October 21, 2021
De parte de SAS Madrid
711 puntos de vista

Una nueva edici├│n de The Lancet Countdown, el informe m├ís prestigioso del mundo en materia de cambio clim├ítico y su relaci├│n con la salud p├║blica, se ha publicado este jueves. Representando “el consenso entre los investigadores l├şderes de 43 instituciones acad├ęmicas y agencias de la ONU”, el estudio pone negro sobre blanco, una vez m├ís, que la crisis clim├ítica no es solo una cuesti├│n de futuro, sino de presente, y que afecta ya a la salud y a la vida de millones de personas, sobre todo de los pa├şses m├ís pobres. “Las poblaciones de pa├şses con bajos y medios niveles de desarrollo humano han sufrido el mayor incremento en vulnerabilidad relacionada con el calor en los ├║ltimos 30 a├▒os”, con un aumento de las muertes debido a las altas temperaturas en los ├║ltimos a├▒os que alcanza el 85%, con pa├şses como Brasil e India como principales afectados. El calentamiento global, adem├ís, “est├í empezando a revertir a├▒os de progreso en la seguridad alimentaria, neg├índoles un aspecto esencial de la buena salud”. 

“El cambio clim├ítico est├í aqu├ş y ya lo estamos viendo afectar la salud humana en todo el mundo”, asegur├│ el profesor Anthony Costello, director ejecutivo de The Lancet Countdown. El calentamiento global aumenta las temperaturas medias, lo que afecta directamente al bienestar m├ís b├ísico de todas las poblaciones, pero tambi├ęn aumenta la cantidad y severidad de los fen├│menos extremos, como sequ├şas, olas de calor, tormentas o huracanes que no solo tienen obvia incidencia directa en la salud: tambi├ęn indirecta. Se arruinan cosechas y se abren las puertas al hambre, se genera el caldo de cultivo perfecto para nuevas y viejas enfermedades infecciosas ÔÇôdengue, malaria, zikaÔÇô. Los planes gubernamentales y empresariales siguen lejos de afrontar el desaf├şo a la altura, y la ventana de oportunidad que supuso la recuperaci├│n postcovid se est├í empezando a cerrar. 

En cuanto al calor extremo, los ├║ltimos datos muestran que el fen├│meno ya profundiza en las desigualdades de un mundo cuyo mercurio se dispara. En 2019, la mortalidad relacionada con el calor en personas mayores de 65 a├▒os alcanz├│ un crecimiento de r├ęcord, cifrado en 345.000 muertes, entre un 80% y un 86% m├ís que la media entre el 2000 y 2005. El aumento afect├│ especialmente a India y a Brasil: el Gobierno del pa├şs sudamericano es un activo bloqueador del consenso en las ├║ltimas cumbres del clima. En 2020 se registr├│ un aumento de los mayores, as├ş como de los menores de un a├▒o, que sufrieron una ola de calor con respecto a la media. El documento, adem├ís, alerta de las consecuencias de los term├│metros por encima de los 40 grados durante junio de 2021 en Estados Unidos y Canad├í, aunque a├║n no hay informaci├│n como para estimar correctamente el impacto. 

La “seguridad alimentaria”, es decir, la capacidad de las poblaciones de tener alimentos sanos y nutritivos a su disposici├│n, ya sea cultiv├índolos o compr├índolos, y que esa situaci├│n sea estable en el tiempo, se est├í viendo comprometida tras “a├▒os de progresos”. El hambre recupera terreno. “Durante 2020, el 19% de la superficie terrestre estaba siendo afectada por una sequ├şa extrema en un mes determinado, un valor que no ha superado el 13% entre 1950 y 1999”, explica el informe. “El aumento de las temperaturas acorta el tiempo en el que las plantas alcanzan la madurez, lo que implica menores rendimientos y una mayor tensi├│n en nuestros sistemas alimentarios”. 

