December 1, 2021
De parte de Todo Por Hacer
328 puntos de vista


De las protestas del metal de C谩diz de finales de noviembre jam谩s olvidaremos a la ciudad y a la comunidad entera respaldando a sus vecinos, participando en paros y cortes y mostr谩ndonos, una vez m谩s, la eficacia de estas t谩cticas en cualquier lucha colectiva. Otra cosa que no se nos borrar谩 de la memoria es la tanqueta de la UIP recorriendo las calles gaditanas como si se encontrara en Belfast en 1975. O las cargas policiales. O el v铆deo viral de los antidisturbios salvando la democracia espa帽ola apaleando a un anciano.

A estas alturas a nadie se le escapa que, al menos de vez en cuando, hay funcionarios (de prisiones, polic铆as, etc) que se exceden y cometen actos de tortura y/o de malos tratos. Si son habituales o no, sistem谩ticos o no, ordenados por sus superiores o no, entendemos que puede ser debatible. Nosotras tenemos nuestra opini贸n al respecto. Pero que esta violencia ocurre, al menos ocasionalmente, no es cuestionable.

El grado de intensidad del maltrato es variable. En el espectro m谩s bajo podemos citar el ejemplo que han vivido muchas personas que han pasado por una detenci贸n, que relatan haber sufrido alg煤n empuj贸n, colleja o comentario vejatorio. En el m谩s alto, desde golpes hasta disparos. El ejemplo m谩s reciente se produjo en Villaverde el pasado 5 de noviembre, cuando 鈥 seg煤n los medios 鈥 unos agentes 鈥渁batieron鈥 a Issa, un ciudadano ghan茅s que supuestamente hab铆a amenazado a uno de ellos con un cuchillo. Sin embargo, el relato de muchas vecinas que presenciaron los hechos, es que 茅stos se hab铆an 鈥excedido y hab铆an disparado indiscriminadamente contra el fallecido, incluso cuando estaba en el suelo[1].

Denuncias al denunciante

Pese a lo innegable de la existencia de casos de violencia institucional, existen personas que han sido condenadas por delitos de calumnias contra la polic铆a por verbalizar casos de malos tratos. El caso m谩s reciente es el del periodista Fonsi Loaiza, quien vincul贸 a la polic铆a y al racismo institucional con la muerte del mantero Mame Mbaye y fue condenado por ello el pasado 13 de octubre[2].

Otro ejemplo es del profesor I帽aki Rivera, que fue denunciado e investigado por decir en la televisi贸n catalana que se producen torturas en las c谩rceles[3]. Por fortuna, en su caso, el pasado 16 de noviembre su causa fue archivada.

Otras personas que tambi茅n han sido denunciadas y no condenadas por denunciar la existencia de torturas en centros de detenci贸n incluyen a la abogada y ex-diputada de Podemos Lorena Ruiz-Huerta e, incluso, al mism铆simo Luis B谩rcenas, quien en una entrevista para Intervi煤 en 2015 dijo que los funcionarios de prisiones llevaban guantes especiales y pegaban palizas a presos en las zonas que no ten铆an c谩maras.

En todos los ejemplos citados sobre estas l铆neas, los denunciantes fueron sindicatos policiales o de prisiones.

Torturas en centros penitenciarios: golpes como castigo para sacar informaci贸n

El 煤ltimo organismo en anunciar que se producen torturas en el Estado espa帽ol 鈥揺n este caso, en prisiones鈥 ha sido el Comit茅 para la Prevenci贸n de la Tortura (CPT) del Consejo de Europa, un organismo paneuropeo no dependiente de la UE que re煤ne a 47 pa铆ses. El pasado 9 de septiembre el CPT public贸 su informe acerca de su 煤ltima visita a Espa帽a, que tuvo lugar en septiembre de 2020.

