May 28, 2021
De parte de SAS Madrid
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La pandemia no s├│lo est├í generando un gran impacto mundial en pobreza, enfermedad y muerte sino tambi├ęn una gran desigualdad en la vacunaci├│n. A mediados de abril, se hab├şan aplicado m├ís de 900 millones de dosis de vacunas, pero los pa├şses ricos recibieron el 85% por s├│lo el 0,2% en los m├ís pobres. En mayo, se estima que m├ís de tres cuartas partes de las vacunas han sido administradas en apenas 10 pa├şses.

Mientras tanto, el continente africano apenas ha recibido el 1% de las vacunas, aunque tiene el 15% de la poblaci├│n mundial. Al tiempo que en muchos pa├şses ricos entre una tercera y dos terceras partes de la poblaci├│n ya han recibido al menos una dosis, en pa├şses como Siria o Congo apenas una o dos de cada 10.000 personas la han recibido. De hecho, mientras en algunos pa├şses ricos ya se est├í vacunando a j├│venes y grupos de bajo riesgo, en pa├şses como Chad, Tanzania o Burkina Faso ni tan siquiera ha sido posible vacunar al personal sanitario. Si se hubieran repartido de forma equitativa los 1.670 millones de dosis de vacunas distribuidas en el mundo, ya se habr├şa inmunizado a los profesionales sanitarios y personas mayores del planeta. El propio director general de la Organizaci├│n Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha denunciado que existe una desigualdad escandalosa, se├▒alando que ÔÇťun peque├▒o n├║mero de pa├şses que fabrican y compran la mayor├şa de las vacunas controlan el destino del resto del mundoÔÇŁ. 

Si las vacunas fueran realmente un bien com├║n de toda la humanidad, se podr├şa atenuar (y probablemente controlar) el impacto global de la pandemia, pero, lamentablemente, ese deseo se contrapone a la realidad de un sistema neoliberal de producci├│n y distribuci├│n de vacunas en el que grandes laboratorios farmac├ęuticos compiten por ganar cuotas de mercado y obtener beneficios enormes. La vacunaci├│n incluye su financiaci├│n y distribuci├│n, un proceso b├ísicamente p├║blico, as├ş como su control, producci├│n y comercializaci├│n, de car├ícter privado. Y es que el enorme poder del complejo farmac├ęutico-industrial global (Big Pharma) influye decisivamente en el poder pol├ştico (parlamentos, partidos e instituciones) para cambiar leyes, controlar precios y patentes, tener ganancias y con ello aumentar su poder global a├║n m├ís. Por ejemplo, aunque pa├şses como India, Sud├ífrica y otras decenas m├ís trataron de suspender temporalmente los derechos de propiedad intelectual sobre las patentes durante la pandemia, la Uni├│n Europea, los EE.UU. y otros pa├şses ricos lo han impedido tras ser presionados por el lobby farmac├ęutico.

En el caso concreto de la UE, la vacunaci├│n muestra a las claras las prioridades de una entidad dirigida por una elite par├ísita (cuando no corrupta), sujeta en gran medida al poder financiero-empresarial. No es por casualidad que en la UE la vacunaci├│n haya sido un proceso desigual y lento (tres o cuatro veces peor que en el Reino Unido o EE.UU.), lo que ha generado un elevado sufrimiento y mortalidad que en buena medida pod├şa haberse evitado. Primero, por la opacidad de las negociaciones de los contratos con las farmac├ęuticas, donde la informaci├│n ha sido sistem├íticamente ocultada, as├ş como por la ineficacia en las decisiones y recomendaciones tomadas por una burocracia ineficiente que han generado confusi├│n, escepticismo o incluso perplejidad entre la ciudadan├şa. Ejemplos de ello son la necesidad de mantener el equilibrio de poder interno franco-alem├ín con un pedido inicial de 300 millones de vacunas a BioNTech (alemana) y otros tantos a Sanofi (francesa), desde├▒ando y posponiendo durante meses los pedidos a AstraZeneca, o la lentitud de actuaci├│n y retrasos en los trabajos realizados por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) que regula la seguridad y eficacia de los productos farmac├ęuticos (por ejemplo demorando la aprobaci├│n de la vacuna rusa Sputnik V). Y segundo, por la sumisi├│n de la Comisi├│n Europea a los lobbies al servicio de las grandes corporaciones (en la UE hay 15.000 lobistas a tiempo completo). Big Pharma gasta muchos millones de euros anuales para presionar a la UE permitiendo que las farmac├ęuticas reciban mucho dinero por adelantado, renegocien al alza los precios e incluso incumplan contratos firmados sin cl├íusulas que les obliguen a cumplir los plazos acordados o ser sancionados.

Detr├ís de repetidas apelaciones para lograr ÔÇťsalud para todosÔÇŁ, que ÔÇťnadie quede atr├ísÔÇŁ, o que las vacunas son ÔÇťun bien p├║blico universalÔÇŁ, el modelo neoliberal de vacunaci├│n representa un enorme negocio econ├│mico y un modelo geopol├ştico insolidario en el que los gobiernos de los pa├şses ricos han acaparado masivamente vacunas practicando el ÔÇťyo voy primeroÔÇŁ. Por ejemplo, tras aprobarse las tres primeras vacunas, el 85% qued├│ en manos de Canad├í, EE.UU. y otros pa├şses ricos que reservaron muchas m├ís vacunas de las necesarias para proteger a su poblaci├│n. Entretanto, la distribuci├│n caritativa de un peque├▒o porcentaje mediante el Fondo de Acceso Global para Vacunas COVID-19 (COVAX) de la OMS no ha servido m├ís que para encubrir c├│mo funciona un sistema mercantil y neocolonial que en las actuales condiciones s├│lo permitir├şa vacunar a toda la poblaci├│n mundial como muy pronto a finales de 2022. El actual ÔÇťapartheidÔÇŁ vacunal es especialmente macabro porque parece probable que el coronavirus permanezca con nosotros mucho tiempo y que sigan surgiendo nuevas variantes que alarguen, compliquen o incluso empeoren la evoluci├│n de la pandemia. De hecho, la propia OMS reconoce que en apenas cinco meses de 2021 se han registrado m├ís casos y muertes por covid-19 que en todo el a├▒o 2020. El capitalismo neoliberal no s├│lo es un sistema incompatible con el bienestar y salud de la poblaci├│n mundial, sino que, preso de su l├│gica mercantil y de obtener ganancias inmediatas, es incapaz de prevenir a medio y largo plazo la crisis pand├ęmica o la emergencia clim├ítica. Ante una pandemia, las vacunas deben ser un bien com├║n de la humanidad que no puede estar sujeto a patentes y al control privado. Como nos ense├▒a la historia, s├│lo una gran movilizaci├│n de ciudadanos, movimientos sociales y partidos pol├şticos del Norte y del Sur Global puede permitir democratizar integralmente la investigaci├│n, desarrollo y distribuci├│n de vacunas y lograr as├ş una ÔÇťvacuna solidariaÔÇŁ que proteja a toda la humanidad.

Enlace relacionado Ctxt.es (26/05/2021).




Fuente: Sasmadrid.org