October 28, 2020
De parte de El Salto
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El doctor Pedro Vallina (1879-1970), m茅dico anarquista que anduvo desterrado por la Siberia extreme帽a en los a帽os veinte del pasado siglo, relata en sus memorias el viaje que hubo de hacer desde Badajoz hasta Berlanga, tras regresar de su exilio en Londres, adonde le hab铆a llevado la huida de un consejo de guerra formulado a causa de sus ideas: 鈥淎costumbrado a viajar en los trenes r谩pidos de Inglaterra, aquel tren me parec铆a que iba arrastrado por cangrejos, y que pod铆a muy bien bajarme para recoger un objeto y despu茅s volver a subir鈥. Trenes extreme帽os: ayer鈥 igual que hoy.

El primer lugar del exilio de Vallina fue Par铆s, donde colabor贸 en el peri贸dico Le Libertaire, fundado por S茅bastien Faure. En ese diario public贸 un art铆culo del que se har铆a eco El Porvenir del Obrero, peri贸dico de Mah贸n (Baleares), en su edici贸n del 10 de junio de 1903, bajo el t铆tulo de 鈥淪olidaridad鈥. En 茅l Pedro Vallina narraba los hechos acontecidos en Badajoz el 1 de junio de 1902 (Los sucesos de Badajoz), tras los que se declar贸 el Estado de guerra en la ciudad y se clausuraron la Germinal Obrera y la Uni贸n Femenina, organizaciones anarquistas.

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Portada del libro de Pedro Vallina

No s贸lo denunciaba los sucesos y posterior represi贸n de Badajoz (de la que resaltaba que existieran mujeres anarquistas en prisi贸n), sino tambi茅n hechos similares acontecidos en La L铆nea, C谩diz, Reus, C贸rdoba, Salamanca, Jumilla, Almer铆a鈥, todos ellos acontecimientos menores frente a los tres que marcaban 鈥渃laramente la ferocidad de las autoridades y de la burgues铆a: La Mano Negra, Jerez y Montjuic鈥.

A pesar de que en marzo un juez militar hab铆a dictado un edicto declarando nula, ilegal y contraria a la Ley de Asociaciones de 1887 la clausura de La Germinal Obrera y de la Uni贸n Femenina por el Gobernador Civil, ninguna de las dos organizaciones volvi贸 a contar con la pujanza y adhesi贸n obrera demostradas antes de la represi贸n

En consecuencia, llamaba a convocar el mismo d铆a un gran mitin en Par铆s, Londres y en todas las ciudades de Espa帽a, en el que se propusiera al Gobierno espa帽ol el siguiente dilema: 鈥淟a huelga general o la libertad de los presos鈥.

Por esas fechas, un a帽o despu茅s de los sucesos de Badajoz, 22 germinalistas continuaban a煤n presos en la c谩rcel de Godoy, a la espera de un Consejo de Guerra. La fuerte represi贸n ejercida un a帽o antes por el Gobierno Militar de la provincia, a instancias del Gobierno Civil, que se inhibi贸 en la autoridad, hab铆a dado sus frutos. A pesar de que en marzo un juez militar hab铆a dictado un edicto declarando nula, ilegal y contraria a la Ley de Asociaciones de 1887 la clausura de La Germinal Obrera y de la Uni贸n Femenina por el Gobernador Civil, ninguna de las dos organizaciones volvi贸 a contar con la pujanza y adhesi贸n obrera demostradas antes de la represi贸n. La Germinal, falta de fondos para asumir el alquiler de su domicilio social, hubo de abandonar el local de la calle Chap铆n, n潞 10, que a partir de enero de 1903 pas贸 a ser ocupado por la Sociedad Art铆stica y Recreativa Espronceda (Nuevo Diario de Badajoz, 15-01-1903). La misma suerte correr铆a al poco tiempo el peri贸dico El Obrero, Publicaci贸n semanal de sociolog铆a, ciencias y artes.


Anarquismo


El Badajoz anarquista de 1900 (I): La Uni贸n Femenina

La historiograf铆a del movimiento obrero, hecha (y prestigiada) en su mayor铆a por hombres, ha ocultado o no ha prestado la suficiente atenci贸n al papel de la mujer en los avatares y desarrollo de la cuesti贸n social, remiti茅ndola a un segundo plano en lo referente a las luchas y revoluciones acaecidas. Primera entrega de la serie del autor montijano sobre el anarquismo pacense de principios del siglo XX. 

