January 27, 2021
De parte de Todo Por Hacer
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La contra-ofensiva al fascismo que viene no puede ser de la mano del neoliberalismo. Redistribuci贸n de la riqueza y el trabajo, frenar el hambre y la pobreza para que los ultras no puedan crecer鈥 鈥 Pastora Filigrana, abogada andaluza

El ocaso del imperio

Trump nos ha empoderado. Damos gracias al presidente por decir la verdad鈥 鈥 David Duke, antiguo gran mago del KKK

En 1917 Estados Unidos (EEUU) entr贸 en la Primera Guerra Mundial y desplaz贸 al Imperio Brit谩nico como la primera potencia mundial. Exactamente 100 a帽os despu茅s, en enero de 2017, Donald Trump fue nombrado presidente y debilit贸 la imagen del pa铆s 鈥 o mejor dicho, la marca Am茅rica 鈥 como nadie lo hab铆a hecho antes gracias a su car谩cter de ni帽o malcriado, sus caprichos, sus exabruptos racistas y machistas y su negacionismo clim谩tico, entre otros. Es curioso que su presidencia ha hecho m谩s da帽o a la imagen exterior del pa铆s por su falta de formas e indisimulada autocracia que el intervencionismo violento de sus predecesores: Clinton bombarde贸 Serbia con uranio empobrecido, Bush inici贸 las guerras de Afganist谩n e Irak y Obama las de Libia y Siria, pero nada de esto fue tan mal visto como el err谩tico comportamiento de Trump.

Trump ha sido, desde el primer d铆a, un paria para la comunidad internacional. Pero lo que nadie ve铆a venir era hasta qu茅 punto su presidencia iba a desestabilizar el pa铆s dentro de sus fronteras. Recibi贸 el apoyo de grupos de ultraderecha como el KKK, QAnon y los Proud Boys, as铆 como de varias milicias; se ha negado a condenar la violencia fascista; ha flexibilizado la legislaci贸n que protege el medioambiente y especies animales; ha endurecido la pol铆tica migratoria; y su negativa a reconocer los resultados electorales 鈥 los cuales proclaman al dem贸crata Joe Biden como el vencedor de los comicios 鈥 ha provocado la mayor tensi贸n social en a帽os. El imperio estadounidense ya no se pavonea ante el mundo como un pa铆s ejemplar, sino que ha visibilizado, mejor que nunca, que se trata de un Estado inestable, violento, construido sobre mentiras que no hac铆an m谩s que esconder el ideal del supremacismo blanco y atravesado por severas desigualdades debido a su pol铆tica de dar rienda suelta al capitalismo salvaje.

El poder de la fascistocracia se hace notar en el asalto al Capitolio

Cuando el fascismo llegue a Estados Unidos, lo har谩 envuelto en la bandera estadounidense y portando una cruz鈥 鈥 Sinclair Lewis, premio Nobel de literatura

Este a帽o, debido a las restricciones a la movilidad, los Estados Unidos tendr谩n que organizar el golpe de Estado dentro de sus fronteras鈥 鈥 John Cusack, actor

El pasado 6 de enero una turba violenta de ultraderechistas, con vestimenta militar y portando armas, irrumpi贸 en el Capitolio de EEUU. Muchos eran militares y polic铆as. Usaron la violencia f铆sica para detener la corroboraci贸n del voto del Colegio Electoral que encumbrar铆a a Joe Biden a la presidencia. Un intento de golpe disparatado impulsado por el propio presidente Trump.

Trump se hab铆a dirigido horas antes a miles de sus seguidores, a poca distancia del Capitolio, diciendo que 鈥nunca recuperar茅is nuestro pa铆s con debilidad, ten茅is que mostrar vuestra fortaleza y ser fuertes鈥. Su hijo Donald Trump Jr. le sigui贸, diciendo que hab铆a llegado su momento en convertirse en h茅roes. La congresista republicana Mary Miller tambi茅n dio un discurso en el que cit贸 al que nunca se debe citar: 鈥Hitler ten铆a raz贸n en una cosa: quien tenga a la juventud, tendr谩 el futuro鈥. Por 煤ltimo, el abogado Rudy Giuliani exclam贸 que hab铆a llegado el momento de 鈥un juicio por combate鈥.

Despu茅s del discurso del Presidente y sus secuaces, sus seguidores traspasaron unos tibios cordones policiales que no ofrecieron ninguna resistencia y rompieron ventanas para acceder al interior del parlamento, al grito de 鈥U-S-A鈥, 鈥Trump鈥 y 鈥fuck Antifa鈥.

La condescendencia de los escasos dispositivos policiales[1] con la ultraderecha fue la t贸nica en esa jornada y no opusieron ninguna resistencia a que accedieran al interior del Capitolio.  hasta que se les fue de las manos completamente. A prop贸sito de las im谩genes de la polic铆a dej谩ndoles entrar Mark Bray (autor del ensayo Antifa) tuite贸 鈥el argumento de 鈥榠gnora a la extrema derecha鈥 se sustenta sobre el mito de que la polic铆a parar谩 el fascismo si crece demasiado鈥 驴c贸mo va eso hoy?鈥.

