December 26, 2021
De parte de SAS Madrid
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La frustraci贸n de las expectativas de normalidad tras la campa帽a de vacunaci贸n est谩 detr谩s de la sensaci贸n de des谩nimo que ha tra铆do la entrada de 贸micron, explican los expertos, que recomiendan vivir el d铆a a d铆a y seguir tomando medidas sanitarias.

La sexta ola ha sido un batacazo. Estas no son unas navidades normales como era la esperanza tras el 茅xito de la campa帽a de vacunaci贸n y llevar la circulaci贸n del virus de la COVID al nivel m谩s bajo muchos meses. Aunque los cient铆ficos y los sanitarios no han dejado de repetir que la pandemia no hab铆a terminado, la vacuna hab铆a supuesto, tambi茅n, una dosis alta de optimismo. Pero lleg贸 noviembre y con 贸micron, una nueva variante a las puertas de la Navidad que, seg煤n est谩 demostrando, es mucho m谩s contagiosa que la anterior. 脫micron es una muestra de que la pandemia de COVID-19, aunque con caracter铆sticas diferentes, contin煤a.

Renunciar a las cenas de empresa, a los reencuentros con amigos, revender los billetes con los que te ibas a ir a casa e incluso no acudir a cenas en familia ha podido provocar mucha frustraci贸n, sobre todo, despu茅s de venir de un tiempo de calma. Sin ir m谩s lejos, la incidencia acumulada lleg贸 a estar en 41 casos a mediados de octubre. Ahora mismo supera los 900 casos, algo muy lejano hace solo un par de meses.

Elvira ha vivido una semana “un poco rara”. A pocos d铆as de Nochebuena, cita que iba a pasar con su madre en Madrid, una compa帽era de trabajo les comunic贸 que ten铆a coronavirus. “Yo entr茅 en p谩nico porque est谩s a muy pocos d铆as de Nochebuena y se monta el cirio”, explica algo resignada y sin saber qu茅 hacer. Elvira se puso a contar d铆as en el calendario, a hacer c谩lculos por si pod铆a haberse librado del contagio. “Mi Nochebuena ha sido un petit comit茅: mi madre y yo. Y nos tenemos yo a ella y ella a m铆, por as铆 decirlo. Aunque pueda sonar un poco dram谩tico. Si te encuentras cada una cenando en tu casa es un poco triste”.

La avalancha de casos ha colapsado de nuevo los servicios sanitarios de atenci贸n primaria y ha empujado a muchos ciudadanos a tener que autodiagnosticarse en casa con tests de farmacia. El desasosiego ha aumentado todav铆a m谩s al ver que las pruebas de ant铆genos se iban agotando con poco margen antes de celebrar la Navidad y la Nochevieja. Esta frustraci贸n es comprensible, explican los expertos, que recomiendan vivir el d铆a a d铆a y seguir tomando medidas sanitarias.

“Estamos todos con la pila casi agotada”, reconoce el psic贸logo cl铆nico de Center Psicolog铆a Cl铆nica, Manuel Oliva, tras dos a帽os de pandemia. “Despu茅s de la vacunaci贸n se hab铆a producido un cierto estado de euforia, de que ya hab铆amos vencido al virus. Quiz谩 en muchos casos hemos ido descuidando medidas de seguridad”, comenta Oliva. “Tambi茅n es verdad que desde las instituciones se ha transmitido una mayor calma y eso ha relajado a la poblaci贸n”, valora el especialista.

Despu茅s de “esa euforia”, continua el experto, “empezamos a ver que hay una nueva variante y que se generan contagios en personas que est谩n vacunadas” y termina por aparecer una sensaci贸n de incertidumbre, hartazgo y descontrol, enumera el psic贸logo. Aunque la alta incidencia no se ha traducido en una escalada similar en casos graves, el gran n煤mero de contagios impacta primero en la atenci贸n primaria y luego se traslada a los hospitales. Las cifras de ingresos suben y eso a帽ade otro rev茅s como el que describ铆a el cl铆nico.