En marzo de ese a帽o (1903), los d铆as 25 y 26, en Torre de Miguel Sesmero se celebr贸 el tercer Congreso Regional Obrero, al que acudieron 32 sociedades obreras de la regi贸n extreme帽a. La Germinal, que hab铆a organizado los dos anteriores, no estaba. En este tercer congreso se tomaron una serie de acuerdos por unanimidad. Tres de ellos rompieron la din谩mica hasta el momento llevada a cabo por La Germinal: por una parte, se acuerda la conveniencia de constituir sociedades cooperativas de producci贸n (acuerdo quinto), y por otra se renuncia a la huelga como instrumento y estrategia de cambio, 鈥減orque perjudican y disminuyen la producci贸n y no resuelven y terminan los ego铆smos y abusos de propietarios, capitalistas y patronos鈥 (acuerdo und茅cimo). En consecuencia, cuando los obreros federados sufrieran abusos de los capitalistas y patronos, deber铆an emplear medios pac铆ficos y elevar las quejas a los poderes p煤blicos, 鈥渆jercitando aquellos derechos y acciones que las leyes les conceden鈥 (acuerdo d茅cimo, extra铆dos de las actas publicadas en el Nuevo Diario de Badajoz de 31-03-1903 y La Regi贸n Extreme帽a del 4-04-1903).

Tales acuerdos contrariaban los principios de La Germinal Obrera que, atendiendo a los fundamentos anarquistas, instaban a la creaci贸n de sociedades de resistencia frente a las sociedades de producci贸n y, por otra parte, hac铆an de la huelga el instrumento transformador por excelencia, la principal herramienta del obrero para la defensa de sus derechos y de su dignidad.

Estos acuerdos fueron alabados por el incipiente republicanismo propugnado por el reci茅n creado partido de la Uni贸n Republicana

Aunque los peri贸dicos regionales, tanto los de car谩cter conservador como los progresistas, alabaron los acuerdos del congreso de La Torre -haci茅ndose eco de las felicitaciones dadas por el Gobernador Civil a las sociedades participantes por 鈥渓a sensatez de los acuerdos鈥-, los mismos fueron duramente criticados por los peri贸dicos anarquistas, tal y como inform贸 El Diario de Avisos, peri贸dico de Segovia, del 4-04-1903, donde al dar noticia de lo acordado se dice que 鈥淟os peri贸dicos 谩cratas y libertarios truenan contra los acuerdos del Congreso, y especialmente disparan bala rasa contra la base und茅cima que declara lo ineficaz y contraproducente de las huelgas para los fines que el partido obrero persigue, a quien califican, gratuitamente, de cobarde y servil porque reconoce la legalidad existente desde el momento que se aviene, seg煤n la base d茅cima, a recurrir a los poderes p煤blicos para dirimir sus contiendas con los capitalistas y patronos鈥.

Estos acuerdos fueron alabados por el incipiente republicanismo propugnado por el reci茅n creado partido de la Uni贸n Republicana. As铆 se desprende del manifiesto publicado en la 煤ltima p谩gina de Las Dominicales del Liprepensamiento, del 15-05-1903, a toda plana, donde su fundador y director, Fernando Lozano Montes, bajo la firma de Dem贸filo (no confundir con el padre de los Machado), ensalza los acuerdos tomados en La Torre, arremete contra los anarquistas, a quienes llama 鈥渆sp铆ritus atolondrados, sin ciencia ni reflexi贸n鈥 e invita a los extreme帽os a sumarse al nuevo partido republicano.

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Plano de Badajoz de 1910 de Benito Ch铆as.

