September 8, 2022
De parte de Lobo Suelto
177 puntos de vista

Est谩 sucediendo una transformaci贸n,
ya est谩 en curso,
es un lahar que se avecina鈥 no hay cauce que lo pueda contener.

El gesto destituyente sigue en curso, el malestar domina la escena callejera y las urnas. El Rechazo alcanz贸 un nivel de desaprobaci贸n que no es traducible como negativa a un texto jur铆dico-administrativo de un pa铆s soberano, igualitario, y garante de derechos. Los votos del Rechazo son m谩s que los que obtuvieron Boric y Kast juntos, y m谩s de 1.200.000 votos separan el techo electoral de la derecha, de la fuerza del APRUEBO en las urnas.
La masividad exhibida en los cierres de campa帽a del APRUEBO , queda situada como una gran fuerza de calle que tiene voluntad electoral, pero tambi茅n capacidad de presi贸n callejera, en cierta medida, es el brazo institucional del gesto destituyente inaugurado por el movimiento de secundarixs el 18 de octubre de 2019. 脡ste no se incrusta en el imaginario izquierda/derecha, sino m谩s bien en el 鈥渓os de abajo contra los de arriba鈥, imaginarios con una componente despatriarcalizadora (propia de la racionalidad feminista que ha permeado a las generaciones de adolescentes), y que tiene como pr谩cticas pol铆ticas centrales la articulaci贸n de un cuerpo colectivo callejero de car谩cter horizontal, y la interpelaci贸n al gobierno en la calle, con agenda y urgencias propias. Son quienes encarnan el l铆mite a la paciencia que estall贸 el 18 de octubre, y que no est谩 disponible a esperar un texto constitucional lleno de conceptos grandilocuentes sobre el futuro, sino que exige al gobierno medidas concretas para detener la impunidad frente al saqueo, el abuso empresarial, las precarias condiciones de existencia, y la inyecci贸n de recursos directos a las econom铆as familiares. Es aqu铆 donde se revela la racionalidad econ贸mica desde abajo, alejada de las restricciones jur铆dicas que se sellan en el Estado.
El alt铆simo nivel de participaci贸n, y el contundente NO, es traducido por la derecha como negativa a un Estado garante de derechos, exceso de feminismo, ecologismo y denigraci贸n de los s铆mbolos patrios. La derecha, monta su escena a trav茅s del monopolio absoluto de peri贸dicos, radios y canales de televisi贸n, y reconfiguran as铆, fuerzas pinochetistas mediante la hegemon铆a de relatos cargados de anhelos de orden, respeto a las instituciones y a los comit茅s de expertos como voceros de lo correcto y viable.
La izquierda de esp铆ritu vanguardista, y con vocaci贸n de poder burocr谩tico estatal , territorializada en la universidad-academia chilena, y las c煤pulas de los movimientos sociales, hacen suya la derrota, y la leen tambi茅n bajo la matriz burocr谩tica que impone la derecha en la agenda televisiva: evaluaci贸n, autocr铆tica, detener el avance del sector contrario, ponerse a la cabeza, hacer 鈥渆ntender鈥 a la gente, trasvasijar conceptos y sentidos comunes, traducir la escena para la ruta democr谩tico-electoral, c谩lculos para la repartija de esca帽os en el nuevo proceso constituyente, negociaci贸n con el gobierno, construcci贸n de un nuevo discurso (esta vez con una moral m谩s conservadora) para el proceso constitucional ya abierto. Esta agenda modera el alcance de sus an谩lisis, define su hoja de ruta, e incorpora un diagn贸stico com煤n, respecto de las sensibilidades coloniales y racistas de la sociedad chilena.
Lejos de la insostenible homogenizaci贸n del voto Rechazo, lo cierto es que su estrategia de campa帽a, basada en la divulgaci贸n masiva de fake news y la impresi贸n de textos falsos de la propuesta constitucional, logr贸 atravesar el centro del coraz贸n neoliberal chileno mediante el temor infundido a las restricciones estatales que se impondr铆an al emprendedurismo individual, propio del 鈥渃omunismo venezonalo y cubano鈥. El temor a la facultad estatal para apropiarse de 鈥渢us鈥 ahorros previsionales, o la imposibilidad de tener m谩s de dos casas, pusieron en escena un ingrediente de sabor conocido: 鈥渆n Chile, solo mediante el esfuerzo personal te puedes garantizar condiciones dignas para vivir鈥. La falta de registro de un Estado que garantice condiciones de existencia dignas, o que permita salir de la pobreza, refuerzan la confianza en las estrategias individuales como 煤nicos caminos seguros para la subsistencia y el ascenso social. D茅cadas de entrenamiento bajo el signo de la subjetividad neoliberal, han dado como 煤nica forma de garantizar educaci贸n, salud y alimentaci贸n, el desarrollado de estrategias de gesti贸n familiar empresarial, que junto a la llegada ocasional de transferencia directas de dinero mediante 鈥渂onos鈥, han motorizado la econom铆a nacional de subsistencia no especulativa.
La composici贸n del voto Rechazo, consuma malestares que van desde el voto de castigo al gobierno de Boric, hasta el herm茅tico encapsulamiento del proceso de debate al interior de la Convenci贸n Constitucional (dada su estructura y campa帽a de desprestigio permanente que realizaron todos los medios de comunicaci贸n).
