December 5, 2022
De parte de SAS Madrid
184 puntos de vista

El primer escal贸n de la sanidad p煤blica est谩 en su “punto cr铆tico”. Llevan semanas denunci谩ndolo profesionales, asociaciones m茅dicas y sindicatos y miles de ciudadanos que han salido a la calle en diferentes puntos para defender a los m茅dicos de familia y los pediatras. Mientras tanto, una parte del sector privado vigila con cierta preocupaci贸n tanto el colapso del sistema p煤blico como el aumento de las p贸lizas, que llevan a atrasar las citas en algunas especialidades.

“Nos est谩n teniendo de alternativa para la accesibilidad cuando no es nuestro objetivo, ni estamos preparados para ello ni queremos serlo. Adem谩s, desde el punto de vista econ贸mico no es negocio para nosotros”, advert铆a en unas jornadas organizadas por elDiario.es el presidente de la Fundaci贸n Idis, que aglutina al sector, Juan Abarca.

Su teor铆a es sencilla, pero esconde mucho matices. Antes de la pandemia, los clientes de la sanidad privada contrataban sus p贸lizas para acceder a determinados especialistas, que era donde la p煤blica ten铆a el tap贸n. Por ejemplo, en Madrid, en 2019, hab铆a casi 70.000 personas que esperaban m谩s de tres meses para una prueba diagn贸stica y m谩s de 156.000 personas aguardaban para que les viera un especialista. Ahora, sin embargo, el problema se ha extendido a la Atenci贸n Primaria, con profesionales quemados, agendas que exceden lo recomendable y carencias de personal.

“La gente que ya ten铆a una p贸liza utiliza m谩s que antes la privada y, lo que es peor, la gente se est谩 haciendo seguros a coste bajo para acceder al sistema sanitario, lo cual es un desastre para el sistema de salud”, indica Abarca, que defiende que su negocio 鈥揺s el presidente de HM Hospitales鈥 no pasa por ser “una alternativa a la accesibilidad”, sino que se basa “en la diferenciaci贸n”. “Si la poblaci贸n se hace un seguro de 25 euros simplemente para asistir a una consulta, se produce un colapso para nosotros y mucha m谩s presi贸n, que se suma al d茅ficit de profesionales que tenemos”, explica.

En Espa帽a, el n煤mero de asegurados lleva creciendo desde la 煤ltima d茅cada, al calor de las protestas y las reivindicaciones de los profesionales sanitarios de la p煤blica. Fue hace 10 a帽os cuando la presidenta madrile帽a Esperanza Aguirre prendi贸 la mecha de las Mareas Blancas con su plan para privatizar hospitales. Seg煤n los datos del sector, en 2021, los 煤ltimos disponibles, el 24,4% de la poblaci贸n ten铆a contratada una p贸liza, m谩s de 2,8 millones y casi 6 puntos m谩s que en 2011. El mayor aumento porcentual se hab铆a experimentado en 2020.

Estos datos engloban a todos aquellos usuarios que tiene contratado un seguro de prestaci贸n de servicios. Hay de dos tipos: los particulares que pueden compaginar la sanidad p煤blica con su p贸liza privada y los funcionarios de la administraci贸n central del Estado, que renuncian a ser atendidos en la p煤blica. De los dos millones de trabajadores p煤blicos, en torno al 80% optan por esta f贸rmula. As铆 se explica, por ejemplo, la alta tasa en las ciudades aut贸nomas de Ceuta y Melilla, donde opera la administraci贸n estatal, o en Madrid, por el efecto de la capitalidad.

“Los seguros m茅dicos tienen 茅xito porque son productos que se comercializan a precios competitivos y accesibles, la oferta disponible es amplia y plantea caracter铆sticas diferenciales”, se帽alan desde la Uni贸n Espa帽ola de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (Unespa), que apuntan que “permiten contar con opciones terap茅uticas complementarias y acceder al especialista r谩pidamente”, entre otras prestaciones.

Sin embargo, es esa rapidez la que peligra con el deterioro de la sanidad p煤blica. “S铆 hay gente con p贸lizas normales que se encuentra con listas de espera de, a lo mejor, un mes”, admite Abarca, que las compara con “los seis meses de la p煤blica”. Adem谩s, las circunscribe a determinadas zonas, como Madrid y Barcelona, donde el desarrollo de la privada ha sido mayor. Y a ciertas especialidades, principalmente m茅dicas, como reumatolog铆a y dermatolog铆a, pero no con las pruebas o con las intervenciones.