La Germinal no es ajena a los intentos de los poderes f谩cticos para integrarla en el juego pol铆tico que se empezaba a perfilar, que pasaba por las urnas y la participaci贸n en las instituciones. El Nuevo Diario de Badajoz del 10-02-1904, da noticia de que el Alcalde de esta ciudad ha enviado a las asociaciones una carta en las que se les invita a designar un representante que forme parte de la comisi贸n encargada de preparar el programa de la pr贸xima feria. El Presidente y el secretario de La Germinal contestan al alcalde con otra carta en la que se dice que 鈥渢eniendo los obreros el est贸mago vac铆o no tienen fuerza para ocuparse de lo que a sus est贸magos no interesa, a帽adiendo que bien pod铆a el Ayuntamiento ocuparse del remedio de la crisis obrera鈥. La carta, que el alcalde dio a leer a varios concejales, 鈥渇ue objeto de muchos comentarios y produjo penosa impresi贸n en todos鈥.

El 5 de mayo de 1904 llegaban en tren a Badajoz, procedentes de Huelva, unos propagandistas libertarios con intenci贸n de dar un meeting en el L贸pez de Ayala. Este mitin respond铆a a la Excursi贸n Nacional de Propaganda, organizada por Tierra y Libertad, el entonces suplemento de La Revista Blanca que se acabar铆a convirtiendo en 贸rgano de prensa se帽ero del anarquismo espa帽ol. La Revista Blanca era editada por el matrimonio Urales (Teresa Ma帽茅 y Juan Montseny), madre y padre de quien, con el tiempo, ser铆a la primera mujer ministra en la historia de Espa帽a, la anarquista Federica Montseny. Siguiendo lo aportado en la entrada referente a esta excursi贸n en la Enciclopedia del Anarquismo Ib茅rico, Tomo I, de Miguel 脥帽iguez, Fundaci贸n Isaac Puente, cabe hablar de dos excursiones, una de 1902 y otra de 1904. La intenci贸n era llevar la propaganda anarquista por todos los rincones de la pen铆nsula ib茅rica. Cada regional propuso oradores, entre los que se hallaban Leopoldo Bonafulla, Teresa Claramunt, Manuel Ferreira, Jos茅 Gonz谩lez Sola, Antonio Ojeda, Jos茅 Mar铆a P茅rez, Jos茅 Rodr铆guez Romero, Abelardo Saavedra y Jos茅 S谩nchez Rosa.

Muchos de los m铆tines dados en ambas excursiones fueron prohibidos por las autoridades de las localidades de destino. En la primera Teresa Claramunt fue detenida en Ronda, s贸lo por hablar, y en la segunda Rodr铆guez Romero ser铆a expulsado de Andaluc铆a. Tras esa expulsi贸n, vendr铆a a Badajoz

La primera excursi贸n, la de 1902, se centr贸 en Andaluc铆a, mientras que la segunda, recorrer铆a todo el pa铆s entre abril y junio de 1904, con tres comisiones diferentes. En esta 煤ltima participar铆a tambi茅n Soledad Gustavo, quien la inaugurar铆a con un mitin a inicios de abril en el Teatro Barbieri de Madrid.

Muchos de los m铆tines dados en ambas excursiones fueron prohibidos por las autoridades de las localidades de destino. En la primera Teresa Claramunt fue detenida en Ronda, s贸lo por hablar, y en la segunda Rodr铆guez Romero ser铆a expulsado de Andaluc铆a. Tras esa expulsi贸n, vendr铆a a Badajoz.

Por el n煤mero 172 de La Revista Blanca sabemos c贸mo se organiz贸 la excursi贸n o, como tambi茅n era conocida, jira anarquista. Seg煤n consta, 鈥渟e abri贸 una suscripci贸n para comprar los billetes kilom茅tricos que hac铆an falta, uno para cada uno de las tres comisiones. Los compa帽eros de cada localidad que reclamaban la presencia de los comisionados, corr铆an con los gastos del hospedaje. Los de local y manutenci贸n de las familias de los excursionistas, sal铆a de las bandejas que se pon铆an a las puertas de los locales鈥.

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Art铆culo firmado por Arist贸bulo Urano, publicado en El Obrero, 27-01-1902.

