March 5, 2021
De parte de SAS Madrid
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Hace un a帽o las mujeres se echaban a la calle para dejarse la voz clamando por sus derechos. Por aquel entonces ni tan siquiera llegaban a intuir lo que vendr铆a: un a帽o de pandemia que las encerrar铆a en sus casas y las obligar铆a a dejarse la piel para no retroceder en conquistas. Hoy, el movimiento feminista cree m谩s necesario que nunca salir a la calle.

La crisis que ha dejado la pandemia ataca con m谩s virulencia a las mujeres. Ellas, las que cuidan, limpian y sostienen la vida, son precisamente las que m谩s temen por las consecuencias de la pandemia mundial en sus hogares, en sus bolsillos y en sus vidas. 

El 煤ltimo 脥ndice Europeo de Igualdad de G茅nero, publicado a finales del a帽o pasado, alertaba entonces de lo que es ya m谩s que una sospecha: el covid-19 puede tener como resultado un retroceso profundo en los avances logrados hasta la fecha en materia de igualdad. La equidad entre hombres y mujeres es fr谩gil, los objetivos todav铆a se resisten y los avances sembrados a lo largo de los a帽os germinan a un ritmo pausado. Los logros tienden a ser volubles: requieren de cuidados, persistencia y recursos para impedir que decaigan. En un contexto de crisis mundial, la igualdad efectiva entre hombres y mujeres batalla por sobrevivir, pero los indicadores lanzan un grito de socorro.

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Una investigaci贸n publicada por el Parlamento Europeo el 26 de febrero recordaba que los patrones de segregaci贸n sectorial y ocupacional por sexos hacen que la exposici贸n al coronavirus sea desigual. Ah铆 nace la primera brecha. “Est谩 claro que la exposici贸n al virus es especialmente elevada para los trabajadores de los sectores sanitario y asistencial”, donde se encuentra el personal de hospitales, residencias y atenci贸n domiciliaria. Seg煤n las estad铆sticas del Instituto Europeo de la Igualdad de G茅nero (EIGE), las mujeres constituyen el 76% de los 49 millones de trabajadores sanitarios de la Uni贸n Europea y el 82% de quienes se dedican a la asistencia domiciliaria formal. Sin contar con los cuidados informales, la eterna doble jornada que asumen las mujeres en la privacidad del hogar 鈥揺l 70% de las tareas dom茅sticas las asumen las mujeres, seg煤n el Instituto de la Mujer鈥. 

Con el inicio de la pandemia, hace ahora un a帽o, la Organizaci贸n Internacional del Trabajo (OIT) predijo que el aumento de las responsabilidades de cuidado conllevar铆a una mayor carga para las mujeres, quienes ser铆an las m谩s afectadas por el desempleo. 驴Se ha cumplido? En Espa帽a, los 煤ltimos datos de febrero as铆 lo confirman: el 70% de las personas que han ido al paro son mujeres. De acuerdo a la 煤ltima estad铆stica del Servicio P煤blico de Empleo Estatal (SEPE), el desempleo atraviesa en mayor medida a las mujeres este 煤ltimo mes: el paro femenino aumenta en 31.404 y el masculino en 13.032 personas. En total, el n煤mero de mujeres en paro es de 2.304.779 y el de hombres 1.704.010.

En todas las franjas de edad ellas son las grandes afectadas por el desempleo, aunque el aumento m谩s acusado se instala entre las mujeres menores de 25 a帽os, con un 3,06% m谩s de paro respecto al mes anterior. El dato se explica en buena parte por la feminizaci贸n del sector servicios, el que m谩s trabajadores aporta a la econom铆a espa帽ola y tambi茅n el m谩s castigado por la pandemia. De los 44.436 nuevos desempleados en febrero, 36.877 pertenecen al sector terciario. Seg煤n datos del cuarto trimestre de 2020, publicados por el Instituto Nacional de Estad铆stica (INE), el 88,4% de las mujeres ocupadas est谩 en ese sector. 

