase del Estado era considerado oprimente y represivo: la escuela, el matrimonio, la polic铆a, la justicia, las elecciones, el parlamento.

Su sociedad ut贸pica ir铆a a surgir cuando, catastr贸ficamente, el mundo fuera desmoronado a trav茅s, por ejemplo, de una huelga general, y pudiera surgir una nueva sociedad basada en comunidades autogobernadas y asentadas en la solidaridad de los libres. Ellos rechazaban tambi茅n la idea de naci贸n porque un铆a lo que estaba enfrentado: patrones y proletarios, jerarcas y oprimidos.

Si bien no desarrollaron el concepto de la lucha de clases como motor de la historia, concepci贸n trabajada intensamente por Marx a partir del Manifiesto Comunista (1848), en los hechos defendieron la solidaridad de las clases sociales oprimidas y explotadas del mundo.

Amor libre, uni贸n libre.

El aspecto que vamos abordar en esta nota tiene que ver con las concepciones anarquistas respecto del matrimonio, la uni贸n libre, la libertad de la mujer, la sexualidad. Me voy a focalizar en textos compilados por Osvaldo Baigorria y publicados en 2006 con el t铆tulo de El amor libre. Eros y Anarqu铆a

Los y las anarquistas rechazan el matrimonio por tres razones: cuando lo consagra una ceremonia religiosa, porque no creen que exista ser divino superior a la voluntad de los hombres y las mujeres; cuando lo consagra el Estado tambi茅n, porque el Estado es para ellos opresor, pertenece al poder de la burgues铆a; adem谩s porque en la 茅poca del auge del anarquismo, era concebido como de por vida: 鈥渉asta que la muerte los separe鈥 y esto no se acomodaba a la naturaleza de los seres seg煤n su perspectiva.

En el seno del anarquismo se desarrollaron tendencias feministas que plantearon la libertad de las mujeres de unirse cuando lo desearan y desunirse tambi茅n cuando el amor hubiera llegado a su fin. Asimismo se trabaj贸 la posibilidad de tener varios amores a la vez, esto tanto para el hombre como para la mujer. Estas tendencias polemizaban con los anarquistas que defend铆an la uni贸n libre en cuanto a estar libre de ceremonias estatales y/o religiosas, pero luego manten铆an en sometimiento a la mujer en el seno de la relaci贸n.

El tema de tener varios amores a la vez era motivo de reflexi贸n y de pol茅mica; estaba ligado a la idea de la comunidad y a la decisi贸n de si se ten铆a hijxs fueran cuidados por esa comunidad. Se trataba de reivindicar la libertad pero no la irresponsabilidad. De todas maneras estas concepciones y pr谩cticas estaban muy racionalizados por el dolor que pod铆a producir en el otro o la otra, como se evidencia en el texto de Giovanni Rossi (1856-1943), Cardias, 鈥淟a colonia Cecilia鈥, una experiencia comunitaria llevada adelante entre 1890 y 1894, en Brasil. 

En general, estas reflexiones se centraron en las relaciones heterosexuales. Por lo menos, en los textos seleccionados no aparece la posibilidad de la relaci贸n homosexual.

En Argentina.

Es significativo que en el anarquismo se haya dado este debate porque en esa 茅poca 鈥揹os 煤ltimas d茅cadas del siglo XIX y primeras del siglo XX鈥 en el resto de la sociedad en Argentina por ejemplo, la mujer era considerada un objeto de posesi贸n del hombre: tanto en el mundo ind铆gena, por lo menos en el seno de la cultura mapuche organizada en torno a cacicazgos viriles; entre los pobres del campo: los gauchos; la oligarqu铆a terrateniente, tanto en relaci贸n a sus mujeres 鈥榙amas鈥 como a las dem谩s mujeres que formaban parte de su hacienda.

Podemos afirmar que fue en el seno de la clase obrera, trabajadora y oprimida de las ciudades, donde se desarrollaron las primeras pr谩cticas y reflexiones libertarias en relaci贸n al amor y la sexualidad. Las reflexiones proven铆an, inicialmente, de intelectuales revolucionarios europeos afines al anarquismo o al socialismo y tuvieron carnadura sociopol铆tica muy extendida en Argentina, Uruguay, M茅xico, Brasil y Estados Unidos de Norteam茅rica. 

Los pensadores anarquistas europeos m谩s reconocidos fueron Mijail Bakunin, Enrrico Malatesta, Piotr Kropotkin, Pier Josep Proudhom, entre otros.

Tres autoras anarquistas.

Los textos en los que centrar茅 ahora, los de tres autoras, son similares y a la vez diversos y eso muestra un pensamiento y una praxis vital en movimiento.

Pepita Guerra, en 鈥淣o os cas茅is鈥, no espera el m谩ximo de libertad para el presente y ese m谩ximo de libertad es el amor libre, entonces opta por mantenerse sola, y advierte de manera elusiva, que si quedara embarazada no abortar铆a para guardar las apariencias de honestidad, como lo har铆an las ricas. Es un texto publicado en La Voz de la Mujer en 1896.

Mar铆a Lacerda de Moura (1877-1945), una feminista anarquista brasile帽a, en 鈥淔emin贸fobos y femin贸filos鈥, critica la postura de un sector de anarquistas, incluso del propio Kropotkin, respecto de su conservadurismo en relaci贸n a la uni贸n mon贸gama y la familia. Dice: 鈥渟on libertarios que tienen las ideas de mi abuela鈥 (2006: 55). Reivindica la posibilidad de 鈥渄arse libremente a varios hombres a causa de predilecciones sentimentales, de afinidades electivas o por otro motivo cualquiera鈥. Sostiene que esto no es una 鈥渁fecci贸n venal鈥 porque 鈥渓o que es afecci贸n no puede ser venal鈥 (55). Concluye su texto se帽alando que la incorporaci贸n femenina a las luchas no ser谩 efectiva mientras exista 鈥渆l monopolio del amor鈥 (58).

La carta de Am茅rica Scarf贸, compa帽era de Severino Di Giovanni, es muy importante porque ella afirma que la libertad respecto del amor debe ejercerse en el presente, antes de lograr la sociedad futura. Un pensamiento revolucionario y libre porque subvierte las pr谩cticas vitales e institucionales en el mismo momento en que resuelve elegir seg煤n sus principios y sus deseos. Es una carta escrita cuando ella ten铆a 16 a帽os, el 3 de diciembre de 1928, al camarada E. Armad. (1862-1963), anarquista individualista y activo intelectual por el amor libre. En ella pide consejos debido a las cr铆ticas que recibe, incluso de otrxs anarquistas, por su relaci贸n con Severino; Armand le contesta: 鈥淣adie tiene el derecho de poder juzgar vuestra forma de conducirte, aun en el caso que la esposa de tu amigo fuera hostil a esas relaciones. Toda mujer unida a un anarquista (o viceversa) sabe muy bien que no deber谩 ejercer sobre 茅l o sufrir de parte de 茅l una dominaci贸n de cualquier orden鈥 (2006: 99).

Armand, en 鈥淓l amor entre anarcos sindicalistas鈥 hab铆a dicho a los celosos convencidos de que los celos son una funci贸n del amor, que 鈥渆l amor puede tambi茅n consistir en querer, por encima de todo, la dicha de quien se ama, en querer hallar alegr铆a en la realizaci贸n al m谩ximo de la personalidad del objeto amado鈥 (2006: 70).

FUENTE: LA ARENA




Fuente: Ateneolibertariocarabanchellatina.wordpress.com