Gerald Brenan describi贸 muy bien a estos propagandistas libertarios 鈥揾ombres y mujeres- de principios del siglo XX. Dice que viajaban 鈥渄e un lugar a otro, a pie, a lomos de mula o en los duros asientos de los coches de tercera clase del ferrocarril, o incluso sobre el techo de los vagones de mercanc铆as como los vagabundos o los maletillas, mientras organizaban nuevos grupos o realizaban campa帽as de propaganda, estos 鈥渁p贸stoles de la Idea鈥 鈥揷omo se les sol铆a llamar- viv铆an como frailes mendicantes de la hospitalidad de los trabajadores m谩s pr贸speros鈥 (en Irving Louis Horowitz, Los anarquistas, 2.- La pr谩ctica, Alianza, Madrid, 1975).

Esta comisi贸n reparti贸 por las calles de Badajoz en la tarde del 5 de mayo de 1904 una hoja-panfleto en la que se dec铆a: 鈥淎L P脷BLICO DE BADAJOZ鈥 A todas las clases sociales en general y a los obreros en particular, se les invita a un mitin de propaganda sociol贸gica y Libertaria que tendr谩 lugar en el teatro L贸pez de Ayala de esta capital

En Badajoz se organiz贸 una comisi贸n para traer a la ciudad en 1904 la Excursi贸n de propaganda. Dicha comisi贸n estaba integrada por 脕ngel Santos, Luis Estanislao, Juan Chorizo, Ram贸n Ripado y Miguel Castilla. Algunos de estos, como Juan Chorizo Torres, hab铆an salido poco antes de la c谩rcel de Godoy, a causa de los sucesos de Badajoz de dos a帽os antes.

Esta comisi贸n reparti贸 por las calles de Badajoz en la tarde del 5 de mayo de 1904 una hoja-panfleto en la que se dec铆a: 鈥淎L P脷BLICO DE BADAJOZ鈥 A todas las clases sociales en general y a los obreros en particular, se les invita a un mitin de propaganda sociol贸gica y Libertaria que tendr谩 lugar en el teatro L贸pez de Ayala de esta capital. En dicho mitin tomar谩n parte los propagandistas Jos茅 Mar铆a P茅rez, Jos茅 Rodr铆guez Romero y Manuel Ferreira, los cuales, de acuerdo con las ideas por ellos sustentadas, conceden tribuna libre para todos los que quieran controvertir las ideas por ellos expuestas. La Comisi贸n鈥 (La Coalici贸n, 5-05-1904).

Inicialmente estaba tambi茅n prevista la intervenci贸n de Soledad Gustavo, y de los tres propagandistas propuestos s贸lo acudir铆an los dos primeros, ech谩ndose en falta a Manuel Ferreira da Silva, anarquista de Lisboa que hab铆a sido profesor en 1900 en la Escuela Moderna de Cartagena, miembro por entonces del grupo de afinidad Los Intransigentes (El Liberal, 2-01-1903).

De los dos propagandistas 谩cratas que intervinieron, el asturiano Jos茅 Mar铆a P茅rez y el murciano Jos茅 Rodr铆guez Romero, el m谩s conocido era este 煤ltimo. Podemos extraer datos de su biograf铆a de la Enciclopedia del Anarquismo Ib茅rico de Miguel 脥帽iguez. De 28 a帽os de edad, hab铆a dirigido en 1901 El obrero moderno, y escrib铆a en Tierra y Libertad y en El Rebelde. Form贸 parte en el comit茅 de huelga de la Semana Tr谩gica de Barcelona (julio de 1909), tras la cual se exili贸 en Par铆s. Tras su regreso, form贸 parte del grupo anarquista Solidaridad Humana de Madrid.

El acto del L贸pez de Ayala fue abierto por un abogado de la ciudad de Badajoz, Luis Montalb谩n, a quien intuimos hijo de quien llevara el mismo nombre y fuera despu茅s, en 1910, inspirador de la primera Agrupaci贸n Socialista de Badajoz, fabricante de cervezas artesanales y due帽o del caf茅 Santa Catalina

En Badajoz se ofrecieron dos m铆tines. El primero en el Teatro L贸pez de Ayala el viernes 6 de mayo, a las nueve y media de la noche, y el segundo el domingo 8 de mayo en la sede del C铆rculo Republicano Progresista, a las diez de la noche. Por la prensa de aquellos d铆as sabemos que ambos fueron muy concurridos, con gran asistencia de hombres y mujeres, de diverso pelaje pol铆tico. Seg煤n La Regi贸n Extreme帽a del 8 de mayo, en referencia al mitin en el L贸pez de Ayala, 鈥渆l local estaba lleno en su casi totalidad de curiosos, entre los que hab铆a republicanos, mon谩rquicos y hasta individuos pertenecientes al elemento oficial, atra铆dos todos por la novedad del espect谩culo鈥.

