March 17, 2023
De parte de Indymedia Argentina
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Los datos de inflaci贸n a febrero del 2023 preocupan. En efecto, el 6,6% de febrero de 2023, un 13,1% en el primer bimestre del a帽o y el 102,5% acumulado en 12 meses, preocupa en general, pero m谩s a煤n en los sectores sociales empobrecidos.

Foto: Nicolas Solo ((i))

Es un tema agravado cuando el rubro alimentos creci贸 un 9,8% en febrero, un 17,2% entre enero y febrero y 102,6% en el acumulado de 12 meses.

Convengamos que, con ingresos populares en baja, sean salarios, jubilaciones o asistencia social diversa, el deterioro de las condiciones de vida cotidiana de la mayor铆a de la poblaci贸n agrava la situaci贸n de empobrecimiento.

Un dato de la realidad es la desigualdad, manifiesta en la concentraci贸n de ingresos y riqueza en muy pocas manos y una ampliaci贸n del empobrecimiento social.

Hace rato que preocupa el tema inflacionario, y no alcanza conque se帽alar que se trata de un fen贸meno mundial, ya que la inflaci贸n en EEUU lleg贸 al 8/9% anual y ahora est谩 en torno al 6%.

En general, sea en Europa u otros pa铆ses del sistema mundial, la inflaci贸n anualizada ronda entre el 8 y el 20%, claro que hay pa铆ses con registros menores, muchos de ellos en la regi贸n latinoamericana y caribe帽a.

La especificidad de Argentina es que loa inflaci贸n anual para varios pa铆ses es mensual en los registros locales. No es un tema nuevo, sino de largo aliento, que, en la 煤ltima etapa, con alzas y bajas empez贸 a escalar desde el 2006/07.

Teor铆a, pol铆tica, alimentos y pobreza

Hay un debate te贸rico y pol铆tico sobre las causas de la inflaci贸n y las pol铆ticas antiinflacionarias. Es un debate inconciliable, sustentado en bases te贸ricas y pol铆ticas que pretenden objetivos diferenciados y expresan intereses econ贸micos, pol铆ticos y culturales particulares.

Desde el liberalismo se sostiene un enfoque monetarista que desemboca en pol铆ticas de ajuste fiscal, elevando al d茅ficit fiscal y a la emisi贸n monetaria como los problemas esenciales.

La escuela keynesiana, con variantes sustenta pol铆ticas de 鈥渁cuerdos鈥 entre distintos eslabones del proceso de producci贸n y circulaci贸n, y resuelven el diagn贸stico abusando de una multi-causalidad que puede explicitar variadas causas y efectos.

Obvio que en cada corriente existen matices, como los hay en quienes polemizan desde el marxismo, que asientan sus posiciones en la ley del valor de Marx y, por ende, el car谩cter monetario mercantil de la sociedad capitalista.

El debate est谩 inacabado y puede parecer un di谩logo sin escucha, imposible de sintetizar, y en 茅l mientras tanto, los precios generan la creciente desigualdad, lo que supone la extensi贸n del empobrecimiento.

La suba de precios afe3cta en primer lugar a las y los generadoras/es de la riqueza social: las y los trabajadores. A ello se suman un conjunto de sectores peque帽os de la producci贸n y la actividad econ贸mica en general, sin capacidad de intervenir en la disputa por el excedente econ贸mico.

Desde esta preocupaci贸n, del deterioro agravado de los empobrecidos, es que nos interesa espec铆ficamente que ocurre con los alimentos, el rubro de mayor incidencia en el 铆ndice de inflaci贸n, que oscila entre el 25% en el Gran Buenos Aires (GBA) y el 38% en el Noreste.

El gasto de la pobreza es principalmente en alimentos y si estos crecen en precio con deterioro de ingresos populares, queda claro el resultado de mayor indigencia y pobreza.

Algunos datos provistos por el INDEC para febrero y el GBA evidencia una suba de precios respecto de enero del 35% en carne picada com煤n, 34,3% el cuadril, 33,5% la paleta, 32,8% la nalga y 28,6% el asado; 14,6% el arroz blanco simple, 13,2% los huevos de gallina, 9,9% el queso cremoso o el yogur firme; y m谩s a煤n, 72,4% la naranja, o 13% la batata.

Son solo algunos datos que ilustran la mayor suba de alimentos respecto del promedio de los precios que subieron 6,6% en febrero pasado, y recordemos 9,8% los alimentos.

Discutir el diagn贸stico y las propuestas

Mucho se discute sobre la fijaci贸n de precios en general, y existen ramas monopolizadas en la producci贸n y circulaci贸n de alimentos, al tiempo que existe una diversidad de productores de frutas y verduras distribuidos por todo el territorio que producen, en simult谩neo con una red inmensa de puestos de ventas diseminados por todo el pa铆s.

Consultados peque帽os comerciantes de barrio, productores de frutas y verduras, incluso profesionales que atienden a esos peque帽os empresarios del campo o la ciudad, todos coinciden que un problema central est谩 en la intermediaci贸n, por lo que una primera conclusi贸n que habr铆a que sacar remite a la necesidad de organizar la articulaci贸n entre esa masa de productores y distribuidores al menudeo, acercando la producci贸n al consumo.

No se trata de establecer v铆nculos individuales entre productores y consumidores, sino que bien podr铆an desarrollarse formas comunitarias, cooperativas y de autogesti贸n para la producci贸n y circulaci贸n de frutas y verduras, sin perjuicio de otros alimentos en los que el pa铆s tiene elevada experiencia y desarrollo tecnol贸gico, sea en carnes o l谩cteos, por ejemplo.

La propuesta involucra a trabajadores y consumidores, incluso con participaci贸n universitaria en la asistencia t茅cnica y 谩mbitos espec铆ficos de las administraciones municipales provinciales y nacionales.

Claro que tambi茅n se explica que la sequ铆a agrega problemas, que genera escases y p茅rdida de calidad en la mercader铆a. Es un tema asociado a otros pa铆ses y vinculado al cambio clim谩tico, que pone de manifiesto que es un tema que transciende la coyuntura y que todo indica que es escasa la planificaci贸n de iniciativas que contemplen un problema estructural que debiera resolverse en el marco de la integraci贸n regional.

El mercado de alimentos, especialmente frutas y verduras demanda la extensi贸n de los 鈥渕ercados centrales鈥, no solo los que hoy existen en varios territorios, sino que debiera extenderse como pol铆tica de articulaci贸n de la producci贸n, la circulaci贸n, el intercambio y el consumo, v铆as 鈥渇erias鈥 o 鈥渕ercados populares鈥 con participaci贸n de trabajadores, productores y usuarios, impulsado por la pol铆tica estatal.

Debe reconocerse que el precio aparece inducido por las grandes cadenas de circulaci贸n, fuertes concentradores de la producci贸n y formadores de precios, a los que se adecuan los peque帽os establecimientos. Es un dato que el productor peque帽o es el que menos posibilidades tiene de intervenir en la fijaci贸n de precios.

Eliminar o disminuir la intermediaci贸n resulta estrat茅gico, lo que requiere una deliberada pol铆tica estatal con recursos para sostener una log铆stica adecuada y una planificaci贸n participativa que involucre a trabajadores, productores y consumidores.

La especulaci贸n intermediaria solo puede resolverse con planificaci贸n y participaci贸n, aunque es cierto que detr谩s de todo est谩 la ley del valor y, por ende, unos precios atados al r茅gimen de producci贸n capitalista que domina las relaciones econ贸micas y sociales en su conjunto.

15/03/2023




Fuente: Argentina.indymedia.org