January 5, 2022
De parte de Bloque Combativo Y De Clase
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 El pasado 16 de diciembre, la Polic铆a Nacional entraba violentamente en varios domicilios de las barriadas proletarias de la provincia de C谩diz, para detener y enjuiciar a los trabajadores solidarios que han participado en las movilizaciones del sector del Metal. El d铆a 22 del mismo mes, el gobierno, los sindicatos oficialistas CCOO y UGT, y la patronal, llegaban a un acuerdo para lanzar la llamada 鈥渞eforma laboral鈥 de Yolanda D铆az.

Ambos sucesos, analizados y comprendidos conjuntamente, indican cu谩l es el tenor real de la gesti贸n de los conflictos de clase por parte del gobierno actual. La reforma que no deroga las reformas, y el despliegue de tanquetas y uniformados para aplacar a los descontentos.

La reforma que no deroga nada. Porque, pese a las promesas electorales que llevaron al actual gobierno al poder, es evidente que el acuerdo aprobado no consiste en una derogaci贸n, ni total ni parcial, ni mucho menos de 鈥渓os aspectos m谩s lesivos鈥, de la reforma laboral de 2012, por no hablar de la de 2010, que abri贸 el camino y construy贸 las instituciones jur铆dicas esenciales que luego el PP no tuvo m谩s que desarrollar en la gran ofensiva desreguladora implementada en 2012.

La patronal est谩 contenta con este acuerdo. No es extra帽o. Tambi茅n lo est谩n los grandes sindicatos del R茅gimen y el Ministerio de Trabajo (de Su Majestad). Tampoco es extra帽o. La ambigua componenda alcanzada permitir谩 a las clases dirigentes espa帽olas cumplir con lo exigido por la Comisi贸n Europea: atacar, de manera formal, a la dualidad contractual en el mercado de trabajo sin debilitar con ello, sustancialmente, el proceso de expansi贸n del mando empresarial sobre el conjunto de las condiciones de trabajo y las relaciones laborales, en el d铆a a d铆a de las empresas.

Porque esta reforma se define tanto por lo que dice, como por lo que no dice. Define nuevos tipos de contrato, y nuevas formas de uso para los ya existentes, para favorecer un 茅xito estad铆stico artificial a la hora de contabilizar la tasa de temporalidad, sustent谩ndose en el hecho de que los contratos fijos-discontinuos (pese a su esencia fundamentalmente precaria) no ser谩n considerados como temporales en las estad铆sticas. Tambi茅n vende como 茅xitos cosas que ya estaban reconociendo los tribunales, porque hasta la misma patronal de diversos sectores hab铆a visto como un estorbo innecesario la regulaci贸n en esos aspectos de la reforma de 2012, como la vuelta a la ultraactividad de los convenios.

Habla fundamentalmente de contrataci贸n, desconociendo (o, a煤n peor, dejando en la penumbra) el hecho de que el fraude empresarial en la determinaci贸n de los contratos aplicables ha sido uno de los elementos esenciales de la expansi贸n de la precariedad obrera. Y que ese fraude no puede entenderse desde una definici贸n aislada y abstracta de los tipos de contrato, sino que es un subproducto m谩s de un conjunto de medidas que abarcan tanto la tipificaci贸n de los contratos, como las posibilidades de despido, la capacidad para modificar las condiciones del trabajo (el horario, los turnos, el lugar鈥) y las posibilidades reales de acceso a la acci贸n sindical y a unos tribunales imparciales.

Eso es lo que no dice la reforma. Que el fraude en la contrataci贸n no se cura con sanciones m谩s altas (aunque a todos nos parezca bien que se impongan), porque los trabajadores en esas situaciones (subcontrataci贸n, precariedad, falta de representaci贸n sindical efectiva) no van a poder denunciar gran cosa, si pueden ser despedidos en cualquier momento (porque la reforma no toca el hecho de que un despido il铆cito, ilegal, es decir improcedente, es algo que puede hacerse si se tiene dinero), pueden ser trasladados de centro de trabajo, cambiados de turno, sometidos a horarios arbitrarios e infernales, ver c贸mo no se renuevan sus contratos, ser separados de sus compa帽eros o sometidos a una hipervigilancia favorecida por las nuevas tecnolog铆as de control, etc.

Eso nos dec铆an hace poco en Madrid los representantes de los trabajadores de las empresas auxiliares del Metal de C谩diz: el problema no es el aumento de salarios del convenio, el problema es que ya no hay convenio, que el convenio es letra muerta. Creerse que lo importante en una cadena de contratas de las dimensiones actuales en muchos sectores, es si el convenio aplicable es el de la empresa principal o el de la contrata, es no entender que hace ya mucho que el convenio se ha convertido en una carcasa vac铆a en relaciones laborales precarias y esencialmente brutales, convertidas en una dictadura patronal efectiva sin contrapesos reales.

La 煤nica reforma laboral posible contra la precariedad pasar铆a por lo que constituye herej铆a manifiesta para todos los firmantes de este acuerdo: el reforzamiento efectivo de los trabajadores en el puesto de trabajo, individualmente y en sus procesos de organizaci贸n aut贸noma colectiva. Acabando con los despidos improcedentes (si es ilegal, no hay despido), terminando con las cadenas de subcontrataci贸n (si est谩 en tu cadena de valor, son tus trabajadores), multiplicando la posibilidad de actuaci贸n de las asambleas de trabajadores en los centros de trabajo (si te afecta, decides). Recuperando los l铆mites a las decisiones empresariales sobre horarios, turnos, teletrabajo, etc. (pacta sunt servanda).

Las organizaciones sindicales que constituimos el Bloque Combativo y de Clase estamos constituidas por trabajadores y trabajadoras que trabajamos, por gentes que vemos lo que ocurre en las empresas, que mascamos y sufrimos la explotaci贸n. No le debemos nada a nadie. No vivimos de llegar a acuerdos. Vamos a trabajar, cobramos nuestro salario, peleamos por nuestros derechos.

Sabemos, por tanto, que la precariedad no es producto de ning煤n art铆culo aislado del Estatuto de los Trabajadores, que no se resuelve cambi谩ndole el nombre a los contratos, que no nos la van a regalar los que siempre nos venden, por mucho que sea el d铆a antes de Nochebuena.

Y sabemos, tambi茅n, que tendremos que pelear contra la precariedad, contra la explotaci贸n, contra la injusticia, a煤n m谩s el d铆a despu茅s de que la nueva reforma laboral se apruebe.

La patronal, CCOO y UGT, el Ministerio de Trabajo (de Su Majestad) no nos van a ayudar. Sus reformas laborales son letra muerta, canciones suaves para dormir a los ni帽os, mientras la brutalidad del d铆a a d铆a de los trabajadores y las trabajadoras no les deja otro camino que tomar en sus propias manos su liberaci贸n.

Desde el Bloque Combativo y de Clase vamos a luchar y movilizarnos lo m谩s seria y unitariamente posible contra esta Reforma Laboral.

Organizados somos fuerza





Fuente: Bloquecombativoclase.blogspot.com