El acto del L贸pez de Ayala fue abierto por un abogado de la ciudad de Badajoz, Luis Montalb谩n, a quien intuimos hijo de quien llevara el mismo nombre y fuera despu茅s, en 1910, inspirador de la primera Agrupaci贸n Socialista de Badajoz, fabricante de cervezas artesanales y due帽o del caf茅 Santa Catalina, donde se vend铆a un caf茅 de elaboraci贸n propia que se daba a conocer 鈥減or propaganda de hecho, que es la m谩s seria de las propagandas, en las principales ferias de esta provincia鈥. Su hermano Felipe Montalb谩n abrir铆a otro caf茅 con el mismo nombre en la calle Pintores de C谩ceres.

La intervenci贸n del abogado, seg煤n La Regi贸n Extreme帽a, fue inaudible, por su baja voz. No sucedi贸 as铆 con la intervenci贸n de Jos茅 Mar铆a P茅rez y Jos茅 Rodr铆guez Romero, quienes hablaron en este orden y lograron entusiasmar al auditorio. El primero explic贸 鈥渓o que constituye el credo anarquista ideal de orden y paz, no doctrina disolvente servida por el pu帽al y la p贸lvora鈥. Defendi贸 鈥渆l amor libre y la supresi贸n de las guerras, la producci贸n econ贸mica com煤n y el consumo regulado por las necesidades de cada cual鈥, que 鈥渓os anarquistas son partidarios de la revoluci贸n como medio de evolucionar hacia la meta de sus aspiraciones鈥, y que 鈥渄e un solo golpe deb铆a de (sic) llegarse a la implantaci贸n del anarquismo, invocando como argumento el testimonio de la Historia鈥.

A continuaci贸n Rodr铆guez Romero dijo que hab铆a que combatir a muerte el Estado, el clericalismo y el militarismo, as铆 como transformar desde los postulados anarquistas la producci贸n, el libre cambio y el consumo. Arremeti贸 contra los republicanos, afirmando que la comisi贸n de propaganda no ven铆a pagada por ning煤n partido pol铆tico y denunciando la persecuci贸n contra el movimiento libertario en Estados Unidos, Suiza y Argentina.

En su perorata ante un auditorio que le escuchaba atento, entregado al discurso, frente al que ya no hac铆an falta campanillas para que guardara silencio, defini贸 la propiedad privada como 鈥渇uente inagotable de injusticias鈥

Por 煤ltimo, 鈥渆xcit贸 a los anarquistas de Badajoz a que se organizasen como lo estaban cuando fueron asesinados en junio de 1902鈥.

Como dato curioso, cabe rese帽ar que el presidente, Luis Montalb谩n, tocaba una campanilla solicitando silencio cada vez que el p煤blico irrump铆a en aplausos tras las arengas de los disertadores, una pr谩ctica muy habitual en los m铆tines anarquistas, donde se advert铆a desde el principio que hab铆a que aplaudir a las ideas, y no a las personas.

Este dato y la cita de algunos autores como Kropotkine, Gorki, Reclus y Malato fueron objeto de burla en el Nuevo Diario de Badajoz, que, en su edici贸n del d铆a siguiente, 7-05-1903, ridiculiz贸 el acto y a los intervinientes bajo un breve titulado 鈥淧ostal 谩crata鈥, de quienes public贸 que 鈥渄efendieron el ideal 谩crata con tan rara habilidad que consiguen hacer ap贸statas de sus creencias a los que entraron en el coliseo, siendo anarquistas furibundos鈥.

