May 13, 2021
De parte de SAS Madrid
903 puntos de vista

Las im├ígenes de botellones en varios puntos de Espa├▒a el s├íbado pasado provocaron dudas sobre las consecuencias del fin del estado de alarma. Sin embargo, a nivel epidemiol├│gico preocupa m├ís la mayor movilidad e interacci├│n social de millones de personas que casos concretos y residuales que se espera que tengan poco impacto. Y, a├║n teniendo en cuenta esto, no est├í claro el efecto que habr├í en los contagios que puedan derivar en el inicio de una quinta ola. Seg├║n las predicciones del grupo de biolog├şa computacional y sistemas complejos (BIOCOMS) de la Universidad Polit├ęcnica de Catalu├▒a (UPC), con las vacunas se conseguir├í que la posible subida de contagios no llegue a desembocar en una transmisi├│n descontrolada.

Clara Prats, f├şsica e investigadora del grupo BIOCOMS, reconoce la dificultad para hacer predicciones. “Hasta ahora ten├şamos bastante armado que una reapertura y una relajaci├│n grande de las medidas llevaba a una subida de contagios. Ahora es diferente gracias a que tenemos cierto nivel de protecci├│n por las vacunas. Va a depender mucho de c├│mo nos relacionemos”, explica a P├║blico. La f├şsica da una clave sobre el n├║mero de reproducci├│n b├ísico instant├íneo (Rt), el n├║mero promedio de casos secundarios que cada persona infectada puede llegar a contagiar en una etapa de tiempo. Seg├║n los ├║ltimos an├ílisis del grupo, se podr├şa asumir una subida hasta un 1,2 y, siendo optimista o esperando unas tres semanas si la vacunaci├│n avanza seg├║n lo previsto, hasta un 1,5. Seg├║n los ├║ltimos datos del Ministerio de Sanidad, la Rt ahora se sit├║a en 0,9. 

Pero lo primero, ┬┐se producir├í ese cambio de tendencia? Ninguno de los expertos consultados lo tiene claro. Idelfonso Hern├índez, portavoz de la Sociedad Espa├▒ola de Salud P├║blica (SEPAS), y Oscar Zurriaga, vicepresidente de la Sociedad Espa├▒ola de Epidemiolog├şa (SEE), coinciden con Prats en la dificultad de prever la evoluci├│n. La situaci├│n actual es relativamente positiva porque la incidencia en 14 d├şas est├í bajando, y la incidencia en 7 d├şas es incluso menor. Lo complicado es saber qu├ę pasar├í cuando llegue el momento en el que empiezan a tener efectos las consecuencias del fin del estado de alarma.

Pero los botellones no tienen por qu├ę ser determinantes o, por lo menos, lo m├ís determinante. “Lo que hemos visto no es nada ejemplificante pero hay que tener en cuenta que, posiblemente, no es representativo de la mayor├şa. La repercusi├│n no deber├şa ser tremenda aunque hemos visto alg├║n caso como Euskadi, donde las celebraciones con las finales de copa, provocaron el comienzo de su ├║ltima ola”, valora Zurriaga. 

Hern├índez cree que habr├í m├ís riesgo por el aumento general de la movilidad, de las interacciones sociales y de la disminuci├│n de las restricciones. “Considero que afectar├ín m├ís las peque├▒as interacciones de millones de personas porque ahora se pueden juntar grupos m├ís grandes. En algunas comunidades no hay ni l├şmite. Y habr├í que ver c├│mo evoluciona la movilidad entre las comunidades porque las interacciones se podr├ín dar entre muchas m├ís personas diferentes”, explica el experto. Entre las claves que afectar├ín a la movilidad, Zurriaga recuerda que ahora hay muchas modificaciones y pone algunos ejemplos como el fin de los  cursos escolares y universitarios, las vacaciones o la temporada de recolecci├│n de frutas.

Pedro Gull├│n, epidemi├│logo y profesor de la Universidad Alcal├í de Henares, cree que los botellones se est├ín “maximizando” y se├▒ala otros factores de riesgo: “Me preocupa m├ís el desorden legislativo porque la confusi├│n puede provocar que la gente no comprenda las medidas y, por ello, que no las cumpla. Pero tambi├ęn medidas como la reapertura del ocio nocturno porque las comunidades se sientan presionadas por el sector, como ya ha pasado en Andaluc├şa. El ocio nocturno puede ser peor porque, en primer lugar, los locales se abren m├ís d├şas por lo que la situaci├│n se produce m├ís veces. En segundo, porque el riesgo es m├ís alto si los locales son cerrados y, adem├ís, se ha visto que se han incumplido las medidas muchas veces. La posibilidad de que ese sitio se convierta en discoteca es alta y, desde luego, mucho m├ís peligrosa”.

