January 19, 2022
De parte de Paco Salud
235 puntos de vista


El campo de concentraci贸n del Estadio
de Vallecas

Juan Jim茅nez Mancha | Vallecasweb

El Estadio de Vallecas, feudo del Rayo
Vallecano desde los a帽os cincuenta del siglo XX, fue durante el mes de abril de
1939 uno de los cerca de 300 campos de concentraci贸n que la dictadura
franquista cre贸 para mantener encerradas en unas condiciones infrahumanas, al
margen de normas internacionales sobre prisioneros y extrajudicialmente, a un
total de, al menos, 700.000 personas que hab铆an perdido la Guerra Civil.

Vallecas vivi贸 durante el mes de abril
de 1939 uno de los periodos m谩s tristes y humillantes de su historia. El 1 de
abril, tras ganar la Guerra Civil las tropas franquistas, el Estadio de
Vallecas, o Stadium de Vallecas, como todav铆a se le conoc铆a, era transformado
en un campo de concentraci贸n. No importaba el abandono de las armas; la llegada
de la paz. La represi贸n hacia los vencidos era atroz. La mayor铆a de los campos
de concentraci贸n franquistas, establecidos en lugares tan dispares como
monasterios, conventos, castillos, f谩bricas, escuelas, almacenes, plazas de
toros, estadios de f煤tbol o levantados en el campo gracias a la construcci贸n de
barracones, desparecieron a lo largo de 1939, aunque alguno dur贸 hasta 1947 贸
1948. El Estadio de Vallecas funcion贸 como campo de concentraci贸n m谩s o menos
medio mes.

Como sardinas en lata, miles de
vallecanos y madrile帽os fueron hacinados en unas instalaciones que apenas
contaban con aseos y lugares para la higiene, y menos para ellos, ni con
lugares para protegerse del fr铆o y la lluvia, y donde lo mejor que se pod铆a
hacer, y casi lo 煤nico, era permanecer en la posici贸n para no perder el sitio.
El 4 de abril hab铆a en su interior 9.500 personas, tal y como afirma Carlos
Hern谩ndez de Miguel en su libro ‘Los campos de concentraci贸n de Franco:
sometimiento, torturas y muerte tras las alambradas’ (Ediciones B, 2019).
Custodiaba el recinto el I Cuerpo del Ej茅rcito. En uno de sus estadillos se
expresa la cifra mencionada. El 1 de abril, seg煤n Hern谩ndez de Miguel, las
autoridades militares hab铆an difundido un bando que exig铆a 鈥渁l personal del
ej茅rcito rojo鈥 que se presentara durante la ma帽ana de ese d铆a en el Estadio de
Vallecas.

Lo sufrido en el Estadio de Vallecas
pesa como una losa en la memoria de los vallecanos. Los afectados y sus
familias tuvieron que esperar a la llegada de la democracia para empezar a
exteriorizar lo vivido. El grado de hacinamiento era extremo; no se pod铆an usar
las pocas letrinas del campo; no exist铆an camas ni nada parecido, ni se
facilitaban mantas; apenas daban comida a los prisioneros; y no se adoptaron
medidas sanitarias ni se prestaba servicio de enfermer铆a. Los familiares y
vecinos solidarios aprovechaban la noche para pasar mantas y comida a los
presos, arriesgando sus propias vidas. Se produjeron bastantes muertes. Los
intentos de ayuda a los prisioneros ocasionaron frecuentes incidentes entre los
vallecanos y las fuerzas del orden.

Llovi贸 mucho durante aquellos d铆as. El
frio provoc贸 numerosas pulmon铆as, y se propagaron enfermedades como el tifus y
la tuberculosis. Los piojos cada vez abundaban m谩s, al tiempo que el calzado se
estropeaba. Los testimonios vallecanos coinciden en se帽alar que el campo se
transform贸 en un espantoso lugar.

En el libro de Hern谩ndez de Miguel se
recogen unas palabras del vecino de Vallecas Blas Conesa, publicadas en la
revista Intervi煤 del 18 de enero de 1984, donde 茅ste cuenta que llev贸 mantas y
alimentos a los prisioneros, que introduc铆a a trav茅s de las alambradas que
rodeaban al estadio. 鈥淓l campo dur贸 m谩s de una semana. La lluvia convirti贸 en
un barrizal el recinto. Enfermedades y fallecimientos estaban a la orden del
d铆a. Tuvieron que abrir las puertas y dejar marchar a los prisioneros, porque
no hab铆a comida鈥.