Un d铆a despu茅s se dio el segundo mitin, en el domicilio del C铆rculo Republicano progresista, ahora sin presidente de mesa. Hubo 鈥渂astante concurrencia de obreros y algunas mujeres鈥 y, tras agradecer generosamente a los republicanos haberles cedido el local, con quienes se dijo que se compart铆an los propios ideales, 鈥渄iferenciados tan solo en la t谩ctica鈥, P茅rez ley贸 el suelto publicado por el Nuevo Diario, La 鈥淧ostal 脕crata鈥, d谩ndole pie a desarrollar las teor铆as y propuestas de los autores criticados. 鈥淓sos ideales que propagamos鈥, dijo 鈥減or tener el 铆ntimo convencimiento de que son factibles, justicieros y santos, porque tienden a procrear hombres libres y honrados, porque aspiran a hacer una patria nueva, pr贸spera y feliz鈥.

En su perorata ante un auditorio que le escuchaba atento, entregado al discurso, frente al que ya no hac铆an falta campanillas para que guardara silencio, defini贸 la propiedad privada como 鈥渇uente inagotable de injusticias鈥, neg贸 la participaci贸n en cualquier forma de gobierno, 鈥減or querer regirse por las leyes naturales, no por las escritas鈥, que 鈥渕ientras existan tiranos habr谩 esclavos鈥 y que, frente a la pregunta que hacen sus enemigos de 鈥溌縞贸mo vivir sin gobiernos?鈥, es muy sencilla la demostraci贸n:

鈥淓n la actualidad existen ladrones, porque debe haberlos; los productos almacenados producen al ladr贸n; el robo desaparecer铆a no habiendo donde robar. Dasaparezca tanto almacenaje y no har谩 falta autoridad ninguna鈥. Por 煤ltimo, 鈥渙pina que con tres horas que dedique al trabajo debe remunerarse al obrero lo suficiente para atender a su subsistencia y a su familia, con relativo desahogo鈥.

El acto termin贸 a las doce menos cuarto de la noche, tras las siguientes palabras de Jos茅 Mar铆a P茅rez: 鈥淣o habiendo m谩s que explotadores y explotados, trabajemos para la vida nueva que se avecina. No nos gu铆an fines personales, sino colectivos, y propagamos nuestros ideales en pro de la huelga general

Jos茅 Rodr铆guez arremeti贸 contra la prensa 鈥渕ercenaria鈥 y contra la autoridad, poniendo como ejemplo ese mismo acto, donde no hab铆a presidente. El acto termin贸 a las doce menos cuarto de la noche, tras las siguientes palabras de Jos茅 Mar铆a P茅rez: 鈥淣o habiendo m谩s que explotadores y explotados, trabajemos para la vida nueva que se avecina. No nos gu铆an fines personales, sino colectivos, y propagamos nuestros ideales en pro de la huelga general. Cuando el obrero se cruce de brazos, cuando el obrero diga 鈥渘o produzco m谩s鈥濃 隆Ah!… entonces la felicidad humana ser谩 un hecho鈥 (cr贸nica extra铆da de La Coalici贸n, 11-05-1904).

Al d铆a siguiente los propagandistas siguieron su camino. Algunos medios libertarios informan de otro mitin en M茅rida, si bien no hemos podido confirmar la referencia. Al poco tiempo, en junio, tras serias dificultades y continuas prohibiciones (en muchos lugares les negaron los locales) la Excursi贸n Nacional de Propaganda se dar铆a por finalizada. Seg煤n sabemos por el testimonio vertido en La Revista Blanca, 鈥渓a excursi贸n dej贸 un peque帽o d茅ficit, que pag贸 la administraci贸n de Tierra y Libertad, despu茅s de un arreglo que se hizo, como entre amigos, con los individuos de la Comisi贸n que, por ser solteros, no ten铆an tantas necesidades como los casados鈥.

En noviembre de 1904 los miembros de La Germinal se volvieron a reunir para tratar de fundar un nuevo peri贸dico, sin que el mismo llegara a ver la luz. De quienes hab铆an participado en la comisi贸n organizadora de la excursi贸n destacar铆a, con el tiempo, Juan Chorizo Torres, condenado y preso en su d铆a por los sucesos de Badajoz.

