January 7, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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鈥淎h铆 donde llega todo

y donde todo comienza

canto que ha sido valiente

siempre ser谩 canci贸n nueva鈥


(V铆ctor Jara, 鈥楳anifiesto鈥)

El poeta y cineasta Pier Paolo Pasolini fue asesinado el 2 de noviembre de 1975, hace 46 a帽os. Pocos d铆as antes, intervino en una charla en la ciudad de Lecce con profesores y estudiantes de instituto sobre culturas y lenguas minoritarias en Italia. En ella repite una y otra vez que las posiciones cr铆ticas y revolucionarias est谩n en un verdadero atolladero. 驴Cu谩l ser铆a? Habitar entre 鈥渦na cultura que no se acepta y una cultura que se ha extinguido鈥.

La cultura que no se acepta, para el Pasolini de los Escritos corsarios o las Cartas luteranas, es el consumismo, cuyos veh铆culos van desde las nuevas infraestructuras de transporte hasta la televisi贸n y la misma escuela. La cultura que se ha extinguido, que 茅l conoce bien por la v铆a directa de lo sensible, son los mundos del lumpenproletariado juvenil, el campesinado pre-industrial, los modos de vida populares.

Hay dos maneras de reducir todo aquello que no se somete: la violencia y la asimilaci贸n. El fascismo, que se hab铆a apoyado sobre todo en la primera, apenas roz贸 las subjetividades tradicionales. Pero el consumo, con su fuerza de homologaci贸n, alcanza las capas m谩s profundas del ser humano, produciendo lo que Pasolini llama 鈥渕utaci贸n antropol贸gica鈥. La felicidad a煤n era posible en la pobreza, pero la revoluci贸n antropol贸gica del consumo extiende la depresi贸n por todos lados: somos infelices viviendo bajo un modelo ajeno.

Entre medias de lo que no se acepta y de lo que se ha extinguido, Pasolini no encuentra nada (ni nadie) en lo que apoyarse. El progresismo, del que 茅l mismo form贸 parte, es incauto ante la fuerza destructiva del consumismo de masas, porque imagina a煤n que el verdadero enemigo es un poder de tipo clerical-fascista. El conservadurismo por su lado se limita a una labor arqueol贸gica o muse铆stica: proteger formas de vida que son ya meras 鈥渟upervivencias鈥, sin dinamismo o vitalidad interior.

La marcha hacia adelante (el progreso) es una cat谩strofe y la marcha hacia atr谩s (el conservadurismo) es imposible, concluye Pasolini. De ah铆 la desesperaci贸n que impregna sus 煤ltimos escritos, sus 煤ltimas pel铆culas, sus 煤ltimas intervenciones cr铆ticas: no hay salida.

Del consumo a la comunicaci贸n

El atolladero de Pasolini, cincuenta a帽os m谩s tarde, no nos resulta para nada ajeno. La cultura de masas se ha convertido en imperio de la 鈥渃omunicaci贸n鈥 dentro y fuera de internet. Sus presupuestos son igualmente destructivos: el tiempo instant谩neo de la comunicaci贸n erosiona la memoria y la historicidad, la obligaci贸n de transparencia reduce las complejidades del sentido, el lenguaje estandarizado arrasa con la pluralidad de los modos de habla, el hechizo de las pantallas suprime los intervalos donde puede crecer la imaginaci贸n creadora.

El progresismo se fascina ante el poder de la comunicaci贸n y la convierte en soluci贸n para todo: los problemas educativos se resuelven con m谩s digitalizaci贸n, los problemas de pareja se arreglan 鈥渁prendiendo a comunicar鈥, las tensiones entre empresarios y trabajadores mediante la mediaci贸n, la desafecci贸n pol铆tica fichando a gur煤s de la comunicaci贸n tipo Iv谩n Redondo, etc. El progresismo no se atreve a pensar las complejidades, los claroscuros y las sombras de lo humano; se limita a recetar m谩s tecnolog铆a, m谩s digitalizaci贸n, m谩s virtualizaci贸n. Modernizar es comunicar.

Y por otro lado est谩 la izquierda melanc贸lica: conservadores de izquierda, reaccionarios de izquierda, 鈥渞ojipardos鈥. Como ya explic贸 Wendy Brown en un texto de 1999, la melancol铆a de izquierdas rechaza las incertidumbres del presente en nombre de un ideal ausente: la 鈥渧erdadera鈥 clase obrera, el nivel de vida de nuestros padres, la autenticidad de los modos de vida populares, etc. Se aferra a estos fantasmas y fetiches para compensar la impotencia pol铆tica del presente, culpando de todos nuestros males al chivo expiatorio de la 鈥減osmodernidad鈥, un caj贸n de sastre que no remite a nada pero consuela.