Celia Ruiz trabaja en Bruselas desde septiembre de 2019 y la peor parte de la pandemia (confinamiento y cierres a茅reos) le pill贸 all铆. De aquellos d铆as recuerda muy bien la parte positiva, nada m谩s llegar hizo un grupo de amigos y entre ellos se sostuvieron hasta la llegada del verano. Pero tambi茅n rememora la peor parte, la de sentirse aislada sin poder regresar a Espa帽a para ver a su familia. Con esta sexta ola le viene a la mente todo lo vivido y, aunque ha podido volver unos d铆as a su pueblo, Villanueva de los Infantes en Ciudad Real, siente c贸mo “las sucesivas olas est谩n minado el 谩nimo, como si esto no fuera a acabar nunca”.

“Yo vivo sola y al final el aislamiento y la responsabilidad de reducir contactos te afecta. Lo que m谩s ansiedad me genera es verme de nuevo ‘atrapada’ en Bruselas y pensar que si pasa algo en Espa帽a no tengo manera de venir”, reconoce. “Se que ese escenario es casi imposible”. Esta joven relata que ha vivido dos veces la bofetada de aumento de contagios en las 煤ltimas semanas: “Estoy viviendo dos veces el mismo escenario porque la explosi贸n de contactos que estamos viendo ahora en Espa帽a yo ya la he vivido en Bruselas”.  

Salvando las distancias, la profesora de Sociolog铆a de la UCM, Celia D铆az, cree que esta situaci贸n podr铆a tener trazas parecidas a lo que se produjo durante la Gran Recesi贸n de 2008. “Se hablaba todo el rato de la crisis y tambi茅n hab铆a mensajes de algunas instituciones buscando soluciones individuales a un problema social mundial”, compara. “Me recuerda un poco, aunque con much铆simas salvedades”.

驴Se ha transmitido una sensaci贸n de calma o de victoria que no era real? 驴Deb铆amos estar mentalizados para esto? Algunos apuntan directamente a los medios y a los pol铆ticos; otros recuerdan que la Organizaci贸n Mundial de la Salud (OMS) no ha dejado de repetir que a煤n quedaba camino por delante. En todo caso, los epidemi贸logos alertan de que a煤n debe pasar tiempo para dar por concluida la pandemia. Es momento de estudio, de recolecci贸n de datos y de seguir acumulando inmunidad.

Para el epidemi贸logo Mario Font谩n uno de los problemas parte de un error de comunicaci贸n, “tanto de gobiernos como de personas expertas” y que se haya dado a entender que “la vacunaci贸n iba a resolver la pandemia de una manera r谩pida”. “Creo que esto se puede haber comunicado mal, porque, por ejemplo, los gobiernos pon铆an mucho 茅nfasis en llegar al 70% de vacunaci贸n, cuando muchos dec铆amos que esto no ten铆a sentido”, comenta. S铆 que tiene sentido, considera, “establecer ciertos horizontes”, pero no hablar de “la inmunidad de grupo como si de un d铆a para otro cambiara la situaci贸n radicalmente”.

“Creo que la gente pensaba que estas vacunas iban a funcionar como las vacunas que conocemos para otras enfermedades cuando su situaci贸n es radicalmente distinta”, apunta Font谩n. “La varicela o el sarampi贸n son enfermedades que circulan a niveles epidemiol贸gicos muy diferentes y que por lo tanto esas vacunas pueden funcionar mejor en ese escenario que en uno de pandemia”. La vacuna es una de las mejores herramientas, recuerda el cient铆fico, pero no la 煤nica. “Todos estos matices no los hemos comunicado bien y pueden llevar a esa sensaci贸n de des谩nimo”.