Una retrospectiva por el a帽o anterior determina que existe un descenso del n煤mero de mujeres ocupadas en trece ramas, siendo las m谩s afectadas la hosteler铆a (181.050 mujeres menos), educaci贸n (47.275 menos) y trabajo dom茅stico (51.600 menos). Seg煤n el Parlamento Europeo, las mujeres j贸venes “han tenido m谩s probabilidades de perder su trabajo: 11% frente al 9% de los hombres j贸venes”. Un vistazo por el tipo de contratos en el mes de febrero tambi茅n da pistas de la segregaci贸n por sexos. Teniendo en cuenta la evoluci贸n interanual, los contratos indefinidos han ca铆do un 27,24% para las mujeres y un 24,41% para los hombres.

Seg煤n recoge UGT en un informe con datos de la Encuesta de Poblaci贸n Activa (EPA), las mujeres constituyen el 57,66% de la poblaci贸n inactiva. Los motivos que explican la inactividad est谩n adem谩s marcados por el g茅nero: el 88,9% de la poblaci贸n inactiva por dedicarse a las labores del hogar son mujeres. Por otro lado, el 93,32% de mujeres declara que el motivo para no buscar empleo es el cuidado de ni帽os o adultos, enfermos, discapacitados o mayores. Finalmente, el 64,83% de las mujeres inactivas admiten que no buscan empleo porque creen que no lo van a encontrar. “El efecto des谩nimo afecta precisamente m谩s a las mujeres debido a sus mayores dificultades para acceder y mantenerse en el mercado laboral”, se帽ala el sindicato.

Y en cuanto al teletrabajo, las expertas que han estudiado sus efectos desde una perspectiva de g茅nero concluyen que la falta de regulaci贸n y experiencia ha resultado en una “trampa mortal” para ellas. Muchas “est谩n trabajando y a la vez cuidando”, pero adem谩s cargan con el “seguimiento escolar de los hijos” en edad educativa, un “elemento de ansiedad y estr茅s a帽adido”. Las l铆neas que separan la actividad laboral de la vida familiar se han dilu铆do con el teletrabajo, dejando a la conciliaci贸n en una situaci贸n cr铆tica. A lo largo del a帽o, el n煤mero de excedencias dadas de alta fue de 54.723. Con tasas similares a ejercicios anteriores, el 87,17% fueron solicitadas por mujeres. 

Seg煤n un estudio confeccionado a mediados de febrero por Club de Malasmadres, un colectivo que pelea por la conciliaci贸n real, una de cada cuatro mujeres afirma que ha tenido que renunciar de alguna manera a su trabajo para ejercer el rol de cuidadora en el 煤ltimo a帽o. El 74% de ellas ha hecho uso de sus d铆as de vacaciones, con el fin de conservar el sueldo, el 21% ha solicitado permiso sin sueldo o excedencias y el 11% ha reducido su jornada para cuidar durante los meses de pandemia.

Violencia de g茅nero: caen las denuncias pero no el riesgo

Desde una perspectiva puramente estad铆stica, el a帽o pasado se cerr贸 con un dato hist贸rico: la cifra m谩s baja de v铆ctimas mortales por violencia machista. En total, la vida de 45 mujeres fue arrebatada por sus parejas o exparejas masculinas. La lectura que hacen los expertos es clara: los periodos de confinamiento y las restricciones posteriores contribuyeron a alimentar una forma de violencia muy particular, la de control. Aunque no existen estudios al respecto todav铆a, todos los an谩lisis apuntan a que un mayor poder de los maltratadores sobre sus parejas fren贸 la tendencia de feminicidios. 

Los datos de la Delegaci贸n del Gobierno contra la Violencia de G茅nero demuestran tambi茅n los peligros de la convivencia: un 77,7% de las mujeres asesinadas en 2020 conviv铆a con su agresor, la cifra m谩s alta desde que existen estad铆sticas. Este dato parece indicar que aquellas mujeres que rompieron la convivencia con sus maltratadores lograron salir a tiempo de la violencia.

