September 18, 2021
De parte de Nodo50
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Finalmente llegamos a la esperada fecha del Bicentenario de la Independencia, cuando Guatemala debi贸 cumplir los buenos prop贸sitos que esa importante fecha ofrec铆a, planteados ante la Conferencia General de Unesco, en el lejano octubre de 2009.

En aquella oportunidad, los representantes de Argentina, Bolivia, Chile, El Salvador, Espa帽a, Guatemala, M茅xico, Per煤 y Venezuela, pidieron apoyar la celebraci贸n de bicentenario, a 11 a帽os vista. Reafirmaron su compromiso para promover el di谩logo, la paz, la diversidad cultural, la salvaguarda de su patrimonio cultural material e inmaterial, las lenguas aut贸ctonas, el medio ambiente, el desarrollo sostenible, la democracia participativa y el respeto a los derechos humanos.

Guatemala plane贸 hacer un an谩lisis del Estado, forjado 200 a帽os atr谩s, que a煤n no se consolida como instituci贸n rectora de la Naci贸n. Que el tema de la independencia trascendiera los conceptos obsoletos de s铆mbolos patrios, asignaturas escolares y formaci贸n c铆vica que no han creado ciudadanos libres conscientes de sus deberes y derechos. Invit贸 a releer la historia para conocer c贸mo se transform贸 el mundo en ese lapso; a reflexionar sobre las lecciones aprendidas que permitieran mejorar el presente y sentar las bases para construir una nueva Guatemala pr贸spera y equitativa.

En otras palabras, el Estado desaprovech贸 la oportunidad para dise帽ar una ruta que sacara al pa铆s del anquilosado siglo XIX en que se mantiene, teniendo a disposici贸n la vasta informaci贸n procurada por los acad茅micos que ofrece, con amplitud y sustento, la clara lectura de la historia con la que se pudieron sentar las bases de la Guatemala del Siglo XXI. Nada de eso no hizo.

M谩s all谩 de propiciar cambios tendentes a arrancar el enraizado colonialismo, fueron promovidos actos que no indujeron a reflexionar sobre la Rep煤blica creada y menos a煤n, a imaginar el pa铆s deseado, sin siquiera satisfacer necesidades b谩sicas de educaci贸n, salud, trabajo, vivienda; y menos a煤n, a solventar inveterados problemas como la desnutrici贸n infantil, muerte materna, inseguridad y violencia que la Constituci贸n Pol铆tica enuncia como postulados.

En cambio, se opt贸 por proyectos intrascendentes, aunque costosos, como el Monumento al Bicentenario de la Independencia en la ciudad de Guatemala, que no responde a lo que debi贸 significar la emblem谩tica fecha. El t茅rmino monumento es de origen latino: monumentum, del que el sufijo mentum hace referencia a mente, memoria, recuerdo; por lo que un monumento es un medio para recordar alg煤n hecho o persona relevantes en la historia de un pueblo.

Reconstruir mediante copia o interpretaci贸n un edificio destruido por los terremotos de 1917-18 y terminado de demoler por el Estado en las v铆speras del centenario (1921) atenta en contra de la integridad del centro hist贸rico, la imagen urbana y el paisaje arquitect贸nico.

El Real Palacio, Palacio de los Capitanes Generales o de la Real Audiencia, su nombre lo indica, fue sede de la Capitan铆a General del Reino de Guatemala, asiento del representante del Rey. Levantarlo de nuevo, independientemente de c贸mo que se haga, implica necesariamente restablecer un s铆mbolo del opresor, del que los peninsulares radicados aqu铆 decidieron separarse. El remedo, como monumento conmemorativo, luce m谩s como una loa al reino espa帽ol. Es la ant铆tesis de lo que el acto independentista debi贸 representar.

Hoy, despu茅s de dos siglos de aquel importante acontecimiento, que de todos modos no aport贸 beneficios al pueblo, que dicho sea de paso, tampoco particip贸 de aquella decisi贸n, pues se consider贸 que hubiera sido peligroso y de consecuencias impredecibles que fuera el pueblo quien la propiciara, el Monumento al Bicentenario de la Independencia no se justifica desde ning煤n punto de vista.





Fuente: Prensalibre.com