April 13, 2021
De parte de El Libertario
404 puntos de vista


脡mile Armand (1872-1962)
 
* Texto de quien es considerado expositor y difusor clave de esta corriente libertaria.

Hemos visto que el anarquismo es la filosof铆a del antiautoritarismo. El anarquismo individualista es una concepci贸n pr谩ctica de esta filosof铆a, postulado que apercibe a cada uno de los que la siguen a traducir en su vida diaria y para s铆 mismo los actos y gestos consiguientes, sin ning煤n l铆mite al desarrollo personal o al desplazamiento propio sobre el plano social, salvo, naturalmente, el de invadir el terreno donde otro camarada evolucione.

Desde luego que el anarquista individualista es igualmente negador de autoridad y de explotaci贸n, bajo sus diferentes y numerosas formas, odiando y despreciando a la vez todo cuanto mantiene el dolor humano y le impide proseguir su mayor liberaci贸n sin descanso ni fatiga.

El movimiento anarquista individualista consiste, pues, en una actividad intelectual que se extiende a todos los dominios del saber, tratando de resolver en beneficio del individuo conscientemente 谩crata los problemas concretos de las manifestaciones de la vida, creando entre sus adeptos, ya dotados de un temperamento especial, un esp铆ritu de cr铆tica permanente e irreductible en frente de las instituciones que ense帽an, mantienen y preconizan la tiran铆a de unos hombres sobre la resignaci贸n de los dem谩s. Y puesto que por los hombres conocemos las instituciones, justo es que midamos a ambos con el mismo rasero.

El pensamiento director estriba, pues, en impulsar a los que han asimilado la idea anarquista a que sientan el deseo imperioso de vivir las fases de su vida diariamente, fuera de toda autoridad exterior y de toda instituci贸n impuesta y no ejerciendo influencia coercitiva alguna sobre los dem谩s camaradas que conciben de modo distinto los detalles de su existencia cotidiana. En fin, es hacer de cada anarquista individualista un propagador personal de las ideas esclarecidas, una especie de
antorcha luminosa en las tinieblas de la autoridad, cuya llama y calor son destructivos de toda tendencia dominadora.

En resumen: la tendencia es suscitar en los individuos el mayor conocimiento, en el sentido de experimentar, demostrar y asimilar el antiautoritarismo en las diferentes etapas de la actividad humana: 茅tica, intelectual, social y econ贸micamente. Y en la resoluci贸n personal, anarquista, de los problemas que plantean las manifestaciones de la vida en general.

Entre los individualistas hay unos partidarios del aislamiento, porque as铆 se creen m谩s fuertes, pues la autoridad 鈥揹icen鈥 cuando ataca es m谩s en茅rgica contra los asociados y m谩s d茅bil cuando se defiende. Adem谩s, cuando se obra de concierto, aun involuntariamente puede aparecer la traici贸n. Otros afirman que la asociaci贸n permite obtener resultados bastante apreciables con menos esfuerzo y menos tiempo. En realidad estas apreciaciones son cuesti贸n de temperamento, pero cuando los individualistas se asocian por un inter茅s cualquiera, no pierden de vista la salvaguardia de su autonom铆a, en lo que son y en lo que tienen, pudiendo desde luego libremente tambi茅n dejar la asociaci贸n en el momento que cese la necesidad o el peligro que la haya inspirado.

Contestando algunas objeciones

Soy, por mi caracter铆stica, incapaz de sentar una premisa sin llegar, a la vez, a las conclusiones a que la experiencia, o mis reflexiones, me lleven. No soy de los que escriben para hacer triunfar sus opiniones, sino para inducir a otro a la reflexi贸n.

Desear铆a que se comprendiera bien que, hablando de los anarquistas y de las relaciones individuales entre ellos, no haga alusi贸n alguna a los anarquistas tal como ellos podr谩n ser cuando yo deje de existir. Los anarquistas que me interesan son los que conocemos, los que he conocido y frecuentado, tal como ellos me han parecido. S贸lo los anarquistas del presente me preocupan.

