September 7, 2021
De parte de SAS Madrid
118 puntos de vista

Las consecuencias del Brexit empiezan verse en el Reino Unido. Es cada vez más habitual ir a un supermercado y encontrarse con estanterías vacías y con que no hay agua, leche o latas de Coca-Cola, por ejemplo. Hay distintos motivos que explican esta escasez de productos. El principal es la falta de camioneros que puedan traer, primero, los productos al país y, luego, llevarlos de los almacenes a las estanterías de los supermercados. Desde el Brexit y el Covid que se han marchado miles de camioneros. En estos momentos faltan 100.000 camioneros. En total, hay 516.000 personas con la licencia para conducir camiones pesados, según la Asociación de Transporte por Carretera, aunque solo el 54% trabajan.

El segundo motivo es la falta de mano de obra. Desde que se produjo el Brexit se han marchado del país 1,3 millones de ciudadanos europeos. La marcha de europeos se suma a que no están llegando nuevos. La implantación del nuevo sistema de inmigración por puntos que solo entrega visados de trabajo a personas que ganen más de 30.000 euros brutos y que sean cualificadas complica mucho la entrada de extranjeros. Se está pidiendo al gobierno que relaje las medidas en este sentido. El gobierno insiste en que se debe dar trabajo a ciudadanos británicos, pero estos no están interesados en trabajos mal pagados como los de camarero, camionero o albañiles.

Presos en las carnicerías

La industria cárnica está en negociaciones con el gobierno para poder contratar a presidiarios y expresidiarios en mataderos, carnicerías y centros de procesamiento de carne para cubrir las 14.000 vacantes que hay en estos momentos. También el gobierno está estudiando la contratación de conductores del Ejército para que ayuden en el reparto de alimentos y bienes. El sindicato Unite, que representa a la mayoría de los camioneros, denunció en NIUS que ésta era solo una solución temporal y que deberían solucionar los problemas de fondo del sector y proteger a los camioneros ya sea económicamente como mejorando sus condiciones de trabajo. Ha trascendido que algunas empresas están pagando un 45% más por hora para atraer a nuevos conductores.

También en este sentido la mano de obra en los supermercados se ha visto afectada por la cuarentena obligada de diez días que tienen que hacer todos aquellos ciudadanos que son contactados a través de la aplicación del Servicio de Salud Pública por haber estado en contacto con alguna persona positiva de Covid. Estaba afectado sobremanera a este sector. El gobierno ha anunciado su exención para los supermercados para que puedan ir a trabajar y ha sustituido la cuarentena por un autotest rápido de antígenos.  

El tercer motivo es el incremento de la burocracia y los controles en la frontera como consecuencia de la salida de la Unión Europea (UE) en enero, que está dificultando la llegada de productos. Un reciente informe del Banco de Inglaterra que cubría el período comprendido entra abril y junio de este año concluyó que “los retrasos en el transporte han llevado a la falta de ítems como muebles, partes de coches y bienes eléctricos”.

Un brexitero afectado

La combinación de estos tres factores ha dejado desprotegidas a muchas empresas. La última en verse afectada ha sido Coca-Cola, que se ha quedado sin latas de aluminio y no se puede fabricar Diet Coke ni Coca-Cola Zero. Coca-Cola Europacific Partners (CCEP), la compañía responsable de la fabricación, del transporte y de la venta de producto como Fanta o Sprite, confirmó que habían tenido problemas para encontrar conductores que pudieran transportar sus productos.

Esta semana la principal cadena de pubs británica, Wetherspoons dijo que tenía escasez de algunas marcas de cerveza como Carling, Coors y Heineken. No son los únicos pubs afectados. Las fabricantes de cerveza Heineken y Molson Coors (la propietaria de Carling y Coors) han informado que no pueden entregar sus pedidos por la carencia de transportistas. Se da la circunstancia de que el fundador y presidente de Wheterspoons, Tim Martin, fue un prominente defensor del Brexit. Ahora el Brexit está afectando duramente su negocio. Este hecho no ha pasado desapercibido entre sus críticos. El cantante de folk y protesta, Billy Bragg, tuiteó: “aquí está el lamento de Tim Martin, cuya compañía agoniza por culpa del Brexit que tanto defendió”.

Martin sostiene que el problema es la huelga de camioneros de Heineken, pero el sindicato Unite niega haber convocado ninguna huelga.

Sin salsa peri-peri

También McDonald’s se ha quedado sin bebidas embotelladas y sin batidos debido a que no está funcionando la cadena de suministro. Su rival en el sector de la comida rápida, Kentuky Fried Chicken, también ha tenido que eliminar algunos productos de su menú. Por su parte, la cadena de restaurantes de pollo Nando’s han tenido que cerrar de forma temporal cincuenta establecimientos (de los 400 que tiene en el país) por la falta de su ingrediente básico: la salsa peri-peri.

Además, la compañía está ofreciendo a los empleados afectados por el cierre de restaurantes ayudar en la cadena de suministro.    

La situación se puede agravar a partir del 1 de octubre cuando termina la segunda prórroga de la UE para la reducción de los controles de productos en la frontera. A partir de entonces debería entrar en funcionamiento al cien por cien el acuerdo del Brexit en la frontera. Johnson ya ha pedido dos prórrogas. De momento ni el gobierno británico ni los representantes de la UE se han sentado a negociar una extensión de la concesión de la UE. El sector de los comerciantes ya ha advertido que se avecinan Navidades complicadas si el gobierno no pone remedio.

Enlace relacionado NiusDiario.es (07/09/2021).




Fuente: Sasmadrid.org