La delegaci贸n del CPT examin贸 el trato y las condiciones de detenci贸n de personas recluidas en varias prisiones 鈥揅astell贸 II, Soto del Real, Estremera, Sevilla II y Val猫ncia/Picassent鈥 y en los dos hospitales psiqui谩tricos penitenciarios de Alicante y Sevilla, as铆 como en un centro de detenci贸n para menores en Algeciras. Adem谩s, se examin贸 el trato y las garant铆as ofrecidas a las personas privadas de libertad por la polic铆a en comisar铆a.

As铆, el Comit茅 para la Prevenci贸n de la Tortura insta en su informe a las autoridades espa帽olas a tomar 鈥medidas decididas para prevenir los malos tratos en prisi贸n y garantizar que los casos se investigan de forma eficaz鈥. Tambi茅n propone medidas para mejorar el tratamiento de los presos y pacientes recluidos en hospitales psiqui谩tricos penitenciarios y para hacer frente a los malos tratos por parte de agentes de polic铆a.

La mayor铆a de las personas entrevistadas durante la visita afirmaron que los agentes los hab铆an tratado correctamente鈥, afirma el informe. Sin embargo, la delegaci贸n del CPT 鈥recibi贸 un n煤mero significativo de denuncias de malos tratos鈥, afirma el documento, que detalla una veintena, 鈥principalmente contra la Polic铆a Nacional, consistentes en bofetadas, pu帽etazos y patadas, as铆 como, ocasionalmente, el uso de porras con el supuesto fin de obligar a las personas a proporcionar informaci贸n, confesar delitos o castigarlas por el presunto delito cometido鈥.

El CPT considera 鈥muchas de denuncias consistentes y cre铆bles de malos tratos f铆sicos recientes por parte de funcionarios de prisiones, que consistieron principalmente en bofetadas en la cabeza y el cuerpo, pu帽etazos, patadas y golpes con porras鈥. Y a帽ade que 鈥en varios casos, los presuntos malos tratos fueron respaldados por lesiones documentadas por la delegaci贸n o anotadas en el historial m茅dico de la persona芦.

La delegaci贸n tambi茅n recibi贸 鈥varias denuncias cre铆bles de personas a las que se les hab铆a sometido las plantas de los pies a repetidos golpes de bast贸n, un m茅todo de tortura conocido como falaka鈥.

Seg煤n el documento, 鈥el maltrato parece ser una reacci贸n punitiva al comportamiento recalcitrante de los presos. Abordar ese comportamiento requiere una supervisi贸n m谩s rigurosa por parte de la direcci贸n, la formaci贸n del personal en t茅cnicas de control, contenci贸n y desescalada, la documentaci贸n precisa de todas las lesiones y la denuncia inmediata de todas las denuncias de malos tratos a las autoridades fiscales鈥.

Menci贸n especial a las contenciones mec谩nicas

En este medio hemos hablado largo y tendido del grav铆simo problema que suponen las contenciones mec谩nicas: una pr谩ctica consistente en inmovilizar a una persona y atarla a una cama por las mu帽ecas, tobillos o caderas[4]. Su existencia ha generado enormes cr铆ticas y a帽os de luchas por parte de activistas de la salud mental, las cuales han desembocado en diferentes procesos de resistencia. En nuestro contexto m谩s inmediato el colectivo LoCom煤n lanz贸 en 2018 la campa帽a #0Contenciones, en la cual mediante la difusi贸n de documentos y testimonios de afectadas abogan por acelerar la abolici贸n de una pr谩ctica prohibida ya en otros pa铆ses buscando politizar colectivamente el malestar con una mirada social.

Es un gusto ver que el trabajo de colectivos activistas de base est谩 dando sus frutos y que cada vez son m谩s los organismos oficiales que asumen que esta pr谩ctica es una barbaridad que debe llegar a su fin. Y, en este sentido, el CPT en su informe hace especial 茅nfasis en la problem谩tica de la fijaci贸n mec谩nica de una persona a una cama. El documento alaba 鈥los considerables avances realizados en todas las c谩rceles de Espa帽a en la reducci贸n tanto del n煤mero como de la duraci贸n de las aplicaciones de la medida. Sin embargo, el CPT considera que el objetivo debe seguir siendo abolir esta medida en prisi贸n, ya que est谩 expuesta a abusos鈥. Y cita varios ejemplos de ellos.