En ese diagn贸stico coincide la secretaria t茅cnica de privada de la Confederaci贸n Estatal de Sindicatos M茅dicos, Virginia Izura. “Vas a tener que esperar m谩s, porque hay m谩s gente que se est谩 yendo a la privada”, indica para especialidades como dermatolog铆a, ginecolog铆a o neumolog铆a. Ana recurri贸 a un seguro privado en febrero de 2020, cuando se empezaban a sumar los casos de Covid-19, para una prueba que no llegaba en la sanidad p煤blica madrile帽a. Esta semana se ha dado de baja. En sus 煤ltimas visitas le daban cita “para dentro de un mes o dos meses”.

Es un comentario que comparte H茅ctor, otro paciente de la privada en Madrid. Es, con diferencia, la comunidad aut贸noma con mayor penetraci贸n del sector privado. M谩s del 38% de la poblaci贸n cuenta con un seguro privado. El Gobierno regional ondea con una mano la bandera de la libertad, alegando que los madrile帽os puede elegir qu茅 modelo sanitario prefieren, mientras con la otra es la administraci贸n que menos invierte en sanidad por habitante: 756 euros por persona en 2021.

Izura ahonda en una advertencia: “Los pacientes tienen que tener mucho cuidado con qu茅 p贸lizas se les ofrecen, porque a veces hay p贸lizas enga帽osas o con letra peque帽a y no est谩n incluidos todos los procesos”. “Para nosotros la rentabilidad no est谩 en las consultas, est谩 en todo el proceso. Cu谩nta m谩s complejidad, m谩s facturamos”, apunta el presidente de Idis, que critica esas p贸lizas low cost.

“Yo no hago hospitales para que la gente venga solo a consulta. Atendemos a la gente, porque tenemos un sentimiento de responsabilidad, porque yo podr铆a decir que esas p贸lizas no las atiendo, pero el problema lo tiene que solucionar la sanidad p煤blica”, admite Abarca. Esta redacci贸n se ha puesto en contacto con la Alianza de la Sanidad Privada Espa帽ol (ASPE), pero han declinado participar en esta informaci贸n.

En Espa帽a, la mayor parte del mercado de las aseguradoras se reparte entre Securcaixa Adeslas, Sanitas y Asisa. “La contrataci贸n de ese tipo de seguros con prestaciones limitadas es muy residual y se limita a perfiles de asegurados muy completos”, se帽alan fuentes de esta 煤ltima compa帽铆a, que cuenta, como Sanitas, con su propia red hospitalaria.

Estas mismas fuentes indican a elDiario.es que “hasta septiembre de este mismo a帽o se ha mantenido un crecimiento similar (4,6%)” al de 2021, que es “perfectamente asumible por parte del sector”. “El incremento en los tiempos de espera para acceder a un especialista se limita a algunas especialidades, como dermatolog铆a, psiquiatr铆a o diagn贸stico por imagen, por ejemplo, y a algunos centros en concreto, que asumen una mayor carga asistencial”, reconocen. Otro factor es el efecto de la pandemia, “que retras贸 consultas no urgentes que se han retomado en los 煤ltimos meses”.

En paralelo a la tendencia al alza de las p贸lizas, otras compa帽铆as sin vinculaci贸n con el sector sanitario, han ido reclamando su trozo del pastel. Como Homedoctor de la compa帽铆a de alarmas Securitas Direct, que ofrece videoconsultas en menos de un minuto o los seguros de compa帽铆as telef贸nicas como la propia Telef贸nica o M谩sM贸vil.

Ante la perspectiva de que el deterioro de la sanidad p煤blica repercute ahora para mal en la privada, porque le carga con aquellas consultas que aportan menor rendimiento a sus cuentas, todas las fuentes consultadas coinciden en se帽alar la importancia de mantener la fortaleza del Sistema Nacional de Salud: “No queremos sustituir a la p煤blica”. Al menos, la parte que no sale rentable.

Publicaci贸n original en ElDiario.es 

Enlace relacionado Msn.com 04/12/2022.




Fuente: Sasmadrid.org