Seg煤n el Parlamento Europeo, las crisis y epidemias pasadas “se asociaron con un aumento de los niveles de violencia contra las mujeres y los ni帽os” y en este caso el confinamiento ha generado “el aumento de la violencia dom茅stica” como “consecuencia no deseada de los encierros”. Hay muchas razones, expone la investigaci贸n, por las que las cuarentenas pueden aumentar los riesgos de violencia dom茅stica y abusos. “Las v铆ctimas est谩n confinadas con los maltratadores y aisladas de las redes de apoyo y tienen menos v铆as de escape”, pero adem谩s “los agresores pueden aprovechar las medidas de encierro de poder y control, por ejemplo, vigilando m谩s estrechamente el uso de los tel茅fonos y de los ordenadores”. El Europarlamento destaca el fuerte aumento de mujeres que dieron la voz de alarma por canales alternativos a la denuncia formal durante los primeros cierres. 

De acuerdo a los datos que maneja el Consejo General del Poder Judicial, un total de 113.615 denuncias han sido presentadas en lo que va de a帽o, a falta de la informaci贸n relativa al cuarto trimestre: el 71,3% presentadas por la propia v铆ctima, el 13,4% por parte de la polic铆a, el 9,6% a ra铆z de un parte de lesiones recibido directamente en el juzgado, el 2,05% gracias al paso de sus familiares y el 3,5% por terceros. Si bien el n煤mero de denuncias puede haber experimentado un descenso como consecuencia de la pandemia 鈥揺n los 煤ltimos tres a帽os inmediatamente anteriores nunca bajaron de las 165.000鈥, las llamadas al 016 s铆 evidencian el intensivo uso de las herramientas que mejor se han adaptado a la circunstancias impuestas por la crisis sanitaria. 

Ya con los primeros d铆as del confinamiento las se帽ales fueron inequ铆vocas: las llamadas aumentaron un 12,43% y las consultas online un 269,57% entre el 14 y el 29 de marzo. En el mes de abril, las llamadas escalaron un 60% y las consultas online un 586% respecto al mismo periodo del a帽o anterior. Las 8.692 llamadas de abril constituyeron la cifra m谩s alta de los tres 煤ltimos a帽os. La delegada del Gobierno contra la Violencia de G茅nero, Victoria Rosell, destacaba entonces el “repunte muy significativo de los medios silenciosos”, lo que indica que “muchas mujeres no han podido ni hacer desde su propia casa una llamada y han tenido que utilizar medios escritos”. 

La Euroc谩mara incide en que “el riesgo de todas las formas de violencia y maltrato dom茅stico” han sido significativamente mayores cuando las mujeres se aislaban o cuando en sus hogares surg铆an dificultades laborales. La crisis que deja el coronavirus es m煤ltiple para ellas y las pol铆ticas p煤blicas afrontan el reto de contener cualquier regresi贸n. Entretanto, el movimiento feminista sale a la calle un 8M m谩s para recordar que son ellas, las esenciales, quienes sostienen el mundo.

En lo que respecta a la violencia sexual, la situaci贸n es similar. Seg煤n datos del Ministerio del Interior, 2020 registr贸 1.602 violaciones denunciadas hasta su cuarto trimestre, frente a las 1.873 del mismo periodo de 2019. Este descenso deja una pregunta sin respuesta: 驴se han producido menos violaciones o se han denunciado menos? En total, las infracciones penales por violaci贸n descendieron un 14,5% respecto al a帽o anterior, mientras que el resto de delitos contra la indemnidad sexual bajaron un 13,4%, el primer descenso de este tipo de infracciones desde 2017.

Enlace relacionado InfoLibre.es (04/03/2021).




Fuente: Sasmadrid.org