Por ejemplo, en el Centro de Detenci贸n de Menores La Marchenilla de Algeciras, la delegaci贸n del CPT resalt贸 que 鈥varios menores se quejaron del comportamiento del personal de seguridad al inmovilizarlos鈥 y el CPT encontr贸 que los menores 鈥continuaban siendo sometidos a per铆odos prolongados de fijaci贸n mec谩nica y se les inyectaba a la fuerza medicamentos mientras estaban fijados鈥. En consecuencia, el CPT 鈥vuelve a instar a las autoridades espa帽olas a abolir la fijaci贸n mec谩nica de menores a nivel nacional鈥.

Mujeres en prisi贸n: doblemente explotadas

En lo que respecta a las reclusas[5], el informe pide 鈥un enfoque espec铆fico de g茅nero que tenga en cuenta las necesidades de las mujeres, por ejemplo, en relaci贸n con la gama de actividades que se ofrecen, y la adopci贸n de una pol铆tica para prevenir los actos de autolesi贸n鈥. Adem谩s, el CPT denuncia la falta de productos espec铆ficamente femeninos (higi茅nicos, por ejemplo) en centros de detenci贸n y la falta de protocolos contra el acoso sexual a presas.

Hospitales penitenciarios: deber铆an estar bajo la responsabilidad del sistema nacional de salud y no de Interior

El informe del CPT tambi茅n es cr铆tico con el tratamiento y las condiciones que se ofrecen a los pacientes en los dos hospitales psiqui谩tricos penitenciarios de Alicante y Sevilla, y considera que 鈥deben gozar de plena separaci贸n institucional y funcional del servicio penitenciario y estar bajo la responsabilidad del sistema nacional de salud. Paralelamente, deber铆a haber un cambio de paradigma en el tratamiento de los pacientes forenses basado en los principios del tratamiento individualizado, alej谩ndose del enfoque actual basado en la farmacoterapia鈥.

En ambos hospitales, la delegaci贸n 鈥recibi贸 algunas denuncias de malos tratos f铆sicos consistentes en golpes con porras de goma y fijaciones mec谩nicas dolorosas e inadecuadas鈥, relata el informe.

Se dota a la polic铆a de porras extensibles de acero

Pese a la contundencia de informes como 茅ste, la 煤ltima jugada del Ministerio del Interior de Marlaska (que, no olvidemos, se encuentra en manos del PSOE y Podemos) ha sido anunciar la compra de m谩s de 25.000 bastones extensibles de acero y su reparto entre los cuerpos policiales para sustituir la tradicional porra semirr铆gida de la polic铆a que tan bien conocemos. A un precio de 80 euros la unidad, nos han costado 2 millones de euros.

M谩s all谩 del gasto p煤blico, es una p茅sima nueva, debido a que estas armas (de 26 cm plegadas y m谩s de medio metro extendidas) resultan mucho m谩s gravosas, por ser m谩s duras. Sus consecuencias pueden resultar terribles.

Se preguntaba un tuitero cuando se hizo p煤blica esta noticia 鈥驴qu茅 relaci贸n se puede tener con una instituci贸n a la que se contenta d谩ndole cosas para pegarnos m谩s fuerte?鈥. La respuesta, desde luego, no es positiva.


[1] Recomendamos este art铆culo de eldiario.es que recoge distintos testimonios y v铆deos de los momentos posteriores a los hechos.

[2] Para profundizar m谩s en su condena, nos remitimos a este art铆culo.

[3] Sobre la denuncia interpuesta contra I帽aki Rivera en el a帽o 2019, nos remitimos a este art铆culo.

[4] Sobre las contenciones mec谩nicas en centros de menores, v茅ase este art铆culo. En el 谩mbito de la salud mental v茅ase este otro.

[5] Para profundizar m谩s en la cuesti贸n de las mujeres en prisi贸n, nos remitimos a este art铆culo.

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Fuente: Todoporhacer.org