Una vez dentro del Congreso, las im谩genes que nos llegan parecen de co帽a. Hombres blancos haci茅ndose selfies en los esca帽os de la C谩mara, nadie llevando mascarilla, saqueos de despachos m谩s entusiasmados por llevarse una placa con el nombre de Nancy Pelosi que por encontrar informaci贸n 煤til, un notas que parece que va puesto de ketamina portando una piel de bisonte (resulta que es Jake Angeli, conocido como el QAnon Shaman), personajes de c贸mic, camisetas de 鈥渃ampamento Auschwitz鈥, banderas confederadas, horcas, cruces y paletos que parecen sacados de Los Simpsons junto a ricachones de buenas familias (un hijo de un juez del Tribunal Supremo de Nueva York, una agente inmobiliaria millonaria que acudi贸 al asalto en un jet privado, etc). Dan tanta verg眉enza ajena que llamarlo 鈥済olpe de Estado鈥 se les queda un poco grande. Aunque sin duda se cre铆an h茅roes salvapatrias en aquel momento.

Pese al esperpento, no hay que olvidar que se requisaron varias armas de fuego y explosivos caseros. Los EEUU como impulsores de una sociedad del espect谩culo dan dieron su particular show internacional, las reacciones humor铆sticas y los memes ante este esperpento no tardaron en salir. Sin embargo, lo que nos jugamos por otro lado es la banalizaci贸n del fascismo como movimiento con potencial de causar estragos y colapsarnos. No en vano, sus protagonistas son destacados l铆deres de grupos fascistas como QAnon (la teor铆a de la conspiraci贸n), Proud Boys (una organizaci贸n fascista masculina, est茅ticamente hipster, violenta, antiinmigraci贸n, que defiende los derechos de los hombres blancos y est谩 orgullosa de crear el mundo moderno), The Patriots (una organizaci贸n supremacista blanca y conspiranoica contra el nuevo orden mundial), The Kek Flag (una organizaci贸n filonazi cercana al KKK), The Three Percenters (organizaci贸n patriota y antigubernamental que defiende que solo el 3% de los norteamericanos lucharon contra los brit谩nicos en la Guerra de la Independencia y tienen derecho a disfrutar del pa铆s), Stop the Steal (esta organizaci贸n, llamada 芦Parad el Robo禄 se cre贸 como respuesta a la victoria electoral de Joe Biden) y el National Anarchist Movement (pese a que se hacen llamar anarquistas, se trata de un grupo antisemita y conspiranoico que aboga por la segregaci贸n racial).

El colectivo CrimeThinc record贸 por redes sociales que este asalto fue posible porque los progresistas hab铆an pedido que los movimientos sociales y de izquierdas no se acercaran al Capitolio, dej谩ndolo libre para la derecha organizada. El 6 de enero el antifascismo hizo un llamamiento a la autodefensa y a la resistencia. 鈥Nadie viene a salvarnos. Organ铆zate鈥.

Las im谩genes del asalto son, adem谩s, la confirmaci贸n gr谩fica del privilegio blanco. Nadie duda que si un grupo de afroamericanos hubiera hecho lo mismo les habr铆an cosido a tiros. Pero los seguidores de Trump que asaltaron el Capitolio no solo fueron recibidos sin resistencia, sino que se permitieron el lujo de ir a cara descubierta e incluso algunos dieron su nombre a la prensa.

Los medios de comunicaci贸n posteriormente se encargan de blanquear el fascismo apuntando a fan谩ticos estramb贸ticos e incidentes aislados y, sin embargo, la lecci贸n de todo esto es que el fascismo es una organizaci贸n criminal que act煤a conscientemente a nivel global. 鈥La CNN habla de los seguidores de Trump como si fueran lemmings siguiendo a su l铆der sin analizar la existencia de un movimiento de extrema derecha m谩s amplio (que situ贸 a Trump donde est谩), grupos autocatalogados como fascistas y el supremacismo blanco鈥, tuite贸 Mark Bray.

Pero nadie lo blanque贸 como Trump. Se neg贸 a comparecer ante los medios, por miedo a las preguntas que le podr铆an hacer, pero public贸 un v铆deo en Twitter durante el asalto pidiendo a los asaltantes que volvieran a casa, no sin antes darles la raz贸n y afirmar que le hab铆an robado las elecciones. 鈥Os quiero, sois especiales, s茅 c贸mo os sent铆s鈥 se despidi贸 de manera pat茅tica.

Por su parte, el discurso de Biden fue el de un emperador que hereda un imperio que se est谩 desmoronando entre sus dedos y se niega a reconocerlo. 鈥Somos mejor que esto, esto no son los Estados Unidos de Am茅rica, no somos una rep煤blica bananera鈥, insist铆a. Con la superioridad habitual de sus predecesores intent贸 restaurar la dignidad y el brillo de la superpotencia, pero ya nadie cree en la Marca Am茅rica.