Declaro, francamente, que ignoro qu茅 resultados podr谩 dar la educaci贸n distribuida sin discernimiento. No soy profeta, e indudablemente no ver茅 nada de tales resultados. La educaci贸n es una experiencia, un ensayo, y cuando la practico no lo hago para ser recompensado, estimado o considerado. Es porque los camaradas encuentran una satisfacci贸n en ello, que me ayudan en mi propaganda anarquista, de libre examen. Es muy cierto tambi茅n que yo aporto, al trabajo, el m谩ximo de aplicaci贸n, de an谩lisis y de razonamiento, pero es igualmente por satisfacci贸n, por ego铆smo que lo hago. Si por hallar una satisfacci贸n removiendo las ideas o exponiendo mis opiniones me disminuyera interiormente, desde un punto de vista cualquiera, dejar铆a inmediatamente de hacerlo.

Se nos dice que el ego铆smo o el individualismo anarquistanos conducir谩 forzosamente a una especie de solidaridad. Nada nos prueba que el 鈥渆go铆smo bien razonado鈥 no pueda llegar a otra cosa que a la camarader铆a, tal como yo la concibo. 脡ste es un azar que no debemos pasar en silencio, si queremos evitar las desilusiones. El ego铆smo anarquista me parece que llegar谩 a la formaci贸n de una multitud de 鈥渁sociaciones de ego铆stas鈥. Digo 鈥渕e parece鈥; no prejuzgo. Corresponder谩 a las asociaciones de entonces el adoptar tal o cual m茅todo de vida 鈥搃ntelectual, moral o econ贸mico鈥 que m谩s convenga a sus intereses.Creo tambi茅n que, tanto menos se har谩 sentir la obligaci贸n del medio, m谩s aumentar谩 el n煤mero de los ego铆stas aislados. En todo caso, a nadie le corresponde dictar, a la asociaci贸n o al individuo aislado, el m茅todo a emplear para 鈥渟entirse vivir鈥. Es de presumir que los ego铆stas anarquistas no permitir谩n, en ning煤n caso, que nadie atente contra su dignidad individual.

Yo he bosquejado un compromiso entre la idea de asociaci贸n, el concepto del trabajo convertido en recreo, y nuestras pasiones individuales, puestas al servicio de la actividad humana y si me he interesado en las 鈥渃olonias comunistas鈥 ha sido porque cre铆 ver en ellas una protesta en茅rgica, una revuelta pr谩ctica, de individuos seleccionados, contra la obligada frecuentaci贸n de la masa repugnante que oscila entre el cretino y el arribista. Debo manifestar, no obstante, que las consider茅 s贸lo desde el punto de vista moral.

Nada queda de la famosa 鈥淔raternidad Internacional鈥 de Blaricum, la mejor constituida de todas las tentativas edificadas desde la 煤ltima d茅cada. Las colonias comunistas han dado p茅simos resultados, engendrando la suspicacia y la desconfianza. En cambio ha existido, no lejos de Nueva York, una colonia anarquista individualista denominada 鈥淢oderar Times鈥 que ha practicado el cambio de los productos y el empleo de los 鈥渂onos de cambio鈥, cuyo t茅rmino hiere los o铆dos comunistas. Los que la visitaron quedaron siempre maravillados de la inteligencia reinante entre los 鈥渃olonos鈥 que la guerra de Secesi贸n dispers贸.

En verdad, nunca acept茅 la f贸rmula 鈥渁 cada uno seg煤n sus necesidades鈥, si no era con la restricci贸n de que el esfuerzo realizado por cada uno sirviera de medida a la determinaci贸n de sus necesidades.