En la web de la asociaci贸n Vallecas
Todo Cultura se puede consultar una ponencia, titulada ‘La II Rep煤blica y la
Guerra Civil en Vallecas (De la euforia a la depresi贸n/represi贸n)’, redactada
por Gabriel P茅rez y Alfredo P茅rez, que contiene informaci贸n y testimonios sobre
el campo de concentraci贸n de Vallecas. Los autores aseguran que las condiciones
de los campos de concentraci贸n eran en general infrahumanas, con hacinamiento,
fr铆o, hambre extrema, enfermedades (par谩sitos, sarna, tifus鈥) y humillaciones
de todo tipo; y con malos tratos y ejecuciones de personas. Como en otros
textos sobre el tema, se dice que el campo de concentraci贸n del Estadio de
Vallecas dur贸 m谩s de un mes.

En la ponencia aparece el siguiente
testimonio de Matilde, vecina de Vallecas: 鈥淎ll铆 [en el Estadio de Vallecas] se
mor铆an como chinches, a la intemperie, con fr铆o, lluvia, pues los pobrecitos,
algunos, ven铆an heridos y no los curaban. Hab铆a mucha gente cuya familia era de
aqu铆 y les llevaban algo, pero, qu茅 les iban a llevar, si los de fuera tampoco
ten铆an nada鈥.

Los de fuera, adem谩s, sent铆an un enorme
miedo. Los falangistas se hicieron con las calles y sembraron el terror en
Vallecas. Exist铆a una vigilancia exagerada; cualquiera pod铆a ser delatado por
cualquiera. Se depuraban de 鈥渞ojos鈥 los trabajos, se propinaban palizas
ejemplares a republicanos en lugares p煤blicos, se 鈥渧isitaban鈥 sus hogares para
atemorizarlos o detenerlos y en las escuelas comenz贸 a practicarse un
adoctrinamiento inaudito.

Otra vecina, Manoli, evoca en la
ponencia los fusilamientos y las humillaciones a las mujeres en las calles
vallecanas: 鈥淩ecuerdo cuando dec铆a mi madre: suena otro tiro, otro al hoyo.
Tambi茅n sol铆a decir mi madre que Franco reun铆a a los presos donde es ahora el
campo de f煤tbol y sonaban los tiros y otro que mataban. Otra cosa que recuerdo
es que dec铆an que por la calle Pe帽a Prieta a las mujeres les daban aceite de
ricino para que se fuesen haciendo caca por la calle, y las cortaban el pelo al
cero鈥.

Estadio de Vallecas a punto de
terminarse su construcci贸n, a煤n con la plaza de toros pr贸xima en pie. Cr贸nica,
22 de diciembre de 1929. (漏 Foto: HEMEROTECA MUNICIPAL DE MADRID /
Vallecasweb.com)Estadio de Vallecas a punto de terminarse su construcci贸n, a煤n
con la plaza de toros pr贸xima en pie. Cr贸nica, 22 de diciembre de 1929. (漏
Foto: HEMEROTECA MUNICIPAL DE MADRID / Vallecasweb.com)

Nicol谩s Sanchez Mart铆n nos ha
proporcionado un valioso testimonio acerca de su padre, Nicol谩s S谩nchez
S谩nchez, prisionero en el Estadio de Vallecas. El padre, que se hab铆a alistado
en el ej茅rcito en 1937 con 15 a帽os, mintiendo sobre su edad, pertenec铆a a la
99陋 Brigada Mixta. Cay贸 prisionero en Hortaleza, en la defensa del cuartel
instalado en el noviciado de los Padres Pa煤les, y 鈥渄e all铆 le llevaron al campo
de concentraci贸n que estaba en el campo del Rayo, en Vallecas, custodiado por
guardas moros. Contaba que el campo de concentraci贸n estaba a rebosar de gente
y que les daban una lata de sardinas sin abrir por cada diez personas. Ten铆an
que organizarse para repartirse la comida y para poder abrir las latas sin
derramar o da帽ar el contenido. La falta de noticias hizo que la gente se
acercara al campo para saber s铆 estaban presos sus familiares, y eso propici贸
que se cayese la valla de la zona donde estaba y en donde se agolpaba gente
tanto dentro como fuera鈥. Nicol谩s logr贸 escaparse del campo aprovechando un
descuido de los vigilantes. Cogi贸 la cazadora de cuero que siempre llevaba, que
le hab铆a regalado un miembro de las Brigadas Internacionales, y se march贸
andando. 鈥淪e agarr贸 a una se帽ora que estaba fuera preguntando por su hijo. Mi
padre viv铆a en Ventas, en lo que ahora es la M-30, en un barrio que llamaban de
La Bomba. Tard贸 dos d铆as en llegar desde Vallecas a su casa porque solo se
mov铆a de noche, y se escond铆a de d铆a鈥.

