March 5, 2021
De parte de SAS Madrid
36 puntos de vista

Hace un a├▒o las mujeres se echaban a la calle para dejarse la voz clamando por sus derechos. Por aquel entonces ni tan siquiera llegaban a intuir lo que vendr├şa: un a├▒o de pandemia que las encerrar├şa en sus casas y las obligar├şa a dejarse la piel para no retroceder en conquistas. Hoy, el movimiento feminista cree m├ís necesario que nunca salir a la calle.

La crisis que ha dejado la pandemia ataca con m├ís virulencia a las mujeres. Ellas, las que cuidan, limpian y sostienen la vida, son precisamente las que m├ís temen por las consecuencias de la pandemia mundial en sus hogares, en sus bolsillos y en sus vidas. 

El ├║ltimo ├Źndice Europeo de Igualdad de G├ęnero, publicado a finales del a├▒o pasado, alertaba entonces de lo que es ya m├ís que una sospecha: el covid-19 puede tener como resultado un retroceso profundo en los avances logrados hasta la fecha en materia de igualdad. La equidad entre hombres y mujeres es fr├ígil, los objetivos todav├şa se resisten y los avances sembrados a lo largo de los a├▒os germinan a un ritmo pausado. Los logros tienden a ser volubles: requieren de cuidados, persistencia y recursos para impedir que decaigan. En un contexto de crisis mundial, la igualdad efectiva entre hombres y mujeres batalla por sobrevivir, pero los indicadores lanzan un grito de socorro.

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Una investigaci├│n publicada por el Parlamento Europeo el 26 de febrero recordaba que los patrones de segregaci├│n sectorial y ocupacional por sexos hacen que la exposici├│n al coronavirus sea desigual. Ah├ş nace la primera brecha. “Est├í claro que la exposici├│n al virus es especialmente elevada para los trabajadores de los sectores sanitario y asistencial”, donde se encuentra el personal de hospitales, residencias y atenci├│n domiciliaria. Seg├║n las estad├şsticas del Instituto Europeo de la Igualdad de G├ęnero (EIGE), las mujeres constituyen el 76% de los 49 millones de trabajadores sanitarios de la Uni├│n Europea y el 82% de quienes se dedican a la asistencia domiciliaria formal. Sin contar con los cuidados informales, la eterna doble jornada que asumen las mujeres en la privacidad del hogar ÔÇôel 70% de las tareas dom├ęsticas las asumen las mujeres, seg├║n el Instituto de la MujerÔÇô. 

Con el inicio de la pandemia, hace ahora un a├▒o, la Organizaci├│n Internacional del Trabajo (OIT) predijo que el aumento de las responsabilidades de cuidado conllevar├şa una mayor carga para las mujeres, quienes ser├şan las m├ís afectadas por el desempleo. ┬┐Se ha cumplido? En Espa├▒a, los ├║ltimos datos de febrero as├ş lo confirman: el 70% de las personas que han ido al paro son mujeres. De acuerdo a la ├║ltima estad├şstica del Servicio P├║blico de Empleo Estatal (SEPE), el desempleo atraviesa en mayor medida a las mujeres este ├║ltimo mes: el paro femenino aumenta en 31.404 y el masculino en 13.032 personas. En total, el n├║mero de mujeres en paro es de 2.304.779 y el de hombres 1.704.010.

En todas las franjas de edad ellas son las grandes afectadas por el desempleo, aunque el aumento m├ís acusado se instala entre las mujeres menores de 25 a├▒os, con un 3,06% m├ís de paro respecto al mes anterior. El dato se explica en buena parte por la feminizaci├│n del sector servicios, el que m├ís trabajadores aporta a la econom├şa espa├▒ola y tambi├ęn el m├ís castigado por la pandemia. De los 44.436 nuevos desempleados en febrero, 36.877 pertenecen al sector terciario. Seg├║n datos del cuarto trimestre de 2020, publicados por el Instituto Nacional de Estad├şstica (INE), el 88,4% de las mujeres ocupadas est├í en ese sector. 

