March 31, 2021
De parte de SAS Madrid
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Un avi贸n cargado de alemanes aterriza en el aeropuerto de Mallorca para disfrutar de unos d铆as de sol y playa; una masa de franceses colapsan el centro de Madrid cubata en mano; y el alcalde de M谩laga pide “sacrificar” la movilidad de sus ciudadanos para “garantizar” que los turistas tengan espacios seguros. La Semana Santa y la llegada de la cuarta ola est谩 dibujando con nitidez las incoherencias de las pol铆ticas que las Administraciones est谩n impulsando para frenar los contagios de la covid-19. Mientras se endurecen los cierres perimetrales en la mayor铆a de comunidades aut贸nomas, el turismo sigue siendo una suerte de oasis; la 煤ltima oportunidad para salvar la econom铆a del Estado.

“Todas estas im谩genes generan mucha contradicci贸n. No s茅 hasta que punto la llegada de turistas podr谩 tener un impacto epidemiol贸gico real, pero para la opini贸n p煤blica se transmite una falta de coherencia que tiene mucha importancia”, expone Pedro Gull贸n, epidemi贸logo y miembro de la Sociedad Espa帽ola de Epidemiolog铆a (SEE). Todo ello, adem谩s de la sensaci贸n de injusticia que pueda quedar en parte de la ciudadan铆a, puede llevar a algunos a relajar las medidas de seguridad por puro hartazgo. “Al final, con esta sensaci贸n de ‘por qu茅 ellos pueden venir si a m铆 no me dejan moverme, alguien que est茅 pensando en ir a ver a sus familiares puede optar finalmente por viajar”, reflexiona el experto.

Para Pepe Mart铆nez Olmos, profesor de la Escuela Andaluza de Salud P煤blica, estas decisiones no s贸lo pueden influir en que un ciudadano termine optando por saltarse el cierre perimetral de la ciudad en la que vive, sino que pueden generar cierto “descr茅dito” en el conjunto de medidas que las Administraciones vayan adoptando para cortar la trasmisi贸n del virus en un momento crucial. “No podemos asegurar con cu谩nta intensidad va a venir la cuarta ola, pero s铆 sabemos que va a venir porque en las 煤ltimas semanas la incidencia ha estado subiendo”, alerta. La incidencia acumulada a 14 d铆as ha pasado de los 128,71 casos por 100.000 habitantes que hab铆a antes del puente de San Jos茅 a los casi 150 casos por 100.000 habitantes en la v铆spera de la Semana Santa.

En los 煤ltimos d铆as, con la tendencia de contagios creciente y los cierres perimetrales afianzados, el Gobierno no ha tomado ninguna medida para prevenir la llegada de turistas europeos de pa铆ses donde la incidencia del virus se mantiene por encima de los niveles de riesgo. El 煤nico movimiento ha sido exigir prueba PCR de 72 horas a los franceses que lleguen al pa铆s por v铆a terrestre, algo que seg煤n los expertos parece insuficiente para garantizar que no se extienda la transmisi贸n de la covid-19.

“La idea es que se imponga a quienes vienen de zonas con alta incidencia una cuarentena y una prueba de PCR. Si de lo que se trata es de proteger a la gente, haciendo compatible la libertad de movimiento con la salud, es lo que debemos hacer. Pero al final, lo que se demuestra es que se est谩n tomando decisiones pensadas en el turismo y en la econom铆a”, explica el experto en Salud P煤blica, que considera que la Comisi贸n Europea deber铆a haber tenido un papel mucho m谩s crucial a la hora de orientar a los pa铆ses a tomar este tipo de decisiones. Mientras la incidencia de Espa帽a roza los 150 casos por 100.000 habitantes, los turistas que llegan a diferentes puntos del Estado proceden de pa铆ses como Alemania, donde los datos hablan de 227 casos por 100.000 habitantes, o Francia, con 647 casos por 100.000 habitantes.

La econom铆a espa帽ola, en la que el turismo y la hosteler铆a tienen un peso preponderante, se ha convertido en un condicionante de peso a la hora de imponer una mayor severidad en las restricciones contra la epidemia. Esto tiene consecuencias importantes en la curva de contagios. “No es casualidad que los pa铆ses m谩s vulnerables a etapas de vacaciones y crecimiento de la movilidad sean los que tienen mucho peso tur铆stico; como Italia, Francia o Espa帽a”, analiza Gull贸n. “La capacidad econ贸mica de un pa铆s para resistir el impacto de medidas restrictivas es importante y los sistemas productivos del sur de Europa est谩n muy condicionados. Por ejemplo, Austria puede permitirse restringirlo porque no tiene un gran peso en la econom铆a y eso hace que sea m谩s f谩cil para ellos aplicar restricciones. Esto ha creado un eje que divide Europa en pa铆ses exportadores de turistas y pa铆ses importadores de turistas, que son los que se ven m谩s vulnerables”.

Futbolistas en la playa, restricciones para pobres

Estas diferencias econ贸micas se ven tambi茅n dentro del propio pa铆s, donde la poblaci贸n con mayor n煤mero de ingresos tiene una mayor capacidad de saltarse las normas debido a la cuant铆a de las multas. En los 煤ltimos d铆as se ha visto como futbolistas y otras personalidades se saltaban el cierre perimetral para viajar a zonas tur铆sticas exponi茅ndose a sanciones de 600 euros que, en proporci贸n a sus ingresos se prestan irrisorias. As铆, dentro de un clima de hartazgo por la llegada de turistas y las limitaciones a la movilidad de los ciudadanos, las noticias de 茅lites escapando de sus residencias para disfrutar de vacaciones son m谩s le帽a al fuego para el descredito de unas normas que, a las puertas de la cuarta ola, resultan esenciales.

“En cierta medida la movilidad entre comunidades aut贸nomas es relativamente m谩s com煤n entre gente de clase m谩s alta. A la hora de saltarse los cierres perimetrales aparecen dos elementos: personas a las que el riesgo de la multa les merece la pena por el nivel de sus ingresos y gente que tiene una segunda residencia o que no est谩 empadronado en en la ciudad en la que viven y trabajan”, explica el epidemi贸logo de la SEE. A ello se suma que el nivel de ingresos determina la forma en la que unos y otros viajan, de tal forma que las clases m谩s altas puedan pagarse vuelos nacionales, donde el control es minoritario, frente a las rutas por carretera, donde el Ministerio de Interior ha desplegado el mayor n煤mero de polic铆as.

Esta coyuntura ha llevado a reabrir el debate de una reforma legislativa que permita aplicar sanciones en proporci贸n a las rentas del infractor. Para Mart铆nez del Olmo, experto en Salud P煤blica, en la actualidad el debate debe girar “m谩s que en torno al castigo, en torno a la educaci贸n”. A su juicio, “necesitamos una estrategia informativa que acerquen los muertos a las personas, que se sepa que detr谩s de los n煤meros hab铆a vida”. El hecho de que en periodos vacacionales como la Semana Santa 鈥揷uando m谩s riesgos de que incremente la movilidad y las restricciones se puedan saltar鈥 no se d茅 informaci贸n sobre la evoluci贸n de la pandemia es una forma indirecta de “normalizar” la elevada mortalidad diaria. “No es razonable, nos da la sensaci贸n de que la pandemia se est谩 acabando y lo que necesitamos es trasladar la realidad constantemente”, zanja.

Enlace relacion P煤blico.es (29/03/2021)




Fuente: Sasmadrid.org