March 11, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
477 puntos de vista

Antonio G贸mez Movell谩n

Presidente de Europa Laica

Mientras que en Rusia y en Ucrania se est谩n produciendo -en medio de un silencio medi谩tico llamativo- miles de deserciones de j贸venes que huyen para no ser enrolados obligatoriamente en esta guerra, sus gobiernos aplican penas y castigos sever铆simos para los que lo intentan, haciendo caso omiso de las normas de objeci贸n de conciencia que ambos pa铆ses tienen reconocidas y todo ello en un clima de propagaci贸n del militarismo y del maltrato a j贸venes soldados prisioneros que son exhibidos p煤blicamente, de forma humillante, para fomentar el belicismo y ello en contra del derecho internacional de conducci贸n de las guerras. Un clima belicista del que, desgraciadamente, tambi茅n se han contagiado muchos medios informativos de nuestro pa铆s. El neutralismo activo, la objeci贸n de conciencia, el antimilitarismo o el pacifismo son conceptos que la propaganda belicista asocia al colaboracionismo. Nuestro gobierno, antes de la invasi贸n, ya se prest贸 raudo a enviar tropas a la zona en operaciones OTAN y el anuncio de una ministra de Podemos, discrepando con el env铆o de armas a la “resistencia” ucraniana, ha resultado en un alboroto que incluso los de su propia bancada pretenden acallar y neutralizar. Es necesario estar todos a una con el presidente, se dice; cualquier cr铆tica a la guerra es acallada con m茅todos de propaganda goebeliana; pero la realidad es que Espa帽a, desde el abrazo de Eisenhower a Franco en 1959, ha estado sometida y protegida por los Estados Unidos, no solo apoyando al dictador hasta el 煤ltimo momento, sino se帽alando con el dedo al sucesor del mismo por no hablar del uso de las bases americanas en multitud de ataques imperialistas a tal o cual pa铆s y el trasiego de armamento nuclear por ellas. Fue humillante que en la 煤ltima visita de un presidente americano a Espa帽a 鈥 la de Obama en el 2016 – se dedicase, en exclusiva, a visitar las bases americanas de Torrej贸n y Rota y que en forma casi de vasallaje nuestros pol铆ticos de la oposici贸n de entonces, S谩nchez, Rivera y Pablo Iglesias, fueran recibidos por Obama, un minuto cada uno, en las instalaciones militares de Torrej贸n y ello por la insistencia de aquellos.

Pese a esta realidad promilitarista americana de los gobiernos de nuestro pa铆s, en la Espa帽a de los a帽os noventa se desencaden贸 uno de los m谩s potentes movimientos de objeci贸n de conciencia e insumisi贸n al militarismo que logr贸 acabar con el ej茅rcito de reclutamiento obligatorio; sin embargo, este movimiento, que tuvo tanto apoyo en su momento, no se reflej贸, posteriormente, en una cultura pacifista que haya calado en la sociedad. Es verdad que durante la segunda guerra del Golfo- de la primera mejor no hablemos ya que hasta el director del Museo del Prado fue cesado por firmar un manifiesto en contra de la guerra – se manifest贸 un fuerte movimiento pacifista, pero en ello, visto desde hoy, influy贸 mucho el c谩lculo electoral del momento. Fuimos pacifistas para ganar unas elecciones, se podr铆a decir hoy ya que, al fin y al cabo, seguimos con las bases americanas, seguimos en la OTAN y el ej茅rcito ha estado en much铆simas “operaciones de paz”, por no hablar de los miles de millones que se han derrochado en el armamento americano.

La realidad es que Espa帽a, pese haber tenido el m谩s potente movimiento de objeci贸n e insumisi贸n a los ej茅rcitos de Europa, es uno de los pocos pa铆ses de Europa, que hoy en d铆a, no tiene regulada la objeci贸n de conciencia a los ej茅rcitos, contraviniendo varias recomendaciones internacionales. En caso de conflicto b茅lico o de implicaci贸n mayor en las operaciones b茅licas que se est谩n produciendo en Europa, nuestros pa铆s ser铆a de los pocos de Europa que no tiene reconocida la objeci贸n de conciencia y de ah铆 la necesidad urgente de su regulaci贸n para proteger a aquellos militares y soldados profesionales que se nieguen a participar en guerras ofensivas no amparados en el derecho internacional o para aquellos j贸venes, en caso de activarse la conscripci贸n obligatoria, que se nieguen a enrolarse en el ej茅rcito. Por ello la asociaci贸n “Europa laica” se ha dirigido a los grupos parlamentarios para que alguno de ellos presente, urgentemente, una Modificaci贸n de la Ley Org谩nica 5/2005, de 17 de noviembre, de la Defensa Nacional para que se incluya la objeci贸n de conciencia porque si no, cuando llegue el momento de una guerra, como est谩 pasando ahora en Rusia y en Ucrania, nuestros j贸venes y soldados tendr谩n que huir y ser谩n tratados en consejos de guerra sumar铆simos como desertores, como ahora est谩n siendo tratados miles de j贸venes ucranianos y rusos. Si quieres la paz no te prepares para la guerra.

Un civil camina con una bandera blanca por el puente de Irpin, a 7 de marzo de 2022, en Irpin (Ucrania).- Diego Herrera / Europa Press

P煤blico




Fuente: Grupotortuga.com