Una retrospectiva por el a├▒o anterior determina que existe un descenso del n├║mero de mujeres ocupadas en trece ramas, siendo las m├ís afectadas la hosteler├şa (181.050 mujeres menos), educaci├│n (47.275 menos) y trabajo dom├ęstico (51.600 menos). Seg├║n el Parlamento Europeo, las mujeres j├│venes “han tenido m├ís probabilidades de perder su trabajo: 11% frente al 9% de los hombres j├│venes”. Un vistazo por el tipo de contratos en el mes de febrero tambi├ęn da pistas de la segregaci├│n por sexos. Teniendo en cuenta la evoluci├│n interanual, los contratos indefinidos han ca├şdo un 27,24% para las mujeres y un 24,41% para los hombres.

Seg├║n recoge UGT en un informe con datos de la Encuesta de Poblaci├│n Activa (EPA), las mujeres constituyen el 57,66% de la poblaci├│n inactiva. Los motivos que explican la inactividad est├ín adem├ís marcados por el g├ęnero: el 88,9% de la poblaci├│n inactiva por dedicarse a las labores del hogar son mujeres. Por otro lado, el 93,32% de mujeres declara que el motivo para no buscar empleo es el cuidado de ni├▒os o adultos, enfermos, discapacitados o mayores. Finalmente, el 64,83% de las mujeres inactivas admiten que no buscan empleo porque creen que no lo van a encontrar. “El efecto des├ínimo afecta precisamente m├ís a las mujeres debido a sus mayores dificultades para acceder y mantenerse en el mercado laboral”, se├▒ala el sindicato.

Y en cuanto al teletrabajo, las expertas que han estudiado sus efectos desde una perspectiva de g├ęnero concluyen que la falta de regulaci├│n y experiencia ha resultado en una “trampa mortal” para ellas. Muchas “est├ín trabajando y a la vez cuidando”, pero adem├ís cargan con el “seguimiento escolar de los hijos” en edad educativa, un “elemento de ansiedad y estr├ęs a├▒adido”. Las l├şneas que separan la actividad laboral de la vida familiar se han dilu├şdo con el teletrabajo, dejando a la conciliaci├│n en una situaci├│n cr├ştica. A lo largo del a├▒o, el n├║mero de excedencias dadas de alta fue de 54.723. Con tasas similares a ejercicios anteriores, el 87,17% fueron solicitadas por mujeres. 

Seg├║n un estudio confeccionado a mediados de febrero por Club de Malasmadres, un colectivo que pelea por la conciliaci├│n real, una de cada cuatro mujeres afirma que ha tenido que renunciar de alguna manera a su trabajo para ejercer el rol de cuidadora en el ├║ltimo a├▒o. El 74% de ellas ha hecho uso de sus d├şas de vacaciones, con el fin de conservar el sueldo, el 21% ha solicitado permiso sin sueldo o excedencias y el 11% ha reducido su jornada para cuidar durante los meses de pandemia.

Violencia de g├ęnero: caen las denuncias pero no el riesgo

Desde una perspectiva puramente estad├şstica, el a├▒o pasado se cerr├│ con un dato hist├│rico: la cifra m├ís baja de v├şctimas mortales por violencia machista. En total, la vida de 45 mujeres fue arrebatada por sus parejas o exparejas masculinas. La lectura que hacen los expertos es clara: los periodos de confinamiento y las restricciones posteriores contribuyeron a alimentar una forma de violencia muy particular, la de control. Aunque no existen estudios al respecto todav├şa, todos los an├ílisis apuntan a que un mayor poder de los maltratadores sobre sus parejas fren├│ la tendencia de feminicidios. 

Los datos de la Delegaci├│n del Gobierno contra la Violencia de G├ęnero demuestran tambi├ęn los peligros de la convivencia: un 77,7% de las mujeres asesinadas en 2020 conviv├şa con su agresor, la cifra m├ís alta desde que existen estad├şsticas. Este dato parece indicar que aquellas mujeres que rompieron la convivencia con sus maltratadores lograron salir a tiempo de la violencia.