No estuvo confinado en el campo de
concentraci贸n del estadio el alcalde de Vallecas al llegar la guerra, el
maestro de escuela Am贸s Acero P茅rez, como a veces se ha dicho, pero s铆 Lorenzo
D铆az P茅rez, que era justo el alcalde del pueblo de Am贸s, Villaseca de la Sagra
(Toledo), y que dej贸 el recinto el 2 de abril. Am贸s Acero pas贸 por los
dur铆simos campos de concentraci贸n alicantinos de Los Almendros y de Albatera
antes de ser trasladado a las c谩rceles de Madrid y ser fusilado, tras dos
juicios paralelos que aseguraban su condena a muerte, en las famosas tapias del
cementerio del Este, el 16 de mayo de 1941.

Es muy probable que el f煤tbol tuviese
que ver en el precipitado final del campo de concentraci贸n de Vallecas. Los
otros dos estadios principales de Madrid, el Metropolitano y el de Chamart铆n,
tambi茅n hab铆an sido convertidos en campos de concentraci贸n y no pod铆an ser
utilizados por hallarse muy deteriorados. El r茅gimen franquista quer铆a
recuperar lo antes posible la vida cotidiana, y el f煤tbol ocupaba un lugar de
honor en el ocio de la 茅poca.

El Estadio de Vallecas, inaugurado en
marzo de 1930 como feudo del Racing de Madrid, o de Chamber铆, barrio madrile帽o
al que pertenec铆a este club, estaba situado a unos 800 metros del inicio de la
actual avenida de la Albufera, es decir, muy cerca de Madrid, as铆 que se
presentaba como una buena opci贸n para reiniciar la pr谩ctica oficial del f煤tbol.
Desaparecido en 1931 el Racing, el Athletic de Madrid, a帽os m谩s tarde Atl茅tico
de Madrid, lo hab铆a usado como campo propio hasta la guerra. El 17 de abril de
1939, probablemente tras no ser ya campo de concentraci贸n, la prensa informaba
que regresar铆an los partidos de f煤tbol a Madrid en breve, al Estadio de
Vallecas. El diario falangista leon茅s Proa, anunciaba que se hab铆a acordado el
arreglo de este estadio para la organizaci贸n de encuentros a partir del d铆a de
San Isidro.

No obstante, el estreno del f煤tbol en
la capital (Vallecas era un pueblo independiente, pero la cercan铆a de Puente de
Vallecas hac铆a que se viese como un barrio de Madrid) se produjo nada m谩s
empezar el mes de mayo. El 2 de este mes, se celebraba en el Estadio de
Vallecas el primer partido de f煤tbol tras 鈥渓a liberaci贸n de Madrid鈥, disputado
por el Aviaci贸n Nacional, equipo que se unir铆a al Athletic de Madrid, y el
Deportivo Alav茅s, resuelto con empate a un gol. Antes de iniciarse el choque,
la banda militar de la Sexta Divisi贸n de Navarra interpret贸 el himno nacional,
con todos los jugadores brazo en alto realizando el saludo fascista, y a
continuaci贸n se guard贸 un minuto de silencio por los ca铆dos en la guerra en el
bando nacional. El nombre de Franco estaba presente en las paredes de la valla
del campo.