El progresismo biempensante y la izquierda melanc贸lica viven en espejo. Uno es el doble del otro y se retroalimentan: es el bucle de lo pol铆ticamente correcto contra lo pol铆ticamente incorrecto, del puritanismo contra la seudo-transgresi贸n, de la cancelaci贸n contra la denuncia victimista.

Walter Benjamin al rescate

Entre el presente sin pasado (de la comunicaci贸n) y el pasado sin presente (de la melancol铆a), 驴c贸mo escapar? 驴C贸mo salir del atolladero de Pasolini?

Podemos pedir ayuda a otro cl谩sico: el fil贸sofo alem谩n de origen jud铆o Walter Benjamin. Con 茅l es posible pensar otra relaci贸n con el tiempo hist贸rico, otra historicidad.

Benjamin critica, como Pasolini, el progresismo de su 茅poca: la confianza en que la Historia nos dar谩 la raz贸n de manera autom谩tica. Para Benjamin, el progreso es m谩s bien la historia de los vencedores, avanza mediante la guerra y va dejando restos a sus espaldas que 茅l quisiera salvar. 鈥淓l 脕ngel de la historia bien quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado鈥, dice. Pero, 驴en qu茅 consiste exactamente esa 鈥渟alvaci贸n鈥 del pasado?

No en la preservaci贸n, ese es el punto decisivo, sino en la reactualizaci贸n. Progreso y reacci贸n son dos caras de lo mismo, la melancol铆a de izquierdas s贸lo es la cara b de la modernizaci贸n capitalista. El desaf铆o no puede ser conservar (menos a煤n lamentar), sino reelaborar, reinterpretar, regenerar, renovar. Mientras que el 鈥渃onformismo de la tradici贸n鈥 se limita a evocar y repetir, el pasado se rescata haciendo pasar de nuevo sus energ铆as mediante formas nuevas.

Recordar (re-cordis) significa volver a pasar por el coraz贸n. Es decir, el pasado se reaviva desde el presente, es una chispa en el presente (pregunta, b煤squeda, lucha) lo que rescata el pasado del peligro de desaparici贸n, una 鈥渋nstancia de presente鈥 dice Benjamin. Justo ese presente que se pierde de vista tanto en el progresismo (que mira hacia adelante) como en el conservadurismo (que mira hacia atr谩s).

Benjamin se inspira en el mesianismo jud铆o para concebir otra temporalidad, como explica el historiador St茅phane Moses. En ella el presente fecunda al pasado y el pasado recupera en el coraz贸n del presente una actualidad nueva. As铆 el pasado no deja de pasar, el presente se renueva a cada instante y el futuro est谩 aconteciendo siempre.

La tradici贸n de los oprimidos, dice Benjamin, no teme las rupturas temporales, las fracturas entre 茅pocas, el vac铆o entre padres e hijos, sino que los implica como su condici贸n misma. Las intermitencias, las p茅rdidas, los saltos 鈥搕odo lo que se deplora como 鈥渇allos en la transmisi贸n鈥濃 son justamente las ocasiones propicias para la reactualizaci贸n, sus mismos efectos, porque no se devuelve a la vida lo mismo, sino algo a la vez igual y diferente.

La fidelidad no es repetir, sino recrear. Y podr铆amos empezar con el mismo Pasolini. En lugar de decir lo mismo que 茅l dijo hace 50 a帽os, convirti茅ndolo en pieza de museo o supervivencia, se tratar铆a de hacer lo mismo que 茅l hizo. Prestar o铆do a las 鈥渧ulgares lenguas鈥 de hoy, a las hablas comunes, a los modos propios de decir y decirse, a las fugas del lenguaje estandarizado de la comunicaci贸n. Dar valor y visibilidad a los mundos 鈥揳 los fragmentos de mundo al menos鈥 que se esbozan aqu铆 y all谩, a las formas de vida que tienden a la autonom铆a y la independencia. Hacer de nuevo lo mismo que 茅l hizo, hacerlo nuevamente.

Reinterpretar es la 煤nica manera de resucitar la materia muerta, de arrancar un fragmento del pasado del olvido y la museificaci贸n. Es tambi茅n el 煤nico modo de desmentir a los asesinos de Pasolini y devolverlo a la vida.

Referencias:

Pier Paolo Pasolini, Vulgar Lengua, Ediciones El Salm贸n, 2018.

Walter Benjamin., Tesis sobre la historia y otros fragmentos, Contrahistorias, 2005.

St茅phane Moses, El 脕ngel de la Historia, C谩tedra, 1997.


Fuente: https://ctxt.es/es/20211101/Firmas/…




Fuente: Grupotortuga.com