Seg├║n el Parlamento Europeo, las crisis y epidemias pasadas “se asociaron con un aumento de los niveles de violencia contra las mujeres y los ni├▒os” y en este caso el confinamiento ha generado “el aumento de la violencia dom├ęstica” como “consecuencia no deseada de los encierros”. Hay muchas razones, expone la investigaci├│n, por las que las cuarentenas pueden aumentar los riesgos de violencia dom├ęstica y abusos. “Las v├şctimas est├ín confinadas con los maltratadores y aisladas de las redes de apoyo y tienen menos v├şas de escape”, pero adem├ís “los agresores pueden aprovechar las medidas de encierro de poder y control, por ejemplo, vigilando m├ís estrechamente el uso de los tel├ęfonos y de los ordenadores”. El Europarlamento destaca el fuerte aumento de mujeres que dieron la voz de alarma por canales alternativos a la denuncia formal durante los primeros cierres. 

De acuerdo a los datos que maneja el Consejo General del Poder Judicial, un total de 113.615 denuncias han sido presentadas en lo que va de a├▒o, a falta de la informaci├│n relativa al cuarto trimestre: el 71,3% presentadas por la propia v├şctima, el 13,4% por parte de la polic├şa, el 9,6% a ra├şz de un parte de lesiones recibido directamente en el juzgado, el 2,05% gracias al paso de sus familiares y el 3,5% por terceros. Si bien el n├║mero de denuncias puede haber experimentado un descenso como consecuencia de la pandemia ÔÇôen los ├║ltimos tres a├▒os inmediatamente anteriores nunca bajaron de las 165.000ÔÇô, las llamadas al 016 s├ş evidencian el intensivo uso de las herramientas que mejor se han adaptado a la circunstancias impuestas por la crisis sanitaria. 

Ya con los primeros d├şas del confinamiento las se├▒ales fueron inequ├şvocas: las llamadas aumentaron un 12,43% y las consultas online un 269,57% entre el 14 y el 29 de marzo. En el mes de abril, las llamadas escalaron un 60% y las consultas online un 586% respecto al mismo periodo del a├▒o anterior. Las 8.692 llamadas de abril constituyeron la cifra m├ís alta de los tres ├║ltimos a├▒os. La delegada del Gobierno contra la Violencia de G├ęnero, Victoria Rosell, destacaba entonces el “repunte muy significativo de los medios silenciosos”, lo que indica que “muchas mujeres no han podido ni hacer desde su propia casa una llamada y han tenido que utilizar medios escritos”. 

La Euroc├ímara incide en que “el riesgo de todas las formas de violencia y maltrato dom├ęstico” han sido significativamente mayores cuando las mujeres se aislaban o cuando en sus hogares surg├şan dificultades laborales. La crisis que deja el coronavirus es m├║ltiple para ellas y las pol├şticas p├║blicas afrontan el reto de contener cualquier regresi├│n. Entretanto, el movimiento feminista sale a la calle un 8M m├ís para recordar que son ellas, las esenciales, quienes sostienen el mundo.

En lo que respecta a la violencia sexual, la situaci├│n es similar. Seg├║n datos del Ministerio del Interior, 2020 registr├│ 1.602 violaciones denunciadas hasta su cuarto trimestre, frente a las 1.873 del mismo periodo de 2019. Este descenso deja una pregunta sin respuesta: ┬┐se han producido menos violaciones o se han denunciado menos? En total, las infracciones penales por violaci├│n descendieron un 14,5% respecto al a├▒o anterior, mientras que el resto de delitos contra la indemnidad sexual bajaron un 13,4%, el primer descenso de este tipo de infracciones desde 2017.

Enlace relacionado InfoLibre.es (04/03/2021).




Fuente: Sasmadrid.org