October 18, 2021
De parte de La Haine
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Todos los sectores siguen diciendo que participar谩n, pero la derecha, en principio, aparece dividida en al menos dos sectores

Falta mes y medio para las elecciones para gobernadores y alcaldes en Venezuela, unas elecciones que tienen un condimento central: el regreso a las urnas de toda la derecha, inclu铆da la que adopt贸 el esquema del 鈥減oder dual鈥 dise帽ado en la Casa Blanca en EEUU, con otro presidente y otro 鈥減oder ejecutivo鈥 paralelo al que preside Nicol谩s Maduro. Ya se sabe que esta estrategia fracas贸.

Ahora, a un mes y medio de la elecci贸n, todos los sectores siguen diciendo que participar谩n. La derecha, en principio, aparece dividida en al menos dos sectores. Uno, el de Alianza Democr谩tica, compuesto por los sectores que ya participaron en las presidenciales de 2018 y que tienen representaci贸n parlamentaria, peque帽a, en la Asamblea Nacional, luego de las elecciones del a帽o pasado.

El otro sector va a las elecciones reeditando con el nombre de Mesa de la Unidad Democr谩tica, y son los partidos o sectores de partidos que siguieron la estrategia destituyente de la Casa Blanca de cuatrienio Trump. 

Este sector se atribuye ser el m谩s grande de la derecha, pero desde 2015, cuando se presentaron para la anterior elecci贸n parlamentaria y lograron importante mayor铆a. Pero hoy por hoy su incidencia real es un misterio, hablando en t茅rminos electorales.

El desaf铆o de este sector es convencer a quienes prometieron una y otra vez que iban a salir ya de Nicol谩s Maduro y que la estrategia era 鈥渃alle, calle y m谩s calle鈥. Si pueden lograrlo o no, es un enigma que flota en el aire, y para el que nadie parece tener respuesta. 

En principio, este sector hasta ahora destituyente tiene en noviembre el desaf铆o de superar al otro sector de la derecha, que ya viene participando en elecciones y tiene un piso de votaci贸n de unos 2 millones de votos. Despu茅s, deber谩n superar, o al menos competir, con el aparato organizativo del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que ha demostrado ser una maquinaria electoral aceitada, con una piso de entre 4 y 5 millones de votos. 

As铆, el 煤nico camino para los opositores duros para hacer un buen papel es convencer de que ahora s铆 hay que votar, a los mismos millones que hasta hace nada les dec铆an que elecciones nada de nadas. Todo un desaf铆o. 

Tal vez por eso ya hay quienes est谩n tratando de frenar motores, y enturbiar un poco el ambiente. Empezando por la Uni贸n Europea, que hace pocos d铆as firm贸 un acuerdo t茅cnico con el Consejo Nacional Electoral de Venezuela para participar como observadores en las elecciones.

Pero d铆as despu茅s fue Josep Borrell, el mism铆simo 鈥渃anciller鈥 europeo el que viol贸 este acuerdo, con unas declaraciones en las que no disimul贸 el apoyo a los opositores radicales y hasta dijo que las elecciones de noviembre ser谩n leg铆timas solo si ellos, los europeos, determinan que lo fueron. 

驴Sigue dispuesto el gobierno venezolano a permitir una dizque 鈥渕isi贸n de observaci贸n鈥 que puede ser el huevo de la serpiente si la parcializada UE decide decir que hubo fraude? Por ahora, hay un impasse, la autoridad electoral le reclam贸 a los europeos que aclaren las declaraciones de Borrell y se disculpen. El presidente de la Asamblea Nacional y jefe negociador por el gobierno declar贸 que si vienen en esa plan, mejor que no aterricen en Caracas. 

Mientras, este domingo que pas贸 en Venezuela se llev贸 a cabo con buena participaci贸n el tradicional 鈥渟imulacro electoral鈥 donde los electores pudieron ensayar su voto con la misma boleta electr贸nica que se utilizar谩 en noviembre. Un noviembre que est谩 cerca, pero parece lejos.

CLAE / La Haine




Fuente: Lahaine.org