D铆az piensa algo similar. La soci贸loga tambi茅n cree que parte del problema con el que se encuentra ahora la gente que pasar谩 estos d铆as lejos de su familia “viene de esas euforias”. “De verdad creo que todas las instituciones deber铆an contenerlas, de la misma manera que s铆 que han sido contenidas por parte de los cient铆ficos y del personal sanitario”.

“Estamos en un momento cambiante y ten铆amos un optimismo porque en nuestro Estado las vacunas han sido un 茅xito, pero no podemos olvidar que esto es una pandemia. Hasta que no tengamos soluciones mundiales hay que contener esta euforia”, zanja la profesora.  

“Ese optimismo mundial era muy privilegiado”

“Esta variante nos ha ense帽ado que ese optimismo mundial era muy privilegiado y que tenemos que salir todos los pa铆ses al mismo ritmo de esta situaci贸n si queremos que el escenario cambie”, recita como un mantra Font谩n. Esta idea es la que m谩s repiten todos los especialistas en la materia. Mientras que las dosis no lleguen a todas las partes del mundo, a todos los pa铆ses, las variantes seguir谩n apareciendo.

“He ido pasando etapas. Hace dos meses, a m铆 me dieron un papel de que la cosa estaba tan bien, porque en Teruel hab铆a dos o tres hospitalizaciones por COVID, diciendo que las medidas se hab铆an relajado y a las que acab谩semos de parir nos dejaban tener hasta dos personas en la habitaci贸n y me puse s煤per contenta”, cuenta Raquel que dio a luz el d铆a del sorteo de la loter铆a de Navidad. Sin embargo, todo cambi贸 con el gran aumento de casos y, pocos d铆as antes del parto, Arag贸n hizo obligatorio el pasaporte COVID para hacer visitas en hospitales y ni su marido ni su madre lo ten铆an hecho. “Me empec茅 a agobiar un mont贸n cuando las hospitalizaciones subieron. Pero lo peor fue que el viernes Lamb谩n impuso pasaporte COVID para venir a hacer visitas en hospitales. Como hasta ese momento el pasaporte solo hac铆a falta para salir de fiesta o asistir a grandes eventos, no lo ten铆amos nadie. Entr贸 en vigor un viernes. En mi casa fue una locura”, relata todav铆a desde el hospital y se pregunta qu茅 habr铆a pasado si se hubiera puesto de parto el s谩bado sin que ninguno de sus acompa帽antes hubiera logrado concluir el tr谩mite.

Sin embargo, esta situaci贸n no es la de hace un a帽o y en nada se parece a la de marzo de 2020. Se ha acumulado aprendizaje, inmunidad y se sabe qu茅 medidas funcionan. Font谩n cree que es momento de volver al teletrabajo y de poner en marcha “circuitos ajenos al sistema sanitario” que permitan al ciudadano hacerse un test o solicitar una baja sin colapsar al sistema de salud.

“No analizar Espa帽a como un todo, transmitir los matices de las vacunas y que eventualmente la situaci贸n cambiar谩 a mejor, pero eso no quiere decir que hayamos salido ya. Hay que acumular vacunaci贸n e inmunidad natural”, explica sobre lo que deparar谩 2022.

Tampoco hay que olvidar que la pandemia no seguir谩 ascendiendo de manera infinita. En alg煤n momento se frenar谩 y ser谩 momento de analizar c贸mo ha respondido la vacuna y de plantear futuros escenarios. Mientras tanto: “Lo importante es que nos adaptemos a la situaci贸n actual. A d铆a de hoy se est谩n produciendo contagios por esta nueva variante. 驴Qu茅 podemos hacer en este momento? Tomar medidas, seguir las pautas de vacunaci贸n y tratar de vivir lo mejor que podamos dentro de las posibles restricciones”, recomienda Oliva. “Esto nos aumenta un poco la sensaci贸n de cierto control y nos reduce la incertidumbre”.  

Enlace relacionado ElDiario.es 25/12/2021.




Fuente: Sasmadrid.org