El gobierno desde un principio hizo declaraciones de apoyo a la Nueva Constituci贸n, pero este nivel de identificaci贸n 鈥淏oric = Nueva Constituci贸n鈥, fueron escenificados por la televisi贸n 24/7, gracias a las acciones judiciales y administrativas que moviliz贸 la derecha. El castigo al gobierno, vot谩ndole en contra el nuevo texto, fue una sofisticada operaci贸n que comenz贸 apenas asumieron los Convencionalistas, y que se vio reforzada gracias a las decisiones que ha tomado el gobierno estos primeros meses.
El gobierno de Boric, ha estado en permanente di谩logo con la derecha y los sectores m谩s conservadores de la sociedad chilena, han definido la agenda de gobierno, su abordaje y din谩mica televisiva, en absoluta subsumisi贸n a su lenguaje y ritmo. Se han ubicado en un terreno, en el que obviamente, siempre quedan expuestos como perdedores e improvisados. Las permanentes disculpas de Ministrxs, por alg煤n agravio reclamado por la derecha, no se replic贸 adem谩s, con la misma empat铆a, frente a los agravios del pueblo movilizado y organizado.
La primera gran ca铆da del gobierno, fue su negativa al 5to Retiro del sistema de los fondos de pensiones (AFP). Boric, siendo diputado en el gobierno de Pi帽era, vot贸 a favor, de los retiros 1掳, 2掳, 3掳 y 4掳, esta vez siendo Presidente, apel贸 al impacto macroecon贸mico de la medida, a las consecuencias en el mediano y largo plazo, y a que no se resolv铆an los problemas estructurales del sistema de pensiones, adoptando as铆 una posici贸n 茅tica, que lacer贸 la confianza en su figura. Para terminar de darse un tiro en los pies, lleva al Congreso un proyecto que permitir铆a este 5to Retiro, s贸lo para pagar deuda bancarizada, es decir, un segundo golpe a la huida que han sabido esquivar las econom铆as populares frente al saqueo bancario-empresarial.
En esta misma agenda 茅tica, las atrocidades de las violaciones a los DD.HH., que se siguen desplegando con las fuerzas policiales y militares contra toda protesta social y mapuches, evidencian que no hay voluntad de prestar o铆do a los sectores que le permitieron el triunfo electoral (el 70% de los votos obtenidos en la 2da vuelta presidencial fueron j贸venes y mujeres), ni agenda con movimientos sociales, ni un discurso contrahegem贸nico frente al relato con que nos rodean las 7 familias due帽as de Chile.
El liderazgo de Boric, lejos de la imagen promovida por la prensa norteamericana y sus redes, es completamente opuesta a la de Salvador Allende. Sin proyecto de avanzada, sin convicci贸n para castigar las violaciones a los DD.HH., sin iniciativas de transformaci贸n estructural, sin el despliegue de una pol铆tica comunicacional que amplifique la voz de los sectores populares, sin implicancias con el mundo obrero y popular, caen en un triste 鈥渕谩s de lo mismo鈥, constituy茅ndose as铆, el importante voto castigo del 4 de septiembre.
Hoy se organizan las fuerzas pol铆ticas frente al proceso constitucional abierto. Boric, el d铆a 6 de septiembre cambia su gabinete bajo el espectacularizado y estricto control de la derecha, y hace entrar a la ex Concertaci贸n por la puerta ancha. Mientras, en las calles, desde el d铆a 5 de septiembre se movilizan con presencia masiva los estudiantes secundarios bajo una brutal represi贸n.
La herida que ha dejado el triunfo del Rechazo, no es menor, no s贸lo por la decepci贸n de ese 40% del APRUEBO, que r谩pidamente ha asumido el diagn贸stico de la derecha, sino que pasan cuenta la banalizaci贸n de s铆mbolos feministas, que completamente despojados de sus contextos de lucha y ajenos a la identidad de los sectores populares, fueron usados de una forma vac铆a y esnobista para vestir al gobierno.
El feminismo de gobierno, frente amplista y due帽o del micr贸fono que amplifica la voz de las reflexiones academicistas, tiene una agenda basada en la enunciaci贸n de pol铆ticas p煤blicas nacidas desde el asesoramiento experto, que busca la ampliaci贸n de derechos en clave jur铆dica, colonial y moderna. Los espacios de debate te贸rico que alimentan la agenda institucional feminista, est谩 dada por el academicismo, y por ende, ausente de una reflexi贸n que se haga cargo de los l铆mites que impone la inercia burocr谩tica estatal al interior del Estado. As铆, por ejemplo, la Red de Municipios Feministas, promovida por la Municipalidad de 脩u帽oa, no termina siendo m谩s que una nota en el diario, una posibilidad de ponerse en onda con el gobierno y el gabinete de la primera dama/Irina Karamanos, y usada como una estrategia de ocultamiento a la violencia patriarcal que se padece en los centros de trabajo del servicio p煤blico. Esta Red, hasta ahora, no garantiza la participaci贸n de funcionarias en la problematizaci贸n de la violencia patriarcal en la administraci贸n del Estado, tampoco compromete recursos para desplegar medidas tendientes a la erradicaci贸n de la violencia, ni establece mecanismos de control para entrar o salir de la Red.
Chile tiembla, y como r茅plicas tel煤ricas, pasamos del erotismo colectivo que se despliega en el eterno retorno de la Revuelta, a la frustraci贸n. De la verg眉enza por la banalizaci贸n de los s铆mbolos, a la imposibilidad de la renuncia.




Fuente: Lobosuelto.com