Muchos de los hijos de aquellos espa帽oles, emigrados en unas condiciones p茅simas para trabajar en las minas de carb贸n de la Gran Breta帽a, regresaron en el a帽o 1936 a Espa帽a para luchar contra el fascismo en las Brigadas Internacionales

Este pacense acabar铆a emigrando a las minas inglesas del sur de Gales, en Dowlais. Una empresa minera del Norte de Espa帽a, la Orconera, subsidiaria de la Dowlais Iron Company, metal煤rgica, envi贸 a esta ciudad galesa a partir de 1900 a cientos de obreros espa帽oles, para recortar los salarios de los mineros galeses. En poco tiempo se form贸 una comunidad cosmopolita integrada por espa帽oles, portugueses, italianos, belgas鈥 Las familias espa帽olas abundaban hasta tal punto que en la localidad donde resid铆an se abri贸 una calle con el nombre Alphonso Street, por el monarca Alfonso XII. La primera oleada de inmigrantes cre贸 tantas expectativas -falsas en realidad-, que quienes acudieron en la segunda oleada, a partir de 1907, lo hicieron atra铆dos por la creencia de que 鈥渆l jam贸n colgaba de los 谩rboles鈥 y 鈥渆l hierro se transformaba en oro鈥 (Yeoman, JM, Salud y anarqu铆a desde Dowlais: The translocal experience of Spanish anarchists in South Wales. 1900-1915, International Journal of Iberian Studies).

Badajoz anarquista 4.4

Emblema de la sociedad minera de Dowlais.

Juan Chorizo fue en esta segunda oleada, para descubrir que las condiciones laborales y de vida eran tan miserables como en su tierra extreme帽a. Sabemos de sus andares por tierras galesas por sus intervenciones en Tierra y Libertad y en el peri贸dico mejicano Regeneraci贸n, fundado y dirigido por Ricardo Flores Mag贸n. All铆, en Dowlais, form贸 parte del grupo anarquista Ni dogmas ni Sistemas. En poco tiempo y gracias a la prensa de car谩cter libertario que llegaba a las minas, los sindicatos locales se volvieron 谩cratas, sobre todo en la zona donde viv铆an las familias espa帽olas, conocida como Spanish Row o Spaniardos Row. Las tensiones con los mineros ingleses fueron constantes, si bien los anarquistas siempre vieron en ellos una fuerza hermana. Muchos de los hijos de aquellos espa帽oles, emigrados en unas condiciones p茅simas para trabajar en las minas de carb贸n de la Gran Breta帽a, regresaron en el a帽o 1936 a Espa帽a para luchar contra el fascismo en las Brigadas Internacionales.

La Sociedad Obrera La Germinal 鈥搖n tiempo federaci贸n de sociedades- no desapareci贸, sino que fue transmut谩ndose en los conocidos como grupos de afinidad, que comenzaron a surgir por las provincias de Badajoz y de C谩ceres, aqu铆 y all谩, y cuya especifidad anarquista trascend铆a la cuesti贸n meramente pol铆tica o sindical, en busca de un ideal que no ten铆a nada que ver con la imagen creada de grupos terroristas con la que se ha querido relacionar al anarquismo, a causa de una supina ignorancia y motivado inter茅s.

Los grupos de afinidad, integrados por hombres, mujeres y familias al completo, compart铆an no solo ideales, sino escuelas racionalistas, pr谩ctica del esperanto o del Ido, afici贸n al nudismo, alimentaci贸n vegetariana y vegana, excursiones dominicales, ceremonias civiles de nacimiento, uni贸n y muerte, y un amor a la cultura que part铆a del libro como base de la misma y pasaba por diversas formas de expresi贸n, entre las que destacaba la creaci贸n de grupos teatrales y representaci贸n de obras con una fuerte carga de denuncia social. Grupos como Teatral Libertario de Azuaga (en esta localidad lleg贸 a haber una decena de grupos), Luz de Badajoz, Tea incendiaria de Berlanga, Ni leyes ni religiones de Higuera de la real, Luna de Don Benito, Sol de M茅rida, Salud de Montijo, Flor de Villafranca de los Barros, Conscio de la Puebla de Alcocer, Anarko de Reina, Vivir de C谩ceres, Los Sin Tierra de Navalmoral de la Mata鈥 y muchos m谩s cuya pista y acciones podemos seguir mediante la prensa libertaria 鈥搉acional e internacional- de aquellos a帽os.

Pero eso ya es otra historia que, tal vez, contaremos en otra ocasi贸n.




Fuente: Elsaltodiario.com