Por otro lado, Prats cree que la diferencia entre tener un aumento controlado o descontrolado de los contagios estar├í en si empiezan los eventos en grandes grupos que se consideran “de superpropagaci├│n”. En una pandemia, estos eventos se consideran aquellos en los que un infectado contagia a m├ís de seis personas y, por esto, hay investigadores que recomendaron en sus estudios que limitar las reuniones a 10 o menos personas reduc├şa la cantidad total de infecciones. “La vacunaci├│n ahora mismo nos puede ayudar a controlar crecimientos suaves pensando en relaciones de grupos sociales, por ejemplo, de seis o diez personas y sin mezclar muchas burbujas”, concreta la f├şsica. 

El rastreo de contactos, alternativa a las restricciones

Como ya se ha repetido en muchas ocasiones, el fin del estado de alarma no significa ni el fin de las restricciones ni el fin de la pandemia. Gull├│n y Zurriaga recuerdan el documento aprobado en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud que establece una serie de medidas que se deben llevar a cabo seg├║n el nivel de riesgo de la autonom├şa sigue siendo v├ílido. “La mayor├şa de las medidas que vienen ah├ş, como l├şmites a los horarios y aforos de los comercios, o el cierre interior de la hosteler├şa, no necesitan estado de alarma“, a├▒ade Gull├│n. ┬┐El problema? Que ese documento nunca ha sido obligatorio pese a ser aprobado por el Ministerio de Sanidad y las comunidades. Autonom├şas como Madrid se lo han saltado sistem├íticamente a lo largo de la pandemia.

Tambi├ęn es otro momento para recordar una de las claves para controlar la pandemia: el estudio de contactos. Hern├índez afirma que es “el instrumento fundamental” para controlar la transmisi├│n, vigilar la evoluci├│n de las vacunas y las variantes. De hecho, reforzar el estudio de contactos en todo el pa├şs es muy “├ígil” y podr├şa permitir que no se dieran pasos atr├ís y se tuviera que volver a restricciones m├ís duras. “Cuando se consigue tener una incidencia baja, se puede controlar la transmisi├│n. La Comunidad Valenciana y Baleares lo han hecho bien y el resto tendr├şan que avanzar en esa l├şnea”, argumenta.

El portavoz de la SEE explica que los servicios de vigilancia y salud p├║blica tienen incluso m├ís trabajo cuando la incidencia baja pero que a├║n no se tienen los suficientes recursos ni humanos ni t├ęcnicos. “Los recursos son insuficientes, la tensi├│n y el trabajo sigue siendo el mismo y el cansancio se ha incrementado mucho”, advierte.

Las vacunaciones reducen las muertes e ingresos en UCI

Igualmente, parece muy dif├şcil que se vuelva a un escenario de una ola que provoque un gran aumento de la mortalidad. Como explica Prats, en la cuarta ola ya se ha roto con la din├ímica de las anteriores cuando sub├şa la incidencia, despu├ęs los ingresos y, despu├ęs, los fallecidos. “Ahora vemos que la curva de fallecidos no ha subido como la de los contagios. Gracias a la vacunaci├│n, el nivel de protecci├│n relativo es de un 60%. Esto quiere decir que, respecto al escenario de no vacunaci├│n, hay 40 fallecidos de cada 100, pero no 60. Si la incidencia sube mucho, la mortalidad tambi├ęn, pero seguir├í cierto nivel de protecci├│n”, comenta sobre los datos del ├║ltimo informe de BIOCOMS. Tambi├ęn comenta los datos m├ís actualizados de Catalunya, donde la protecci├│n alcanza ya el 68% y se prev├ę que en tres semanas llegue al 85%. Adem├ís, se├▒ala que en oto├▒o dos de cada tres fallecidos eran mayores de 80 a├▒os y ahora pr├ícticamente esas dos muertes no se tienen porque ya el 100% de personas de este grupo est├ín inmunizados.

Con la protecci├│n sobre las UCI tambi├ęn se va avanzando. Seg├║n los datos de BIIOCOMS, en Catalunya est├ín protegidas en un 30%, es decir, ingresan 7 de cada 10 personas que requer├şan cuidados intensivos antes. En tres semanas se prev├ę que se alcance el 50%, algo que ya empezar├şa a descongestionar las UCI. Los resultados son extrapolables al conjunto de Espa├▒a porque se mide el ritmo de vacunaci├│n que ya es muy parecido en todas las comunidades aut├│nomas.

Enlace relacionado Publico.es (12/05/2021).




Fuente: Sasmadrid.org