Cualquiera que sea el grado de conciencia a que llegue un anarquista, nunca conseguir谩 que nadie atente a su libertad individual, tanto en lo que es, como en lo que tiene. Al que intente oprimirlo le opondr谩 una resistencia activa, siempre que no fuera tolstoyario, y, entonces, 茅ste ser铆a ya otro punto de vista. Nunca una asociaci贸n de ego铆stas permitir谩 a nadie que venga a usurpar su bienestar, aunque sea econ贸mico. Ella resistir谩 al agresor. La resistencia a la opresi贸n es el corolario l贸gico de la libertad del individuo, como de la asociaci贸n.

En tiempos futuros como en la actualidad, el m茅todo m谩s simple, para eliminar a un individuo de un grupo, del cual sea un factor de desarmon铆a, y dado que no quiera eliminarse el mismo, ser谩 la expulsi贸n. Esto acongoja el alma. Pero se comprende que ello se realizar谩 despu茅s de haber agotado todos los medios de persuasi贸n posibles. Creo, no obstante, que en lo sucesivo uno se volver谩 lo suficientemente consciente para retirarse de un medio cuando vea que est谩 de m谩s en 茅l. Debemos tener presente que esto es s贸lo una esperanza y que hay que contar con el azar, es decir, con el hecho de que un individuo 鈥渜uiera鈥 demorarse en un medio, en el cual no se lo quiere, debido a que su inter茅s se lo determine. Todo m茅todo de vida pr谩ctica que prescinda de este azar es defectuoso.

Desde el punto de vista econ贸mico, desde los otros dominios, la dificultad est谩 en encontrar una soluci贸n que haga in煤tiles e imposibles las luchas entre anarquistas. Se aproximar铆a a ello todo m茅todo de vida que no atentara a la dignidad personal, no restringiera el libre ejercicio de la iniciativa individual y en el que la suspicacia y la desconfianza no intervinieran en la determinaci贸n de las necesidades de cada uno.

No debemos olvidar que el anarquismo individualista no es para los inaptos del esfuerzo. No se nace anarquista, sino que uno se hace tal por razonamiento, por sentimiento, por observaci贸n, por an谩lisis y por sensibilidad. Pero siempre es necesario el esfuerzo. Es presumible que, sin haber llegado a un grado de conciencia muy desarrollada, los d茅biles de entre nosotros comprender谩n, por su inter茅s, que no deben reproducirse. Durante el per铆odo de transici贸n encontraremos un inter茅s 鈥損ara evitar todo factor de desarmon铆a鈥 en procurar, a aquellos de los nuestros, desheredados por la naturaleza, ocupaciones en relaci贸n con su grado de fuerza f铆sica. Del mismo modo hallaremos inter茅s 鈥搚a que podemos caer enfermos鈥 en cuidar a aquellos de los nuestros atacados de una enfermedad, no obstante las precauciones de higiene que hayan adoptado. Y concluyo.

Compr茅ndese que correr谩 a煤n mucha agua por debajo delos puentes antes que se levante la aurora de una sociedad anarquista. 驴Qui茅n sabe si ella llegar谩 a existir? Lo importante es, pues, vivir 鈥渟u vida鈥 enseguida, 鈥渟entirse vivir鈥.

Creo que con lo dicho basta para responder a los que acusan a los anarquistas individualistas de no tener ning煤n m茅todo de vida, econ贸mico, para oponerlo al comunismo. Tan incompleto como sea este estudio, es suficiente para indicar que el anarquismo individualista, que garantiza la dignidad individual desde el punto de vista intelectual y moral, posee bastantes recursos para garantizarla desde el punto de vista econ贸mico. Por otro lado estimo que, todo aquel que actualmente cambia un producto con otro, sin preocuparse de la valorizaci贸n que le atribuya el medio y sin intermediario alguno, realiza, econ贸micamente hablando, un acto materialmente anarquista.

[P谩rrafos tomados del libro El anarquismo individualista. Lo que es, puede y vale. La Plata, Terramar, 2007. Texto completo accesible en https://www.academia.edu/30115978/EL_ANARQUISMO_INDIVIDUALISTA?email_work_card=view-paper.]

 




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com