Anuncio del partido entre Aviaci贸n
Nacional y Deportivo Alav茅s del 2 de mayo de 1939 en el Estadio de Vallecas,
considerado primer encuentro de f煤tbol en Madrid tras el final de la Guerra
Civil. Hoja del Lunes de Madrid, 1 de mayo de 1939. (漏 Foto: PRENSA VIRTUAL
HIST脫RICA / Vallecasweb.com)Anuncio del partido entre Aviaci贸n Nacional y
Deportivo Alav茅s del 2 de mayo de 1939 en el Estadio de Vallecas, considerado
primer encuentro de f煤tbol en Madrid tras el final de la Guerra Civil. Hoja del
Lunes de Madrid, 1 de mayo de 1939. (漏 Foto: PRENSA VIRTUAL HIST脫RICA /
Vallecasweb.com)

Las formaciones del Aviaci贸n Nacional
y el Deportivo Alav茅s escuchando el himno nacional antes de enfrentarse en el
Estadio de Vallecas el 2 de mayo de 1939. Fotograf铆a tomada de Noticias de
脕lava. (漏 Foto: NOTICIAS DE 脕LAVA)Las formaciones del Aviaci贸n Nacional y el
Deportivo Alav茅s escuchando el himno nacional antes de enfrentarse en el
Estadio de Vallecas el 2 de mayo de 1939. Fotograf铆a tomada de Noticias de
脕lava. (漏 Foto: NOTICIAS DE 脕LAVA)

El Estadio de Vallecas durante el
encuentro Aviaci贸n Nacional-Sevilla F.C. celebrado el 5 de junio de 1939, menos
de dos meses despu茅s de ser las instalaciones un campo de concentraci贸n. La
palabra 鈥淔ranco鈥 segu铆a en la zona de la valla que daba a la avenida de la
Albufera. Fotograf铆as de Gerardo Contreras, signaturas 131848. (漏 Fotos:
ARCHIVO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID / Vallecasweb.com)En estas cuatro
im谩genes, el Estadio de Vallecas durante el encuentro Aviaci贸n Nacional-Sevilla
F.C. celebrado el 5 de junio de 1939, menos de dos meses despu茅s de ser las
instalaciones un campo de concentraci贸n. La palabra 鈥淔ranco鈥 segu铆a en la zona
de la valla que daba a la avenida de la Albufera. Fotograf铆as de Gerardo
Contreras, signaturas 131848. (漏 Fotos: ARCHIVO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE
MADRID / Vallecasweb.com)

El Estadio de Vallecas continu贸
acogiendo partidos de f煤tbol. El 4 octubre de 1939, el Athletic de Madrid y el Aviaci贸n
Nacional se fusionaban en el Athletic Aviaci贸n, desde 1940 Atl茅tico Aviaci贸n y
desde 1947 Atl茅tico de Madrid. En las temporadas 1939/40 y 1940/41, con el
Estadio de Vallecas como casa, los rojiblancos lograron las dos primeras ligas
de su historia. El equipo colchonero regres贸 al Estadio Metropolitano en
febrero de 1943, una vez finalizada su remodelaci贸n tras la Guerra Civil.

Los vallecanos callaron durante a帽os.
No est谩 cerrada la herida del campo de concentraci贸n del Estadio de Vallecas,
ni mucho menos. Jam谩s se ha producido un reconocimiento oficial de la grav铆sima
humillaci贸n producida durante aquellos fat铆dicos d铆as. Es m谩s, decenas de a帽os
despu茅s, multitud de espa帽oles est谩n empezando a conocer de verdad lo sucedido
con los campos de concentraci贸n y con otras formas de represi贸n franquistas.
Durante la dictadura nada se aclar贸 por razones obvias, en las primeras d茅cadas
de democracia no conven铆a para asentar la concordia pol铆tica, y ahora resulta
que la verg眉enza, en el mejor de los casos, fue por igual 鈥攄icen unos鈥 en ambos
bandos; no entr谩ndose a enjuiciar la supuesta paz de Franco, obviamente
posterior a la conclusi贸n de la guerra. As铆 que setenta a帽os despu茅s de los
campos de concentraci贸n franquistas, contin煤a oculta la historia del Estadio de
Vallecas.

http://vallecasweb.com/reportajes/item/vallecas-el-campo-de-concentracion-del-estadio-de-vallecas-220116




Fuente: Pacosalud.blogspot.com