“El ma├şz sufri├│ una disminuci├│n del 6% en el potencial de rendimiento de los cultivos; el trigo, una disminuci├│n del 3%; y el arroz, una disminuci├│n del 1,8%, en comparaci├│n con los niveles registrados entre 1981 y 2010”, cifra el an├ílisis, lo que tiene tambi├ęn consecuencias en los precios que pagan los consumidores de los pa├şses desarrollados y ÔÇôpor ahoraÔÇô sin problemas de escasez, pero sujetos a una econom├şa globalizada. “Dados los roles de g├ęnero socialmente definidos, la inseguridad alimentaria afecta desproporcionadamente a las mujeres en entornos rurales, reforzando su posici├│n en desventaja a trav├ęs de la educaci├│n, los ingresos y el estatus socioecon├│mico”, advierte el documento. 

M├ís consecuencias para la salud p├║blica global que se est├ín viendo en la actualidad: el aumento de las enfermedades infecciosas. En julio de 2021, una mujer afectada por las inundaciones de Alemania declaraba: “Uno esperaba que esto pase en pa├şses pobres”. Y si bien la inequidad es dolorosa y evidente, nadie est├í a salvo si no estamos todos a salvo. “La posibilidad de que surjan brotes de dengue, chikungu├▒a y zika es cada vez mayor en pa├şses con un ├şndice de desarrollo humano muy alto, incluidos los pa├şses europeos”. Hay 569 millones de personas viviendo en zonas inundables por la subida del nivel del mar, tambi├ęn en pa├şses ricos. Y los incendios forestales, muchos de ellos convertidos en superincendios muy dif├şciles de extinguir, golpear├ín con cada vez m├ís dureza a pa├şses como Espa├▒a. “El informe de 2021 indica que las poblaciones de 134 pa├şses se vieron perjudicadas por un aumento en la cantidad de incendios forestales”, declar├│ Costello. 

En cuanto a la dieta, The Lancet Countdown llama a una reducci├│n del consumo de carne roja en los pa├şses desarrollados, tal y como apunt├│ este verano el ministro de Consumo, Alberto Garz├│n, en una campa├▒a posteriormente desacreditada por el presidente S├ínchez. Por las dos razones que impulsan a la redacci├│n de este informe: por el clima y por salud. “Con las actuales intervenciones en pos de la eficiencia fracasando a la hora de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la atm├│sfera, cambios en la dieta (por ejemplo, reducir ampliamente la carne roja y aumentar el consumo de vegetales) son necesarios, sobre todos en los pa├şses con altos y muy altos niveles de desarrollo humano”. Las muertes asociadas a comer demasiado chulet├│n son nueve veces mayores en los pa├şses m├ís ricos. 

El consenso cient├şfico en torno al cambio clim├ítico no solo se limita a su origen antropog├ęnico o a sus consecuencias: tambi├ęn abarca el hecho de que los pa├şses m├ís ricos y emisores no est├ín haciendo lo suficiente. Sus objetivos no van en l├şnea con la meta del Acuerdo del Par├şs, al menos a corto plazo; el avance de las energ├şas renovables es constante, pero no al ritmo que necesitamos; y “65 de los 84 pa├şses analizados siguen otorgando subsidios a los combustibles f├│siles”. Precisamente, el informe sobre la Brecha de Producci├│n 2021 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), publicado este mi├ęrcoles, alerta de que los Gobiernos de todo el mundo planean producir dos veces m├ís combustibles f├│siles que lo que ser├şa coherente para limitar el calentamiento global a 1,5 grados a finales de siglo. 

The Lancet Countdown sigue considerando una “oportunidad” la recuperaci├│n postcovid si se ti├▒e de color verde, pero a la vez reconoce el fracaso, que ya atestigua el informe del Pnuma: cifra en 300.000 los millones de d├│lares que se han destinado a financiar el carb├│n, el petr├│leo y el gas en 15 pa├şses. China, Argentina, India e Indonesia emitir├ín m├ís CO2 en 2021 que en 2019. Asegura una de las autoras principales del estudio, Mar├şa Romanello: “Se espera que menos de un d├│lar de cada cinco que se gasten en la recuperaci├│n del covid-19 reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero y es probable que las consecuencias generales sean negativas. Nos estamos recuperando de una crisis sanitaria de una manera que pone en riesgo nuestra salud”. 

Enlace relacionado InfoLibre.es (20/10/2021).




Fuente: Sasmadrid.org