Poco despu茅s, los SWAT del FBI entraron en el edificio, redujeron sin demasiada dificultad a los asaltantes, detuvieron a sus cabecillas (dejando a cientos de personas marcharse tranquilamente) y desalojaron el edificio. La confirmaci贸n de Biden se reanud贸 horas m谩s tarde, mientras miles de los asaltantes lo siguieron por televisi贸n, abarrotados en lobbies de hoteles, sin mascarillas. En esta sesi贸n, algunos republicanos recularon y votaron a favor de confirmar a Biden, pero muchos otros siguieron dando p谩bulo a las teor铆as de los asaltantes y votaron en contra, alegando que las elecciones hab铆an sido fraudulentas.

Las consecuencias del intento de golpe de Estado

Los dem贸cratas no han entendido c贸mo funciona el poder. Pensaba que el protocolo institucional de la democracia conlleva un poder intr铆nseco. Pero ese poder es simplemente el resultado de una creencia colectiva que se ha colapsado, dejando espacio a la fuerza bruta鈥 鈥 Colectivo CrimeThinc

Los seguidores de Trump est谩n rompiendo el contrato social: 鈥榦 retengo mis privilegios, o empezamos una guerra civil鈥鈥 鈥 Colectivo CrimeThinc

Al d铆a siguiente se confirmaban cinco muertes y varias decenas de dimisiones en las filas del Partido Republicano tratando de desmarcarse de la incitaci贸n a la violencia de Donald Trump. La gravedad de lo ocurrido, la un谩nime condena y un horizonte de procesos judiciales que podr铆an llevarle a la c谩rcel provocaron que Donald Trump se sumara al d铆a siguiente a la condena al 鈥渁troz鈥 asalto por parte de sus seguidores al Capitolio. En definitiva, dej贸 vendidos a sus ac贸litos, a los que el d铆a anterior hab铆a dicho que les quer铆a y les hab铆a llamado 鈥渆speciales鈥. Y es que 茅sa es la esencia del trumpismo: un conservadurismo c铆nico, carente de valores firmes, muy de derechas, que improvisa a diario sobre el mismo tema: la experiencia vivida de tener poder y privilegios, verlos amenazados y tratar de mantenerlos sin ning煤n pudor[2]. Y en el caso de EEUU han demostrado que pueden defender sus privilegios en las urnas o mediante la fuerza.

La fuerza del fascismo a d铆a de hoy es que tiene una indispensable funci贸n de car谩cter social y cultural, es el complemento al ultraliberalismo agresivo; genera unas estructuras de discurso, de confrontaci贸n y de protagonismo medi谩tico pensadas para desbordar socialmente.

El colectivo CrimeThinc acab贸 el 6 de enero con una advertencia: 鈥Los hechos de hoy desacreditar谩n a Trump a los ojos de los centristas, pero tambi茅n forzar谩 el discurso de lo pol铆ticamente aceptable m谩s a la derecha. Mientras tanto, la nueva derecha y el fascismo se armar谩n para intentar replicar lo sucedido. La represi贸n estatal que seguir谩 a esto afectar谩 a todo el mundo, como cuando Erdogan recort贸 libertades tras reprimir un golpe de derechas. La represi贸n estatal incorporar谩 a elementos de centro y buscar谩 aislar a los 鈥榚xtremistas鈥. Y si la derecha es la 煤nica que presiona, se le har谩n concesiones鈥. Y, sin duda, el tiempo le ha dado la raz贸n. Ciudades como Washington y Nueva York se encuentran blindadas por el ej茅rcito mientras el centro-izquierda gringo aplaude la mano dura contra los asaltantes al Capitolio y pide que Biden 鈥 quien colabor贸 con Bush en la redacci贸n de la Ley Patri贸tica tras el 11-S 鈥 endurezca la ley.

Asimismo, CrimeThinc a帽adi贸 que 鈥cuando la extrema derecha viene representada por neonazis rabiosos con camisetas de Auschwitz resulta m谩s f谩cil para pol铆ticos de derechas que quieren deportar a millones de personas y desahuciar a decenas de millones m谩s presentarse como la opci贸n razonable y mainstream鈥. El debate social y pol铆tico se escora m谩s a la derecha cuando nazis y fascistas toman las calles e instituciones. Por eso hay que pararles.


[1] El pasado verano la ciudad de Washington se blind贸 por completo durante las protestas de Black Lives Matter. El ej茅rcito protegi贸 el Monumento a Lincoln durante esas manifestaciones, mientras que la presencia policial para proteger el Capitolio de la ultraderecha fue rid铆cula.

[2] Estas mismas tendencias se pueden ver en otros partidos o movimientos pol铆ticos de 铆ndole ultranacionalista y militarista en otras latitudes, como en Brasil con Jair Bolsonaro, o el ejemplo espa帽ol de Vox, que comparte asesor (Steve Bannon) con Trump. Trump indult贸 a Bannon de delitos de corrupci贸n el d铆a antes de dejar la presidencia, como lo hizo Clinton con varios amigos y donantes suyos.

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Fuente: Todoporhacer.org